Fic TOLL de Kaulitz Angel
Capítulo 9: A long time
Era dos de noviembre, un día más y sería el cumpleaños número 4 de Evans. Esa mañana Evans dormía al lado de su padre, cuando Bill despertó vio a su hijo durmiendo estirado en la cama a más no poder, luego miró el reloj, eran las 10:00am, decidió despertar a su hijo.
– Evans – le llamó Bill
– Yo no fui – dijo el niño rodando en la cama
– Evans, cariño despierta – le dijo Bill moviéndolo un poco
– No papi, tengo sueño – dijo el niño despertando
– Vamos tenemos que ir de compras – sonrió Bill
– Al super? – preguntó el niño
– Sí – respondió Bill
– Claro – gritó el niño sentándose de golpe en la cama
– Pues vamos a desayunar – dijo Bill levantándose de la cama
– Me encanta ir al super papi – reía el niño siguiendo a su padre
– Lo sé – sonrió Bill – será porque llenas el carrito de golosinas
– Uhm, ositos gominola, skittles, paletas – enumeraba el niño
Bill sólo reía escuchando a su hijo, este estaba sentado en la mesa mientras su padre preparaba e desayuno.
– Mi emparedado sin tomate – dijo el niño
– Ya sé que no te gusta el tomate – dijo Bill sirviéndole a su hijo – un sándwich a la Kaulitz para la mesa 2
– Gracias papi – sonrió el niño
– Quieres zumo de naranja o leche? – le preguntó Bill
-Mmm… no sé – dijo el niño indeciso – zumo
– Ok – dijo su padre sirviéndole el zumo
Ambos empezaron a desayunar mientras hablaban de los planes que tenían para el día, luego se alistaron para ir al super. Cuando llegaron ahí, Evans bajó del coche antes que su padre.
– Dulces, dulces – repetía Evans cuando entraron al super
– Primero compramos lo de la lista y luego las golosinas – dijo Bill
– Chancate – dijo Evans, aunque tenía casi cuatro años seguía diciendo chancate como cuando tenía dos años
Primero compraron lo de la lista que Bill había hecho, compraron granos, verduras, frutas, pastas y otras cosas más, luego fueron a comprar los dulces de Evans.
– Gomitas, confites, mentitas – decía Evans echando todo en el carrito del super
– Listo Evans? – preguntó Bill divertido de ver a su hijo
– Listo papi – rió Evans
Fueron a la caja para pagar, mientras que Bill ponía las compras en la banda Evans hablaba con la cajera, Elizabeth, ella conocía a Bill desde que vivía con Andreas y también conocía a Evans
– Mañana cumplo cuatro años – le contaba Evans a Elizabeth – ya estoy muy grande
Bill reía mientras Elizabeth cobraba y reía junto con Evans, este se fue a buscar un chocolate como siempre lo hacía, Bill se quedó hablando con la chica.
– Evans ha crecido mucho – sonrió Elizabeth
– Si verdad, hace cuanto que lo llevaba en brazos – dijo Bill
– No es justo papi – se quejó Evans al no encontrar el chocolate
– Lo siento amor – sonrió Bill
– Ten, te regalo una paleta – dijo Elizabeth
– Gracias – sonrió Evans
– Bien Evans, vamos – dijo Bill tomando las bolsas
– Cuando sea grande me casaré con Elizabeth – rió Evans saliendo del super
Elizabeth se quedó riendo por el comentario de Evans
– Oh Evans y Bill Kaulitz, son un amor – sonreía la chica
– Kaulitz has dicho? – preguntó un chico
– Sí, Bill Kaulitz, lo conoces? – le preguntó la chica
– Sí – contestó el hombre mientras pagaba
– Oh Dios, han olvidado una bolsa – dijo Elizabeth
– No te preocupes, yo se la llevo – dijo el tipo tomando la bolsa
– Gracias – sonrió Elizabeth
Bill no se había percatado de la bolsa perdida, metías las que llevaba en el compartimento trasero del coche
– Es que me caen mal papi – decía Evans ayudando a su padre
– A mí me dan miedo – dijo Bill – son muy…
– Disculpa Bill – Bill se quedó extrañado – has olvidado esto
– Oh gracias – dijo Bill
– No es nada Bill – le dijo el chico
– Bill? – Preguntó Bill – me conoces?
– Fuimos compañeros desde la escuela – comentó el chico
– Thomas? – dijo Bill – Thomas Trümper?
– Quién más? – rió el chico
– Wow Tom… cómo estás? – le preguntó Bill abrazándolo – hace tanto tiempo que no te veía, no te reconocí. Tu cabello, donde están aquellas rastas rubias?
