Notas: Bueno, en este primer capítulo conoceremos un poco de la vida de la familia Kaulitz y como se preparan para recibir al nuevo miembro de la familia. Disfruten!
1.The Beginning
– No entiendo porque tanto alboroto por ese chico nuevo – bufó Bill sentándose pesadamente en el sofá del salón
– Por favor Bill, es tu hermano – le pidió su madre
– No lo es – replicó Bill – Ni siquiera lo conozco ¿Cómo pudiste regalarlo mamá? – preguntó fingiendo indignidad
– ¡Calla! – le mandó Simone – Acaba de perder a su madre adoptiva y él está un poco afectado, se amable con él ¿quieres?
La casa Kaulitz era todo un caos esa tarde. Esperaban a que llegara el hijo el cual Gordon y Simone regalaron apenas con unas horas de nacido. Veintidós años después la mujer que lo crió falleció y sus padres biológicos no dudaron en traerlo a su mansión. Los Kaulitz eran una de las familias más poderosas y ricas de Hamburgo. Entonces, ¿por qué habían abandonado a uno de sus pequeños?
– Como sea – bufó Bill levantándose del sofá – De todos modos yo saldré con mi hijo – terminó yendo hacia las escaleras
Allí estaba el típico berrinche de Bill Kaulitz, el hijo menor de Simone y Gordon, un joven modelo de 22 años, con ínfulas de Diva y algo arrogante, pero su físico hacía que cualquier persona perdonara sus desplantes. Gran estatura y contextura delgada, una tez pálida envidiable, su cabello negro y lacio acompañado por unos dreads blancos y negros, pero lo más hipnotizante eran sus ojos oscuros, los cuales adornaba con sombra negra la mayor parte del tiempo.
– Collin – llamó el modelo entrando a la pieza de su pequeño que jugaba en el suelo
– Dime, papi – respondió el niño
– Nos vamos en 5 minutos, amor – le avisó
– Ok – contestó el niño con una sonrisa
Collin Kaulitz, el hijo de Bill. Un nene de 6 años, travieso y bufón de primera, era los ojos de su padre y de todos sus familiares. De cabello castaño, ondulado y corte hongo. Tenía una chispa de picardía en sus ojos, como Bill.
– ¡Good morning! – canturrearon en el pasillo
– No puedo creerlo – rio el modelo – Andrej, estuviste listo a tiempo
– Ja ja ja – rio el aludido sarcásticamente – Debía arreglarme bien para salir con ustedes y mi Georgio – continuó diciendo poniendo cara de enamorado
– Eso te pasa por no ser tan sexy como yo, no hace falta arreglarme para ser guapo, yo nací sexy – fanfarroneó Bill
– Sí, claro – rio Andrej – Por eso pareces un muerto viviente cuando te despiertas
Andrej, el primo predilecto de Bill, modelo igual que él. Tiene 20 años y compartía un enorme parecido con su primo, la única diferencia era su cabello rubio y sus ojos azules. Sobrino de Gordon y vive con los Kaulitz desde que sus padres lo echaron de su casa al contarles que era homosexual.
Bill fue a su habitación y se dio los últimos retoques, aplicó un poco de gloss en sus labios y puso los cabellitos rebeldes en su lugar.
– Perfecto – sonrió para él mismo
Salió de su habitación y bajó al salón donde ya lo esperaban Collin y Andrej.
– Nos vamos – dijo tomando a su hijo de la mano – Nos vemos a la hora de la cena, mamá
– ¡Au revoir, tía adorada! – se despidió el rubio lanzándole un beso
– Cuídense chicos – se despidió la mujer la mujer viéndolos partir
Los tres subieron al auto del moreno, Andrej en el asiento del copiloto y el niño atrás, con algunos de sus juguetes. Bill puso en marcha el motor y empezaron su viaje.
– ¿A dónde iremos, papi? – preguntó el pequeño entusiasmado
– Al centro comercial – respondió – Primero de compras y luego iremos a ver una película al cine, ¿les parece? – preguntó con una sonrisa
– ¡Sí! – chilló el menor
– Sí, definitivamente – sonrió su primo
Al llegar al centro comercial fue toda una odisea encontrar donde aparcar el auto, al parecer todo Hamburgo quiso visitar el centro esa tarde. Cuando encontraron un lugar fue como si hubieran encontrado una gota de agua en el desierto. Entraron al lugar y se encontraron con Georg Listing, novio de Andrej y amigo de Bill. Una vez juntos empezaron a caminar mirando las tiendas, entraron a varias y salieron cargados de bolsas. Luego fueron a la heladería y buscaron una mesa para sentarse y disfrutar del delicioso tentempié.
