Fic TOLL de Kaulitz Angel
Capítulo 26: News, desserts and complaints
Habían pasado tres semanas desde el “accidente” de Bill, en ese tiempo Tom se desvivió cuidando a Bill, tanto por las heridas como por el embarazo. La noche en la que Bill volvió a la casa después de estar en el hospital, Tom durmió en un colchón que puso en el suelo al lado de la cama de Bill.
– Porqué duermes ahí? – le preguntó Bill
– No quiero lastimarte – respondió Tom acurrucándose en el colchón
– Al menos dame la mano – dijo Bill con puchero
Ambos durmieron tomados de la mano, Bill había pasado mucho tiempo sin él y hubo muchas noches en las que no durmió con él, a la mañana siguiente Tom no podía mover el brazo, sentía miles de hormiguitas en el.
Volviendo a las tres semanas que habían pasado, los chicos no habían dicho nada aún del embarazo a sus padres. La madre de Bill y de Tom sí había notado a Bill con un color muy rosadito en sus mejillas y además le veían un poco más gordito en las mejillas. Pero eso había sido hace 2 semanas además Bill no les dejó que se acercaran mucho por lo mismo del embarazo, ya tenía una barriga algo notable, no quería que se dieran cuenta aún. Lo harían hasta esta tarde, la madre de Tom había invitado a su familia y a los padres de Bill a un almuerzo, todos se quedarían en la casa para ir a un paseo a la playa el día siguiente.
– Tom, lo notaran al llegar – dijo Bill intentando de ocultar su pancita con la ropa que llevaba puesta
– Tendrían que estar ciegos – dijo Tom
Iban en el auto, de camino a la casa de los padres de Tom.
– No dejes que te abracen al llegar – dijo Tom
Bill llevaba un jersey negro, bastante holgado, según él para ocultar la pancita de tres meses exactos, era imposible ocultarla.
– Llegamos – dijo Tom aparcando el coche en frente de la casa
– Lo notaran – lloriqueó Bill bajando del auto
– Bill bajó del coche y ayudó a su hijo a hacerlo también, caminaron hasta la puerta de la casa, Tom tocó el timbre y Bill siguió intentando ocultar su barriga, pero ahora con el enorme bolso que llevaba.
– Se nota papi – dijo Evans
– Lo sé – lloriqueó Bill de nuevo
– Mis amores – saludó Juliette abriendo la puerta
Todos esbozaron una enorme sonrisa fingida.
– Hola – saludaron los tres entre dientes
– Bill te ves…muy saludable – dijo Juliette
– “Ya me atraparon, ya me atraparon” – pensó Bill cuando Juliette empezó a hablar
Los hizo pasar al salón donde ya estaban todos, Bill llevaba el bolso en frente de su pancita para disimularla, lo estaba haciendo bien por ahora, saludó a todos con un simple “hola” y se sentó en el sofá poniendo su bolso en frente de su barriga como siempre.
– Chicos, hace tiempo que no vienen por aquí – dijo Jörg
– Hemos estado muy ocupados – dijo Tom
– Bill, porque estás tan callado? – le preguntó Simone a Bill
– Mmm…es que… tengo sueño – bostezó Bill
– Sueño? – preguntó Simone
– He estado muy somnoliento estos días – dijo Bill – no duermo muy bien, me da mucho calor en las noches
– Ya veo – dijo Simone
Después de eso, pasaron al comedor donde ya les esperaba un almuerzo delicioso, preparado por Juliette, Jack y Jörg. Tom caminó en frente de Bill, él puso sus manos en las caderas de Tom para disimular su panza y camino dando saltitos, su hora favorita había llegado. Cuando llegó a la mesa se sentó rápidamente.
– Mmm… qué rico huele – rió Bill inhalando el olor
– Estás hambriento? – preguntó Juliette
– Sí – se ruborizó Bill
Le sirvieron a Bill de primero ya que hacía pucheros porqué no servían rápido, cuando ya le sirvieron a todos, empezaron a comer.
