
Capítulo 45
De repente Tom baja su mano y le aprieta el trasero a Ella sin ningún remordimiento. Ella da un salto de sorpresa
Ella: (Sorprendida) ¡Ay!
Nate: ¿Qué paso?
Ella: (Miente) Uno de mis tacones cedió
Tom: (Sonríe) disculpen… mi hermano me llama (se va)
Hans: ¿Y qué pasó con Kurt?
Ella: Pues me invitó a salir…
Hans: Jajaja por fin, lo he visto muerto de las ganas por ti desde que lo conocí…
Nate: Y eso no es nada… cuando andaban juntos el pobre no sabía que hacer con Ella… trataba de ser romántico y todo, pero Ella nunca le dio ninguna señal
Hans: (Sorprendido) ¿Salieron?
Ella: No por mucho
Nate: Jajaja no pues eso de “salir” se duda porque no hicieron muchas cosas afuera, si sabes a lo que me refiero
Hans: (Aun más sorprendido) No lo puedo creer… y yo que pensé que Ella nunca haría algo así
Ella: (Lo mira incrédula) ¿te refieres a lo que hicimos juntos como por un año?
Hans: Jajaja Bueno yo pensé que era la excepción a la regla… con razón el pobre anda baboseando como loco
Ella: ¿A qué te refieres?
Hans: Ella… (Suspira) tú eres… (Se queda callado)
Ella: Continúa
Hans: (Se queda pensando por un momento) Primero que todo… esto te lo digo porque somos amigos y quiero que entiendas lo que está pasando
Ella: Entiendo
Hans: Tú eres una bailarina
Nate y Ella se miran el uno al otro
Nate: Dime que eso no es todo lo que querías decirle
Hans: No… verás, los hombres somos simples… bastante simples diría yo
Nate: No todos… créeme
Hans: Bueno la mayoría… mi punto es que la mayoría queremos lo mismo… y una vez que lo conseguimos, no queremos dejarlo ir.
Nate y Ella solo lo miran confundidos
Hans: El hecho que te hayas acostado con alguien como Kurt me sorprende… Kurt es de la clase de hombres que nunca a tenido sexo de buena calidad. Probablemente solo unas cuantas noches con desconocidas sin talento
Nate: (Suspira) No lo sé Hans, esa cara que tiene puede ayudarle bastante con las mujeres
Hans: Sí lo sé, pero ¿Qué tan bueno puede haber sido? Créanme he estado con mujeres hermosas que no saben nada de nada… y no me importó porque no estaba buscando nada serio
Nate: ¿Ni siquiera con Ella?
Hans: Ese es mi punto… Ellie si yo no estuviera enamorado de otra mujer, estaría igualito que Kurt
Ella: No te creo
Hans: Te lo aseguro… tú eres agradable, inteligente y hermosa…
Ella: ¿y qué? Hay muchas mujeres así
Hans: Sí… pero tú eres una bailarina
Ella: ¿eso que tiene que ver?
Hans: Que eres excelente en la cama
Nate: (Tratando de no reírse) No dejes que Tom te oiga o también querrá patearte el trasero
Hans: Lo digo con todo el respeto del mundo… gracias a tu experiencia como bailarina tienes un instinto increíble en la cama… tanto que pues no me sorprende que Kurt ande loquito por ti
Ella: pero se le va a pasar… ¿verdad? Lo que menos quiero es hacerle daño… no quiero ser como…
Hans: (La interrumpe) ¿Cómo Elza?
Ella: Sí
Hans: No, él va a estar bien… es solo un capricho, ya se le va a pasar… como a mí
Ella: (Se queda pensando por un momento) ¿Tú crees que a Tom le pase igual?, ¿Qué tal que se le pase el capricho también?
Hans: (Serio) Más le vale que no o le pateo el trasero
Nate: (Incrédulo) Niña ¿Cómo crees? He visto a ese hombre suspirar por ti más veces de las que puedo contar
Ella: Pero tan bien has visto a Kurt hacer lo mismo
Nate: Pero a Kurt lo he visto suspirar porque no te puede tener en la cama… el pobre anda loco por volver a tener sexo de calidad…Tom es diferente
Ella: ¿En qué?
Hans: Tom se muere por estar contigo… no solo en la cama, pero en todas partes
Ella se queda pensando por un momento… ¿tenían razón? Tal vez Tom solo la quería en su cama… no, eso no podía ser, si fuera así no le hubiera comprado los pastelitos, o invitado a ese yate… él era diferente, su corazón se lo decía… ahora solo podían pensar en sexo porque acababan de empezar… así eran todas las relaciones.
En ese momento le llega un mensaje de Tom que decía:
“¿Qué tanto hablas con Hans?”
Ella le responde:
“¿Celoso?”
