Fic TWC de PinkGirl
Capítulo 4
Por Bill:
-Flash Back Ocho años-
—Mami ¿Sabes algo de Tom? ¿Él me quiere ver? —Pregunté algo nervioso, había pasado varios meses desde aquella visita, la actitud de mamá me confundía mucho.
—No cariño, no sé nada, desde esa vez que te caíste del árbol, cómo pudo Jörg dejarte solo ahí, no creo que te quieran ver allá ¿tú los quieres ver? —Su mirada fue muy fija, escudriñante e intimidante, sólo agaché la cabeza, no quise contestar su pregunta.
—Yo…
—Tranquilo cariño, es increíble como ese golpe no te ha afectado, sinceramente no sé cómo saliste ileso, seguro Dios intervino, tu ángel de la guarda cariño, todos tenemos uno.
— ¿Ese ángel puede ser una persona? —pregunté sin mirarla.
—No Bill, los ángeles no son personas, no los puedes ver, están ahí invisibles junto a ti —Empecé a confundirme más, tal vez ella tenía razón, algún ángel me había salvado de esa caída
— ¿Tan fuerte me caí mami?
—Sí cariño, estuviste inconciente cuando te recogí ¿no lo recuerdas?
—humm… no lo sé, es que yo… —Ella se me acercó y me abrazó.
—Es mejor no pensar en las cosas malas cariño, aquí siempre estarás protegido, pero si los quieres visitar otra vez sólo tienes que pedirlo ¿está bien? Es tu decisión —Y creí que tenía razón, ¿por qué querría regresar a donde me habían hecho daño? Yo estaba bien junto a ella, allá solo habían problemas.
—Pues no quiero verlos — No volvimos a tocar el tema en años…
Fin del Flash Back
¿Cómo alguien es capaz de olvidar o borrar de su mente un recuerdo con facilidad? No tenía respuestas para eso aún.
Mientras estaba en los brazos de Tom pensaba y pensaba en aquellas veces que mamá me hablaba de él y de mi padre.
Yo creé un concepto errado de ellos: un padre descuidado, un hermano indiferente, parientes lejanos que no querían verme. Pero muy dentro de mí estaba otro concepto: una parte mía en otro lado, por más malos que hayan sido conmigo, eran una parte mía, mi sangre, mi familia, Tom mi hermano gemelo, mi otra mitad…
Benditos recuerdos, empezaron q venir esa misma noche mientras estaba durmiendo en sus brazos. Recuerdos de cuando él me dio el hielo para mi cabeza y limpió mi nariz de la sangre, después cuando comimos dulces; recuerdos de cuando él trajo muchos osos de peluche y los puso alrededor mío en este mismo sofá donde ahora estábamos, que miramos dibujos animados e incluso él hizo un dibujo para mí, pero no sé qué fue de ese dibujo.
¿Cómo es posible que la mente recuerde más las experiencias negativas que las positivas?
Esto era algo por el cual no me perdonaría. Haber pensado tantos años que Tom era un niño indiferente, que no supieron cuidar de mí cuando vine aquella vez. Tal vez era porque mi madre mencionaba ese hecho del árbol cada vez que hablábamos de Tom o de mi padre. Era eso, ahora empezaba a entenderlo, iba a tener una conversación seria con mi madre cuando regresara a casa.
Desperté muy temprano y Tom aún dormía, pude observarle más de cerca, era tan bello, sus facciones, sus labios, sus cejas, e incluso su cabello era tan lindo para mí. Tenía mucho de mí, eso lo notaba, pero era diferente, había algo en él que yo no tenía, como un complemento, algo que sólo se sentía. No pude evitar suspirar y sentirme embobado por él. Yo no era gay, eso creía, aunque nunca me había enamorado, tuve una novia sí, pero era sólo para que dejaran de molestarme en la escuela. Pero Tom despertaba en mí un sentimiento que no sabía cómo clasificarlo, tal vez era amor, o era el hecho de no haberlo visto durante mucho… Oh, apenas y lo conozco desde ayer, no podía enamorarme así, yo no era Gay. Claro que no era gay, quien habla de amor, pero es que se veía tan lindo, y había dormido en sus brazos hoy, ¿y si estoy enamorado? Eso no puede ser posible, es un chico y es mi hermano, mi mente estúpida siempre pensando cosas tan irracionales… Era hora de levantarse, ya la mañana estaba alumbrando.
Lo hice y le miré fijamente, ahí dormido en el mueble. Y pensar que creí que era indiferente, que no quería verme.
Fui al baño, me lavé, cambié, maquillé y quise preparar el desayuno, abrí el pequeño minibar para ver qué preparar, había carne, pollo, jamón, hamburguesas, pescado.
