In another lifetime 14

Fic Twc/Toll escrito por lyra

«In another lifetime»

Capítulo 14

Inverness, diciembre 2028

Lo había logrado. Jamie se sentía pletórico al volver a poner sus pies en Lallybroch pero no como un visitante más, sino como el legítimo dueño de la propiedad.

Había logrado comprarla a un precio más que razonable, gracias al dinero que obtuvo con la venta de la casa que le había dejado su padre y que gracias a los buenos consejos se Scott sobre finanzas había invertido en bolsa obteniendo muy buenos beneficios.

Y a eso había que añadirle la herencia que le entregaran los padres de Andreas, quienes siempre serían sus abuelos pues le habían visto crecer desde niño y aunque sospecharan que su hijo no era el padre nunca habían dicho nada y le seguían queriendo como su nieto pues era el único que tenían, lo último que les quedaba de su malogrado hijo.

Fue un regalo de boda más.

Roger y él se habían casado ese verano tal y como habían planeado. Le hubiera gustado mucho haber celebrado su boda en Lallybroch pero prometieron que aunque tardaran años en convertirla en su hogar, harían allí una ceremonia repitiendo sus votos.

Sus planes era restaurar la casa, convertirla en un hogar donde ver crecer a sus hijos al lado de la persona que más amaba.

Mientras, había empezado a estudiar medicina. Había hecho un examen de ingreso obteniendo unas calificaciones excelentes, gracias a todo lo que había practicado en su viaje al pasado y las clases particulares que le había dado su abuela.

Sabía que se iba a convertir en un buen médico, y que sus padres iban a estar muy orgulloso de él.

&

Decidió dar por finalizada su visita a Lallybroch, estaba empezando a nevar y no quería que Roger se preocupara. Le había dicho que salía a hacer unos recados y llevaba fuera casi toda la mañana.

Cogió el coche y regresó a casa. Fiona estaba empezando con los preparativos para la Navidad, que era la siguiente semana. Su abuela y Gordon llegarían en un par de días, Fiona los había invitado a pasarla en Inverness y Jamie no podía estarle más agradecido.

Dejó las llaves del coche en el mueble del recibidor y subió las escaleras camino de la habitación que Roger y él ya compartían desde que se habían casado.

Allí encontró a su esposo terminando de hablar por teléfono. Cerró al puerta tras él y esperó pacientemente a que terminara de hablar con su hermano, que también llegaría a tiempo para celebrar la Navidad con ellos.

—Scott te manda recuerdos—dijo Roger tras colgar la llamada.

— ¿Qué tal por Italia?—preguntó sonriendo Jamie.

Le habían regalado un viaje a Italia por su cumpleaños, quedaron fascinados cuando fueron de luna de miel que quisieron que Scott disfrutara también de un maravilloso viaje.

—Ha quedado fascinado, dice que la próxima vez tenemos que ir todos juntos—explicó Roger.

— ¿Y ha conocido a alguien interesante?—quiso saber Jamie.

Roger negó con la cabeza suspirando, tenían que hacerse a la idea de que Scott mantendría su soltería hasta el fin de su vida.

—Sigue enamorado de tu padre—dijo Roger sacudiendo la cabeza—Yo creo que le está esperando, me da pena no poder contarle que tu padre lleva siglos felizmente casado y que es mejor que pase página y trate de olvidarle.

Jamie también lo pensaba, ojalá pudiera contarle todo pero ya había mucha gente que sabía de los viajes en el tiempo que habían hecho él y su padre. Y no creía que Scott se fuera a creer algo así.

Ya les había costado inventarse una buena excusa para disculpar la ausencia de su padre en un día tan especial como lo había sido el día de su boda.

— ¿Y dónde te has metido toda la mañana?—quiso saber Roger—Me pides el coche y desapareces. Creo recordar que prometiste no volver a hacerlo.

—Te dije que tenía que hacer recados—se defendió Jamie—Yo…te he comprado un regalo para Navidad y quiero dártelo ahora.

Roger se le quedó mirando, Jamie estaba de lo más misterioso. Se sentó en la cama y al momento Jamie fue a hacerle compañía.

—A ver, exactamente no te he comprado nada pero sí hay un regalo—explicó Jamie.

—Y no puedes esperar a Navidad para dármelo—dijo Roger entre risas.

Jamie negó con la cabeza y metiendo la mano en el bolsillo de sus pantalones sacó un papel doblado que le tendió a Roger.

—He estado en el médico—empezó a explicar Roger—Son los resultados de la analítica que me han hecho esta mañana. Como sabes llevo unas semanas resfriado y no se me termina de pasar. Estoy cansado, con mucho sueño, sigo teniendo náuseas….esta mañana decidí ir porque estaba mareado…

Roger le escuchaba sin atreverse a abrir el papel que le había entregado.

