Makes Three 39: Parte 1

“Makes Three” Fic original de Majestrix

Capítulo 39: Parte 1

¿Es la reconciliación realmente la respuesta? Parte III

—Déjame en paz, Bill.

—Pero, Tomi…

—No. ¡Me metiste en problemas! —Tom esnifó y se secó los ojos. Su madre le había gritado porque se comió dos cupcakes cuando ella le dijo que serían para después de la cena. En realidad, él no había tocado el postre, pero Bill lo había hecho y no podía acusar a su gemelo.

—Lo siento. ¡De verdad! —La expresión de Bill, con los ojos muy abiertos, mostraba pura inocencia, pero el blanco del glaseado en el dobladillo de su playera contaba otra historia—. Sólo quería uno.

—¡Mamá dijo que nos iba a dar uno después de la cena!

—Lo sé, pero quería uno ahora.

Tom se apartó de Bill y miró por la ventana. Mamá había dicho que no podía comer postre y eso no era justo, no había tenido oportunidad de comer un cupcake. Bill se comería tres—. Y por eso me metiste en problemas.

—No fue mi intención, Tomi.

—Déjame solo.

—¡No! ¡Tomi, por favor! —Los ojos de Bill se llenaron de lágrimas y se acercó más. —Lo siento. Iré a contarle la verdad a mamá ahora mismo.

Tom giró y negó con la cabeza. No podía soportar la idea de que Bill estuviera castigado en lugar de él. Él lloraría—. No, no lo hagas. Está bien, no quería cupcakes de todos modos —dijo apresuradamente Tom.

—¿No querías? —Bill esnifó y se limpió la cara con la manga.

—No, no quería —era una mentira. Tom había querido uno desde que salieron del horno, pero no quería que Bill llorara. Él nunca quería que Bill llorara.

—Ah, okey. Te traeré algunos juguetes —Bill asintió y le dio un beso rápido en la mejilla y prácticamente tropezó con él para subir corriendo y traer algunos juguetes. Tom sonrió, pero de verdad quería un cupcake.

&

—Bill —dijo Tom con voz ronca y se aclaró la garganta. Terminó fumando un paquete completo de cigarrillos en el camino, cuando se terminó el café a mitad del viaje.

Observó a Bill lamerse los labios nerviosamente y juntar la parte superior de su bata—. Hola.

Tom asintió—. Hola —respondió sin aliento; Tom cruzó el umbral y besó a Bill desesperadamente, y se regocijó cuando su gemelo envolvió los brazos alrededor de su cuello y lo jaló más cerca, mientras le devolvía el beso. Pero la euforia fue efímera, porque Bill lo empujó hacia atrás.

—No, no —Bill negó con la cabeza como para despejarse y lo apartó otra vez, sólo un poco más fuerte—. No puedo pensar cuando me besas. No es tan simple.

—Yo sólo… —Tom se detuvo al darse cuenta de que Bill hablaba en serio y, de repente, el aire se sintió incómodo—. Lo siento, no he…

—Sí, lo entiendo —Bill miró su mano y se dio cuenta de que todavía estaba en el pecho de Tom y la retiró como si lo quemara. Dentro de su corazón, saltaba de alegría; Tom había regresado y se sentía más completo de lo que había estado en mucho tiempo. Pero la voz de Stephen le dijo que escuchara a la voz que decía que esta situación aún no se había resuelto—. ¿Qué estás haciendo aquí? —Decidió preguntar.

—Hablé con Andreas.

—¿Oh? —Eso salió un poco más frío de lo que Bill pretendía y pudo ver a Tom encogerse.

—Sí. ¿Puedo entrar? Estoy dejando salir el aire —dijo y Bill se dio cuenta de que todavía estaban en la puerta abierta.

—Sí, lo siento. Estoy medio dormido —Bill se apartó del camino y se dio cuenta de que se sentía muy raro darle permiso a Tom para entrar en una casa que, de todos modos, él sentía que era suya. Cerró la puerta y apoyó la frente en ella, antes de darse la vuelta para mirar a su gemelo—. ¿Hablaste con Andreas? ¿Otra pelea?

—No, más bien como que nos arreglamos… más o menos. Él… —Tom se interrumpió y respiró hondo antes de volver a intentarlo—. Él me dijo que estabas dormido cuando te besó.

—Oh, ¿de verdad escuchaste a alguien? Que sorpresa —Bill miró hacia otro lado y se dio cuenta de que aún tenía el Echo en la mano; lo agarró con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos. El cantante tomó un hondo respiró y lo dejó salir lentamente, mientras encendía la luz y volvía a colocar la estatuilla en su caja.

