I fell in love with him 6

Notas: Aquí esta el cap que mas quería escribir en este fic, espero q les guste

Fic TOLL de Kaulitz Angel

Capítulo 6: My sweet Prince

– Mamá – llamaba Bill alterado – mamá

– Qué pasa hijo? – preguntó Simone entrando de golpe a la habitación

– Es que se me ha caído el delineador debajo de la cama – rió Bill

– Hijo me asustaste – suspiró Simone rejuntando el delineador

– Gracias mami – sonrió Bill – eres un amor

– Sí, sí bebé, siempre dices lo mismo cuando te ayudo – dijo Simone

Bill se alistaba para ir de compras, iría a comprarle más ropita a Evans. También aprovecharía para comprarse algo para él mismo.

– Me voy ma – gritó Bill en la puerta principal

– Vete con cuidado – respondió su madre

Bill subió a su coche y cogió camino al centro comercial, cuando llegó a él, lo primero que hizo fue comprarse un batido de fresa, vio a una niñita tomándose uno y se antojo, lo iba tomando mientras veía las ventanillas para ver que le compraba a Evans. Llegó a la tienda exclusiva para bebés, había de todo. Compró pijamitas, escarpines, gorritos, overoles, camisetas y shorts.

– Y también me llevo estas medias con deditos – dijo Bill cuando pagaba en la caja

– Solamente? – preguntó la dependiente

– Pues creo – dijo Bill no muy convencido – no pensé que fueran tantas bolsas

Llevaba 5 bolsas, todas al tope, caminaba por el centro comercial y encontró un quiosco de gafas de sol.

– Hey cuánto valen esas gafas? – le preguntó a la mujer

– Ocho euros – contestó la chica

– Me las empaca por favor – sonrió Bill

– Aquí tiene – dijo la mujer entregándole la bolsa

– Gracias – respondió Bill pagándole

Luego de comprar y comprar, Bill volvió a su coche y metió todas las bolsas en el. Subió y condujo hasta su casa.

– Bill estas seguro de lo que harás? – le preguntó su madre

– Sí – contestó Bill ordenando sus compras – no puedo vivir aquí por siempre

– Bill sabes que esta es tu casa y la de Evans – insistía su madre

– No mamá – dijo Bill – quiero salir de esto sólo, con Evans

– Está bien, está bien – dijo su madre

– Mamá la cena está hecha? – le preguntó Bill a su madre

– Sí – contestó Simone – vamos a cenar.

– No creas que es por mí – reía Bill bajando las escaleras – es Evans el que tiene hambre.

– Sí, claro hijo – rió Simone.

– En serio – dijo Bill.

Llegaron al comedor, ahí ya estaba Gordon, sirvieron la cena entre los tres y comenzaron a cenar.

– Y cómo te has sentido hoy Bill? – preguntó Gordon

– No sé papá – dijo Bill frustrado – Evans ha estado pateando mucho y m duele pero…todo está bien

Simone y Gordon se miraron, sabían de lo que hablaba su hijo, su nieto estaba pronto por nacer, si no que esa misma noche lo haría.

– Y qué sientes? – preguntó Simone para verificar sus sospecha

– Mmm, no sé…- dijo Bill – punzadas, unas fuertes y otras no tanto

– Ya veo – dijo Simone

– Pues, he terminado, les dejo a solas – dijo Bill levantándose de la mesa

– Buenas noches hijo – dijeron ambos padres

– Los amo – gritó Bill desde el salón

Se quedaron en silencio, escuchando los pasos de su hijo, cuando escucharon la puerta se `pusieron en acción.

– Gordon he visto su estómago, está muy bajo – dijo Simone

– Crees que nazca hoy? – preguntó Gordon

– Puede ser hoy o mañana como máximo – dijo Simone

– Tendremos que estar preparados – suspiró Gordon

– Me estoy emocionando – sonrió Simone – pronto seremos los abuelos de una criaturita hermosa

– Ya quiero que nazca – dijo Gordon

Mientras tanto, Bill se desmaquillaba y se alistaba para irse a la cama. Una punzada fuerte hizo que botara el cepillo que estaba en el mueble del lavabo.

– Mierda – dijo tomando aire apoyado del mueble – Evans qué haces?

Se lavó los dientes y se fue a acostar, no encontraba la postura que le aliviara el dolor, Evans estaba demasiado inquieto. Bill rodaba por la cama, el dolor se estaba haciendo más agudo haciendo que Bill soltara sollozos y lágrimas. Se había quedado acostado en posición fetal sobre su cama, lloraba tratando de no hacer ruido para no ser escuchado.

– Cariño, puedo pasar? – le preguntó Simone

Al no tener respuesta entró por completo en la habitación, Bill no se había cubierto, pero en vez de cobijarlo escuchó un sollozo.

– Bill? – le llamó

Bill lloraba en su cama en la misma posición de antes.

– Qué pasa carió? – le preguntó Simone inclinándose a él

– Me duele mucho mami – contestó Bill

– Amor… ya pasará, esperemos un momento, si no pasa, vamos al hospital ok? – dijo Simone

Bill asintió.

– Intenta dormir, me quedaré contigo hasta que te duermas – susurraba Simone acariciando la cabeza de su hijo

Bill se estaba cansando, el dolor era el mismo, pero se había acostumbrado, se había quedado dormido, Simone se fue y le dejó dormir.

