Fic Toll de billakaulitz
Capítulo 16
2 horas después
El pelinegro sollozaba incesantemente, acostado sobre su cama, mientras se aferraba fuertemente a su almohada. Bill se sentía impotente al ver que su marido no lo apoyaría en absoluto.
Bill se sentía perdido y desolado. El pelinegro no tenía ni la menor idea de lo que iba hacer con su vida, después de haberse confirmado por boca del mismo Tom, que Jörg regresaría a perturbar su vida.
Durante toda la madrugada se había dedicado a pensar en cómo poder escapar de las garras de Jörg Kaulitz, ya que si su marido no tenía decisión propia, él si la tendría porque estaba la vida de su hijo y la de él mismo en juego.
Between Dreams.
Al caer en las manos de Morfeo, sintió unas suaves manos que acariciaban su mejilla derecha. Al sentirlas pudo ver a su madre sentada en el borde de su cama.
El pelinegro al observarla una vez más sintió mucha paz. Aferró su rostro en su pecho y le dijo:
-Bill:(llorando): Madre siempre apareces cuando más te necesito. Tom me ha traicionado. Mi Tomi. Mi amor, me ha abandonado. Jörg le ofreció un empleo en sus empresas de diseño con la condición que yo viviera bajo el mismo techo que él.
Madre, él quiere abusar de mí y quiere hacerle daño a mi bebé. Thomas está muy pequeñito. Es tan frágil, tan cándido. Moriría si Jörg le hace daño a mi pequeño.
Madre ayúdame a buscar la libertad. No quiero que ese oscuro pasado me persiga. Ya no quiero depender de Jörg, ya no quiero ser aquel prostituto que Jörg compró por 100.000 euros en el burdel de sakí.
Ahora solo quiero ser un hombre felizmente casado con su pequeño hijo a quien debo querer, cuidar, y alimentar.
Ahora ayúdame madre mía. Tom no me escucha, el dice que son los nervios que me han estado afectando últimamente.
La mujer rubia besó su pelo cariñosamente, empezó a hablarle con una voz casi inaudible para calmarlo.
-Simone: (besando su pelo): Mi niño hermoso, no temas. Tom te ama con toda su alma, pero ahora él debe negarse a esa oferta. Él no podrá aceptar la oferta de su malvado padre. Ahora solo te aconsejo que te vayas a vivir al pueblo donde creciste, a la casa que te vio nacer. Llévate a mi nietecito, allí estarás a salvo.
-Bill (llorando): ¿y qué pasará con Tomi? Yo no podría vivir sin él. Es mi todo. Él es mi otra mitad madre. Yo no iría a ningún lado sin él.
-Simone: Pues Tom tendrá que decidir entre su padre y tú, mi vida. Él te ama como a nadie en este mundo pero solo tú tienes la solución. Si quieren ser felices juntos, váyanse de esta ciudad y hagan una nueva vida en Leipzig, en el pueblo que te vio nacer. Ahora no temas mi vida, Jörg nunca más te acosará si sigues mi consejo. Se amo mi niño hermoso.
Simone antes de desaparecer, se acercó a la cunita del pequeño Thomas, dulcemente besó su cabecita y lo tapo bien para que no pasara el frío de la madrugada. Al hacerlo el bebé se removió dormitado y se le dibujó una hermosa sonrisa en su pequeña boquita.
La rubia al ver a su nietecito sonriendo, volvió a besarlo en su mejilla, luego se dirigió hacia su hijo y al verlo dormido lo arropó con las mantas e inmediatamente desapareció de la habitación.
Fin del Between Dreams.
De repente, el de rastas, entró sigilosamente en la habitación del pequeño Thomas, en donde se encontraba su esposo acostado en un confortante sofá cama.
Al verlo tan indefenso y con una expresión triste en su rostro, se sentó a su lado y comenzó acariciar los negros y sedosos cabellos de Bill. Luego comenzó a olfatear el delicioso aroma de la piel de su esposo y el exquisito aroma frutal proveniente de los manejables cabellos de Bill.
El pelinegro al percibir la presencia de Tom, se exaltó un poco, luego se fue despertando y enfocó lentamente la vista en su marido.
-Bill:(con voz somnolienta): Tomi ¿Qué hora es?
El de rastas al ver que Bill despertaba, besó el dorso de su mano y le respondió en forma dulce:
-Tom: Amor son las 04:30 am.