– Rayos Tomi – se quejó Bill – tengo mucho calor por este jersey
– Un poco más Bill – susurraba Tom
– Ya no aguanto –lloriqueó Bill en susurros
– Qué tanto susurran? – preguntó Jack
– Nada – sonrieron ambos
Siguieron comiendo por un momento y Bill quejándose con Tom del calor.
– No – dijo Evans – me he manchado de refresco la camiseta
– No te preocupes yo te cam…- Bill se había levantado de la mesa
– No Bill – dijo Tom demasiado tarde
Todos se quedaron boquiabiertos al ver a Bill…así
– Bill – le llamó Simone – estás…
Bill tenía una cara de Oops!!!. Se volvió a sentar en la silla con la cara abajo, suspiró y colocó las manos sobre la mesa.
– Esto…se supone que sería una sorpresa – dijo Bill tímido
– Sí que lo fue – dijeron todos
– Bill…pero…pero desde cuándo? – preguntó su madre
– Desde…agosto – dijo Bill – estoy de tres meses exactos
– Pero…porque tienen esas caras? – Preguntó Tom – parece como si no les alegrara la noticia, Bill está embarazado!!!!
Todos estaban en shock, claro que estaban felices, pero solo que la noticia les había agarrado desprevenidos a todos. Luego todos sonrieron y empezaron a reír, se levantaron de sus lugares y fueron a felicitar a los “por segunda vez futuros padres”
– Felicidades – les felicitaron todos dándoles abrazos a ambos
– Pero Bill…tú…tuviste aquel accidente hace tres semanas – dijo Simone asustada, todos pusieron atención a lo que preguntaba Simone – cómo está el bebé?
– Están bien mamá – sonrió Bill – eso fue lo primero que pregunté en el hospital
– Por un momento escuché están – rió Jack pensando que había escuchado mal
– Sí Jack, plural – dijo Bill – son…gemelos
– Qué? – gritaron todos
– Gemelos mamá – rió Bill abrazando a su madre
Todos le volvieron a felicitar, había costado que Tom embarazara a Bill, pero tuvo muy buen pulso ya que lo hizo doble. Al fin de tantas felicitaciones, Bill cambio a Evans de camiseta, mientras lo hacía Evans le burló un poco sobre que había echado a perder la sorpresa, luego volvieron al comedor y terminaron de comer, cuando Bill se levantó de la mesa todos se quedaron viendo su pancita, se veía adorable así.
– Es hora del postre – dijo Juliette – tarta de frutas
Todos sonrieron, todos eran muy hambrientos, pero además los postres de Juliette eran exquisitos, pero a Bill nunca le habían gustado.
– July – le llamó Bill
– Dime – dijo Juliette
– Me darías un trozo grande – le susurró Bill al oído
– Pensé que no te gustaban mis tartas – rió Juliette
– Ahora sí, he estado antojado de tus tartas – susurró Bill – he esperado toda la semana por esto
Juliette rió y se fue a servir el postre, le sirvió de primero a Bill, un trozo con un tamaño muy considerable el cuál Bill se lo devoró con mucha gana con enormes bocados.
– Tom – dijo Bill con los cachetes inflados de tarta – si no te apresuras me comeré tu porción
– No lo creo – rió Tom – verte comer así me da ganas de comer
Seguían preguntándole a Bill cómo le había ido en ese tiempo, como siempre: con nauseas, ascos, antojos y muchos, muchos cambios de humor y sueño.
– July – llamó Bill de nuevo a Juliette – me podrías dar más…creo…creo tus nietos están hambrientos – dijo Bill apenado
Era un buen pretexto “tus nietos están hambrientos” o “ahora como por dos en este caso tres” o “no soy yo son los bebés”.
Juliette le sirvió otra gran trozo, no le podía decir que no a Bill, nunca ha podido, y menos ahora que lleva nietos suyos. Este trozo Bill se lo comió en el salón, semi-acostado en el sofá, habían pasado al salón para conversar más cómodamente.
