Fic TOLL de Kaulitz Angel
Capítulo 23: It’s getting light
Habían pasado tres emanas desde que Tom había dejado la casa, en esos días Bill no salía de su habitación, sólo salía para lo necesario, atender a Evans en lo que el niño no podía hacer solo, el resto del tiempo pasaba encerrado en su pieza llorando por Tom.
– Papi – le llamó el niño entrando sigilosamente en la pieza
– Qué pasa amor? – preguntó Bill secándose las lágrimas
– Te he traído zumo de naranja y un sándwich como tú me enseñaste a prepararlos – sonrió nervioso el niño con una bandeja en las manos
– Gracias amor – me dio sonrió Bill
– Cómetelo todo – sonrió el niño nervioso sentándose en la orilla de la cama de su padre
– Evy – le llamó Bill
– Sí, papi – respondió el niño
– No…nada – dijo Bill empezando a comer
Evans mecía sus piecitos y jugaba nerviosamente con sus dedos, eso lo había sacado de Bill, su padre no pudo pasar por alto su estado de nerviosismo, se sintió culpable por verlo así de triste, sabía que era por Tom, no pudo evitar romper a llorar.
– Papi, papi no llores – dijo Evans preocupado, secando las lágrimas de su padre
– Evans, perdóname – le pedía Bill – lamento hacerte pasar por esto
– Papi, tranquilo – decía el niño
– Me das un abrazo? – le pidió Bill
El niño lo hizo, lo abrazó lo más fuerte que pudo, odiaba que su papá llorara.
– Papi, tienes que salir de aquí, te está haciendo mal – dijo el niño
– Qué? – preguntó Bill
– Tenemos que irnos de aquí, vamos a la casa de la playa papi, tienes que ser feliz – dijo Evans acomodando un mechón de cabello de su padre tras la oreja
– Tienes razón amor – sonrió Bill – no puedo seguir así, tú me necesitas y yo a ti, más que nunca
– Te parece si nos vamos mañana mismo? – preguntó el niño
– Genial, vamos a hacer las maletas – sonrió Bill
Su hijo tenía razón, no podía quedarse más allí, debía salir de ese estado en el que estaba. En esa misma noche hicieron las maletas para el viaje que debían hacer el día siguiente. Llamaron a la pizza para cenar.
– Veo que tienes mucha hambre papi – rió Evans
– Demasiada – rió Bill
Luego fueron a dormir, esa noche Evans durmió al lado de su padre. AL día siguiente salieron temprano de su casa y llegaron a la casa de la playa a las 10:15am. Cuando llegaron dejaron las maletas en el salón, subieron a cambiarse por los bañadores, tomaron dos toallas y corrieron hacia el mar.
– Yupi – reía el niño corriendo
– Rayos – dijo Bill deteniéndose, se había mareado
El niño reía saltando en la orilla del mar haciendo salpicar el agua.
Bill llegó y se sentó en la arena, le daba vueltas el lugar.
– Estás bien, papi? – preguntó Evans
– Sí amor, el calor me afectó un poco – sonrió Evans
Ya venían varios días en los que Bill se sentí mal y la noche pasada se le había revuelto el estómago y también se había mareado. Tal vez era porque no había comido muy bien en días. Sí seguía así llamaría al doctor y sacaría cita.
Cuando le pasó el mareo se metió al agua, su hijo y él empezaron a salpicarse con el agua, reían como hacía mucho no lo hacían.
– Estoy hambriento – se quejó Bill – vamos a comer
– Sí – dijo el niño salpicándolo por última vez
Caminaron hasta un restaurante que había cerca de la playa, Bill pidió pollo frito con papás y un té frío, Evans pidió una hamburguesa doble con papás y una gaseosa.
– Hamburguesa doble? Eres un niño pero tienes estomago de adulto – le burló Bill
Cuando terminaron de comer volvieron a la casa y desempacaron sus cosas, luego se pusieron a jugar con unos bloques de Evans. En la noche, Bill quería comer helado, así que caminaron hasta un mini-super que había en el lugar.
Vieron una película, al menos Bill ya que Evans se había dormido, lo llevó en brazos hasta su camita y le acostó bien, no lo cubrió ya que hacía calor.
Se fue al baño que había en su habitación, llenó la tina con agua y se metió en ella. Mientras se relajaba llamó al doctor para sacar una cita para el día siguiente, mientras veía la película minutos antes, se había mareado otra vez. Salió de la tina y se puso el pijama, uno fresco y se dispuso a dormir o al menos eso intento. No podía acomodarse en la cama y tenía un calor fuera de lo normal que el de la playa.
A las 8:00am llevó a Evans a casa de sus padres para ir al hospital, cerca de la playa había uno pero prefirió ir al de la ciudad. Le hicieron exámenes de sangre para ver qué era lo que tenía y le preguntaron cuáles eran sus síntomas. El doctor tenía ligeras sospechas, pero le confirmaría en la tarde.
Bill volvió a casa de sus padres y recogió a Evans, volvieron a la casa de la playa no antes sin pasar al super por unas golosinas. Cuando llegaron a la casa Bill se cambió y se ató el cabello en una coleta alta.
– Papi, juguemos a las escondidas – dijo Evans
– Ok – sonrió Bill
Luego de que el reloj marcara las 3:40pm el móvil de Bill empezó a sonar.
– Hola- contestó viendo como su hijo se iba a esconder en la segunda planta de la casa
– Bill, mis sospechas eran ciertas – rieron al otro lado del móvil
– Sospechas? – preguntó Bill
– Tom y tú serán padres – rió el doctor
– Qué? – gritó Bill
– Estás de 1 mes y tres semanas – dijo el hombre
– Yo, gra…gracias – dijo Bill
– Te veré en una semana – dijo el hombre terminando la llamada
Bill dejó el móvil sobre la mesa y corrió a donde estaba su hijo.
– Evans – llamó Bill
– No se vale – dijo el niño – me viste
Bill lo abrazó fuertemente llorando y luego le alzó.
– Evans, vas a tener un hermanito – lloró Bill
– En serio? – preguntó el niño
– Vamos a tener un bebé en la casa – sonrió Bill
– Que super, un hermanito – rió Evans
Todo estaba bien hasta el enorme detalle que toco Evans.
– Entonces, papá Tom volverá? – preguntó Evans
-…- Bill no supo que contestarle
Se había olvidado de Tom, como le diría que estaba embarazado de él.
Continúa…
Gracias por leer.