Fic Twc/Toll escrito por lyra
«In another lifetime»
Capítulo 8
Inverness, año 1765
Una vez en la casa, Thomas se encargó de preparar un té mientras que Jamie explicaba el motivo de su viaje.
— *¿Morimos en un incendio?*—preguntó Bill sin podérselo creer.
—*Supe que os habíais reencontrado y bueno tuve curiosidad de saber más de vuestra vida juntos*—explicó Jamie—* Encontré la fotocopia de un viejo periódico con vuestros nombres pero no esperaba ver…*
—*La noticia de nuestra muerte*—terminó Thomas la frase por su hijo.
En sus manos tenía la fotocopia que Jamie se había llevado consigo al pasado y estudiaba la noticia que hablaba del incendio producido en su hospital.
—*La fecha está borrada*—murmuró Thomas.
—*No sabía cuándo podía ser, solo sabía que debía venir a avisaros lo antes posible*—dijo con firmeza Jamie.
—Pero… ¿cómo lo has logrado?—quiso saber Bill.
—Yo…fui a casa de la abuela y miré en el desván, encontré otro diario de la abuela Claire y lo estudié a fondo—explicó por encima Jamie.
—Su diario de magia negra—murmuró Bill.
— ¿Tú también lo leíste?—preguntó Jamie.
—Sé de su existencia, pero no lo llegué a leer—explicó Bill—No debiste hacerlo, eres muy joven y Claire habla de temas que no entenderías.
— ¿Me estás diciendo que no debería haber venido?—preguntó Jamie sin podérselo creer— ¿Qué debería haber dejado que tú y Thomas murierais…junto a mi hermano?
Bill suspiró como respuesta, su hijo había hecho lo que creía correcto y no podía echárselo en cara. Además, se le veía agotado. Lo había pasado mal, y aún no le había preguntado por su encuentro con Thomas, conocer a su padre habría sido muy impactante.
—Pero…tenías tu vida, has dejado todo por nosotros—dijo Bill cogiendo la mano de su hijo—Te estoy muy agradecido, pero has hecho una gran sacrificio.
—Desde que te fuiste traté de hacerme el fuerte delante de la abuela sobre todo pero hace unos días que no dejaba de darle vueltas a la idea de investigar acerca de vuestro paradero—explicó Jamie—No podía abrir un libro de historia sin saber si hablaría de vosotros, hice un trabajo en clase sobre Culloden y obtuve la máxima nota gracias a todo lo que investigamos cuando buscábamos a Thomas…y fue entonces cuando quise saber más.
—Y una vez más, Roger hizo un buen trabajo—murmuró Bill, señalando el papel que Thomas aún tenía en sus manos.
—Roger lo descubrió hace tiempo y no me dijo una sola palabra—explicó Jamie con rabia—Es la única persona que sabe lo mal que lo estaba pasando y fue incapaz de decirme nada.
—Lo ha hecho por tu bien—dijo Bill apretando su mano con cariño— ¿Qué ha dicho cuando le contaste tu plan?
—No le dije nada—contestó Jamie mordiéndose el labio—Estaba enfadado con él, le dije que necesitaba tiempo y cogí un avión a Leipzig con la excusa de que la abuela estaba mal y me necesitaba. Me fui enfadado y ni siquiera me despedí en condiciones de él.
Bill arrugó la frente al escucharle, Roger era una buena persona que amaba a su hijo y sabía que le había dejado en buenas manos. Y por culpa suya se habían distanciado, tanto física como emocionalmente.
—Tampoco le dije nada a la abuela—siguió Jamie con su relato—Sabía que si se enteraba de mis planes le haría daño y querría hacerme desistir. Le dejé una nota y otra para Roger donde en cierto modo le pido perdón por irme de esta manera.
Antes de que pudiera seguir hablando la puerta de la casa se abrió y Thomas se puso en pie de inmediato.
—Soy yo, señor—dijo Fergus, sintiendo haberlos asustado.
Jamie se puso en pie al verle, arrugando la frente enfadado aún por haberle tirado del caballo en mitad de la nada.
Fergus se le quedó mirando tan asombrado como él de encontrarle en la casa de su señor, pensando que quizás había descubierto para quien trabajaba y le iba a pedir explicaciones por su comportamiento.
