Mi otra mitad 3

Fic TWC de PinkGirl

Capítulo 3

Por Tom:

-Flash Back Ocho años-

—¡Bill! ¿Estás bien? ven conmigo entremos a casa, ya no llores por favor, ven conmigo, ven —Tomé a Bill de la cintura tratando de levantarlo, pero pesaba tanto. Él no dejaba de llorar, el árbol no era muy alto, pero le sangraba la nariz y parte de su cabeza empezaba a hincharse. Estaba tan preocupado, era mi culpa, yo le hice subir, si mi padre se enteraba de seguro nunca más regresaría Bill, y habíamos intentado por años lograr que se dé esta visita.


Mi padre me dijo que era Simone quien no quería verme, pero Bill sí, y que él iba a ser todo lo posible para que vuelva a ver a mi hermano gemelo. Cuando lo consiguió estaba tan contento, veía el reloj a cada segundo esperando que llegase, cuando entró en casa y mi padre me lo presentó, me asusté, estaba lleno de emoción que no supe cómo reaccionar además ahí estaba Simone y no quise darle la cara, no dije nada, recuerdo perfectamente su mirada, la ropa que traía puesto. Cuando subí al árbol, él no pudo hacerlo, eso me sorprendió, pero después lo logró, le dije algo que creo que lo molestó, quiso bajar del árbol pero se cayó. Bajé tan rápido como pude y lo llevé dentro de la casa.


—Mi cabeza… sniff… —No dejaba de llorar, saqué hielo del minibar, lo puse en una bolsa y se lo di para que lo ponga en su cabeza.


—Ten, es hielo, ayudará.


—Quiero a mi mami ¿Dónde está ella? ¿Quién eres tú? —Me miraba confundido, con los ojos vidriosos, mientras sostenía la bolsa con hielo sobre su cabeza. Su nariz aún sangraba.


—Ven aquí, acuéstate en el sofá, tu mami vendrá luego, yo… yo… voy a traer un pañuelo para tu nariz. —Era desesperante, pero quería ayudarlo.


Regresando con el pañuelo, limpié su nariz, y le ayudé a recostarse en el sofá.


— ¿Dónde estoy? ¿Quién eres tú? —Estaba empezando a asustarme, algo malo le había pasado a su cabeza, ¿cómo no podía recordar dónde estaba?


—Soy Tom, tu hermano, y esta es mi casa, viniste a visitarnos ¿Lo recuerdas? —Y algo se iluminó en su mente, me miró y sonrió.


—Tom… Tom yo tengo una foto tuya… ¡Ahh, mi cabeza! —Otra vez estaba llorando.


Hice todo lo que pude para calmarlo, le traje dulces, prendí la televisión, le traje todos mis juguetes hasta que se tranquilizó. Miramos televisión y comimos dulces toda la tarde, él era tan lindo, mi pequeño hermano, sólo por un día iba a poder estar con él, después de esto dudaba mucho volver a verlo. Más aún cuando regresó Simone a recogerlo. Mi papá, quien regresó antes del anochecer, me dijo que ella se molestaría mucho si se enteraba que Bill se hizo daño, me dijo que él hablaría con ella.

 

Cuando ella llegó, mi padre no quiso que yo la viera, me mandó a la casa del árbol y ahí me quedé escuchando música. El tiempo pasó, asomé la cabeza por la pequeña ventana de la casita del árbol pude ver a Simone cargando a Bill dirigiéndose a su auto, bajé la mirada y entre mis manos tenía aquel pañuelo con su sangre, la sangre de Bill, mi sangre…el único recuerdo que tendría de él…


Pensé que nunca más lo volvería a ver.

Fin del flash Back

 Estaba tan contento de tenerlo en casa después de años intentando realizar esta visita, papá me decía que Simone seguía molesta por lo del incidente del árbol, que teníamos que esperar un poco más hasta que ella quiera. Y lo conseguimos, una tarde mi padre me dijo que Bill llegaría el fin de semana, para mí fue la mejor noticia que había recibido en tanto tiempo… Años prácticamente.


Todo ese día estuve limpiando la casa. Mi habitación solía ser un lugar inhabitable pero tenía que dársela, la casa era pequeña. Compramos la cena y el desayuno con anticipación, y al haber terminado de arreglar todo, estaba sudado, así que decidí tomar una ducha, al ver la hora me apresuré, en cualquier momento llegaría.


Mientras me bañaba escuché el auto de Simone, aparcar cerca la casa “genial” suspiré, aún empezaba a bañarme. Cuando él entró escuché su voz, tan diferente a la mía. Me lo imaginaba como yo, un chico con rastas súper cool, que compartiríamos el mismo estilo de ropa, que le gustaría ver televisión conmigo hasta altas horas de la noche, en fin, una grata compañía. Pero al salir y mirarlo, él lucía tan diferente a mí, no pude evitar sentirme atraído de una manera que no podría explicar, sus ojos, su largo cabello negro su delicada figura me deslumbró en cierta forma, no me lo esperaba así. Mis ojos no podían dejar de mirarlo, y él, era extraño… se veía tímido e incluso se sonrojó.


Cenamos juntos, y aún lo observaba, es que sí se parecía a mí pero era diferente, era especial, desprendía una calidez, una ternura y una belleza sin igual. Por un momento me puse a pensar lo enfermo que eso sonaba, tal vez la emoción con la que lo esperaba se estaba transformando en otra cosa dentro de mí. Traté de no pensar más en eso y disfrutar su compañía en casa, quería saber de él, de cómo era su vida allá, en especial quería saber si era como Simone de fría, tenía un cierto temor de que él fuera así, de que no nos quisiera a mi padre y a mí, que era él quien no quería venir porque nos odiaba, estaba lleno de preguntas pero no quería arruinar el momento, su compañía significaba mucho para mí…


Aquella noche, después de haberle intentado contar lo mucho que había disfrutado su compañía la última vez que vino, él parecía muy confundido, tal vez lo había olvidado, o Simone intentó borrar esos recuerdos de él, no lo sé, la cosa es que sentí el deseo de protegerlo, y lo abracé, pude sentir su respiración agitarse un poco, no dudé en besar su cabeza, era mi hermano pequeño al que yo tanto extrañaba, me dijo que me extrañaba, eso sonó para mí como lo más lindo que me habían dicho en tanto tiempo… Y así nos quedamos hasta que él se durmió en mis brazos y después lo hice yo sintiendo el aroma de su cabello, un aroma que recordaría por el resto de mi vida…


Al despertar, algo tarde, no encontré a Bill en mis brazos, así que pensé que se había ido a mi habitación para dormir más cómodo. Quise saber si aún dormía, pero al entrar a la habitación no lo encontré ¿Dónde se habría metido? Tal vez estaría en el baño. Preocupado fui ahí y no estaba, la casa era pequeña, no había otro lugar en donde buscar, Bill se había ido…


Tal vez era mi culpa otra vez…


Pero a ¿dónde iría?, no conoce este lugar, ¿por qué querría irse? Había tantas preguntas en mi cabeza, estaba empezando a preocuparme, y si mi padre llegaría en la tarde para almorzar y no encontraría a Bill, eso sería peor que aquella vez que se cayó del árbol.


No dudé ni un minuto más y salí a buscarlo…

Continúa… 

Y eso fue la percepción de un Tom que esperaba por Bill desde hace mucho.

En el próximo capítulo: ¿Dónde habrá ido Bill? pobrecillo…

Comentarios, sugerencias y críticas son bienvenidas.

por Pink Girl

Escritora del Fandom

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