Mi otra mitad 2

Fic TWC de PinkGirl

Capítulo 2

— ¿Mamá, cuánto falta? —La paciencia se me agotaba, ya habían pasado las 9 horas que ella dijo que duraría el viaje. Los barrios de Bremen no se veían nada lindos, esa zona de Alemania era desconocida para mí— ¿Se han mudado a un lugar peor? No puedo recordar la última vez que vine.


—Pues sí, ya sabes tu padre está mudándose cada año por su trabajo, creo que estoy perdida, pero bueno, el GPS del auto está conduciendo, así que sólo queda esperar —“Genial” pensé, me estaba poniendo ansioso ¿Qué me diría mi padre y Tom al verme, o qué les diría yo?


—Oh, Bill, llegamos —Entramos a un aparcamiento de muchos camiones, mamá estacionó el auto en un espacio que encontró…—Bien, aquí es —Bum, bum, bum, mi corazón no dejaba de latir, ahora sí estaba muy nervioso.


—Promete que vendrás por mí mañana en la noche, júralo.


—Claro cariño, mañana por la noche, estaré aquí a las ocho, ahora ve, es esa casa rodante, la que dice 483, ¿Quieres que te acompañe? —La verdad es que sí quería, pero imaginar a mis padres juntos otra vez, lo último que recordaba era la discusión que ellos tuvieron, no quería que se pelearan otra vez, no por mi culpa.


—No mamá, voy solo, ellos ya saben que vendré, no tienes por qué presentarme otra vez, estaré bien —Además se suponía que era mi familia…


Se suponía.


Agarré mi mochila y bajé del auto, mi madre bajó también y me abrazó…


—No olvides los modales que te he enseñado, dale mis saludos a Tom, dile que lo extraño mucho, que cuando venga a recogerte lo saludaré ¿Está bien? —Ella quería evitar ver a mi papá, prefería no saludar a Tom para no tener que verlo.


—Sí mamá, se lo haré saber.


—Ahora ve, que la pases bien cariño.


—Sí. —Lo intentaría.


Nos despedimos, ella subió a su auto y me siguió con la mirada mientras me dirigía hacia la puerta de la casa rodante, había tantos camiones alrededor y otras casas como ésta también. Toqué la puerta y al abrirse escuché el auto de mamá partir velozmente, volteé a verlo por última vez, y después regresé la mirada hacia el frente, ahí estaba mi padre con una sonrisa, como aquella última vez que lo vi.


— ¡Bill! hola, estábamos esperándote, pasa por favor —Los nervios iban a matarme, con una sonrisa respondí al saludo.


—Mucho gusto, gracias, el viaje tardó mucho no sé por qué —. Entré y vi la pequeña casa, había unos muebles y cerca de estos una mesa, unos estantes de libros, un televisor, y al frente de todo eso algo que parecía ser la cocina con un pequeño mini bar. Ya era de noche y había una buena iluminación en esta casita.


—Hace tanto tiempo que no te veo, te ves tan diferente a Tom ahora, él se está duchando, dentro de poco termina y podrán hablar. Ven, hoy dormirás en su habitación.


—Gracias, pero ¿Él donde dormirá? —Mi padre me condujo a un cuarto que había pasando el comedor y los muebles de libros. Era una habitación pequeña y estaba muy ordenada, había una cama y unos muebles, tenía una ventana con unas cortinas.


—Tom dormirá en los muebles, a él le gusta mirar televisión hasta tarde, así que para él no será un problema —Dijo tomando mi mochila y poniéndola en la cama.


—Mi habitación está al otro extremo, pero Bill hoy no podré estar aquí, discúlpame, me ha salido un trabajo a última hora. Cenaremos juntos pero a las nueve debo salir y regreso mañana por la tarde, almorzaremos juntos esta vez ¿Está bien? —Otra vez como hace ocho años atrás, mi cabeza empezó a dolerme, pero no debía quejarme, debía comprender a mi padre.


—Está bien, no se preocupe, estaré bien, puede usted salir…papá. —Eso último me costó decirlo, pero él era mi padre.


—Gracias Bill, no sabes lo feliz que estoy de tenerte aquí al menos dos días, ven y te muestro donde está el baño… ¡Tom, apúrate que tu hermano está aquí! —Exclamó él mientras nos dirigíamos por un pasillo al baño, escuchaba la ducha, esa casa rodante era pequeña pero tenía todo.