— ¿Cómo has averiguado donde vivo?—quiso saber Fergus con rabia.
— ¿Has venido a disculparte conmigo?—preguntó a su vez Jamie cruzándose de brazos.
— ¿Os conocéis?—intervino Bill.
—Si…es el chico que me llevó a Lallybroch—explicó por encima Jamie—Pero su amabilidad terminó cuando me tiró del caballo.
—Tú me hiciste chantaje para que te llevara—explicó a su vez Fergus.
— ¿Has estado en Lallybroch?—preguntó Thomas.
—Si, y he conocido a los abuelos—contestó Jamie dejando a un lado su malhumor—Gracias a ellos he podido venir, me ha traído Georg. ¿De qué le conocéis vosotros?
—Le recogí de la calle cuando más lo necesitaba, le he cuidado como si fuera mi hijo—explicó Thomas a su vez.
—El señor ha sido muy amable—intervino Fergus—Si no fuera por él hubiera muerto.
Poco a poco Jamie lo fue entendiendo, eso y otra cosa más que le hizo de nuevo enfurecerse.
— ¿Eres…eres el esposo de Andrew?—soltó con furia.
— ¿También has conocido a Andrew?—preguntó Bill mirando fijamente a su hijo.
—Me acogió en su casa cuando llegué, me torcí un tobillo y me encontró su hija pequeña—contestó Jamie mirando a Thomas— ¿Esa niña es también hermana mía? ¿Has tenido otra familia mientras mi padre se lamentaba por haber tenido que dejar atrás al amor de su vida?
Estaba enojado y Bill lo sabía, era una parte de la historia que costaba entender pero sabía que su hijo le escucharía y entendería.
—Thomas, déjame a solas con nuestro hijo—pidió Bill con suavidad.
Thomas asintió con la cabeza y tras despedirse de su esposo con un beso en los labios salió de la casa seguido de Fergus.
— ¿Cómo has podido perdonarlo?—quiso saber Jamie—Se casó con otro hombre, ha formado una familia nueva con él y cuando regresas los abandona a su suerte dejando 2 hijas desvalidas….
—No son hijas de Thomas—empezó a explicar Bill—Andrew es un viejo conocido nuestro, tuvo la desgracia de ser apresado y forzado hace 20 años por el capitán Jost.
Jamie empezó a calmarse un poco, sabía de la historia del capitán Jost por lo que Bill le había relatado. Sabía que por su culpa sus padres habían tenido que casarse para evitar que Bill no fuera a caer entre sus malvadas manos, destino que al parecer había sido ocupado por Andrew.
—Tras mi marcha, Andrew cayó en desgracia al quedar en estado sin esposo—siguió relatando Bill—El tío de Thomas y jefe del clan hizo todo lo posible por él para encontrarle un esposo con el que formar una familia, con la batalla de Cullodem tan cerca no había mucho donde escoger y el marido de Andrew no fue la mejor elección. Aceptó a Marsali como suya y puso todo su empeño en tener un hijo propio, Joan.
— ¿Y cómo terminó Thomas casándose con él?—quiso saber Jamie.
—Andrew enviudó, y cuando Thomas regresó a Lallybroch se reencontró con él—contestó Bill—Supo de su historia, de lo mal que lo estaba pasando para darle un buen hogar a sus hijas y sintiéndose en parte responsable de su estado decidió ayudarle como buenamente pudo. Se casó con él, les dio un techo donde vivir pero nunca hubo amor entre ellos.
—Pero Andrew está enamorado de Thomas—apuntó Jamie.
—Lo estuvo en su momento, los dos lo estuvieron—aclaró Bill—Cuando llegué a esta época me temo que los sentimientos de Thomas cambiaron al conocerme y Andrew me culpa aún de ello.
Jamie empezó a entender la rabia de Andrew al hablar de Thomas, le creía aún su esposo y que su padre hubiera vuelto y les separara era algo difícil de perdonar.
—Tienes que entender que Thomas solo lo hizo pensando en esas dos niñas—insistió Bill—No culpes a tu padre de nada, te lo ruego.
Jamie miró a su padre y asintió con la cabeza. El enfado que había sentido al saber lo ocurrido ya se había disipado al saber los verdaderos motivos.
—Y… ¿mi nuevo hermano?—preguntó Jamie sonriendo.
