I fell in love with him 3

Fic TOLL de Kaulitz Angel

Capítulo 3: Let’s get out of here… please

Eran las 2:05 pm, Bill estaba sentado en el sofá del salón hasta que el timbre de su apartamento sonó.

– Hola Tom – sonrió al abrir la puerta

– Ho…hola Bill – saludó Tom

– Ven pasa, pasa – le invitó Bill

– Sí – dijo Tom entrando – traja tarta por si merendamos

– Genial Tom, estaba antojándome de tarta – sonrió Bill

Ambos empezaron a hacer el trabajo, se sentaron en la mesa del comedor, Tom enfrente de Bill, escribían todo lo que Bill decía, en pocas palabras estaban escribiendo su historia desde que había quedado embarazado.

Después de hora y media de trabajar merendaban hablando de Bill.

– No sabes cómo cambio de humor – reía Bill dándole un mordisco al pedazo de su tarta – a veces río con cualquier chiste tonto o me pongo a llorar por ver a algún animalito herido en una película

– Pero es normal – rió Tom – creo

– Jaja no sabes cómo me ha gustado pasar este rato contigo Tomi – sonrió Bill – me has hecho reír mucho

– Sí a mí— a mí también me ha gustado Bill – dijo Tom

– Ehm…Tom – le llamó Bill – mañana irás a la fiesta?

– Sí – respondió Tom – y tú?

– Creo – suspiro Bill

– Pues nos vemos ahí – dijo Tom

– Bien, recogeré esto – dijo Bill recogiendo lo que habían ensuciado para merendar

– No Bill, yo lo hago – dijo Tom haciendo lo que Bill hacía

– Gracias – agradeció Bill

“Porqué Andreas no se puede comportar así?” – se preguntó Bill

Después de terminar sus quehaceres, Tom se fue del departamento de Bill, para Tom había sido un sueño haber pasado con Bill, para este también, la había pasado de maravilla con Tom. Luego se alistó para ir a trabajar y no volvió hasta las 10:00pm haciéndole la cena a Andreas, se durmió para no verle.

A la mañana siguiente Bill se levantó con un mal presentimiento, no sabía porque, le ignoró y se fue al colegio después de durar una hora y cuarenta y cinco minutos arreglándose.

Llegó tarde al colegio por pasar al súper por unas gominolas que se había antojado mientras iba para el colegio.

– Lo siento – dijo entrando al salón de clases comiéndose las gominolas.

Todos rieron al verle llegar, se veía muy adorable para todos y era querido por sus compañeros excepto por los amigos de Andreas y él mismo.

Las clases llegaban a su fin, terminaron con la clase de ciencias donde el profesor revisó los trabajos que habían hecho las parejas.

– Trümper y Kaulitz – llamó el profesor

– No, no te levantes Bill, yo voy – dijo Tom

– Gracias – sonrió Bill

Tom recogió ambos trabajos y una sonrisa apareció a ver la calificación.

– Un diez Bill –sonrió Tom dándole el trabajo a Bill

– Genial – rió Bill – buen equipo

Las clases terminaron, Bill se fue a casa, Andreas llegó después. Bill dormía cuando el rubio llegó, por milagro no lo despertó.

– Ya era hora que te despertaras – dijo Andreas cuando Bill despertó

Bill no respondió, se metió al baño y se alisto para la fiesta de la noche. Una vez listo se fue a la habitación que sería de su bebé. Ya tenían todo comprado no faltaba nada. Tomó un oso de peluche que había en la cunita de su bebé y se sentó en la mecedora y empezó a cantar una canción de cuna.

– Vamos – le mandó Andreas

Le siguió y subió al coche del rubio, el camino fue silencioso, sólo dos frases se escucharon

– Cómo te has sentido? – le preguntó Andreas

– Como si te importara – respondió Bill

Luego de esa “conversación llegaron al club donde sería la fiesta, un ambiente de perdición según Bill. Ambos entraron al club y ahí estaban los amigos de Andreas, pero también había compañeros de clase.