—No quise decirte nada por no darte falsas esperanzas—siguió diciendo Jamie, sintiendo que se le llenaban los ojos de lágrimas.

—Es… ¿es lo que pienso que es?—preguntó Roger en voz baja.

Jamie asintió con la cabeza, para alegría de su esposo.

—Estoy embarazado de 2 semanas—apuntó Jamie entre risas.

Roger le dio un fuerte abrazo rompiendo a llorar. Hacía tiempo que habían decidido mantener relaciones sin tomar precauciones, tras haber asistido al nacimiento de sus hermanos Jamie se moría por tener un hijo y sabiendo que su padre le tuvo bien joven y pudo criarle mientras terminaba sus estudios, decidieron dejar que el destino les hiciera el mejor de los regalos que podían desear.

— ¿Eres feliz?—preguntó Jamie.

—Mucho, me has hecho el hombre más feliz del mundo—contestó Roger entre lágrimas.

—Lo podemos anunciar en Navidad, cuando esté toda la familia reunida—propuso Jamie.

—Claro que si—dijo Roger asintiendo con la cabeza—Mi madre anda como loca deseando que le demos ya un nieto, cuando lo sepa se va a desmayar. Y tu abuela seguro que te va a decir que eres muy joven aún, que acabas de empezar tus estudios de medicina y no vas a tener tiempo de ocuparte de todo al mismo tiempo….

—Y luego me dirá que ya está contando los días para abrazar a su bisnieto—murmuró Jamie suspirando.

Conocía a su abuela, fijo que cuando se enteró de que su padre volvía del pasado embarazado puso el grito en el cielo. Así era como lo hacía siempre, primero le soltaría un sermón para luego mostrarle su incondicional apoyo.

— ¿Y cómo le vamos a llamar?—preguntó Roger inclinándose sobre él.

Le hizo recostarse en la cama, donde Jamie se acomodó suspirando. Puso las manos en el borde del jersey que llevaba y se lo levantó para dejar su vientre al descubierto. Pasó con suavidad sus manos por el, notándolo firme. Incluso juraría que podía sentir moverse a su hijo.

—Si es niño quisiera que llevara los nombres de mis padres—dijo con firmeza Jamie—Eso es algo que siempre he tenido claro, y si es niña pues…tenemos 9 meses por delante para pensarlo.

Roger asintió al tiempo que bajando la cara posaba los labios contra su estómago besándole con suavidad. Jamie se estremeció bajo su contacto, cerró los ojos soltando un gemido por lo bajo.

— ¿Qué más te ha dicho el médico?—quiso saber Roger sin dejar de besar cada centímetro de su piel.

—Quería hacerme la primera ecografía esta misma mañana, pero no sería justo que no estuvieras presente—contestó entre gemidos Jamie—Así que tenemos hora para mañana para ver por primera vez a nuestro hijo.

Roger alzó la cabeza sonriendo, se incorporó y apoderándose de los labios de su esposo se tumbó sobre él con todo el cuidado del mundo.

— ¿Y no le has preguntado…?—empezó a decir alzando una ceja.

Jamie sacudió la cabeza resoplando, sabiendo a lo que se refería.

—No ha hecho falta, recuerda que estoy estudiando para ser el mejor médico de Inverness—le recordó Jamie—Tranquilo, yendo con cuidado podemos hacer el amor siempre que queramos, todos los días…

—Todas las noches…—susurró Roger apoderándose de nuevo de sus labios.

Jamie se dejó besar suspirando, cerrando los ojos sin poder dejar de pensar que todos sus sueños se estaban haciendo realidad.

Que todo lo que había vivido hasta entonces había sido mágico, y solo pasaba una vez en la vida.

Y que si volviera a tener la oportunidad de vivirlo todo de nuevo, no cambiaría nada de vivido. Tomaría las mismas decisiones, viajaría al pasado para ver con sus propios ojos que sus padres estaban juntos y no podían estar más enamorados. Traería al mundo a sus hermanos con sus propias manos.

Volvería a casarse con Roger de nuevo, lo haría mil veces si fuera necesario pues le daba sentido a su vida y a su lado nunca jamás podría sentirse solo.

Continuará…

Notas finales: este es el punto final a Once in a lifetime. Espero que os haya gustado, han sido 3 años dedicado a un solo fic y como digo siempre para mi ha sido un placer escribirlo.

Bueno, punto final todavía no. Queda un cap especial que lo voy a incluir en este fic pues es continuación de esta historia. Una idea que se me ocurrió para darle un final más mágico.

por lyra

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!