—Oh, fue una agradable sorpresa—respondió Bill acariciándose el vientre con ternura—No estaba pensado, jamás se me pasó por la cabeza ser de nuevo padre, pero he de admitir que desde que volví a reencontrarme con tu padre….no hemos podido evitar que nuestra pasión creciera día a día.
—Quizás…deberías haber traído condones a esta época—sugirió entre risas Jamie.
—Ya me arriesgué mucho con las fotos—dijo Bill suspirando—No podemos cambiar el pasado de ninguna manera, hacer o dejar algo que deje constancia de nuestros viajes en el tiempo.
Jamie asintió con la cabeza, él lo único que había traído era ese pedazo de papel donde se hablaba del destino de sus padres, fácilmente desechable en una chimenea.
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Una vez aclaradas las cosas, Thomas regresó con un gesto serio en la cara. Tras él Fergus apenas se atrevía a levantar la mirada.
—Vamos Fergus, no me hagas tener que cogerte de una oreja—murmuró Thomas.
— ¿Qué pasa?—pregunto Bill sin entender.
Antes de que nadie pudiera decir nada, Fergus se adelantó y poniéndose ante Jamie hizo una reverencia al mismo tiempo que le pedía mil disculpas por su comportamiento.
—Siento mucho haberle dejado tirado a mitad de camino, señor—se disculpó Fergus—Si hubiera sabido que era el hijo de mi señor jamás le hubiera tratado de esa manera.
—Te agradezco las disculpas, si hubiera sabido que conocías a mis padres hubiera sido más sincero contigo—dijo Jamie quitándole importancia—Siento mucho haberte chantajeado para que me llevaras a Inverness, lo último que desearía es que tú y Marsali os separaseis por mi culpa.
— ¿Estás cortejando a Marsali?—casi gritó Thomas.
—Putain de bâtard (maldito bastardo)—siseó Fergus, fulminando con su mirada a Jamie.
—Fergus, Andrew jamás lo va a permitir—dijo con firmeza Thomas—Quiere lo mejor para su hija…
—Y yo soy un don nadie, lo sé mi señor—murmuró Fergus.
—No he querido decir eso pero….cuando se entere, va a venir a por mi—suspiró Thomas.
—Pues yo creo que hacen buena pareja—intervino Bill—Lo poco que he conocido a esas niñas me ha bastado para saber que no se parecen en nada a Andrew, son dos encantos.
—La pequeña Joan fue la que me encontró en el bosque y ayudó, sino fuera por ella a saber que había sido de mi—explicó Jamie.
—Se ha hecho tarde, cenemos—dijo Thomas dando por zanjada la conversación—Y la próxima vez que vayas a pagar a Andrew, habla con él Fergus. Bastantes problemas tengo sin tener que añadir una nuera.
— ¿Georg no nos acompaña?—preguntó Jamie—Me pidió que le esperara en la carreta y me he ido sin decirle nada. Me debe estar buscando.
—Fergus, por favor dile a Georg que mi hijo está en casa sano y salvo—pidió Thomas—Ya sabes donde buscarle.
—Así lo haré mi señor—dijo Fergus—Y no se preocupen por mi, disfruten de la compañía de su hijo, yo pasaré la noche en casa de Patrick.
Antes de que nadie pudiera decir nada Fergus salió de la casa. Jamie se quedó mirando sin saber a qué se refería, echando un vistazo a la estancia hasta que lo comprendió.
—No quiero echarle de su cama, puedo dormir en el suelo—dijo Jamie con firmeza.
—No te preocupes, Fergus lo entiende y quiere recompensarte por el malentendido—dijo Thomas sonriendo a su hijo—Ayúdame con la cena, tu padre necesita descansar.
Así lo hizo Jamie, se sentía algo torpe en la tosca cocina que consistía una gran chimenea que además caldeaba la estancia. Sobre las ascuas había una gran cazuela donde Thomas empezó a preparar un guiso que olía realmente bien.
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La cena transcurrió animadamente, Thomas le explicó como entre él y Bill habían logrado levantar un modesto hospital que era bien conocido en la comarca.
—Casi todos los pacientes son gente humilde que apenas tienen para comer y a ellos no les cobramos nada, pero tenemos otros pacientes adinerados que pagan gustosos por nuestros servicios—explicó Thomas—Gracias a ello podemos sobrevivir…
—Y también gracias al contrabando de whisky—añadió Jamie con naturalidad.
