
Fic TWC de Aelilim
Capítulo 11: Belleza del caos II
Tom ha revisado el perímetro y recorrido la mayoría de estancias de aquel piso, seleccionando las cosas que les pueden ser útiles y guardándolas en un bolso que tiene a la espalda. Ya no queda nada por hacer y debería de emprender el camino de regreso pero al encontrar a Bill observándose en un espejo deja caer el bolso y avanza hacia él.
—Bill… —susurra.
Bill le ha escuchado pero no voltea, dejándose abrazar cuando Tom ha llegado a su altura y le ha rodeado con sus brazos por detrás. Apoya la cabeza en el hombro de su hermano por un segundo antes de volver a fijar la mirada en el espejo.
—Mira en lo que nos hemos convertido —dice con voz lejana.
El espejo ahora refleja dos jóvenes, dos gemelos. Porque sus facciones son las mismas desde que el tinte dejó de ser aplicado religiosamente, desde que los piercings fueron removidos, desde que las braids de Tom se soltaron y desde que Bill ya no se maquilla.
Tom y Bill se miran en el espejo.
Mejor dicho, Tom mira a Bill contemplarse en el espejo, sabiendo cómo se siente su hermano.
En esos momentos, Bill se está dando el placer de reducir toda la realidad a la superficie, a la vanidad. Está sufriendo por eso, acordándose del brillo cegador de antes y dejando que lo azul invada su corazón.
Los minutos siguen pasando.
Tom los está dejando pasar, sin embargo, cuando nota que la noche caerá pronto, tensa su agarre y Bill suelta un quejido por la sorpresa debido a lo súbito del movimiento.
Sus facciones son las mismas ahora, pero sus cuerpos no. Debajo de la ropa ancha y oscura, Tom conserva sus músculos. Saben que son útiles. Y Bill sigue siendo igual de delgado que antes.
—Tomi…
—Ya es suficiente —murmura Tom contra el oído de Bill—. Tenemos que irnos.
—Pero…
—No —interrumpe, firme.
Sin aflojar su agarre, se pega todavía más a Bill, comenzando a dejar besos secos en su cuello después de haber apartado el cabello.
Para él, Bill no es una sombra deslucida de lo que era. Sigue siendo tan hermoso como siempre, porque los sentimientos, las emociones que le produce Bill, el amor que comparten, las ganas de sobrevivir para seguir estando juntos siguen vigentes. La lucha. Las lágrimas. El amor. Su amor. Y eso está intrínseco en lo que mira sus ojos que su hermano nunca podría ser algo menos que lo más bello que existe.
—Te amo.
Tom no dice nada más. No es necesario.
Continúa…
Gracias por leer. No te vayas sin comentar 😉