I fell in love with him 28

Fic TOLL de Kaulitz Angel

Capítulo 28: Boy or Girl?

– Tomi, estoy nerviosos – dijo Bill acostándose en la cama

– Tranquilo amor – le calmó Tom

– Crees que sean del mismo sexo? – preguntó Bill acariciándose la barriga

– No lo sé, pero me gustaría tener dos niños, así entre Evans y yo les enseñaríamos a jugar futbol – sonrió Tom

– No te gustarían dos niñas? – preguntó Bill

– Me encantaría, pero son muy complicadas, más cuando crecen – dijo Tom

– Pero son lindas, amor – dijo Bill con puchero

– Lo sé amor…pero en verdad no me importa lo que sean, serán nuestros hijos, los querré sean lo que sean – dijo Tom

– Sonaste tan paterno – rió Bill abrazándose a Tom para dormir

– Creo que me está entrando ese instinto – dijo Tom abrazando a Bill

– Amor, que hay de los nombres? – preguntó Bill separándose un poco

– Si son niños Bill Junior y Tom Junior y sin son niñas…- dijo Tom siendo interrumpido

– No es gracioso – dijo Bill

– Ok amor, los siento – se disculpó Tom – recuerdo que habías dicho cuando…dijiste que te gustaba Emma para que rimara con Evans

– Emma?, pero hay una película que se llama la maldición de Emma Evans, no me gustaría que dos de nuestros hijos tengan nombre de película de terror – dijo Bill

– Sabes?, me gustaría Elizabeth – dijo Tom – es con E

– Me gusta ese nombre, Elizabeth suena como niña dulce, amable y hermosa – suspiró Bill

– Y entonces si son niños Bill Junior y…- fue interrumpido de nuevo

– No seas necio Tom – le regañó Bill

– Bueno, ya hablando en serio – dijo Tom – cómo se llamaran si son niños?

– Me gustaría Bryan – le burló Bill para molestar a Tom

– Ese nombre está totalmente prohibido Bill – dijo Tom

– Amor, en verdad me gustaría que se llamara como tú – dijo Bill

– Thomas? El nombre más hermoso del mundo? – fanfarroneó Tom

– Tom – le llamó Bill serio – en verdad me gusta

– Ok amor, discúlpame, hoy ando un poco charlatán – dijo Tom

– Antes habíamos quedado de acuerdo que se llamara así…cuando – Tom no le dejó terminar

– Sí amor, lo recuerdo – no quería que recordara esos momentos

– El pequeño Tomi – sonrió Bill acariciando su barriga de nuevo

– Me encanta con el cariño con que lo dices – dijo Tom

– Me muero por saber que son – lloriqueó Bill

– Lo sabremos mañana – dijo Tom besando los labios de Bill – ahora debemos dormir

– Buenas noches – dijo Bill besando a Tom

Ambos cerraron los ojos dispuestos a dormir, Bill acariciaba su barriga y Tom la abrazaba. El sueño de Tom fue interrumpido cuando Bill a los dos minutos habló.

– Tomi – llamó

– mmm – musitó Tom

– Estás despierto? – preguntó Bill

– Bill – le llamó Tom – esa es una pregunta tonta

– Lo sé…pero solo quería decirte que te amo – dijo Bill

– Yo también te amo – dijo Tom – pero duerme ya

– Descansa – dijo Bill cerrando los ojos

Una vez más volvieron a “dormir”, pero una vez más Bill volvió a hablar.

– Tomi – le llamó Bill

– mmm – musitó Tom de nuevo

– Mañana después de la cita, podemos ir a comprarles algo a los bebés? – preguntó Bill

– Sí amor – contestó Tom más dormido que despierto

– Gracias amor – sonrió Bill – duerme

– “Eso intento” – pensó Tom

Ya Bill había preguntado lo que quería, algo que era muy importante para él y no tanto para Tom y menos con el sueño que tenía.

– Tomi – le llamó Bill

– “No, no, no” – lloró Tom para sus adentros

– Tom – le llamó Bill

– Qué amor, qué? – preguntó Tom

– En el parto, estarás conmigo, cierto? – preguntó Bill

– Qué? -gritó Tom , nunca había pensado en eso

– Tomi, tienes que estar allí, apoyándome – dijo Bill

– No amor, no creo eso posible – dijo Tom

– Qué?, no estarás? – preguntó Bill

– Bill, amor, habrá mucha sangre y sabes que no me gusta y menos la tuya, verla me da la sensación de que estás muriendo – dijo Tom

– Pero Tom – lloriqueó Bill – debes ser el primero…el primero que vea a nuestros bebés…debes cortar el cordón umbilical y ser el que me los entregue – rompió a llorar Bill

– Bill, no estoy listo para eso – dijo Tom

– Tom, no puedes hacerme esto, tú debes estar allí viendo cómo nacen tus hijos – lloró Bill – ya una vez un hijo mío nació sin que su padre estuviera allí, no hagas tú lo mismo

– Bill – le llamó Tom

Pensando en lo último que dijo Bill, Tom no sabía qué hacer, si estar o no con él, Bill tenía razón, en el parto de Evans estuvo Simone esperando a su nieto, pero seguramente a Bill le hubiese encantado que Andreas estuviera allí recibiendo a su hijo, por lo visto era un momento muy especial para Bill.