— ¡Santo cielo tanta carne! ahh ¡un tomate!, amigo qué haces en medio de esta carnicería; bueno haré unas hamburguesas para Tom… y para mí, pues tendré que ir por frutas, este tomate no alcanzará…
No quise esperar a que Tom vaya a comprarlas, yo era el vegetariano, no quería dar más problemas. Saqué de mi mochila algo de dinero y salí a comprarlas. Traté de no hacer mucho ruido no quería despertar a Tom, se veía tan lindo durmiendo.
Salí y empecé a caminar, ahora había neblina todo se veía tan fantasmal, era temprano aún. Estaba muy bien abrigado, vi la cantidad de camiones que había en ese lugar, y otras casas rodantes más. Encontré a una señora que estaba saliendo de una de las casas rodantes.
—Disculpe señora ¿sabe dónde hay una tienda, un mini market donde pueda comprar algo de fruta?
—Sí, hay uno pasando esas calles, a cinco cuadras más o menos, es el más cercano joven.
—Muchas gracias —Resignado me fui. Cinco cuadras, eso era demasiado para comprar unas frutas.
Caminando por las calles me di cuenta lo diferente que Bremen era de mi ciudad, allá en Hamburgo, vivía en una zona muy linda, limpia, una zona residencial, las calles de esta zona, pasando el aparcamiento de autos, eran angostas, estaba entrando a una zona antigua, algo rústica, los autos no pasaban por esas calles, y había mucha neblina.
Noté algo muy extraño mientras caminaba, había tres hombres que me seguían, eso creía yo, pero ¿qué tenía de especial para que me siguieran? seguro era porque me sentía nuevo aquí, la gente me miraba raro. Así que decidí cortar camino por un callejón, pero creo que fue muy mala idea, estaba entrando a una calle muy estrecha, un callejón sin salida. Apresuré el paso al notar a los tres hombres entrar al mismo callejón. ¡Sí estaban siguiéndome, maldición, ahora qué debía hacer! Empecé a correr hasta que me metí por un pasadizo, había contenedores de basura. Estaba perdido, empecé a angustiarme y aún más cuando vi a los hombres acorralarme…
—Que niño más bonito —Dijo uno de ellos con un acento raro, ahora sí estaba aterrado.
— ¡Qué quieren de mí! ¡Déjenme pasar! —No se puede describir el miedo que sentí, pero hubo algo dentro de mí que me llenó de valor y corrí empujándolos, como mi última opción.
Pero no logré escapar, uno de ellos me tomó de la cintura y me tiró al piso, puso su pie encima de mí y presionó aplastándome. Empezaron a hablar en su idioma.
— ¡AHH! ¡Auxilio, Socorro! —Grité lo más que pude.
— ¡Calla nena! ¡Tienes cara de nena y gritas como tal! —Los otros dos hombres que lo acompañaban se agacharon para mirarme bien… temblaba y respiraba agitado. Estaba muy asustado.
—Pues sí, tiene cara de muñeca, de dónde habrá salido, mira estas ropas, no lo aplastes tanto que lo arruinarás —Estaba intentado liberarme, me estaba asfixiando…
— ¡Suélteme por favor! ¡Ahhhh! —Empezaron a reírse aún más, y dejó de aplastarme.
Me levanté como pude, pero recibí un golpe en el abdomen y volví a caer, uno de ellos me dio una patada en el rostro, sentí sangre salir de mi labio, y ahí me quedé, no intentaría escapar más.
—¡Hey David! Terminemos con esto de una vez, está que grita y puede despertar a los vecinos —Los tres a la vez se me acercaron y me quitaron el abrigo, mi reloj, mis anillos, mis botas, el dinero, todo lo que pudiesen sacarme. Tirado en el asfalto miré hacia arriba una ventana de uno de los edificios de aquel callejón se abrió “alguien me ayude por favor” pensé mientras sentía las manos de los tres hombres hurgar en todo mi cuerpo, yo sin fuerzas, sin aliento apelaba al lado bueno de alguien “Ayúdenme por favor, alguien me ayude”. Un balde de agua salió por la ventana vertiendo el contenido en nosotros. Lo sentí como si miles de cuchillos cayeran sobre mi cuerpo, era agua fría, una señora hablando español, nos gritaba desde esa ventana; ellos corrieron llevándose todo lo que pudieron, ahora yo estaba sólo con una camiseta y mis jeans empapado de agua fría en pleno otoño. La neblina llegó a cubrirme, me sentía desfallecer, ahí me quedé inmóvil, entumecido no pude moverme, el tiempo se hizo confuso…
Sólo permanecí ahí.
Continúa…
Gracias por la visita.
Creo que no estoy preparada para los siguientes caps