I fell in love with him 8

Fic TOLL de Kaulitz Angel

Capítulo 8: I’m not a baby

– Mira lo que te hice – dijo el niño

– Oh amor, está hermoso – sonrió Bill

Evans tenía dos años y medio, ya hablaba lo básico y caminaba, le había hecho un dibujo a su padre, según él, aunque fueran un montón de líneas de colores para Bill era un dibujo brillante.

– Cuando sea grande papi, quiero dibujar como tú – sonrió el niño

Bill estaba trabajando en su apartamento, ya se había graduado en publicidad, estaba haciendo el diseño de una valla publicitaria mientras Evans le hacía su dibujo.

– Papi tengo hambre – se quejó el niño abrazando el brazo de su padre

– Mmm en serio?, pues vamos a comer – sonrió Bill

– Yupi!!, y que comeremos? – rió Evans

– Te gustaría ir a McDonald’s? – le preguntó Bill a su hijo

– Wow sí papi – sonrió el niño

– Vamos a arreglarnos entonces – dijo Bill alzando a Evans en brazos

– Pero estoy limpio – dijo el niño con un puchero

– Sí como no – le burló Bill entrando a la habitación de Evans – estas sucio por jugar en el suelo

– Sí me baño me compras una cajita feliz? – sonrió el niño

– Eso es chantaje – reía Bill buscando la ropa de su hijo en el armario

– Qué es un chancate? – preguntó el niño

– No jaja, es CHAN-TA- JE, Evans – rió Bill sacando la ropa – y es cuando haces algo por una cosa a cambio

– Pues me agrada el chancate – rió el niño mientras se quitaba los zapatos

Bill llenaba la tina con agua tibia, había sentado a Evans sobre el retrete, reía de las cosas que decía su pequeñito, había aprendido a hablar muy rápido.

– Sabes que te amo verdad? – le dijo Bill sacándole la camiseta a Evans

– Sí papi – asintió el niño – pero me compraras mi cajita feliz?

– Sólo si me das un abrazo – le condicionó Bill

– Eso es chancate papi – rió el niño abrazándolo

– Aprendes rápido Evans – rió Bill metiendo a Evans en la tina

– Mmm el agua está tibia – sonrió el niño

– Y mira quien está aquí – sonrió Bill sacando del agua un pulpo de hule

– Yuju, el señor Paul – festejó Evans

Mientras Bill bañaba a su hijo, él jugaba con su pulpo de hule haciéndolo sonar, era la única forma que se dejara bañar. Luego Evans empezó a hacer carrito con su boca mientras su padre le echaba agua en la cabeza para que corriera el shampoo.

– Papi cuando iremos a la casa de los abuelos – preguntó Evans mientras Bill lo vestía

– No lo sé amor – decía Bill mientras le abrochaba el vaquero azul oscuro

– Hoy tomaré mucho refresco – cantó el niño

– Entonces tendré que ponerte un pañal, como si fueras un bebé pequeño – le burló Bill peinándolo

– Nooo, yo no soy un bebé – dijo el niño

– Para mí siempre serás mi bebé – dijo Bill besándole la frente

– Pero papi… – se quejó el niño

– Nada Evans, vamos ya – reía Bill caminando a la puerta

– Ya no soy un bebé – balbuceó Evans

Mientras Bill conducía hacia Mc Donald’s , Evans y él cantaban canciones de un CD infantil de Evans, el niño reía y se movía cantando, hasta que llegaron al restaurante y se desesperó.

– Llegamos, llegamos – decía emocionado mientras su padre soltaba el seguro de la sillita

Entraron al restaurante y pidieron su orden, luego se sentaron en una mesa. Evans se entretenía con el juguete de la cajita feliz, era un hombre increíble.

– Pum, pum!!! – se escuchaba en su mesa

– Evans, come y luego juegas – le mandó Bill

– Es que el juguete está súper – rió el niño

– Evy, si comes ahora jugamos, ok? – propuso Bill

– En serio, papi? – le preguntó el niño emocionado

– Sí amor – respondió Bill

– Entonces sí como – rió el niño empezando a comer

– Gracias corazón – le agradeció Bill

Cuando volvían a casa, Evans cayó rendido y se durmió. Bill seguía conduciendo, sonriendo al ver a su hijo dormido. Llegaron a casa y Bill sacó a Evans del auto alzándolo en brazos.

– Ya llegamos papi? – preguntó Evans aún dormido

– Sí mi amor – susurró Bill

Le llevó hasta el apartamento y una vez allí le dejó en su camita mientras buscaba un pijama, luego se lo puso y le acostó bien y le arropó.

– Evans, Evans – suspiraba Bill mientras se quitaba la cazadora y la camiseta

Se metió al baño y se quitó el maquillaje, luego se cepillo el cabello, ya lo llevaba más largo, por debajo de los hombros. Cuando se puso el pijama se fue a dormir, mañana llevaría a Evans al parque de diversiones.

.

– Papi, papi, papi!!!! – repetía Evans

– Qué Evans? – preguntó Bill dormido

– Despierta, tenemos que ir al parque de diversiones – decía Evans sacudiendo a su padre

– Mmm tengo sueño – dijo Bill rodando en la cama

– Vamos papi – decía el niño – además, feliz cumpleaños

Bill abrió los ojos como platos, había olvidado su propio cumpleaños, que ya no era tan importante para él?

– Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz – cantaba Evans aplaudiendo

– Gracias Evy – le sonrió Bill abrazándolo

– Toma – dijo Evans dándole un regalo a Bill – la abuela me ayudó a comprarlo

– Mi niño hermoso – sonrió Bill abrazándole de nuevo – muchas gracias

Mientras abría su regalo sentía un nudo en la garganta, terminó de abrirlo vio que era el brazalete que habían visto otro día en el centro comercial

– Te gusta papi? – preguntaba el niño

– Demasiado amor, gracias – le agradeció de nuevo – pero sabes cual es mi mejor regalo? – dijo Bill atrayéndolo a él

– Yo – rió el niño orgulloso

– Tú!!! Sí – dijo Bill abrazándolo fuertemente

Era cierto el mejor regalo de Bill había sido Evans, aunque no lo tuvo de la manera que quería, peor era lo mejor de su vida.

Continúa…

Gracias por leer.

por Kaulitz Angel

Escritora del fandom

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