—Este es el baño; bueno, Tom aún no termina de bañarse, pero en cuanto salga te enseñaré como usar la ducha y como es el mecanismo de la puerta ¿está bien?


—Sí, gracias —Contesté. Y Tom cerró la ducha.


— ¡Ahora salgo papá! —Su voz me puso muy ansioso, no sonaba como la mía, era más grave.


Nos dirigimos a la cocina, mi papá sacó la cena congelada del pequeño minibar, y la metió en el microondas a calentar.


— ¿Pollo o ternera? ¿Con papas fritas o arroz?


—Ahh, yo… lo siento, yo soy vegetariano, lo siento tanto, puedo comer cualquier cosa que no sea animal —Ahora si lo había arruinado ¿Por qué no se lo había dicho antes? él no sabía que era vegetariano, en realidad ninguno de los dos sabía nada del otro.


—No te preocupes, tenemos una ensalada aquí, no es mucho, pero mandaré a Tom comprar verduras para mañana.


—Oh, muchas gracias, esa ensalada es perfecta para mí y arroz sería bueno, gracias — Aunque al ver la ensalada le encontré mayonesa, igual tenía que comerla… como odiaba la mayonesa.


Ayudé a poner la mesa, cuando de repente se abrió una puerta del baño, y Tom salió con una toalla en la cabeza y otra en la cintura, con el torso desnudo y una sonrisa por más decirlo ¿encantadora?


—Por fin acabas, mira quien está aquí, él es Bill. —estaba poniendo los cubiertos en la mesa, pero se me resbalaron de las manos al verle salir del baño en esas condiciones. Me agaché a recogerlos, cuando me levanté estaba cerca de mí… ¿Cómo mi cuerpo me traicionaba de esta manera? Pero ¿qué me pasaba? No le encontraba explicación.


—Lo sé, sé que es Bill —Me miró y me sonrió.


—Hola Tom…— bum, bum, bum, mi voz sonó tan pequeña, no sabía qué más decir…


— ¿Qué hiciste con tu cabello? Jajaja —Y empezó a reír, mi padre sonreía curioso terminando de poner los platos de comida en la mesa.


—Ya Tom basta, ve a cambiarte hoy no tengo mucho tiempo —Sentía mis mejillas arder de la vergüenza mientras él me observaba curioso, luego de reír, sus labios formaron una sonrisa y yo, simplemente sonreí también intentando respirar hondo, intentando no hacer notar todo este nerviosismo injustificado.


Tom se fue a su habitación, la que por esta noche sería la mía, y yo terminé de poner la mesa.


Cuando todos estábamos sentados ahí para cenar, pude notar el extraño cabello de Tom, claro, era rubio pero tenía rastas. No pude evitar reírme…


— ¿Qué es lo gracioso hermanito? —Dijo mirándome con una voz sugestiva.


—Pues te burlas de mi cabello porque ahora no soy rubio y mira el tuyo… pero si parece, es que no sé qué parece —Tom me sonrió, no se molestó, me observaba, cada cosa que hacía, cómo comía, cómo miraba a mi padre, cómo intentaba calmar mis nervios y eso me ponía nervioso, pero en cierta forma me gustaba.


—Humm ¿No te gusta la carne? ¿Por qué le has servido esa ensalada de hace días? — ¡De hace días! Me enfermaría si comía algo así, y ya estaba por la mitad de mi ensalada.


—Tom, tendrás que ir por verduras hoy o mañana temprano, tu hermano es vegetariano, por eso no me quedó otra que darle esa ensalada que encontré.


—Eh… ya no tengo hambre, muchas gracias por la cena de verdad estaba deliciosa — Odiaba mentir de esa manera pero no tenía otra opción.