Tom solo sonríe y niega con la cabeza, sí estaba celoso… el idiota de Hans tenía toda la atención de Ella y no sabía de qué carajos estaban hablando… y lo peor de todo era que gracias a su “aventura en el armario” Ella no estaba usando bragas…
Ella empieza a caminar hacia él, al llegar lo encuentra serio
Ella: No me respondiste la pregunta
Tom: (Sonríe) Creo que sabes la respuesta a esa pregunta
Ella: Jajaja ¿Cómo es posible que estés celoso de Hans después de lo que acabamos de hacer?
Tom: Mujer andas caminando por ahí sin bragas
Ella: ¿Y de quien es la culpa?
Tom: Eso no cambia nada
Ella: (Se ríe) Eres muy posesivo
Tom: ¿Eso es un insulto o un elogio?
Ella: Un elogio… (Lo mira a los ojos y dice en voz baja) me encanta que me poseas Tom
Tom: (Sonríe y la mira de arriba abajo) te gusta jugar con fuego ¿no es así?
Ella: (Se encoje de hombros) Solo contigo
En ese momento llega Nate
Nate: ¿Lista corazón? Sabes lo temprano que me tengo que levantar y no quiero dejarte sola en esta fiesta llena de “lobos hambrientos”
Tom: Auch… espero que no te refieras a mi
Nate: Jajaja ni en lo más mínimo… si hay alguien en quien confío es en Tom… el sí te puede cuidar (Dice mirando a Ella) Es más… ¿Por qué no la llevas tú a su depa? Así se puede quedar más tiempo en la fiesta
Tom: Me encantaría, pero Bill nos trajo a todos en su carro así que no puedo llevar a nadie
Nate: (Suspira) No digas que no traté… vamos amiga
Nate toma a Ella de la mano y se la lleva con él, pero no sin antes darle un beso en la mejilla, muy inocentemente para que nadie sospechara. Sin embargo, este juego no va a durar mucho, todos saben lo loco que él está por ella y poco a poco Ella está dejando pistas de que son más que amigos. Podría jurar que Hans sabe que están saliendo, Nate no tardará en averiguarlo y cuando Nate se entere, el mundo entero se enterará… pero a él no le importaba, le gustaba estar con ella, así tenga que escabullirse para verla, para tocarla, para tomarla entre sus brazos y besarla… eso no le molestaba, pero eso de no tener sexo se tenía que acabar pronto, no podía ni dormir pensando en las cosas que podrían estar haciendo. Tal vez un par de días más… dependiendo de como se sienta con el nuevo “juguetito” que compró. Sonríe satisfecho, no podía ni imaginarla en una tienda tratando de comprar un juguete así… debió haberle costado mucho armar el valor suficiente para ir a la caja registradora y pagar por algo como eso… por supuesto él iba hacer que ese esfuerzo valiera la pena, mañana sería un día muy interesante…
Hoy va a ser un día muy largo, pensó Ella mientras caminaba muy despacio desde su cuarto hasta la cocina… ¿Cómo carajos puede alguien concentrarse cuando tienen este…. “coso” ahí? ¿En que carajos se había metido? Cada paso era agonizante. Necesitaba… necesitaba… algo, pero no sabía que era. El “juguetito” del demonio la estaba matando… ojalá fuera incomodo, ojalá le doliera… así tendría una excusa para quitárselo, pero lo único que sentía era placer… montañas de placer, cada vez que se movía de cierta manera el aparato se movía con ella… y cada vez que se movía no podía evitar gemir de placer… y tenía que usarlo todo el día… ¡TODO EL DÍA!, mientras Tom solo la iba a mirar y reírse de la tortura infinita en la que la había puesto. Tom… el tonto de Tom se las iba a pagar, el muy “experto en el tema” debió haber sabido lo que iba a vivir y decidió aprovechar la oportunidad para burlarse de ella… pero va a ver…
Lo mejor era distraerse. Ella miró a su sofá mientras tomaba su laptop en sus manos… lo único que tenía que hacer es caminar hacia el sofá y sentarse. Unos cuantos pasos no más… siete máximo. Podía hacerlo, no era tan difícil. Sin embargo, al dar un solo paso el jugué se movió de una manera que mandó corrientes de placer por toda su espalda, mierda. Sin pensarlo dos veces corrió y se sentó en el sofá… lo cual casi hizo que se corriera, pero no fue suficiente. Maldito Tom, necesitaba que llegara pronto… no sabía si quería comérselo a besos o pegarle una patada por no haberle advertido, tal vez los dos… Al menos ya no tenía porque moverse… se iba a dedicar a responder emails y a trabajar lo más que pudiera… si todo salía bien, el lunes Nate no tendrá que trabajar muy duro en el local así que podrá divertirse en la reunión de sus padres con todos los demás.
