En el manicomio 7

Capítulo dedicado a Ángel Cervantes.

 Es usted un gran maestro de la vida. Usted me alienta a seguir  adelante y cumplir  mis metas. Listo, poético, amable, con una buena vibra, y positivo. Un hombre comprometido con su profesión. No es solo un maestro de clase,  es un maestro de la vida. Quiere y se preocupa por sus alumnos como si de sus propios hijos se tratasen. Usted me alentó a seguir leyendo, escribiendo y dibujado. Y sigue asiéndolo. Tuvo paciencia conmigo cuando difícil me ponía. Y tengo que admitirlo, una de mis metas era sorprenderlo y mostrarle de que era capaz. Personas como usted nunca se olvidan. Y ojala nuestra amistad dure por siempre. Porque es una gran persona. Con una gran corazón y alma. Con una gran sabiduría. Sé que me queda mucho por vivir. Y espero poder ser alguna vez como usted. Lo quiero y aprecio mucho. Uno de los mejores días de mi vida, sin duda fue el día de la clausura. ¿Quiere mi calificación como maestro?  Excelente.

 Es una gran persona. Me siento bendecida de haberlo conocido profesor Ángel.

Fic Twc / Toll escrito por Caroline

Capítulo 7

 Sonreí, con ambas cejas alzadas y asentí con la cabeza, en forma de aprobando lo que decía. Bill hizo lo mismo que yo, como si se tratase de un espejo, reflejándome a mí. Aun sonriendo, pero esta vez con una sonrisa acaramelada. Pose mi mentón en su hombro, Bill sonrió. Yo le di un beso en la mejilla, lo acerqué más a mí. Nos encontrábamos sentados en una banca en el patio estilo japonés, solos, la noche había caído, y hacia un poco de frio.

Nada de eso importaba.

Solo importaba Bill, Bill y yo. Solo nosotros dos. Nadie más.

La luna llena brillaba en todo su esplendor. Tan hermosa. Tan magnifica.

— Tommy…

— ¿Si?

— ¿Por qué en la luna hay un conejo?

— No lo sé.

— Es un conejo que vive solo, solo hay. ¿No tendrá miedo? ¿Frio?

— No sé.

— Todas las noches lo veo hay. Siempre en la misma posición.

Lleve la vista hacia la luna. Bill la observaba con un brillo especial, como un pequeño niño a la hora de abrir los regalos de navidad. Me siento completó.

&

 Mi rostro se encontraba cubierto de lágrimas.

Gordon estaba muy mal. Está enfermo.

A la distancia pude ver claramente  la figura de una mujer. Ella camino hacia mí. Se mostraba alterada. Aquella mujer pelirroja de tez morena. Joven.

— ¿Cómo está tu padre?

— Mal.

— No… no, esto no puede ser. — Se llevó una mano a la boca, y cerró los ojos. Tratando de contener el llanto. Se sentó en la banca. Las paredes, piso, techo, todo. Todo estaba pintado de blanco. Podíamos ver pasar a cada instante a algún doctor, enfermera  y enfermo.

Mi padre estaba mal. Muy mal y yo no sabía qué hacer. Y por mal que me escuchase, solo sabía que podía ver una luz al final del pasillo, una hermosa luz resplandeciente. Que  Significa: Libertad.

Libertad para Bill. Libertad para mí. Libertad para amar a quien quisiera. Incluso a aquel hermoso hombre de nombre; Oskar. que conocí hace ya unos días. Libertad para Bill, para amar a su enfermero.

 .

— ¡Jack! — Alce la vista, encontrándome con Chantelle. Chantelle Paige. Bestia un vestido corto, azul y primaveral, junto con este tacones y un bolso. El cabello rubio largo y rizado. 

— Hola Chantilly.

— ¿Cómo está Gordon?

La observe con ceja alzada y disimuladamente llevé la visa hacia Ría. Ella comprendió al instante y llevo una mano hacia su boca. Yo en cambio me senté la banca, ella hizo lo mismo.

— ¿Cómo esta Bill?

— Bill… El…

— ¿El?

— Sale con su enfermero, una relación amorosa…

— ¿Cuánto tiempo estarás fuera?

— Hasta que sean las 7 pm. 

— Dime Chantilly… ¿Cómo es convivir con locos y fingir ser parte de ellos?

— Jack, no comprendes de lo que hablas.

— ¿A no? ¿Me explicarías? Creí que tu solo estabas hay para vigilar a Bill.

— …

&

— Hey pequeño, ¿Qué haces?

— Leer. —  Llevé la vista  hacia la portada del libro.

— El Zahir por Paulo Coelho. ¿Te fascina ese escritor cierto?

Bill asintió lentamente.

— Y uhmm… ¿De qué trata el libro?

— Bueno… El libro es dedicado a la esposa de Coelho… De cuanto la ama y de que sería capaz de hacer por ella.

— Baya…

Bill sonrió. — Me encantaría que alguien me amase con tanta pasión como en la historia.

Sonreí un poco. Bill se mostraba muy feliz e ilusionado. Solo atine a abrazarlo. Tratando de trasmitirle mi amor. Él sonrió y me beso.

— Me aman así. ¿Cierto?

Asentí con la cabeza y le di un beso en la mejilla.

