In another lifetime 5

Fic Twc/Toll escrito por lyra

«In another lifetime»

Capítulo 5

Inverness, año 1765

Minutos después salía del establo, Jamie había tenido la consideración de dejar unos minutos a solas a los enamorados para que se despidieran en condiciones. Mientras repasó que tuviera consigo sus escasas pertenencias, que era solo un pedazo de papel que guardaba celosamente en el bolsillo interno de su chaqueta.

Sentía mucho irse sin despedirse de la pequeña Joan, pero no podía desperdiciar la oportunidad de ser guiado a Lallybroch, no había tiempo que perder.

Una vez pudo separarse de los labios de Marsali, Fergus salió del establo fulminando con la mirada a Jamie. Le señaló su caballo, que Jamie miró tragando con esfuerzo.

— ¿Nunca ha viso uno?—preguntó resoplando Fergus.

Jamie negó con la cabeza, por no decirle que el caballo que más cerca había tenido había sido el que viera en una vieja película del oeste.

— ¡Merde!—resopló Fergus.

Cogió las riendas del caballo y montó él primero, tendiendo luego una mano para ayudar a Jamie al tiempo que le dejaba libre el estribo.

Jamie se subió como pudo, acomodándose sobre el animal tratando de no molestar a Fergus, aunque sabía que para eso ya era tarde.

—Será mejor que te pongas cómodo, el viaje será largo y tieso como una estaca solo lograrás que luego no te puedas mover en una semana—siseó Fergus aferrando con fuerza las riendas.

Jamie no sabía a que se refería, hasta que sintió una mano puesta sobre su hombro que le hizo echarse hacia atrás, dejando que su espalda descansar sobre el pecho de su nuevo amigo.

—Gracias—dijo con torpeza Jamie—Me llamo Malcom por cierto.

—Bonito nombre—murmuró Fergus—Típico de Escocia.

—Tú no eres de aquí, ¿verdad?—quiso saber Jamie.

—Oye, dejemos las cosas claras—dijo con firmeza Fergus—Vienes conmigo porque me has obligado pero no pienso entretenerte durante el viaje contándote cosas de mi vida. Mantente callado y una vez lleguemos a Lallybroch cada uno se irá por su lado.

Jamie asintió con la cabeza, no quería que Fergus se enfadase y le abandonara en mitad del camino.

—Perfecto, y ahora en marcha—dijo Fergus espoleando al caballo.

Jamie se aferró con fuerza a Fergus para no caer, el caballo echó a galopar y Jamie cerró los ojos por miedo. Era la primera vez que montaba a caballo y la velocidad era excesiva para su gusto.

Entonces…pensó en su padre, en lo poco que le había contado de su primer encuentro con Thomas le relató que tuvo que viajar a Lallybroch a lomos de un caballo y entonces a pesar del miedo que sentía logró sonreír imaginándose a sus padres cabalgando juntos el uno en brazos del otro.

&

Perdió la noción del tiempo, no sabría decir cuantas horas llevarían cabalgando ni los kilómetros recorridos. Parecía que Lallybroch estaba en otro mundo, recordaba cuando lo visitó en su época con su padre que solo tardaron un par de horas en coche. Pero claro, yendo a caballo el viaje sería mucho más largo…

Le dolía todo el cuerpo, por más que trataba no apoyarse demasiado en Fergus al que notaba tenso tras él, al final no le quedó más remedio que buscar refugio contra su pecho para descansar así su maltrecha espalda.

Por suerte Fergus decidió parar cuando vio que estaba anocheciendo, por más que quisiera deshacerse de su compañero de viaje sabía que su caballo estaba ya extenuado y necesitaba descansar. Le dejaría en Lallybroch, en cuanto se deshiciera de su invitado cogería prestado otro caballo y con suerte no volvería a verle en su vida.

Buscó un buen sitio para acampar a orillas de un riachuelo, bajó primero y gruñendo por lo bajo ayudó a bajarse a su acompañante.

Jamie sentía que le temblaban las piernas, y un dolor insoportable en todo el cuerpo. No sabía si podría volver a montarse en un caballo, ni si Lallybroch quedaba lejos.

—Llegaremos mañana—comentó Fergus, como si le hubiera leído la mente—Yo iré a cazar algo para la cena, tú haz fuego.

Jamie se le quedó mirando alzando una ceja, ¿con qué quería que hiciera fuego si no tenían ni una cerilla o mechero?

