
«Wünschen». Temporada II
Capítulo 36: Equivalente
— ¡Tom! ¡Tom, despierta ya! —sentí que algo impactaba en mi cara y abrí los ojos de inmediato. —Tienes que ver esto, ¡Es urgente!
Su cuerpo cayó sobre mi cama mientras me sentaba y frotaba los ojos con fuerza, medio dormido viré a la mesita de luz y el reloj marcaba las ocho y media de la mañana, ¿Por qué me despertaba tan temprano un domingo? Su alteración me despertó del todo, pero antes le pedí que esperara ya que tenía ganas de orinar.
Fui al baño, hice lo que debía, me lavé la cara y salí. Eike me miró pero enseguida decidió virar hacia otro lado, fruncí el ceño y bajé la vista, estaba en ropa interior. Busqué unos jeans en el armario y me puse la remera que descansaba en la silla, regresé a la cama y él parecía estar más aliviado, sus mejillas estaban algo rojizas; esto se estaba volviendo incómodo.
—Oh, te traje café —se levantó y tomó la taza de café que estaba sobre el mueble, me lo dio y le agradecí. —Creo que necesitaras beber eso antes de mostrarte lo que tengo aquí.
Enseñó mi laptop. Últimamente vivía en mi apartamento, no me molestaba, de hecho, preferiría una compañía en un momento así y Eike era el indicado. Me ayudó muchísimo y hasta se hizo amigo de Georg.
Bebí el café, estaba endulzado a mi gusto y esperé, él comenzó a buscar algunas cosas y luego me quedó viendo. Parecía estar un poco asustado, y ahora que lo notaba, se encontraba pálido; tragó saliva y me tendió la laptop pero no apartaba mis ojos de él. Elevó las cejas en señal de que viera lo que fuera que tenía que enseñarme. Noté que sus ojos estaban rojos, y también que los contornos del mismo estaban algo hinchados, me preocupé tanto por él que dejé a un lado el aparato y me acerqué a él, dejando la taza antes en la mesita de luz.
— ¿Qué pasó? ¿Por qué estabas llorando? —bajó la mirada y apretó sus labios, los mismos comenzaron a temblar y sollozaba en silencio.
Tragué saliva y toqué su mejilla, no era lindo verlo así. En todos estos días fue un apoyo incondicional, realmente no pensé que podía generar una sensación agradable pero sin ir más allá, no lo sé, era demasiado raro de explicar.
—Solo mira el maldito vídeo —dijo al borde del llanto. Asentí y regresé a tomar la laptop.
Reproduje el vídeo y al principio me sentía muy desconcertado. No comprendía mucho, pero cuando lo vi ahí… Cantando y los ojos cerrados, supe que había hecho algo malo. Bueno, no era malo, sin embargo, si los de la discográfica se enteraban…
Estaba cantando In Your Shadow, había alguien tocando la guitarra y me sentí raro por la manera en la que le observaba. Más él solo se limitaba a sentir la letra mientras deleitaba con su voz aquellos sueños rotos. No podía describir las sensaciones que me transmitía escucharlo cantar, realmente era una maravilla, y por otro lado, era un infierno ya que la letra me decía algo.
—Tu novio es muy bonito y… —elevé la mirada y él estaba derramando unas lágrimas, aun así se mantenía fuerte y sus cejas estaban fruncidas. —… así que ya entiendo por qué Jared…
— ¿Jared es el que está a su lado? —señalé la pantalla y él asintió mientras se frotaba el ojo izquierdo con el dorso de su mano, controlando el llanto.
Regresé la vista y tragué saliva fuertemente. ¿Qué podía hacer? Mientras pasaban los segundos, su vista se centraba en él. Deducía que tenía vergüenza ya que no observaba al público, solo a su compañero que tampoco le apartaba la mirada. Éste le sonreía y parecía tener todo bajo control; fruncí el entrecejo al notar que se observaban mientras hacían música. Sentí algo que me recorría el pecho de forma pesada e inspiré sin abandonar la expresión que no podía calificarla por el momento.
Su voz sonaba en toda la habitación aun cuando dejé la laptop a un costado y me quedé fijando un punto en el suelo. Quería procesar lo que estaba sucediendo, ¿Cómo era posible? ¿En qué momento dejé que esto sucediera? Sabía que debía dejarlo ser, ya que tomaría las cosas con calma. ¡Mierda! No podía estar tranquilo sabiendo esto, en mi interior se estaba originando algo similar a la segunda guerra mundial, y yo trataba de minimizar los daños con la mente.