– Tienes razón amor – dijo Tom – yo debo estar allí, sólo yo puedo cortas esos cordones y entregarte a nuestros bebés

– Tomi, entonces si estarás? – preguntó Bill sorbiendo por la nariz

– Claro, me necesitaras – dijo Tom

– Gracias Tomi – le abrazó Bill

– Gracias a ti amor, casi me pierdo un momento tan especial – le dijo Tom abrazándole más fuerte

– No es nada – dijo Bill- Ahora si podemos dormir?

– Creo que sí – dijo Bill

Esta vez sí durmieron por toda la noche, debían descansar para ir mañana a esa tan esperada cita. A la mañana siguiente Bill fue el primero en despertar.

– Tom, despierta – sacudió Bill a Tom

– No amor – se quejó Tom

– Vamos, corazón debemos ir a esa cita – dijo Bill besando la mejilla de Tom

– En cinco minutos bajo – dijo Tom

– Ok – dijo Bill

Salió de la habitación y fue a la de Evans. Era una mañana fría y su hijo dormía sin cubrirse, le tocó un bracito y estaba helado, le cubrió con la cobija y le beso la frente, el niño se acurrucó más con su osito Tom. Bajó a la cocina para empezar a preparar el desayuno.

– Mmm que rico – sonrió Bill al ver el zumo de naranja en el refrigerador

Empezó a preparar el café de Tom, mientras hervía el agua Tom llegó y le abrazó por detrás haciendo que diera un pequeño salto.

– Buenos días – saludó Tom besándole el cuello

– Buenos días Tomi – sonrió Bill

– Cómo están nuestros bebés? – preguntó Tom acariciando la barriga de Bill

– Hambrientos – rió Bill

– No es novedad – dijo Tom

– Malo – dijo Tom

– Hueles delicioso amor – dijo Tom oliendo detalladamente el cuello de Bill

– Huelo a cama – rió Bill

– Y Evans, Bill? – preguntó Tom abrazando más fuerte a Bill

– Está dormido aún – dijo Bill – déjalo dormir

– Pero quería jugar con el antes de irnos – lloriqueó Tom

– En la tarde jugaremos los tres – dijo Bill

– Ok – aceptó Tom

Entre ambos terminaron de preparar el desayuno y pronto Evans llamó a Bill.

– Qué pasa cariño? – preguntó Bill entrando a la pieza de su hijo

– Buenos días – sonrió el niño estirándose

– Buenos días amor – saludó Bill abrazando y besando la mejilla de su hijo

– Uh, que frío – dice Evans abrazándose más a su padre

– Bastante – dijo Bill frotando sus bracitos

Bill le puso un abrigo que encontró a los pies de la cama, era obvio que hiciera tanto frío, pronto sería navidad.

– Ya pronto será navidad Evy – sonrió Bill

– Sí papi, súper – rió el niño

Ambos bajaron a la cocina tomados de la mano y jugueteando, cuando Tom vio esa imagen no pudo evitar imaginarse a Bill con sus tres hijos.

– Buenos días papá – dijo Evans

Tuvieron que comer deprisa, llegarían tarde a la cita si no se apuraban, primero debían alistarse y dejar a Evans en casa de los padres de Bill, pero al fin si pudieron llegar a tiempo a la cita.

– Voy a desmayarme – dijo Bill de los nervios

– No serás el único – dijo Tom

Entraron a la sala de la cita e hicieron a Bill acostarse en la camilla, la doctora le levantó la camiseta y le puso el frío gel sobre la barriga y empezó con el ultrasonido.

– Oh Dios – dijeron ambos al escuchar los latidos de sus bebés

– Qué tenemos aquí? – dijo la doctora buscando a los bebés

Empezó a buscar y al identificar el primer bebé que se dejó ver sonrió y les dio la noticia a los chicos.

– El primer bebé es – no le dejaron terminar

– Niño – dijo Tom

– Niña – dijo Bill a la vez

– Tenemos una niña muy sana y fuerte – sonrió la doctora

– Una niña? – Dijo Bill con los ojos llorosos – gané

– Una niña. No Bill ganaste – dijo Tom

– Era obvio, yo los llevo dentro – rió Bill

– No cantes victoria Bill – rió la doctora

– Porqué? – preguntó Bill

– Porque tenemos un varón aquí – sonrió la mujer

– Sí gané – dijo Tom

– Noooo – dijo Bill

– Ambos ganaron, no se peleen – dijo la doctora al ver la escena

– Y cómo están? – preguntó Bill volviendo a la melancolía

– Están perfectamente – sonrió la doctora

Al salir de la cita, los chicos fueron por Evans, en el camino a Bill no se le borraba la sonrisa mientras se acariciaba la barriga, cuando a Evans le dieron la noticia no podía dejar de reír y decir que quería que nacieran ya. Luego pasaron a comer a un restaurante y fueron a comprarle algunas cosas a los bebés. Cuando llegaron a casa, se pusieron a ver una película que al final solo Tom y Evans terminaron viendo ya que Bill estaba en el quinto sueño.

Continúa…

Gracias por leer.

por Kaulitz Angel

Escritora del fandom

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