—Me merecía eso. Lo siento, Bill, lo siento. Debería haberte escuchado —Tom agarró su muñeca y suspiró cuando Bill la quitó de su alcance.

—Ni siquiera me diste la oportunidad de explicar. Luego, casi me pegaste. ¿Se supone que sólo debo pensar que está bien? ¿Qué pasa si decides golpearme de verdad? —Preguntó Bill en voz baja, mientras miraba la chimenea.

Tom tragó saliva y sintió ganas de vomitar. Esto no iba de la forma en que pensó que iría—. Yo… no tengo excusa para lo que hice, simplemente enloquecí y me di cuenta de que casi cometí un terrible error. Estaba tan jodido, Bill, todavía lo estoy. He sido un idiota y no sé cómo disculparme por ello.

—Encuentra una manera —respondió Bill con simpleza, se dirigió a su nueva sala y se hundió en el cómodo sofá—. Tenemos tiempo.

Tom cerró los ojos brevemente antes de ir a reunirse con su gemelo en el sofá. Lo pensó mejor y se sentó en la silla contigua. Algo le decía que Bill quería que se mantuviera a distancia, pero Tom quería acunar a Bill en sus brazos y besarlo hasta que se sintiera mejor—. Me he portado como un idiota —dijo en voz alta y Bill levantó la vista desde donde jugaba con el cinturón de su bata.

—Nunca pensé que no me escucharías. No sabía lo que estaba pasando y todo lo que hiciste fue gritarme. ¿Sabías lo asustado que estaba? Nunca antes te había tenido miedo, pero ese día… en la cocina, eras otra persona. No mi hermano.

—No puedo explicarlo. No me sentía normal. Yo sólo, creo que enloquecí, en serio —Tom se ahogó con lágrimas que brotaron de la nada y tosió para cubrirlo—. He pasado por tantas emociones, que realmente no recuerdo mucho ese día. Recuerdo haber golpeado a Andreas, y recuerdo salir furioso. El resto viene en destellos que sentía que estaba viendo; realmente no parece que estuve allí.

—No sé si estabas —Bill se movió y puso sus piernas debajo de su cuerpo—. Te extrañé tanto, y luego recordaba esa mirada en tus ojos cuando estuviste a punto de golpearme y me daban ganas de vomitar, pero, joder, igual te extrañaba.

—Bill…

—No. No puedo hacer esto esta noche —dijo mientras se deslizaba hacia adelante y se levantaba del sofá—. Necesito dormirme mientras la bebé está quieta o no descansaré nada. Estoy agotado y ni siquiera puedo decir que debiste haber llamado primero, porque rompí mi jodido teléfono y no he ido a comprar uno nuevo todavía —Bill parecía que no sabía qué hacer con sus manos y Tom sólo pudo quedarse sentado allí y mirarlo.

—¿Me estás echando? —Preguntó neutro y Bill rodó los ojos.

—No. Tu habitación es la segunda puerta a la derecha.

—¿Mi habitación?

—Tenemos muchas cosas de qué hablar, ¿no crees? —Preguntó Bill deliberadamente y Tom se sonrojó.

—Si, tienes razón.

—Sí. Me voy a la cama antes de hacer algo estúpido —Bill giró hacia las escaleras, pero se detuvo cuando sintió a Tom justo detrás de él—. ¿Qué estás haciendo? —Preguntó mientras parpadeaba hasta cerrar los ojos. Tom se sentía cálido y familiar, y justo ahora, sería bueno tener las dos cosas en su enorme cama. Bill nunca pensó que tendría que dormir allí solo.

—Yo… te necesito. Yo sólo… —Tom extendió la mano, tocó la manga de la bata de Bill y se dio cuenta de que su mano temblaba.

—Hablaremos de esto más tarde —Bill apretó los dientes y comenzó a subir las escaleras sin mirar atrás. Tom cerró los ojos y no pudo evitar pensar que se merecía todo lo que recibió esa noche. Al menos, Bill no lo había echado, para ser sincero no sabía qué pasaría, pero estaba totalmente preparado para ir a buscar una habitación de hotel.

Tom oyó que se cerraba una puerta, subió las escaleras de dos en dos y dio una mirada al segundo piso. Recordaba la casa desde que Ariel se las enseñó, a los dos les encantó porque tres de las habitaciones tenían su propio baño y la que no lo tenía, era del tamaño perfecto para una guardería. Caminó hacia la puerta del dormitorio principal y se preguntó qué pasaría si entraba y se metía en la cama con Bill.