– ¿Y bien, ha llegado ya el nuevo miembro de la familia? – preguntó sentándose al lado de su novio
– ¡Calla Georg! – bufó Bill – No ha llegado aún y espero que ni llegue
– Vamos Bill, ni lo conoces y ya te cae mal – rio Andrej
– Es un usurpador – se defendió el moreno – Llegó a quitarme mi lugar
– Alguien tiene miedo de ya no ser el centro de atención – burló Georg
– Ya… no molestes, Geo – mandó
– Yo digo que será un tipo buena onda, como tío Georg – comentó Collin comiendo su banana split
– ¿Te parezco buena onda? – Le cuestionó Georg al niño, este le rio como respuesta
– ¿Lo ves, Bi? Dale una oportunidad – dijo el rubio
– Ya, déjenme en paz – mandó el moreno
Al terminar su helado, Georg fue a dejar las bolsas al auto del modelo mientras ellos compraban las entradas para ver la película.
– Ok, ustedes vayan a sus lugares, yo esperaré a Georg para comprar las palomitas – dijo Bill – ¿qué quieres tú, mi amor? – le preguntó a su hijo
– Lo mismo de siempre, papi – contestó el niño yéndose con el modelo rubio
Después de comprar las palomitas ambos chicos fueron a encontrarse con los otros. La película era entretenida, Collin la disfrutaba al máximo al igual que Georg que callaba a los modelos cuando estos decían comentarios insinuantes sobre los actores. Cuando la película terminó, ya era hora de volver a casa para cenar. Se despidieron del novio del rubio y volvieron a casa.
– Bueno, es hora de conocer al primo nuevo – dijo el rubio animado bajando del auto
– Yey, que emoción – susurró Bill sarcásticamente
Los tres chicos entraron a la mansión y caminaron directamente al comedor, allí estaban Simone y Gordon esperando a que la cena fuera servida.
– Hola, familia – saludó Bill tomando asiento al lado de su padre
– Buenas noches – contestaron sus padres de vuelta
– ¿Y mi nuevo y adorado gemelo? – preguntó el modelo tierna y falsamente
– Su vuelo se retrasó unas horas – explicó su madre
– Al parecer llegará a horas de la madrugada – prosiguió Gordon
– Oh, se hace de esperar y todo – rio Bill
– Bi, no empieces cariño – le mandó la mujer
– Ok, ok ya me callaré – sonrió el moreno
La cena fue servida y todos comieron con buena gana mientras hablaban de como esperaban que fuera el nuevo miembro de la familia. Hacía mucho tiempo que no cenaban juntos, ya sea por el trabajo de Gordon o porque Bill y Andrej tenían que estar viajando por desfiles de moda o cosas por el estilo. Cuando terminaron de cenar cada uno se fue a su habitación para alistarse para dormir.
Bill se desmaquillaba en el baño cuando escuchó que alguien entraba a su habitación, se asomó por la puerta y sonrió al ver que era su pequeñín, que quería pasar un ratito más con su papito.
– Papi – le llamó el niño sentándose en la enorme cama
– Dime, mi amor – contestó Bill saliendo del baño
– ¿Cuándo veremos a mi tío nuevo? – preguntó el pequeño
– Según el abuelo, lo podremos ver mañana – dijo Bill sentándose al lado de su hijo
– ¿Y crees que sea buena onda? ¿Crees que le caeremos bien? – preguntaba el Collin mientras dejaba que su padre lo sentara en sus regazos
– ¿Tienes muchas expectativas con él, cierto? – el niño asintió – No te hagas muchas ilusiones, no sabemos cómo será, pero esperemos que sea amable – sonrió
– Ok – bostezó el niño – De todos modos te tengo a ti – sonrió – El papá más buena onda y lindo de todo el mundo – lo abrazó
– ¡Te amo, mi vida! – sonrió Bill abrazándolo fuertemente
– Y yo a ti, pero… me iré a dormir estoy muy cansado – bostezó de nuevo el niño rascando sus ojos
– Descansa, mi pequeño – dijo Bill besándole la mejilla
– Tú igual, papi – dijo el niño bajándose de los regazos de su padre
– ¿Oye y mi beso? – le reclamó Bill
– Jeje, buenas noches, papi – sonrió el niño dándole un gran beso a su papá en la mejilla
– Hasta mañana – sonrió Bill dándola una suave nalgada a su hijo
– ¡Papi! – chilló el niño saliendo de la habitación mientras se acariciaba el trasero
Bill se acostó y se acurrucó en sus cobijas – ¿Qué haría sin ti, bebé? – susurró cerrando sus ojos
Toda la mansión estaba en silencio, todos sus ocupantes soñando en los brazos de Morfeo… Silencio, hasta que se empezaron a escuchar unos susurros y golpecitos en una de las ventanas de la habitación del moreno.
– Bill…Bill, despierta – susurraban dando suaves golpecitos en el vidrio
El modelo empezó a moverse y a quejarse despertando lentamente para luego voltear a la ventana y verlo allí, su amado.
– David – sonrió Bill sentándose en su cama.
Notas Finales:
Tendremos que esperar un poco más para conocer al nuevo familiar ¿creen que Bill se ponga celoso de él?
Gracias por leer y comentar!
Besos!