Me acerqué a Eike, sin pensarlo lo tomé de su espalda y lo atraje a mí con cuidado, su cabeza descansó sobre mi pecho y lo escuché llorar. Él era muy sensible, demasiado; y con razón, sabiendo lo que había atravesado en el pasado, las secuelas eran dolorosas y costosas.
Comenzó a llorar, seguramente era la primera vez que lo veía, y lamentablemente era detrás de una pantalla. Podía entender su dolor, ya que estaba pasando algo similar, solo que a mí me lastimaba más el hecho de que otra persona pudiera acompañarle con su música. En sí, no me molestaría si los de su banda tocaran con él, pero que lo hiciera ese tal Jared… Me provocaba ciertas nauseas.
—Shh… —susurré mientras le acariciaba el cabello y él frenaba poco a poco el llanto, más sabía que con las lágrimas no podía hacer mucho. —Esto pasará, todo va a estar bien.
—Lo extraño. —dijo con la voz quebrada, me hizo sentir pésimo. — ¿Por qué tengo que atravesar tantos obstáculos para llegar a él?
—No digas eso —apoyé mi mentón en su cabello, sus manos rodearon mi torso y se aferraron, buscando mejor la calma. —Lo verás, muy pronto. Me aseguraré de que así sea.
— ¿Y si eso no sucede? —se separó de mí y le observé confundido. —Y si ellos… ¿Qué queda por hacer?
Estaba evitando con todas mis fuerzas no caerme, pero que Eike dijera eso no me ayudó mucho. Mi mente se imaginaba posibles encuentros y eso estaba volviéndome loco, tanto que me mordía la lengua para no tirar mierda sin argumentar lo que me estaba imaginando. De repente me sentí frágil y mis manos parecían temblar, por lo que presioné las sábanas y él pareció notarlo.
La voz de Bill se apagó seguido de aplausos, para después quedarnos en silencio. ¿Cómo había logrado cantar sin el consentimiento de su equipo? Eso era meterse en un lío, pero eso no era el verdadero problema, sino, el simple hecho de que yo no estaba a su lado para verlo cantar debidamente.
Tantas cosas se me encimaban y mi cordura se iba desbordando. Más no iba a dejar que eso me consumiera, podía con ello, así como había podido tomar la decisión de estar bien conmigo, así también podía dejar de pensar en mí y en lo que yo quería. No podía obligarlo a que me hiciera caso, era su vida después de todo, y me había planteado estar a su lado así fuera solo su mánager y nada más.
Debía cumplir con ello.
—Si las cosas no salen como piensas —tenía que ser honesto; las cosas no podían salir a nuestra manera, era mejor prepararse. —al menos lo sabrás el día que lo veas y sepas su respuesta.
Su rostro volvía a transformarse. Sus labios temblaban y los frunció, su expresión volvió a la de antes y empezó a llorar de nuevo. Y esta vez, él se refugió bajo mis brazos, como si fuera un niño asustado por una tormenta eléctrica. Lo consolé frotándole la espalda, estando a su lado.
Eike había estado para mí en mi momento más difícil, valoré mucho el esfuerzo que hizo. Ahora yo debía estar para él, yo debía ser fuerte por él, así como lo fue conmigo al tomar el camino de salir adelante.
&
— ¿Cómo es eso? ¿En qué estaba pensando? —preguntó Shannon algo molesto. Todos estábamos reunidos en la sala, todos excepto Bill. —Shiro, ¿Ya hablaste con él?
—Sí, dijo que no sabía que lo estaban grabando, y que en serio lamenta muchísimo que se haya filtrado su canción.
—No solo fue una, sino dos. —Intervino Shannon malhumorado.
Yo no aportaba nada, simplemente no quería decir palabra alguna porque sabía que me iría por las ramas, si hablaba muy poco tal vez podía salir con vida de esto.
Shannon estaba muy enojado, Shiro al parecer lo podía disimular, yo estaba más dolido y no me sentía molesto por lo que acababa de suceder. Iba a ser un problema si alguien filtraba la música, pero el lado bueno de esto era que ahora la mitad del mundo había visto ese vídeo; y todo gracias a que los fanáticos de los actores que estaban allí le dieron algo de fama.
Eso era lo que Shannon no veía, que estaba ganando público. No había visto mucho sobre eso en Internet, pero en una de las redes sociales se estaba haciendo muy viral y salían con cosas extrañas. La verdad que no le llevaba mucho el apunte, más me enfocaba en que, mágicamente, y decía eso porque no sabía cómo mierda lo habían logrado, algunos usuarios lograron enlazar a Bill con Biersack, mostrando vídeos de ellos, cuando ambos cantaban en la Taberna. Yo no sabía cómo era que habían podido relacionar todo, y luego saltaban fotos de diversos encuentros en los que aparecía Bill, siempre rodeado de los que ahora eran músicos.