– hola Andreas – saludaron Georg y Gustav

– Qué hay? – preguntó Andreas

Apenas se sentó n la mesa, Andreas empezó a embriagarse , Bill estaba a su lado, observándolo, le parecía repugnante, pero aún así le amaba.

– Andy – le llamó Bill

– Qué quieres? – le preguntó Andreas de mala gana

– Estoy aburrido – dijo Bill

– Y a mí qué? – dijo Andreas

– Vamos a bailar – le pidió Bill

– No me jodas – le gritó

– Pero Andy… – dijo Bill

– Bill – le llamó Andreas llevándolo lejos de la mesa jalándolo del brazo

– Auch… me lastimas – se quejó Bill

– Bill porqué no me dejas en paz? – Le reclamó el rubio – me has desgraciado la vida por ese bastardo que llevas y cuando intento divertirme, no dejas de joder

– Pero por qué dices eso? – le preguntó Bill nervioso

– Dime, crees que es bonito estar contigo, verte la cara todo el puto día? – le preguntó Andreas

– Porqué no lo pensaste antes? – le gritó Bill

– Mira, estupidito , metete esto bien en tu tontita cabeza – dijo Andreas apretando la mandíbula de Bill con su mano – no te amo, nunca lo he hecho y nunca lo haré, nunca te amaré ni a ti ni a tu mocoso, eres un juego para mí Bill, deja de joderme

— Pero…- no le dejaron terminar

– Ahora – dijo Andreas apretando su mandíbula más fuerte – te sentarás conmigo y no dirás ni mierda, entendido?

– Sí, sí – asintió Bill

– Así me gusta, idiota – dijo soltándolo bruscamente

Bill se sentó a su lado, Andreas seguía hablando con sus amigos y bebiendo, Bill sólo bebía un refresco natural y veía a su alrededor, veía compañeros de clase, algunas parejas de la misma, felices, se preguntaba por qué Andreas era tan duro con él, tendrían un hijo juntos, qué mejor que eso?, Después de un largo tiempo vio a Andreas ya veía triple

– Andy, ya vámonos amor – le pidió Bill dulcemente

– Ya déjame Bill – le dijo empujándolo

– Por favor Andy, ya deja de beber – le pidió Bill tocando su brazo

– Joder Bill, aléjate de mí, déjame en paz – le gritó Andreas

Bill, lo único que hizo fue irse a otra mesa que estaba en la esquina del club, estaba desocupada, así que se sentó en el sofá de esta, pidió un refresco y unos bocadillos, se había puesto hambriento, se ahogaba al sentir las lágrimas acumuladas en su garganta, hasta que le obligaron a calmarse.

– Puedo? – escuchó mientras escogía un bocadillo de su plato

– Tom – sonrió – claro, siéntate

– Puedo saber porqué el señorito está solo? – Preguntó Tom, ya lo sabía, había estado observando a Bill toda la noche

– Pues Andreas, se divierte a su manera, así que… – el chico se había entristecido

– Ya veo – dijo Tom

– Y… tú? – preguntó Bill

– Siempre ando solo…pero puedo…divertirte? – le preguntó Tom

– Me encantaría – sonrió Bill

Empezaron a hablar de lo primero que se les venía a la mente, Tom siempre hacía que Bill pasará buen rato, le hacía reír y olvidar los problemas que tenía con Andreas

– En verdad no sé cómo haces para llevar tres kilos más dentro de ti – rió Tom

– Es difícil, pero lindo cuando sientes que se mueve dentro de ti – rió Bill

– Yo…yo nunca he…sentido eso – dijo Tom

– Pues es tu oportunidad, Evans se está moviendo, quieres sentirlo? – le preguntó Bill

– Claro – aceptó Tom

– Dame tu mano – le dijo Bill

Tom le dio su mano a Bill, él la tomó entre las suyas y empezó a pasarla por su barriga. Para Tom eso era una maravilla

– Ves esta es la cabeza – dijo Bill moviendo la mano de Tom – si le hablas pateará

– No…no creo que quieras que… – dijo Tom

– Ay vamos, me encanta que lo haga – sonrió Bill

Tom se inclinó y empezó a hablarle al bebé con dulzura

– Hey Evans – dijo Tom – si estás escuchando, me encantaría sentir como pateas, pero suavecito para que a tu papi no le duela, si?, sabes que él te ama?, apuesto que tú también a él – sonreía Tom – por favor Evans,, patea