El de rastas le dio un beso casto en los labios y le dijo contra sus labios:
-Tom: Perdóname Bill, no fue mi intención herirte. Mi gatito precioso, si ese es tu deseo, pues así será. Encontraré un empleo por mi propia voluntad. Estuve pensando y he tomado una decisión: podemos vivir en esta casa. Te prometo que no te llevaré a vivir junto a mi padre.
El pelinegro se levantó del sofá cama y encendió el monitor para bebés. Luego tomó a Tom de la mano y lo dirigió a su habitación.
Al entrar a la habitación matrimonial Bill invitó a Tom a sentarse para conversar con más tranquilidad y resolver la discusión que les había traído un ambiente de contención.
-Bill: Tomi, sé que tú crees que yo estoy enfermo de los nervios, pero cuando dormía empecé a soñar otra vez con mi madre. Ella desde que murió no ha dejado de aparecerse en mis sueños.
-Tom: (lo toma del rostro): Gatito, yo nunca te he dicho que estás enfermo de los nervios. Yo te creo mi vida. Y te amo. Y amo a nuestro hijo. Ustedes son mi familia y son la razón de mi existir.
-Bill: Tomi eres tan dulce. Eso lo sé mi amor, pero mamá me dijo en sueños, que nos fuéramos a vivir a Leipzig, el pueblo en donde crecí. Allí está la casa de mis difuntos padres. Que dios los tenga en la gloria. Allí Thomas, tú y yo seremos felices. Ni Jörg ni nadie nos perturbará.
-Tom: Bill necesito quedarme aquí en Berlín. Aquí hay mayores fuentes de empleo. No es que reniegue del pueblo donde creciste pero aquí también estarás a salvo. Mi padre estaba en Hamburgo. Él nunca vendrá a acosarte aquí en la casa que nos obsequiaron mis abuelos.
-Bill (llorando): Entonces sigues con la idea de aceptar la oferta de empleo de tu padre. Si es así Tom me iré con mi bebé a Leipzig y nunca más sabrás de nosotros. Así tenga que volver hacer un prostituto, tenga que acostarme con hombres desconocidos, y nunca más vuelvas a tenerme, porque de eso y mucho más soy capaz de hacer para no estar junto al acecho de tu padre.
El de rastas al escuchar las palabras de su esposo, lo tomó por la cintura y le susurró de forma sugerente al oído lo siguiente:
-Tom (lamiendo el lóbulo de su oreja): De ninguna manera Bill. Tú eres mío. Nunca dejaría que ningún otro hombre tocara de esa forma tu cuerpo. Tú eres solo mío y el único que tiene el derecho a tocarte soy yo.
-Bill (con voz entrecortada): No es cierto. Tu ya no quieres estar conmigo y ahora haré lo que yo quiera con mi cuerpo…
-Tom (con una mirada pícara): ¡Ah sí¡ Entonces quiero ver tu cara cuando te hago esto…
Bill se encontraba sentado en la cama matrimonial pero al ver que Tom se acercaba. Le sonrió en forma traviesa y se acostó en forma sugerente. Luego el de rastas gateo encima hacia donde se hallaba su esposo, lo miró a los ojos y pudo percibir en su mirada la lujuria pura.
Tom empezó a dejarle besos húmedos por todo su suave torso y se detuvo en sus erectos pezones. Comenzó a lamer ansiosamente mientras el pelinegro se mordía el labio inferior de gusto para luego mirar con deseo a su marido.
-Bill:(con voz entrecortada): Tomi no me hagas esto por dios. Estoy muy molesto contigo…
-Tom: Es para eso que lo hago. Para tener una especie de sexo de reconciliación
¿Sabías Bill que es sexy tener sexo de reconciliación?
El de rastas al escuchar los incesantes ronroneos de su esposo decidió quedarse en bóxers ante la atenta mirada de Bill.
El pelinegro sintió la necesidad de quitarse su pantalón de pijama y con mucha sensualidad le dijo a su marido lo siguiente:
-Bill (con una voz sexy): Ahora recupera lo que es tuyo Tomi. Recupérame (echando su cabeza para atrás).
El de rastas al ver que su ardiente esposo le hacía aquella propuesta indecente sonrió pícaramente.
-Bill: Ven aquí Tomi y recupera este cuerpo que te vuelve loco.
El pelinegro se levanto en el medio de la cama y se volteó. Comenzó a quitarse su ajustado bóxer de color negro, en una forma lenta y sensual, mirando a su marido detrás de su hombro.