Todo su cuerpo le gritaba que lo hiciera, pero Tom sabía que no era una buena idea. Después de unos minutos comenzó a sentirse como un idiota y se fue a su habitación. Abrió la puerta y no se sorprendió de encontrarla amueblada. Bill podría no usar algo, pero eso no significaba que no quisiera que estuviera completamente funcional y preparado. Una cama de matrimonio con cobertor azul y almohadas a juego. Se veía bien, pero impersonal. Todo olía a nuevo y Tom se preguntó si era simbólico o simplemente desafortunado.

Le dolía el cuerpo y le dolía la cabeza, pero principalmente, su estómago no paraba de apretarse. Tom entró al baño tambaleándose y se dio cuenta distraídamente, de que su madre debió haber decorado el baño mientras levantaba la tapa del inodoro y vomitó el café y algo danés horrible, que compró en una gasolinera mientras viajaba. Tom escupió en el inodoro y se sintió inmensamente mejor mientras se enjuagaba la boca y se miraba en el espejo—. Sabías que esto no iba a ser fácil —le dijo a su reflejo, se quitó la gorra y se pasó los dedos por los mechones.

Tom todavía podía sentir a Bill en sus labios, lo sentía en sus brazos y quiso llorar. Levantó la mirada hacia su reflejo y se alejó. Las bolsas debajo de sus ojos se veían asquerosas y se sentía como un fantasma rondando su propio cuerpo. Toda esta situación parecía surrealista, pero al menos estaba cerca de Bill.

Al menos.

&

Bill se sentía como un prisionero en su propia casa. Quería salir a saludar a Tom y sentarse y hablar las cosas; pero cada vez que pensaba en ello, se agotaba y no podía levantarse de la cama, excepto para orinar. Estaba muerto de hambre y realmente necesitaba bajar y buscar algo de comer, pero eso significaría, quizás, encontrarse con su hermano.

A la mierda. Era su casa e iría donde le diera la condenada gana. Además, el doctor Robert dijo que cada vez que tuviera hambre debía comer. Bill gimió y medio gritó en una de sus muchas almohadas, antes de que se levantara de la cama y se frotara los ojos. Inmediatamente se sintió cansado, pero Bill se obligó a ducharse y a vestirse.

Miró el reloj y se dio cuenta de que era más temprano de lo que había imaginado, casi las nueve y media de la mañana. Tom no estaría despierto a esta hora, no si podía evitarlo y no había nada en el calendario de la banda, así que debería dormir por un buen rato. Demonios, si la bebé no hubiera estado audicionando para ser parte de un desfile, Bill todavía estaría dormido.

Bill se aventuró a salir y vio que la puerta de Tom todavía estaba cerrada. Eso significaba que estaba dormido y eso significaba que no habría ninguna conversación en ese momento. El cantante bajó las escaleras y terminó de comer algunas cajas de comida china que sobraron y juró que iría a la tienda. Tenía todo un refrigerador que llenar y por alguna razón, eso emocionó a Bill. Era su refrigerador.

El refrigerador de ambos, se recordó a sí mismo.

& Continuará &

Ay, rayos, parece que Ady tenía razón, han pasado mil cosas y aunque ya están en el mismo lugar (bajo el mismo techo) todavía no hay una reconciliación como la que estamos esperando. Pero no sufran, porque les daré más esta semana. Besos y gracias por seguir apoyando esta traducción.

por Mizuky

Escritora y traductora del fandom

4 comentario en “Makes Three 39: Parte 1”
  1. Fue el recibimiento más frio de la historia, Bill esta lastimado si pero Tom tambien lo esta y parece que eso no lo recuerda, al menos esta bajo el mismo techo y es un avance.
    Nos leemos en el proximo, saludos 😊

  2. Ese recibimiento fue el esperado, ya que aun resiente la forma dura y celosa en la que Tom lo trató, ahora Tom debe ser paciente y seguir adelante con lo de madurar porque hasta antes de saber sobre el beso, tenia dudas sobre querer ver a Billy o esperar.
    Gracias!! Actualización 🙌 🙏

  3. *se lleva las manos a la boca, figurandose que es una bolsa…exhala, inhala. ..* joder, joder y recontra joder! !!!…
    Ok, no es lo que yo había imaginado, porque yo ya quería reconciliación con besos y lemon XD. Pero es cierto, no todo sw debe hacer por impulso. Loa dos se aman , pero hay cosas que deben de ser dichas, aclaradas po ambas partes para hacer una relación sana y en igualdad. ..(si si si, hablen yaaaa para pasar al lemon pronto xd).

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