«La mitad oscura de la luna» Fic de billieliebe
Capítulo 11
– Señor: su novia está aquí ¿la hago pasar? – decía mi secretaría
– Si dile que pase – le conteste sobándome las sienes esta mujer me desespera.
– ¡Hola amor! ¿Qué haces? – me dijo sentándose en mi regazo y besándome
– Arreglando unos asuntos ¿recuerdas mañana estará aquí el nuevo socio? – le conteste mirando la computadora.
– Huy si qué horror –se río– hay mi amor vamos acompáñame a cenar – me jalo del brazo –si deja todo por hoy dame el gusto acabo de regresar y tu…
– Ya está bien vamos –le dije no estaba para una de sus escenas, que mejor que distraerme con mi nueva novia arg– tienes razón hoy trabaje mucho.
Ya han pasado cinco años desde la muerte de él, de mi amor y de mi muerte, porque mi corazón murió y fue sepultado junto con él, aun lo extraño y lo amo como el primer día que lo vi, guardo celosamente sus fotos que me siguen dando fuerza para seguir día a día, para no caer de nuevo, seguí sin él, todo lo que hice fue por él, si por él soy arquitecto y tengo mi propia empresa, lo malo del asunto es que necesitaba un socio y lo conseguí y mañana lo conoceré al fin.
Sigo amándolo, ¿cómo olvidar a tu primer amor?, solo ame una vez en mi vida, solo una vez me enamore, y me dejo solo eso me basto para matarme por dentro por que como dije él se llevó todo. Mi amor, mis ilusiones, mis deseos, mi alma, mi alegría, mi vida, yo era y soy un cascaron hueco un zombi en este mundo, como, hablo, rio y todo lo que hago lo hago sin ser consiente de nada solo lo hago para no volver a ese lugar y porqué sé que algún día me reuniré con él.
Me la paso cada semana, antes era cada día después de ir a la escuela, en su tumba ahí me recuesto y hablo con él de mi día de todo, de cuanto lo extraño y lo amo, de lo injusto que fue al dejarme, solo así me siento cerca de él, es raro pero aun siento que me habla en mi cabeza no creo todos dicen que me dolió tanto perderlo que yo mismo creo las falsas ilusiones de su vos para poder enfrentar mi realidad que fue y es muy dura sin él a mi lado sin la familia que hubiéramos formando.
Hablando de mi empresa que orgulloso estaría de verme así, mi socio debe de ser un panzón cincuentón que querrá hacer su voluntad, un total imbécil que vendrá a darme órdenes y a querer hacer su voluntad pues temo que se va a dar de topes contra la pared, ya que con alguien tengo que desquitarme, de que se llame Bill – que coincidencia del destino – Monrroe, solo he hablado en estos meses con él por teléfono, y por fin el señor se digna en conocerme y ayudarme, pues no necesito que este aquí tengo a mi lado a la mejor arquitecta – suerte y está a mi lado – del país y yo que no cuento soy el mejor entre los mejores Liza mi amiga.
Ahora tengo hasta novia yo no quería de verdad pero mi padre y su padre son amigos y socios y creen que con nuestra unión su empresa será más grande, aja mi tía Helena no me habla muy a menudo, cuando viene es bien divertido estar con ella, hace como un año o dos trajo a un niñito con ella no lo vi solo lo supe ella se fue ese día y desde ahí casi no la veo creo que él padre del niño la regaño yo creo que es de Erick porque ella se casó con el padre de él ni me invitaron a la boda, tampoco hubiera podido ir. Qué bueno que sea feliz se lo merece.
– Y cuando me propondrás matrimonio eh Tom – me dijo Nataly mi novia arg sacándome de mis pensamientos era broma claro
– Algún día de estos supongo – le dije eso dependía de mi padre no de mi
– Ah que bien ¿sabes de que tengo ganas? – me dijo tocando mi miembro con su pie y una mirada picara en los ojos azules.
– De ¿Qué? – me lambí los labios saboreando algo que ya no tengo, solo el recuerdo de esos labios y de ese cuerpo que imagino para estar con ella.
– De hacer el amor Tom – me dijo restregado su pie en mi miembro
– Pues vamos – le dije solo para eso me sirve para imaginarlo a él haciéndolo conmigo y me saca la tención sexual acumulada.
Nos fuimos a su departamento me desnudo la desnude y tuve sexo con ella solo eso, ya no hago el amor nuca más, me costó mucho llegar a este punto me mantuve célibe por cuatro años, pero los rumores en su familia, la insistencia de ella y me orillo hacer eso a tener sexo casi unos seis meses no lo disfruto para poder hacerlo al comienzo me imaginaba a mi Bill ahora ya no me hacía mucho daño.
– Te amo – me dijo agitadamente recostándose en mi pecho.