-Bill: ¿Te gusta lo que ves? Si no te gusta no me importa, porque mi trasero ya no es tuyo Tomi. Ahora soy el putito de todos.
El de rastas pudo captar el juego erótico de su amado esposo. Gateo hasta donde se hallaba Bill y con sus dientes le terminó de quitar por completo el bóxer. El pelinegro, al quedar desnudo por completo, tomó su propia erección y se empezó a acariciar frente a la mirada de Tom.
-Bill (serpenteando su cuerpo en una forma sexy): Oh si. Ya soy de todos. Oh me gusta…
El de rastas al ver la provocación erótica de Bill, lo cargó, lo sentó en su regazo y empezó a besarlo por todo su cuello y espalda y le dijo en forma sugerente:
-Tom: Bill ahora sabrás a quien perteneces. Quiero oírte gritar el nombre de tu dueño, de tu amo gatito.
El pelinegro comenzó a succionarse un dedo en forma insinuante. Delicadamente, el de rastas, lo recostó en la cama y comenzó frotar su sexo con el de Bill de atrás hacia delante.
-Tom: Gatito respóndeme un par de ahhh… de preguntas ¿Quién te ha hecho el amor deliciosamente en tu vida?
-Bill (entre gemidos): Tomi… Tomi… Tomi…ahhhhhhhhhh
-Tom: (con una mirada picara): Oh, creo que te gusta como ese «Tomi» te hace el amor.
-Bill: oh si, me fascina.
-Tom: Bill ¿Quién te hace gemir, gritar y berrear? Contéstame gatito.
-Bill: mmmm….Tomi…oh si…mmm…ahhh…
El de rastas se bajo de Bill mientras el pelinegro colocaba su trasero en pompa ante la atenta mirada de Tom.
-Bill (acariciándose las nalgas): Tomi esto ya no es tuyo, ven aquí y marca tu territorio.
El de rastas empezó a lamer los blancos muslos de Bill. Metió prácticamente su rostro en el pequeño pero voluptuoso trasero del pelinegro e introdujo su lengua en su esfínger y comenzó realizar pequeñas embestidas con su lengua.
-Bill: Tomi mmm tu lengua en mi ahhhhh mmmm.
-Tom: ¿Te gusta que te haga esto Gatito?
-Bill: mucho Tomi muchísimo.
-Tom: ¿gatito, de quién es tu precioso cuerpo? ¿De quién es Bill?
-Bill: ( con voz entrecortada): mmmm de…Tomi mmmm si…
-Tom: Dios Bill tu culo es lo más delicioso que he probado en mi puta vida
-Bill: Oh mmmm ammm me gusta mucho Tomi…
-Tom: Lo sé precioso. Otra pregunta ¿de quién es tu lindo culo gatito?
-Bill: de Tomi…mmm si, él es enorme…mmmm si.
El de rastas al oír los gemidos de goce de su esposo, acarició frenéticamente su propia erección y la condujo directamente a la estrecha y apretada entrada de pelinegro mientras Bill abría totalmente sus piernas solo para Tom.
-Tom: Oh dios. Eso se ve muy bien..
-Bill: ¿Te gusta Tomi? ¿Te gusta mi trasero?
-Tom: Me fascina joder. Ahora una última pregunta ¿A quién perteneces gatito?
El de rastas empezó a acariciar los suaves muslos de Bill, y comenzó a entrar y salir del interior del pelinegro mientras seguía penetrándolo con saña.
-Tom: ¿A quién perteneces Bill? Grítamelo…
-Bill: (gimiendo) ahhh Tomi Tomi Tomi Tomi Tomi am mmm Tomi ay me gusta Tomi si…
-Tom: mmm Bill eres tan hermoso. Tan hermoso joder. Nunca dejaría que ni papá ni nadie te follara. Eres solo mío joder. Mío. Mío.
-Bill: Oh si mi Tomi. Tú eres mi dueño, mi amo mmm si
Los Kaulitz acabaron en las sabanas. El pelinegro buscó una muda de sabanas limpias y las sucias las echó a la cesta de ropa sucia. Después se dieron una ducha rápida los dos juntos y al salir del cuarto de baño escucharon los llantos del pequeño Thomas.
-Bebe Thomas: : ihi ihi ihi snif snif hiiiiif snif snif snif ujummmm snif snif…..
-Bill: Tomi, cámbiale el pañal Thomas se hizo pus.
-Tom: ya voy joder…
Continúa…
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