— ¿No sabes?—preguntó Fergus resoplando, viéndole negar con la cabeza—Putain sassenach…

— Je te rappelle que je parle français et je te comprends (te recuerdo que hablo francés, y te entiendo)—dijo Jamie sin perder la calma— ¿Y por qué me llamas forastero? ¿Qué te hace pensar que no soy escocés?

Fergus se le quedó mirando extrañado, había usado una única palabra gaélica y al parecer el tal Malcom también hablaba o entendía esa lengua.

—Un auténtico escocés sabría hacer fuego—murmuró mirándole fijamente— ¿Dónde aprendiste hablar gaélico?

—Me enseñó mi padre, algunas palabras sueltas—explicó Jamie sonriendo.

Sassenach, sabía que era el apelativo cariñoso con el que Thomas llamaba a su padre aunque el verdadero significado era forastero, y muchas veces dicho en un tono de desprecio.

Pero para él tenía un significado más emotivo.

—Puedes refrescarte y descansar un poco mientras yo voy a por la cena—dijo Fergus retomando su conversación anterior—También me encargaré del fuego cuando regrese.

— ¿No habrá ningún peligro de quedarme solo?—preguntó Jamie sin poderse contener.

—Tranquilo, los osos solo atacan a los verdaderos escoceses—rio Fergus—Estarás a salvo siempre que obedezcas mis palabras. No te muevas, solo descansa tu frágil cuerpo.

Jamie asintió con la cabeza pasando por alto su ironía, solo le había faltado llamarle frágil damisela. A el quería verle en su época, seguro que se cagaba de miedo al ver un coche. Entonces, él sería el que reiría con ganas.

Le vio atar al caballo cerca del riachuelo para que el también se refrescara y comiera algo de hierba. Una vez a solas, Jamie caminó con torpeza hasta la orilla y arrodillándose con cuidado metió las manos y rezando para que el agua fuera lo más potable posible se lavó la cara y bebió unos sorbos de agua.

Luego se sentó y observó el paisaje, sonriendo al ver la Escocia donde se habían conocido sus padres. Quizás habrían paseado por ese mismo sitio, cogidos de la mano como dos enamorados.

&

Esa noche fue la primera que Jamie durmió bajo las estrellas. A pesar de la visión de los 2 conejos que Fergus había cazado y despellejado ante sus ojos para luego ponerlos a asar ante la fogata que había encendido, por más que interiormente se negara a probar bocado tuvo que reconocer que una vez hechos estaban muy ricos y se comió el suyo con avidez. No había comido nada desde el desayuno y tras el largo viaje sentía que se iba a desmayar.

Pero una vez calmado su estómago se dispuso a dormir sobre el duro suelo, al que Fergus parecía no notar. Le costó encontrar la postura adecuada, pero una vez la encontró cerró los ojos y se quedó profundamente dormido en minutos.

No abrió los ojos hasta que Fergus le despertó con «amabilidad» usando su pie.

—Vamos, quiero llegar a la hora de comer—dijo Fergus a modo de buenos días.

Jamie se levantó con dificultad, le dolía todo el cuerpo por su viaje a caballo y la noche que había pasado sobre el suelo. Caminó un poco para desentumecerse buscando de paso un árbol donde poder hacer sus necesidades antes de ponerse de nuevo en marcha.

Una vez más Fergus le tuvo que ayudar y una vez acomodado emprendieron el viaje. Por el camino se fueron comiendo unas moras que Fergus había recogido y ese sería todo su desayuno. Nada de unas tostadas con mermeladas, un café recién hecho o un zumo de naranjas. Cuánto lo extrañaba…más desayunar con Roger, mientras hacían planes para ese día. Le gustaba irle a recoger a la salida de clase en su coche y luego recorrer los parajes de Inverness para hacer un picnic y dedicarse algunas caricias y besos sobre la manta mientras planeaban esa boda para la que aún faltarían años para que llegara.

Pensar en Roger le hizo acordarse de como había chantajeado a Fergus para que le llevara, prometiendo que si no lo hacía le hablaría a Andrew de lo que se traía con Marsali. Había sido cruel actuando así, no sabía nada de la pareja de enamorados y se había metido en medio solo para salvar así su pellejo.

Sentía que le debía una disculpa.

—Quiero que sepas que siento mucho haberte chantajeado de esta manera—empezó a decir—Y que nunca le hubiera contado a Andrew lo tuyo con Marsali.

Sintió como Fergus se ponía tenso a su espalda, en esos momentos debería estar odiándole con toda su alma. Le sintió tirar de las riendas frenando así al caballo.