Por un instante me había preocupado, porque temía que salieran imágenes extrañas de su vida privada. Eso no sucedió, pero llegué a mirar una fotografía de cuando él tenía el cabello liso y yo estaba a su lado hablando de lo más normal. Me sentí una mierda, y me había enojado un poco porque no podía creer que revolvieran tanto en el pasado, y en un lapso tan corto de tiempo. Si esto seguía así, en el futuro tendríamos problemas.
—Sugiero que él regrese de ese descanso cuanto antes —Continuó Shannon. Se ponía mano firme cuando se trataba de su trabajo, podía ser buena onda, pero su papel abandonaba toda amistad y se ponía demasiado serio.
—Creo que solo deberíamos dejar que esto fluya por su cuenta —intervino Shiro. —Después pasará.
—La verdad, pienso que él debería enfrentarlo cuando regrese —hablé, todos voltearon a verme. —Además, ¿No es esto bueno? Quiero decir, ya conocen un poco de él, si esto viene bien, entonces hay que aprovecharlo.
Shiro clavó su vista en mí, tal vez pensando en mi reacción. Lo triste era que durante la noche anterior me había quedado unas dos horas mirando el vídeo, una y otra vez, tratando de darme cuenta en qué momento dejé que todo se fuera al carajo.
Lo estaban meditando, puede que era una buena idea, ¡Y sí lo era! Pero también era una frustración ya que habíamos puesto tanto empeño, y que esto sucediera, lo volvía un poco molesto. De igual forma, la ventaja ya estaba hecha, así que Bill había dado su primer paso muy bien. Esperaba que así fuera durante los próximos eventos.
—Tiene razón —me señaló Shiro. —Si en el festival de bandas emergentes ya es reconocido, entonces ya habrá más opciones.
— ¡Sí! Y podrá llegar a las radios más rápido. —me incliné ante la mesa. —Shannon, piénsalo. Sé que el método que usó no fue el correcto, pero ya pronto regresará y dará su acústico, va a tener más posibilidades.
— ¿Y tú ya tienes algo? —me preguntó.
—Sí, está el Festival y ya he hablado con un colega que trabaja en Riot!!, me dijo que le dé la señal y él pondrá a circular el single de Bill. —Abrí un cuaderno, todos usaban su Tablet y demás, pero a mí me gustaba anotar todo en un papel. —Así que… si todo esto sale como planeo, podremos hacer el primer videoclip de la banda en unas cuantas semanas.
— ¿¡Ya tienes eso en mente también!? —Shiro estaba impresionado, yo asentí un poco sorprendido. Era su mánager, tenía que pensar en varias posibilidades.
—Solo debo conseguir un director… —miré a Shannon. —Sé que tú tienes amigos que trabajan en el cine y la televisión, podrías contactarlos.
Nos quedamos hablando un buen rato, yo siempre manteniendo la cordura y actuando normal. Sabía que Shiro quería preguntarme un montón de cosas, pero estábamos en el trabajo y debía enfocarme en eso. Una vez que finalizamos, los colegas de Shannon, y él, se marcharon; Shiro me siguió hacia la cocina del estudio.
— ¿Hay algo más de qué hablar? —pregunté cuando terminé de servirme café, él me miró algo preocupado. — ¿Qué ocurre?
— ¿Estás bien? —le miré sorprendido.
—Estoy perfecto, ¿Por qué? —bebí el café luego de eso, él fue a por su taza pero sin quitarme la vista.
—No lo sé… —yo lo sabía, más no quería sacar el tema porque me estaba conteniendo. — ¿Puedes con esto?
¿Qué sí podía? No, claramente no podía. Sin embargo, y aunque me doliera, debía continuar, porque así había decidido; porque a pesar de todo yo tenía que estar al lado de Bill. Así él haya tomado una decisión, así yo lo amara hasta el fin de mis días, yo debía permanecer como su mánager, su amigo tal vez, pero solo eso.
Me costaba, aún me costaba mucho. Solo el saber que por lo menos estaría para él, fuera solo un apoyo profesional, me bastaba. Tenía la esperanza de que solo fuéramos amigos, ojalá y él pudiera permitir eso; aunque también vagaba esa fantasía de que pudiéramos regresar a lo de antes. No obstante, sus actitudes demostradas la última vez que nos vimos, me habían dejado en claro nuestro futuro.