– Y? – preguntó Gordon

– Nacerá esta madrugada – dijo Simone acostándose al lado de Gordon

– Pues a esperar abuela Simone – rió Gordon

– No podré dormir nada – sonrió Simone

Había pasado una hora, Bill seguía durmiendo, eran la 1:30am, al fin Bill había conciliado su sueño, solo una cosa, le despertó.

Se sentó en la cama de golpe, había roto aguas.

– MAMÁ, MAMÁ – gritaba Bill

– Enciende el coche – le dijo Simone a Gordon – no habían pegado ojo

Simone corrió a la habitación de su hijo y entró.

– Qué pasa amor? – preguntó Simone

– He roto aguas – dijo Bill- Evans…Evans ya va a nacer

– Ok bebé, relájate, respira profundo, Gordon nos está esperando abajo en el coche – le decía Simone a Bill mientras le levantaba de la cama

Le levantó de la cama y empezaron a caminar despacio, iban bien hasta que bajaron las escaleras y otra punzada hizo que Bill se quejara, se agarró de la baranda de las escaleras para no caer.

– Ya se va – repetía Simone – pronto pasa

Siguieron hasta que se subieron al coche, Bill iba acostado en el asiento trasero apoyando la cabeza en las piernas de su madre. Gordon conducía hasta el hospital escuchando las quejas de Bill y de Simone pidiéndole que condujera más rápido.

– Papá, no puedes ir más rápido – le gritó Bill

– Bill, estoy nervioso, no me presiones – le pedía Gordon

– Papi…no te… oh Dios…no te presionaría si no sintiera que la cabeza de tu nieto esta casi fuera – Dijo Bill entre dientes

Llegaron al hospital, entre Simone y Gordon bajaron a Bill del coche y entraron al hospital, pronto se llevaron a Bill a sala de parto junto a su madre.

– Bill cuando te pida que respires, hazlo, ok cariño? – le preguntó la doctora

– Aja- asentía Bill

– Y cuando te pida que pujes, no lo dudes, tienes que dar la mayor fuerza que tienes, por Evans, te necesita, él te quiere ver ya – le decía la doctora

– Sí, sí – dijo Bill

– Bien Bill, respira…y puja, puja – le mano la mujer

Así lo hizo Bill, varias veces, aunque sintiera que moriría, Evans tenía que nacer en ese momento, quería verlo, conocerlo, esa fue su motivación.

– Bien, Bill, bien, respira – le mando la doctora

– Todo está bien? – jadeó Bill

– Sí, tiene cabello negro, como el tuyo – sonrió la mujer

– En serio? – sonrió Bill agitado

– Sí, ahora respira de nuevo y puja Bill, puja son las dos últimas Bill – le dijo

Bill le obedeció de nuevo, la cabeza de Evans ya estaba fuera, sólo faltaba su cuerpito.

– La ´última y podrás tenerlo en tus brazos – al escuchar eso, Bill pujó con todas sus fuerzas, haciendo que Evans naciera.

– Bien hecho – le felicitó su madre

Bill se dejó caer en la cama y segundos después escuchó el llanto de su bebé, luego la doctora le puso a Evans en su pecho , le acuno en sus brazos tiernamente y Bill no pudo evitar llorar de la alegría que le invadía en ese momento.

– Hola Evans – lloraba Bill – no llores, papi está aquí contigo, no dejara que nada te pase

Simone lloraba de la emoción, al ver a su nieto en los brazos de su “bebé”.

– Bill, te llevaremos a otra habitación, te llevaremos a Evans en unos minutos, debe ser limpiado y debemos revisarlo para ver que todo esté bien – le explicó la doctora

Bill asintió, dejó que lo llevaran a otra habitación, al rato le llevaron a Evans limpiecito y con una pijamita blanca. Bill le acunaba en sus brazos, no podía dejar de verle, era su todo.

– Mi bebé hermoso, mi dulce príncipe, te amo tanto – le susurraba Bill acariciando sus manitas- saldremos juntos adelante, no necesitamos a Andreas para nada, ni siquiera te hablaré de él, no mereces saber quien fue tu padre.

Se durmió con Evans a su lado, estaba realmente cansado, le llevaron a otra habitación mientras dormía, despertó cuando escuchó a una enfermera que le cambiaba el suero, eran las 6:30 am.

– Hola Bill – le saludó la enfermera

– Y esta habitación? – preguntó Bill

– Es tuya, te hemos traído mientras dormías – le explicó la chica – te han traído muchos regalos

– Todos estos? – sonrió Bill

– Estás hambriento? – le preguntó la enfermera

– Sí – rió – me siento muy vació – dijo acariciando su vació estómago

– Te traeré el desayuno y un biberón para Evans – sonrió la enfermera

– Gracias – le agradeció Bill

Cuando la enfermera salió, Bill se sentó en la cama haciendo que Evans despertara, no lloró para suerte de Bill, le alzó en brazos al verle con sus ojitos cafés abiertos.

– Mira cuantos regal9os Evans – sonreía Bill mostrándole los regalos a su hijo – y todos para ti

Miraba a su alrededor, veía globos que decían “felicidades”, otros con un “bienvenido Evans”, veía ositos y regalos, vio unas flores en la mesita de al lado, estiró un brazo para leer la tarjeta, decía “ felicidades por Evans, Tom”, al lado de las flores había un gran oso de peluche para Evans, era blanco con la pancita celeste.

Continúa…

Gracias por leer.

por Kaulitz Angel

Escritora del fandom

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