..

Las semanas pasaron, nosotros seguimos con nuestra relación. Todo estaba perfecto. De vez en cuando Bill y yo teníamos peleas, mayormente por los celos, los condenados celos de Bill Kaulitz. Algo a lo que decían en el manicomio cuando algún paciente se enteraba Están caros los celotes. Algo que verdaderamente no llegue a comprender y sigo sin hacerlo. Algo que siempre hace que Bill se ría de mí. Aparte de ello, teníamos nuestros momentos románticos, aunque mayormente Bill terminaba lanzando todo por la borda apenas mencionaba su querida leche de burra. (Que por cierto me daba un poco, de asco)

&

Al enterarse del estado mi padre muchas personas llamaban por él, preguntando como se encontraba.

Gordon estaba cada vez más mal. Su salud empeoraba cada vez más. Debilitándose, muriendo. Yéndose, dejando esta vida y yendo a otra, estando más cercas de la otra cada vez más, y más.

 .

4 meses después…

4 meses después de aquella pelea Gordon murió. Dejándome con gran parte de sus bienes a mí. Entre ellos, la fábrica de chocolates. Era mía. Y yo podía hacer lo que desease con ella. Incluso entregar cela al dueño original.

&

Sonreí y negué con la cabeza al ver a Bill hacer su típico baile a de poseído. Estábamos en su habitación. Me senté en la cama y espere a que el chico terminase. Me sorprendía lo mucho que Bill había crecido sin duda.

— ¿Listo? — Pregunte minutos más tarde después de que Bill hubiese terminado de bailar.

— Sipi. — Asintió haciendo un puchero a la vez. Qué lindo puchero…

Bajamos las escaleras. Dirigiéndonos a la piscina del hospital ya que en estas fechas hace, mucha calor. Pero… Nos paramos en seco al ver a Jack en el gran vestíbulo. Tenía un folder en manos y bestia un elegante traje. Bill le dirigió una mirada asesina antes de seguir su camino nuevamente.

— ¡Bill espera! — Jack corrió hacia él. Bill se paró en seco y giro sobre sus talones, ahora observando a Jack.

— ¿Qué quieres? — Dijo seriamente.

— Ten. — Jack le extendió el folder. — Gordon murió. La fábrica te pertenece. Eres libre Bill, ya te dieron de baja.

La mandíbula de Bill callo, tomo el folder bruscamente y salió huyendo de ahí.

 

&   Bill   &

Soy libre… ¡Libre! Gordon murió. ¡Maldito! !Ja!

Entre a mi habitación rápidamente y serré la puerta con candado. Me apoye contra esta, observe los papeles. Las lágrimas rodaban por mis ojos. Era un regalo, el mejor que podían darme. Y era cierto. Cuando Dios te quita algo te da algo mejor. Sin duda alguna, muero por poder vivir, poder sentir, el césped en mis pies. Caminar por la calle, ir al cine, a un concierto.  Vivir es el mejor regalo de todos.

Es algo curioso, mu sonrisa es enorme y mis lagrima imparables.

Quedo atrás las drogas que alguna vez llegue a consumir gracias a la depresión. Quedo atrás  los maltratos de Gordon. Todo aquello ha quedado atrás.

 .

 — ¡MAMA! ¡MAMA!

Gritaba tan alto como pudiese, tan alto para poder escuchar mi voz, mi voz resonar en mis oídos y no la maldita voz de esos locos. Estaba encerrado en esas 4 paredes. Cautivo. Gritaba fuertemente, mis puños sangraban por golpear recientemente las paredes. Pero no me importaba, no importaba. Solo quería salir de ahí cuanto antes, ya fuese por la puerta o espiritualmente.

¡MAMAAAA!

Gritaba como un niño cuando se caí, cuando llora, cuando sufre o tiene miedo. Tenía mucho miedo. Porque eso era, un niño. Un niño con mucho miedo.

¡MAMAAAA! — Gritaría sin importar nada. — ¡MAAAMAAAAA!

 

Tenía mucho miedo.

 

Sonreí y solté la jeringa dejándola caer. Las drogas comenzaban a hacerme efecto. Y me sentía bien. Me transportaba a otro lugar. Dentro del manicomio era solo de saber con quién hablar y conseguías cualquier cosa.

 

Suspire, tratando de tranquilizarme.

Esa misma noche observé con atención los papeles. Los chicos me hicieron una gran fiesta de despedida  magnifica en mi opinión. Le pedí a Jack que se quedara en la empresa. Se negó pero al final acepto mi oferta. Y ambos nos tatuamos la frase «Freiheit 89» que en alemán significa «Libertad 89» Ya que ambos ahora somos libres.

 

— Cariño. ¿Estás listo? — Pregunto Tom, claramente nervioso.

— Si… — Entramos al auto. Y Tom condujo hasta la salida,  hasta llegar a la ciudad.  Hasta donde yo, podría por fin vivir mi vida. Junto al hombre que más amo. Tom, Tom Trumper, mi prometido y futuro esposo.

&   FIN   &

Dime ¿Qué tan bien lo hice?

Muchas gracias por tomarte la molestia de leer mi historia. Te lo agradezco mucho.

por Caroline

Escritora del Fandom

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