– Me ha hecho salir dos veces en la madrugada – se quejaba Tom – casi siempre le dan los antojos en la madrugada, me toca ir al súper que abre 24 horas para personas como Bill
– No seas malo – dijo Bill atarugado de tarta
– Una noche de estas, creo que fue hace dos noches, hizo que me levantara a las 2:15am porque se había antojado de unas galletas de chocolate – decía Tom – tuve que ir al súper y cuando volví…-dijo Tom haciéndole ojos a Bill – cuando volví estaba profundamente dormido, hasta roncaba
– Es tu culpa que esté embarazado – se defendió Bill aun comiendo su tarta – además era un pretexto, ese día no me podía acomodar y quería la cama para mí solo
– Eso no lo sabía – dijo Tom ofendido
– Debes mimar a Bill Tom – le sentenció Susan – cuando alguien embarazado tiene un antojo en la madrugada no puede dormir hasta que se lo cumplan – dijo Susan
– Ves, hazle caso a tu hermana mayor – dijo Bill dándole un pequeño golpe a Tom con su pie
– Bill, te mimo demasiado – dijo Tom
– Lo sé y no me quejó – sonrió un Bill muy enamorado – Tomi me ha cumplido mis antojos por muy delicados que sean
– Me encanta hacerlo, amor – dijo Tom – pero no me gusta que me despiertes en plenas horas de la madrugada
– Además Tomi es un amor – rió Bill – no me deja hacer nada en casa, el limpia los fines de semana y entre semana yo solo puedo hacer las cosas “fáciles”
– Porque no me gusta que te esfuerces – dijo Tom – además pasa mucho tiempo durmiendo
– No puede ser – rió Simone – Bill eres un vago
– No es cierto – se defendió Bill
– Amor, no lo niegues – rió Tom
– Me estás dejando en mal con ellos – rió Bill – duermo solo en la tarde
– Sí, de 1:00pm a 4:00pm – rió Tom
– Tomi – le llamó Bill riendo
Cuando el reloj daba las 4:00pm, tomaron una merienda y dos horas más tarde, tomaron la cena, luego todos se fueron a sus habitaciones respectivas.
– Tomi, no quiero ver esa película – bostezó Bill mientras se acostaba en la cama ya listo para dormir
– Que quieres ver? – preguntó Tom
– Hace un momento vi que pasaban Madagascar – dijo Bill al lado de Tom
– Quieres…quieres ve runa película animada? – preguntó Tom sin poder creerlo
– Sí – contestó Bill con puchero
– Ok – dijo Tom
Tom no tuvo otra opción y puso la película, Bill se abrazó a él apoyando la cabeza en el hombro de Tom.
– Bill, no le veo nada gracioso – dijo Tom
– Cómo no? – Preguntó Bill riendo a carcajadas – es fabulosa
– Oh Dios – bufó Tom
Luego de un rato Tom reía también, ya le había encontrado gracia a la película.
– Tenías razón amor – rió Tom – es fabulosa
Bill no le contestó, había caído profundamente dormido en los brazos de su amado.
– Oh Bill – suspiró Tom
Se levantó de la cama sin despertar a Bill, le acomodó bien en la cama, le puso una almohada bien mullida y le cubrió con las sábanas, luego él se alistó para dormir.
– Descansa amor – susurró Tom acostándose en la cama
– Tomi – le llamó Bill adormilado, buscando el abrazo de todas las noches
– Aquí estoy amor – dijo Tom abrazándole
Bill se acurrucó en el pecho de Tom y este le dio un beso en la cabeza, sonrió al sentir como la pancita de Bill chocaba contra su estómago, quería que sus bebés empezaran a moverse ya, pero faltaba poco, pensaba en que ahorita no le podría abrazar para dormir. Se dispuso a dormir para poder estar despierto en el viaje a la playa.
Continúa…
Gracias por leer.