Fic TOLL de Kaulitz Angel
Capítulo 32: Last moment
Era domingo, el reloj marcaba las 7:30 am, Bill dormía plácidamente con su Evans al lado. Tom se había levantado temprano porque la cama se había hecho muy pequeña para tres personas y una de ellas valía por tres más.
Hoy saldría con Bill ya que sus padres querían que Evans pasara esa noche con ellos, pasarían por el niño a las 1.30pm.
– Papi, a un lado – le dijo Evans
– Evans – lloriqueó Bill
– Papi – lloriqueó el niño
– Levántense los dos y punto – dijo Tom
Ambos abrieron los ojos perezosamente y empezaron a estirarse a más no poder en la cama.
– Auch – se quejó Bill
– Qué pasó? – preguntó Tom
– Tus bebés están muy inquietos hoy – rió Bill
– Buenos días papá – dijo Evans
– Buenos días Evans – dijo Tom
El niño se levantó y corrió a los brazos de Tom, bajaron a la cocina mientras Bill seguía acostado en la cama, quitándose la pereza según él.
– Otro día más un día más cerca de verlos – sonrió levantándose acariciando su barriga
La mañana transcurrió normal, juguetearon un poco mientras acomodaban la casa y luego entre Tom y Bill alistaron a Evans ya que pronto sus abuelos pasarían por él.
– Cuídate mucho – le decía Bill
– Sí papi – asentía el niño
– Hazle caso a tus abuelos – decía Tom
– Sí papá – contestaba
A la 1:30pm en punto, sus abuelos ya estaban en busca de Evans, cuando el niño se subió al coche se podía notar que Bill se puso triste, últimamente había pasado mucho tiempo con Evans, juagaban y hacían todo juntos porque Evans decía que tenía que cuidar a Bill y a sus hermanitos.
– Muy bien – dijo Tom – arréglate
– Qué? – preguntó Bill
Tú y yo saldremos hoy – sonrió Tom abrazando a Bill
– En serio? Adonde iremos? – preguntó Bill abrazándose a Tom
– Adonde nos lleve el destino – contestó Tom
– O la gasolina – rió Bill
– También – rió Tom
– Me pondré guapo para ti – sonrió Bill
– Ya lo estás – dijo Tom besando a Bill
Una hora y media después, Bill bajaba las escaleras ya vestido, llevaba una camisa negra de manga larga, unos vaqueros un poco holgados y sus tenis, que las traía en la mano.
– Tomi – le llamó sentándose en el sofá grande
– Dime – dijo Tom apareciendo en el salón
– Podrías? – dijo Bill mostrándole los zapatos
– Será un placer – dijo con gusto Tom
Se arrodilló y empezó a ponerle los zapatos a Bill, un trabajo difícil ya que los pies de Bill estaban un poco hinchados.
– Listo amor – dijo Tom
– Gracias corazón mío – agradeció Bill con una sonrisa infantil
– Nos vamos? – preguntó Tom
– Sí – sonrió Bill
Se subieron al coche y Tom comenzó a conducir buscando un buen lugar para llevar a Bill ya que no podía andar mucho en auto porque le daba ganas de vomitar desde que estaba embarazado y sabía que Bill no podía caminar mucho porque se cansaba y porque era muy flojo. Le vino una idea a la cabeza, llevaría a Bill a un bosque que quedaba cerca y además a Bill le haría bien tomar aire fresco y allí podría acostarse si se cansaba.
Cuando Bill vio que Tom se alejaba un poco de la ciudad decidió preguntar.
– Amor, adonde vamos? – preguntó Bill
– Te llevaré a tomar aire fresco para que nuestros bebés nazcan sanos y fuertes – dijo Tom
– Suenas como Choco Krispis – rió Bill – MELVIN!!!!!
Tom rió, 5 minutos después ya detenía el coche.
– Es aquí? – preguntó Bill encantado
– Sí – contestó Tom
Ambos bajaron del coche, Bill tomó de la mano a Tom y empezaron a caminar, pronto Bill ya jadeaba por falta de aire y ejercicio.
– Tienes una pésima condición física – se burló Tom
– Lo sé Tomi – rió Bill jadeando
Rápido Bill se le borró la sonrisa, había una cerca en ese bosque, era de alambre de púas, sólo había una parte que se veía que personas habían hecho lo posible por pasar por ahí y eso le trajo recuerdos, no se percató que ese era el bosque en que…
– Tomi, ya no quiero seguir – dijo Bill de repente
– Por qué amor? – preguntó Tom
– No quiero ir tan adentro, además no podré pasar por ahí – dijo Bill – estoy cansado
Caminaron de vuelta un poco y luego Bill decidió sentarse y apoyar la espalda a un árbol, Tom le imitó, sólo que este le veía de frente.
– Qué tienes amor? – preguntó Tom
– Nada – contestó Bill – necesito tomar aire
Suspiró y empezó a acariciar su barriga de ya 8 meses, sus bebés casi no se movían por falta de espacio, casi siempre se movían en la mañana y un poco en la tarde, Bill ya extrañaba esos partidos de futbol que se tenían esos gemelos.
– Tomi siente – le pidió Bill
Tom puso las manos en la barriga de Bill y sentía como sus hijos daban suaves pataditas.
– Futuros futbolistas – rió Tom
– Tomi abrázame – bostezó Bill
Tom sonrió, Bill tenía sueño, se acomodó detrás de Bill haciendo hueco entre sus piernas para que Bill se apoyara en su pecho. Cuando Bill se acomodó tiró su cabeza hacia atrás reclamando un beso a Tom, le besó y luego Bill se acomodó aun mejor y se durmió escuchando los latidos del corazón de su amado Tom, era uno de los sonidos que más le relajaban, en cuanto Tom trataba de dormirse el también acariciando a sus bebés juntos con las manos de Bill.
Continúa…
Gracias por leer.