—Lo siento mucho, pero era muy importante que…—siguió diciendo Jamie.

— ¿Ves ese camino de tierra allí abajo?—preguntó Fergus, viéndole asentir con la cabeza—Conduce a Lallybroch, solo son un par de horas andando. Disfruta del paisaje.

Antes de que Jamie pudiera preguntar o decir algo Fergus le tiró del caballo y le dejó allí tirado mientras que él marchaba a galope soltando maldiciones en francés.

Jamie se maldijo a si mismo, tenía que haberse callado y darle la maldita disculpa cuando hubieran llegado a Lallybroch. Tenía por delante 2 horas caminando por un paraje desconocido donde podía salir cualquiera a tratar de robarle o algo peor.

No le quedaba otra, se puso en pie con dificultad y echó a andar todo lo deprisa que podía.

Cuando iba a darse por vencido, Lallybroch apareció ante sus vista. Se quedó sin habla al ver la antigua casa que él mismo había visitado en ruinas. Verla en todo su esplendor era maravilloso, así era como la recordaría su padre del tiempo que vivió en ella. Le había contado que era una granja familiar, y Jamie sabía que allí le estarían esperando sus padres. Conocería al fin a Thomas, su verdadero padre y no pudo evitar sentirse muy nervioso.

A pesar de lo cansado que estaba y del hambre que tenía echó a correr los últimos kilómetros que le separaban de Lallybroch y cuando pasó el arco de entrada se detuvo a coger aliento. A sus oídos llegaban los sonidos típico de una granja, escuchaba gallinas, vacas, caballos,…

Decidió dirigirse a la casa con cautela, no sabía qué podría haber dicho Fergus de él. Pero sabía que en cuanto viera a su padre, todo lo dicho por Fergus quedaría atrás.

— ¿Buscas a alguien, jovencito?

Se sobresaltó al escuchar una voz seria a su espalda. Pegó un bote sin poderse reprimir y se giró para ver quien le estaba hablando, llegando a pensar por un momento que quizás fuera Thomas.

Pero no lo era, sabía por la descripción de Bill que Thomas era moreno y el hombre que tenía ante sus ojos lucía su mismo color de pelo. Además era más mayor de lo que debía ser Thomas, quizás fuera algún trabajador de Lallybroch.

—Eh…si, estoy buscando a mis padres—murmuró Jamie.

El hombre se le quedó mirando con la frente arrugada, como si tuviera ante sus ojos un conocido y le costara hacer memoria de dónde lo había visto. Entonces lo supo, y una sonrisa iluminó su rostro.

—Eres el joven Jamie—dijo sin podérselo aún creer.

El joven Jamie… ¿quién podría llamarle así, con tanta familiaridad? Entonces Jamie lo supo, o lo pudo imaginar y esperando estar acertado le devolvió la sonrisa al desconocido.

— ¿Abuelo?—llamó en voz baja.

James Alexander Malcom McKaulitz Fraser asintió con la cabeza sin dejar de sonreír, abriendo los brazos a los que corrió sin dudar su nieto. Se fundieron en un fuerte abrazo, sintiendo Jamie que le crujía todo el cuerpo ante la fuerza de su abuelo.

—Te he reconocido por la fotos—dijo Jamie sin soltar a su nieto—Tu padre nos las enseñó para que pudiéramos conocer tu rostro, por eso te he reconocido al momento. Y qué honor que te hayan puesto mi nombre, cuando hablo con tu abuela de ti te llamamos joven Jamie para que no haya error.

— ¿Está la abuela Claire también?—preguntó el joven Jamie, creyéndolos a los dos en lo que en su época era Alemania tal y como había leído en su diario.

—Si, vinimos cuando Claire tuvo una visión de la vuelta de tu padre—explicó Jamie soltando a su nieto.

— ¿Dónde está mi padre? Tengo que hablar urgentemente con él, y con Thomas—explicó por encima el joven Jamie.

—Tus padres…no están aquí—contestó Jamie para desazón de su nieto.

Jamie sintió que se quedaba sin aliento, ¿cómo que no estaban en Lallybroch? ¿Había pasado algo para que hubieran tenido que irse? ¿Dónde podía encontrarlos?

—Será mejor que entremos en casa—dijo Jamie sin soltar a su nieto—Tu abuela querrá verte y te lo explicaremos todo.

Jamie se dejó llevar, rezando para no haber llegado tarde y hubiera perdido para siempre a sus padres…

Continuará…

Gracias por leer.

por lyra

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!