El bebé, como si le hubiese entendido cada palabra, empezó a dar suaves pataditas, recibiendo una sonrisa por parte de su padre y de Tom

– Sientes? – Preguntó Bill – le has caído bien

– Tenías razón – dijo Tom – se siente…lindo y especial

– Bueno a veces se enoja porque no le pongo atención y patea muy duro, no es así Evy? – dijo Bill acariciando su pansa

– Te hace feliz, cierto? – dijo Tom

– No sabes cuánto – rió Bill

– BILL!!! – le llamaron

– Andreas – contestó asustado

– Qué rayos haces? – Le preguntó Andreas mirando a Tom – nos vamos ya

– Está bien – respondió rápido levantándose del sofá

– Adiós Bill – se despidió Tom

Bill asintió, Andreas le jaló del brazo y se lo llevó, dejándolo despedirse de Tom con un simple ademán, cuando salieron del club, empezaron a discutir

– Porqué hablas con él? – le reclamó Andreas

– Porque tú no hablas conmigo – le contestó Bill

– Sabes que no me gusta que hables con otra gente – dijo Andreas subiéndolo al auto

– No vas a conducir ebrio – le dijo Bill

– Sí lo haré, no estoy ebrio – contestó el rubio subiendo al auto

– Andreas no – le dijo Bill

– Ya cállate – le abofeteo Andreas

Bill calló y se abrocho el cinturón de seguridad, le dijo a Andreas que lo hiciera también, pero no lo hizo, después de un largo rato Andreas habló

– Ese chico Tom, no me agrada – dijo Andreas

– A mí sí – contestó Bill

– Porqué eres así? – le preguntó Andreas a Bill

– Eso es lo que yo te pregunto Andreas – gritó Bill

. Porqué todo yo Bill? – gritó Andreas acelerando

– Andreas no corras en el coche – le mandó Bill

– Déjame Bill – gritó Andreas

– Piensas matarnos, detente – le mandó de nuevo Bill

– Cállate – le gritó Andreas

– Déjame bajar – dijo Bill

– Ni loco – dijo Andreas

– Andreas, detente, cuidado, ANDREAS!!!!!!!- gritó Bill

.

Fue lo último que se escucho antes de que Andreas virara bruscamente el coche para quitarse otro auto, sólo veía el auto girar por la calle hasta que se detuvo

Estaba asustado, no le había pasado nada solo una herida en su cabeza, tocó su estómago y sintió todo bien, miró a su lado y vio el asiento vacío, miro al frente y en la calle, tendido vio a Andreas?

– No, no – dijo quitándose el cinturón de seguridad –Andy

Salió del coche y corrió como pudo hacia el cuerpo de Andreas

– Andy, Andy – decía mientras se arrodillaba a su lado – Andy respóndeme

– Bill – dijo el rubio casi inconsciente – perdóname

– Andy, mi amor – decía Bill tomando el rostro de su amado entre sus manos – mírame

– Bill, lo siento – repetía el rubio – fui…un tonto

– Andy, no te vayas, no me dejes aquí solo, Evans y yo te necesitamos – lloraba Bill

– Cuídate mucho Bill – dijo el chico – sean felices

– Andreas, no – lloró Bill – mírame, Andreas, abre los ojos

Bill ya no recibió respuesta, Andreas había muerto en sus brazos, había salido por el parabrisas del auto, no llevaba el cinturón de seguridad y eso provocó su muerte

– Andy, no – lloraba Bill acostado sobre el estómago de Andreas

– Chico – dijo una mujer – estás bien?

– Está muerto – respondió Bill llorando

– Llamaré una ambulancia – dijo la mujer

Después de hacer la llamada, llamó a los padres de Bill, era doctora, revisó a Bill y a su bebé, todo estaba bien con ellos, pero con Andreas, él si había muerto.

Continúa…

Gracias por leer.

por Kaulitz Angel

Escritora del fandom

Un comentario en «I fell in love with him 3»

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