— ¿Quién te lo ha dicho?—preguntó Bill, sabiendo que Thomas no se lo iba a decir de buenas a primera.
—Recuerda que he venido con Georg en la carreta—explicó Jamie—Me dijo que tenía que hablar con alguien, y los barriles que transportábamos en la carreta eran fáciles de reconocer.
—Jamie es tan listo como tú, sassenach—murmuró Thomas sonriendo.
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Terminada la cena y viendo que se le cerraban los ojos, Bill ayudó a su hijo a acomodarse. Le enseñó el resto de la casa, que consistía en una sola planta donde se alojaba la cocina, un pequeño comedor y al fondo de la estancia una gran cama de matrimonio cubierta con unos cortinajes, motivo por el que Jamie no había reparado en ella hasta que Bill se la señaló.
La casa contaba con 2 chimeneas, una en la cocina donde además de calentar servía para cocinar y otra más pequeña cerca de la cama ante la cual había un pequeño camastro que Jamie sabía que sería para él.
—No es gran cosa, pero es una casa acogedora—explicó Bill, no pasando por alto el gesto de su hijo.
—Papá, he estado en Lallybroch y vuestra habitación es más grande que esta casa—susurró Jamie.
Thomas había salido a por leña y no quería ser escuchado.
— ¿Cómo puedes vivir en estas condiciones?—preguntó Jamie señalando la estancia—Sin luz ni agua corriente, y vas a traer un bebé al mundo. ¿Es esta la vida que le espera? Por no hablar de Thomas y sus trapicheos con el contrabando, si le cogen puede ir a prisión o peor aún, acabar en la horca y te quedarías aquí solo con un niño al que criar. ¿No sería mejor…que regresaras conmigo a nuestra época?
Bill escuchaba en silencio a su hijo, todo lo que le estaba diciendo él ya se lo había planteado y al final siempre ganaba el corazón. Su lugar era al lado de Thomas, aunque bien era cierto que con el paso del tiempo y mientras avanzaba su embarazo habían hablado de cambiar su modo de vida. Y así se lo hizo saber a su hijo.
—No creas que no lo he pensado pero mi lugar es al lado de tu padre—empezó a decir—Tenemos planes, volveremos a Lallybroch en cuanto hayamos ahorrado lo suficiente.
— ¡Pero pueden pasar años!—saltó Jamie sin poderse contener.
—Tenemos muchas deudas, para poder divorciarse de Andrew Thomas se comprometió a pasarle una pensión al mes y apenas llegamos a esa cantidad de dinero—siguió explicándose Bill.
—Pero, los abuelos…—empezó a decir Jamie.
—Estarían encantados de echarnos una mano, pero Thomas es un caballero además de un cabezota y quiere hacerlo todo él—dijo Bill suspirando—No acepta ayuda de nadie, quiere trabajar con sus propias manos y pagar de su bolsillo a Andrew.
—Habla con él, dile que piense en vuestro futuro hijo—dijo con firmeza Jamie—O si quieres se lo digo yo, se te ve cansado y no estás en condiciones.
Bill se dejó caer sobre la cama tratando de buscar una postura cómoda, últimamente se cansaba demasiado e incluso había tenido alguna pérdida. El mismo se había auto recetado descanso absoluto hasta final del embarazo, no pensaba permitir que le pasara nada a su hijo.
—No lo hemos hablado, pero quiero que sepas que pienso quedarme hasta que nazca mi hermano—dijo Jamie mirando fijamente a su padre—Quiero asegurarme de que ambos estáis bien, y conocerlo de paso.
—Pero….faltan casi 2 meses para eso—empezó a decir Bill negando con la cabeza.
—Me quedaré el tiempo que sea—insistió Jamie—Aprovecharé para conocer mejor a Thomas, qué mejor manera de aprender historia que viviéndola.
Bill sonrió como respuesta, sabía que era imposible hacerle cambiar de opinión y por mucho que se dijera que cuanto menos tiempo pasara en esa época menos le costaría volver al futuro, en el fondo se alegraba de que hubiera venido y la idea de que se quedara unos meses a su lado y con Thomas era un sueño hecho realidad.
Continuará…
Gracias por leer.