– Yo – no pude decir nada, no la amo, cerré los ojos y me aleje de ella para dormir.
– Tom ya sé que me amas a tu modo pero lo haces – argumento pegándose a mi
– Y mañana conoceré al nuevo socio ya te lo dije – le comente saliéndome de un tema escabroso.
– Tom eso no me interesa solo dime que me amas mi amor.
No la oí me quede dormido dejando mi mente volar, soñé con Bill de una manera tan intensa me decía” te amo” era tan bello y real que lloré en sueños, abrí los ojos por la luz que me lastimaba “oh dios porque me torturas” eran las diez y media. Me levante, llegue a mi departamento me bañe y me cambie me puse un traje formal gris humo, me arregle las trenzas si ahora uso trenzas y el cabello negro me veo diferente pero guapo ¡“oh la vanidad no ha muerto del todo”! , me fui a la oficina a terminar todo lo que deje ayer pendiente estaba en eso muy metido hasta las narices en un proyecto y en los asuntos de la sociedad, me preguntaba ¿cómo sería ese tipo? engreído como todos los gringos altanero y feo y un estúpido de primera.
– Señor su padre lo llama por la línea dos – me informa mi secretaria
– Comunícame con él y de paso arregla la sala de juntas – le ordene – papa ¿Cómo estas en que puedo ayudarte?
– Tom eh bien hijo ya llego tu socio ¿Cómo es?, sabes que no me gusta que estés allá en Hamburgo pero en fin, te extraño ah, te llame para decirte que nos mudaremos para allá el fin de semana y quiero que nos ayudes y además haremos una cena familiar y eso incluye a tu novia y a su familia – oí los toquidos en la puerta
– ¿puedo pasar? – mire la cabeza pelirroja de Liz
– A delate pasa – le conteste cortando mi llamada. – te veo el fin de semana papá te extraño igual.
– ¿Con quién hablabas? – me pregunto tomando asiento.
– Con mi padre nada del otro mundo una cena con la familia de Nataly.
– Hay – hiso un gesto – ¿nervioso?
– Para nada – le conteste con un gesto que denotaba lo contrario–si claro más que nervios no dejo de pensar en que se llama igual y me abre una herida ya cerrada – mentira nunca se cerró esa herida solo dejo de doler.
– Hay Tom – cambió su tono de vos – a mí me pasa lo mismo, pero sobre todo tengo mucha curiosidad de conocerlo
– De seguro es un viejo engreído – me reí de mi comentario
– Si tienes razón, pero no sabe con quién se pone ¿no? – se río
Caminábamos charlando por los pasillos de la oficina, íbamos a la sala de juntas ambos discutíamos sobre la apariencia del nuevo socio, nos sentamos a esperarlo tomando café, ese que lleva su mismo nombre me hará la vida de cuadritos.
– Señor: el señor Bill Monrroe ya está aquí lo ¿hago pasar? – esa mariana que no entiende.
– Claro ya – ordene enojado – me desespera
El hombre entro y me dejo anonadado es bellísimo y me recordaba a mi Bill a mi amor ¡no Tom, no ahora te pongas sentimental basta ya es hora de los negocios” – me dije– es muy blanco y con ese traje azul oscuro, alto, cabello rubio rapado de los lados y lo demás asía tras, traía lentes oscuros al quitarse los lentes dejo ver sus ojos castaños delineados con negro tan suave, el parecido era mucho tanto que el corazón me dolía.
– Buenas tardes a todos – dijo con una vos dulce pero no como la de mi amor – soy Bill Monrroe el nuevo socio, señor Kautliz es un placer conocerle al fin – me tendió la mano.
– El placer es mío señor Monrroe – le estreche la mano y una corriente eléctrica me atravesó el cuerpo – pues sentémonos hay mucho de qué hablar
– Claro pues soy todo oídos póngame al corriente por favor – me dijo mirándonos a todos con cautela.
– Bien ella es Liza nuestra mejor arquitecto y el Frank
– Mucho gusto señorita. señor estoy a sus órdenes – les dijo
Es muy educado refinado y por alguna extraña razón no dejaba de mirarlo, mi corazón latía rápidamente me recordaba a mi Bill si estuviera vivo claro y si tuviera esa edad, tal vez tenga mi edad pero se ven tan, no sé cómo describirlo joven y maduro a la vez están igual y tan diferente a él a mi amor dos polos opuestos que me atraen como un imán.
Discutimos durante horas los términos y condiciones de la sociedad que hoy comenzaba en forma, él también es arquitecto aparte de guapo inteligente y espero y no sea un tarado. No pude dejar de míralo de soslayo, Liza igual, ambos nos mirábamos e intercambiábamos miradas significativas él nos lo recordaba, y me hundía de nuevo en el dolor de la pérdida del recuerdo y del amor.
Continúa…
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