Ellos terminaron su cena y papá tuvo que irse, pero antes me enseñó como usar la ducha y me dijo que podía ver televisión y hacer todo lo que quiera, fue muy amable, mañana en la tarde estaría de regreso, prometió enseñarme su trabajo y hablarme un poco de ellos, estaba ansioso por conocer su parte, la parte de ellos, por qué se separaron, quería saber si yo tenía algo de ellos, si ellos se parecían a mí de alguna manera. Tenía muchas dudas y quería respuestas…


Cuando mi papá se había ido, fui a la habitación de Tom a cambiarme de ropa, quería ponerme más cómodo para pasar la noche. Tom estaba en los muebles viendo televisión…En la habitación empecé a pensar en lo irreal que era todo esta noche, estaba aquí. “bueno Bill, llegaste, ¿ahora qué?”, “Debes hablar con Tom”, “Hablarle, pero de qué”, “yo que sé, de cómo le ha ido, cómo va en sus estudios, qué piensa estudiar cuando termine la Preparatoria, cosas como esas”, ”bien, lo haré, pero me pone nervioso”, “¿Por qué estás nervioso Bill? Acaso…”, “ahh ¡no! acaso nada, acabo de conocerlo, ¡Maldición, es mi hermano! ¡Qué estupidez estás pensando Bill!”


Detestaba hablar conmigo mismo, acababa enredándome más. Me puse unos pantalones negros de algodón y una cafarena ploma que me abrigaba. Salí de la habitación y me quedé en el lumbral de la puerta, algo temeroso, algo ansioso, pero suspiré y decidí ir donde Tom. No me dio la cara, estaba viendo la televisión, me senté a su lado, no muy cerca de él, empecé a jugar con mis manos.


Sí, definitivamente estaba nervioso.


— ¿A qué hora duermes? —Preguntó sin mirarme.


— Humm, a eso de las once, pero a veces puedo quedarme hasta las dos de la mañana despierto —suspiró y se cruzó de brazos.


—Recuerdo la última vez que viniste, eras rubio como yo, y dormiste como tres horas después de llorar tanto —Me sonrió. Pestañeé nervioso, tratando de recordar lo que pasó aquella vez que vine, cuando tenía ocho años.


— ¿Qué? Tres horas, yo estuve inconciente todo el día, me caí de la casita del árbol que tenían antes —Lo miré sorprendido.


—No fue así, tú estabas llorando toda la mañana, en la tarde miraste televisión y después te dormiste, llegó tu madre y te fuiste —Estaba tratando de recordar, cómo pude olvidar todo eso.


—Yo…yo no lo recuerdo —Lo miré preocupado… él me miró, pero luego resignado agachó la cabeza.


—No te preocupes, hay cosas que no interesan si las recuerdas o no. —Mi respiración empezó a agitarse, esto no estaba bien, quería recordar.


—Pero yo quiero recordar…—Y mi voz sonó como entrecortada.


—Puedes hacer un nuevo recuerdo, crearlo, ahora. Hace años te sentaste aquí conmigo y miramos televisión como hoy —Me miró de una manera dulce y me sonrió de nuevo.


— ¿De verdad? Tal vez pasó algo con mi cabeza ese día —Estaba confundido, hacía mucho esfuerzo por recordar —Mi madre me dijo que estuve inconciente, ese día me llevaron a hacerme unos análisis y dijeron que todo estaba bien conmigo, me hicieron preguntas pero no recuerdo qué respondí —Empecé a marearme, puse mis manos en mi cabeza, me encogí ahí sentado. En ese instante sentí el agarre de Tom en uno de mis brazos, y me jaló hacia él.


—Tranquilo… —Me susurró al oído —Ya no te esfuerces por recordar Bill, eso pasó hace mucho —Me sentí flotar en una nube, no sé qué pasaba conmigo, él me pegó a su pecho y ahí me quedé, escuchado los latidos de su corazón, no pude evitar sentirme conmocionado.


Era como volver a alguien al cual yo pertenecía…


Me abrazó, puse mis manos en su pecho y estrujé su camiseta, no me alejó de su regazo, y ahí me quedé por un buen rato.


—Te extrañé…—Lo dije desde lo más profundo de mi ser, de verdad siempre sentía que de alguna manera siempre lo extrañaba, que me faltaba él…


—También yo…—Y me dio un beso en la cabeza, me abrazó con más fuerza… Sentí una sensación extraña, nueva, era como miles de mariposas en el estómago, algo nunca antes sentido.


Me asusté… pero mi corazón latió pausadamente. ¿Será esta sensación el amor?

Continúa… 

Un By Tom y su percepción de la llegada de su hermano, después de ocho años…

Comentarios, sugerencias y críticas son bienvenidas.

por Pink Girl

Escritora del Fandom

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