Después de unas horas alguien toca la puerta. Ella sabía que Tom estaba esperando que se le tirara encima apenas lo viera… pero dos pueden jugar a ese juego. Con toda la compostura que tenía se paró y camino rápidamente a la puerta… sin hacer ningún ruido dio un fuerte suspiro y puso su mejor cara de póker al abrir la puerta
Tom: Buenos días (mirándola de arriba abajo)
Ella: Jajaja ¿Días? Son casi las once de la mañana (Entrando a la sala, un paso a la vez… pero muy disimuladamente)
Tom: Exacto… (se sienta en el sofá con su café) Debo admitir que nunca pensé que te gustara el futbol… pero tienes buen gusto
Ella sonríe, ya se le había olvidado que estaba usando su suéter favorito… no sabía dónde lo había conseguido, pero lo había encontrado en su closet hace un par de meses y le encantaba… lo mejor es que como era tan grande siempre lo usaba como vestido para estar en la casa… como ahora
Ella: No es que no me guste, es que no tengo tiempo de verlo, pero si lo viera no creo que Bayern sea mi equipo (Se sienta en el otro sofá al frente de él)
Tom: (Se pone la mano en el corazón y finge sentir dolor) Ahora si me has herido el corazón
Ella: Jajaja creo que podrás sobrevivir…
Tom: ¿entonces por qué lo usas?
Ella: (Se encoje de hombros) es cómodo
Tom: Ya veo
Hubo un silencio incomodo… Tom solo la miraba con una sonrisa que la hacía querer pararse y patearle el trasero… pero eso envolvía moverse, y por ahora no podía hacerlo. Suspira, lo peor era que se veía guapísimo… solo tenía una camiseta blanca y jeans azules… pero la camiseta acentuaba los músculos de sus brazos y si se fijaba bien también definía un poco su abdomen. Quería arrancarle esa camiseta y tocar cada uno de esos músculos con su lengua
Tom: (Con sonrisa picarona) ¿En qué piensas?
Ella: (Mirándolo a la cara) En nada en especial
Tom: (Tratando de no reírse) Ya veo… (Señala el café que estaba en la mesa) ¿No quieres café?
Sí lo quería… pero para alcanzarlo tendría que estirarse de una manera que la iba a hacer gemir como una tonta… y ella no era una tonta, así que no podrá tomar café por ahora
Ella: Ya tomé
Tom: (Se queda mirándola fijamente) ¿Qué tienes? Estas muy seria
Ella: Nada… ya sabes como me pongo en las mañanas
Tom: Pero si son las once…
Ella sabía que estaba usando sus propias palabras en contra de ella, pero no le importaba… no iba a perder
Ella: (Sonríe) Tienes razón… ¿A dónde vamos a ir hoy? Quiero saber para poder arreglarme
Tom: Nos vamos a encontrar con Andreas, tengo que ir a ver unas cosas para el club de fans y me gustaría tu opinión
Ella: Ya veo
Tom: Vamos a caminar arto así que yo sugeriría que te pusieras cómoda
Ella: ¿Cómoda? ¿Qué tan cómoda?
Tom: ¿Tienes pantalones deportivos?
Ella: (Lo mira como si hubiera dicho una grosería en frente de un cura) No
Tom: ¿No?
Ella: Bueno sí pero solo los uso si sé que no me voy a encontrar a nadie en el gimnasio
Tom: (Sonríe) puedes usar ropa casual… no vamos a ir a ningún lado interesante sino hasta en la noche, pero no vamos a volver, no hay tiempo… si quieres te puedes cambiar en el carro más tarde
Cambiarse en un carro nunca había sonado más doloroso… no podía ni pensar en como lo iba a hacer. Tal vez debería decirle a Tom como se estaba sintiendo, a lo mejor ni sepa lo que le está pasando y por eso actúa tan normal… si supiera no la haría cambiar en el carro… sí, lo mejor era contarle… pero no aquí, estaban solos en su depa y la cama se veía increíblemente tentadora
Ella: Ok (Se levanta como si nada y se percata de que había una bolsa en el piso) ¿Qué hay en la bolsa?
Tom: (Sonríe maliciosamente) Nada
Ella empieza a caminar hacia su cuarto, al pasarlo pudo percibir el aroma de su colonia, era sexy y varonil… como él. Por el amor de Dios, tenía que controlarse. Se endereza y sigue caminando
Tom: (Pretendiendo que se le olvidó algo) ¡Oh! Ella… por poco se me olvida
Se levanta del sofá y se acerca a ella…se detiene a un milímetro de distancia de ella… así podía ver que su pulso estaba un poco acelerado… a pesar de verse calmado y sin preocupaciones, de cerca perecía no ser tan indiferente a lo que estaba pasando
Ella: ¿Qué?
Tom: (Le entrega la bolsa) Yo de ti lo usaba antes de irnos (Sonríe y se devuelve a el sofá)
Ella, curiosa, se metió a su cuarto y abrió la bolsa… El muy imbécil sabía exactamente lo que le estaba pasando… y no le advirtió ni nada… ¡solo pretendió no importarle!… ¿Cómo es posible que se haya atrevido a comprarle un vibrador?… ahora sí la iba a conocer… será mejor que se prepare porque Tom Kaulitz acaba de ganarse una enemiga muy poderosa…
Continuará…