– Pues las cambié hace poco por estas trenzas – rió el chico – tú también llevas el cabello mucha más largo que antes
– Y dime, qué te trae por aquí? – preguntó Bill
– Acaba de mudarme acá, y vine a hacer unas compras – explicó Tom
– Y donde vivirás? – preguntó Bill
-Vivo en los apartamentos al lado de Music
– Entonces serás mi vecino, qué número de apartamento? – le preguntó Bill
– El 20 – respondió Tom
– El mío es el 19, recuerdas? – sonrió Bill
– Es cierto – rió Tom – lo olvidé
– Papi, porqué tardas tanto? – preguntó Evans asomándose por la ventanilla del coche
– Evans ven, te quiero presentar a alguien – dijo Bill – él te dio el osito Tom
– Hola, soy Evans Kaulitz – dijo el niño dándole la mano al Tom
– Hola Evans, soy Thomas Trümper – se presentó Tom extendiendo la mano hacia la de Evans
– Wow, mira su cabello papi, parecen serpientes – dijo el niño
– Evans – le regaño Bill
– Verdad que sí Evans – sonrió Tom – creí que sólo yo lo pensaba así
– Tom, no te gustaría cenar con nosotros esta noche? – preguntó Bill
– Sería genial – dijo Tom
– Ahí te veremos Thomas, mi papi me habla mucho de ti – dijo Evans
– Ahí estaré entonces – dijo Tom
– A las 8:00pm te parece? – preguntó Bill
– Ni un minuto más ni uno menos – sonrió Tom
– Ok, bye Tom – dijo Bill
Bill y Evans subieron al coche y se fueron a su piso, Tom venía detrás de ellos en su coche. Cuando Evans y Bill bajaron del coche, Bill bajó las bolsas del super, Evans llevaba las de sus dulces, Bill llevaba las demás hasta que Tom llegó a auxiliarlo.
– Déjame ayudarte – dijo Tom tomando dos bolsas
– Gracias – sonrió Bill – no sabía que había comprado tanto
– Hey tú, Tom – le llamó Evans – te gustan las gominolas?
– Sí – sonrió Tom
– Ten, te regalo una bolsita – dijo Evans regalándole una bolsita de ositos a Tom
– Gracias Evans – sonrió Tom
– A mi me encantan – dijo Evans – a papi también
– Las comía muy a menudo cuando estaba embarazado de él, por eso le gustan – rió Bill
– Papi y yo nos comemos tres paquetes cada uno – rió Evans
– Son fanáticos – rió Tom – recuerdo cuando llegabas a clase comiendo gominolas
– Bien, hemos llegado – suspiró Bill
– Papi, necesito ir al baño, abre por favor – decía Evans inquieto
Bill abrió la puerta para que su hijo corriera al baño, él se quedó en la puerta con Tom
– Quieres pasar a tomar algo? – dijo Bill
– No, no Bill, gracias, tengo que ir a terminar de acomodar varias cosas – dijo Tom
– Ok, prepararé algo delicioso para la cena – sonrió Bill
– Yo traeré el postre – dijo Tom
– Genial, te esperamos – dijo Bill
– Bueno Bill, hasta la noche – se despidió Tom
– Gracias por la ayuda – sonrió Bill
Así terminaron de hablar, Bill entró a su apartamento y con ayuda de Evans, colocó todo en la alacena, luego preparó algo de almuerzo y ambos comieron en medio de risas y muecas. Al terminar de almorzar, Evans se fue a ver T.V y Bill se puso a pensar en que haría de cena, después de varios minutos de pensar en que preparar, decidió hacer un lomo relleno. Tenía una receta secreta de su madre, debía lucirse, la cena debía quedar exquisita.
Después de jugar a las carreras de autos con Evans, Bill se dio una ducha haciendo que su hijo lo hiciera también. Vistió a Evans y luego se dedicó a preparar la cena. Era acompañado por Evans que desde una silla lo observaba.
– Papi, Tom fue tu novio? – le preguntó el niño juagando en la mesa
– Evans – se ruborizó Bill – Tom no fue mi novio, fue compañero de escuela y colegio, nada más
– Creí que fue tu novio – rió el niño – es que…fue muy amable
– Que una persona sea amable contigo no quiere decir que sea o fuera tu novio Evy – rió Bill
– Sería divertido que fueras novio de Tom – dijo Evans – se ven lindos juntos
– Evans, no seré novio de Tom – rió Bill – no creo que Tom quiera ser novio de alguien como yo
– Si quisiera, me encantaría que pasara – dijo Evans
– Porqué? – le preguntó Bill
– Porque me gustaría tener otro papá, además de a ti – dijo el niño
– No soy suficiente para ti? – preguntó Bill asustado
– Claro que sí papi – dijo el niño abrazando las piernas de su padre – pero, me gustaría crecer con dos papás
– Evy – le llamó Bill poniéndose a su altura – tal vez eso no pueda pasar, pero te prometo que intentare ser el mejor papá del mundo
– No es necesario papi, ya lo eres – sonrió el niño abrazando a su papá del cuello – iré a jugar
– Anda – sonrió Bill
Se quedó arrodillado por un momento pensando en lo que había dicho su hijo, sería verdad que era el mejor padre o había algo que a Evans le hacía falta? Podría seguir adelante toda su vida solo junto con Evans? O llegaría a necesitar ayuda en algún momento?. Pero no pensaba enamorarse después de lo que había pasado con Andreas, si tenía a Evans a su lado no necesitaría nada más, pero lo necesitaría Evans?
Continúa…
Gracias por leer.