—Estoy haciendo lo mejor que puedo —contesté.
— ¿Qué pasará cuando lo veas? —le miré; me hacía esa misma pregunta. — ¿Qué hará cuando se entere que eres su mánager?
—Él tomará la decisión —tragué saliva y volví a beber. —De todas formas, tendré que ir buscando a alguien que haga mi trabajo. Y que lo haga bien.
Sentí su mirada mientras yo terminaba de beber el café, fijé por la ventana un instante, ya estaba anocheciendo y había quedado en acompañar a Eike al cine. Se estrenaba una de sus películas favoritas.
Enjuagué la taza y la dejé en su lugar, me sequé las manos con un trapo y luego me preparé para salir del estudio.
—Tom… —me llamó Shiro, me di la vuelta para verle. — ¿Seguro que está todo en orden?
—Sí —intenté sonar normal. —No hay de qué preocuparse. Mándale saludos a Shay, nos vemos después.
Le saludé elevando la mano, sin verlo y yendo en dirección al ascensor.
Diablos, se vendrían días difíciles. Solo esperaba tener la voluntad y la fuerza suficiente para poder afrontarlo.
Cuando atravesé el vestíbulo, y saludé al de seguridad, pasé por la puerta principal y Eike estaba hablando con Shannon. Me preocupé de inmediato al notar la expresión del rubio, y la forma en que mi compañero le observaba, así que con calma avancé hasta ellos y Leto se quedó callado al verme.
— ¿Qué onda? —dije en plan de amigos y sonriendo por cortesía. Eike me miró con sorpresa y se puso a mi lado tan rápido como pudo. Eso fue extraño. — ¿De qué hablaban?
—Ah, nada —respondió Eike, parecía estar nervioso, hasta clavó sus dedos en mi brazo e intenté disimularlo. Shannon no dejaba de mirarlo. — ¿Nos vamos?
Le di una mirada y me sonrió, pero era una sonrisa distinta. Fijé a Shannon un segundo, solo nos saludó y se marchó; no estaba entendiendo un mierda.
Tomamos caminos diferentes, nosotros íbamos a mi coche. Eike echó un suspiro una vez que nos encontramos adentro del mismo, encendí un poco el aire acondicionado y se relajó en el asiento. No sabía si era correcto preguntarle, tenía una leve sospecha de que algo había entre ellos en el pasado.
—Eike, ¿Qué sucede? —le miré, parecía estar ansioso. Frotaba sus manos contra las piernas, y observaba por todos lados como si alguien lo estuviera buscando.
—Eh, ¿Qué? ¿Yo? ¡Yo estoy bien! —se alteró, y me apené por eso. Llevé mi mano a su hombro y él me miró de repente. —Yo…
—Puedes confiar en mí —le dije. —Si hay algo que te incomoda, solo dilo.
Nos quedamos mirando. Había algo raro entre Shannon y él, no podía saber con certeza qué era, pero estaba seguro de una sola cosa: algo había entre ellos, no sabría decir qué tipo de relación pero la tenían.
— ¿Prometes que no lo golpearás? —me pidió, elevé ambas cejas y asentí. — Pero en serio, Tom, ¿Lo prometes?
—Sí, lo prometo.
—Júralo por la garrita —se puso de costado enseñando el puño, su meñique era el único que estaba levantado. Exhalé el aire mientras apretaba los labios y aguantaba una risa, le fijé y él no hacía ninguna mueca. Mierda, ¿Estaba hablando en serio? — ¡Júralo!
—Está bien —enseñé el meñique y los dos lo entrelazamos. No pude apartar la vista de su rostro, en serio que parecía un niño pequeño, caprichoso y manipulador. —Ahora… Dime.
Deshicimos la unión y esperé a que hablara. Inspiró hondo y se frotó la manos, al parecer se estaba poniendo ansioso.
—Bueno, si no quieres hab…
—Shannon y yo tuvimos algo —me interrumpió, le quedé fijando. No estaba sorprendido ya que sabía que por ahí iba el asunto. —Y también es el culpable de que yo terminara en rehabilitación.
— ¿Cómo? —estaba aturdido.
Entró en más detalles, y cada vez que hablaba se me ponían los pelos de punta. No podía creer que Shannon fuera capaz de hacerle eso, quiero decir, no aparentaba ser de esa manera. Con razón siempre andaba atrás de Eike, hasta lo llamaba cuando él se quedaba en mi apartamento, parecía controlarlo y todo.
—… Jared no lo sabe, por supuesto que jamás se lo dije —estaba a punto de quebrarse. —Es que… No me iba a creer, y tampoco quería que ellos se pelearan y yo sentirme culpable luego. Era muy frustrante.
— ¿Y por qué dejas que lo siga haciendo? —pregunté serio. — ¿Por qué no le frenas el carro? Eso no está bien, porque está estancando todo el proceso que tú hiciste para estar bien.
Empezó a llorar.
—Eike, mírame. —y así lo hizo, se frotó un ojo. —Tienes que ver a Jared y decirle todo. Si viniste a buscarlo para que sepa que eres una mejor versión de ti mismo, entonces tienes que ser honesto con él.
Asintió mientras me buscó con sus brazos, se acomodó sobre mi pecho y lo abracé. Estuvimos un rato así.
—Tenemos que ir al cine, Georg nos matará —habló y nos separamos.
Habíamos quedado en ir a ver la película los tres, y como ellos se llevaban muy bien, lo habíamos invitado. El viaje fue normal, hablamos de otra cosa que no tuvieran que ver con el vídeo o Shannon. Pero, desgraciadamente, mi cabeza no dejaba de darle vueltas a ese condenado vídeo.
Sinceramente no me interesaba si se había filtrado el contenido de su proyecto, eso era lo de menos, lo que me estaba haciendo perder la cabeza era que parecía estar muy bien al lado de ese tipo. Admitía que estaba celoso, que me retorcía en mi propia mierda, pero era que no podía soportarlo. Simplemente no podía.
Y aunque era cierto que había dicho que estaría para él así fuera solo un amigo, no quería que estuviera al lado de él. Esto podría ser un pleito infantil, Eike tratando de recuperar a Jared y yo, yo queriendo acercarme a Bill; sí, podía ser infantil y hasta estúpido pero yo solo quería ayudar a mi amigo, él merecía una oportunidad. Merecía volver con la persona que aún amaba, había hecho todo lo posible por salir del pozo donde se encontraba, luchó por tres años con esa adicción que le hizo tocar fondo.
Yo le ayudaría, no por nada se había cruzado en mi camino, debía darle a alguien más la fuerza que alguna vez me la dio esa persona especial, aun cuando pensaba que no podía salir de la oscuridad.
— ¿Seguro que a Georg le gustan este tipo de películas? —miré de reojo a Eike. —Porque puedo arrastrarte a verla, pero Georg…
—Créeme, lo va a disfrutar mejor que nosotros —dije con una sonrisa.
Estacionamos el coche y luego fuimos al lugar, vimos a Georg esperarnos afuera del Kino International. Era un muy lindo lugar para mirar películas, y Eike tenía que conocer lo lindo de Alemania.
— ¡Georg! —chilló y fue corriendo a saludarlo, le dio un abrazo y mi mejor amigo sonreía mientras me observaba. Él sabía también por todo lo que había pasado, el mismo Eike le contó pero no entró en detalles como lo había hecho conmigo.
Lo saludé e ingresamos al lugar. Teníamos que esperar unos cuantos minutos hasta que abrieran las puertas y empezáramos a acomodarnos, por lo que nos fuimos a sentar en unos sillones cómodos, que estaban ubicados frente al área de snacks. Eike dijo que iría al baño un momento, y que luego iría a pedir algo, le dije que le acompañaría pero él dijo que estaría bien solo. De igual forma, lo iba a vigilar desde mi lugar.
— ¿Qué ha pasado? —preguntó Georg, volteé a mirarle. —Aun no te sale disimular que algo no marcha bien.
—Creo que es mejor hablarlo cuando estemos solos —miré adelante, Eike recién salía del baño e iba a ordenar palomitas y refrescos.
—Mira, no quiero ponerte ansioso —se inclinó ante mí mientras sacaba su teléfono. —Pero creo que deberías saber esto.
— ¿Qué cosa?
—Es mejor que lo sepas ahora, porque si consideras el tiempo que pasó desde que me lo envió, vas a matarme —me mostró la pantalla de su teléfono después de andar tocando la misma segundos antes.
Enfoqué la vista, y tomé el teléfono de inmediato al ver el remitente.
Bill.
«Georg, necesito hablar contigo sobre Tom»
— ¿Y qué pasó luego? —dije tratando de salir del desconcierto.
—Hablamos, si eso quieres saber —guardó el móvil.
—¿¡Y…!?
—Es mejor que lo sepas cuando estén frente a frente.
Continúa…
Gracias por la visita. Te invitamos a dejar un comentario.
¡George, solo habla de una vez!
¿Ya me darán mi final feliz?
Me apunto para ayudar a Eike a recuperar a Jared, lo que sea para dejarle el camino libre a Tom.