Mi otra mitad 9

Fic TWC de PinkGirl

Capítulo 9: Fotografía

Flash Back

Escuela Inicial: Grundchule Bahrenfelder, Hamburgo, 1994

¡Niños, presten atención! Hoy tenemos una actividad muy divertida, cada uno de ustedes va a dibujar a su familia en las hojas que les hemos dado, ¿de acuerdo? Todos tienen sus lápices y borradores, ¡a empezar! —Dijo la maestra, todos los niños tenían media hora para realizar su dibujo.

Bill se encontraba en una esquina pensando, no podía dibujar, estaba haciendo bolitas en el papel, lo manchaba y estrujaba casi compulsivamente, estaba con la cabeza gacha, nervioso.

Bill, ¿ya estás dibujando? —Preguntó la maestra al acercarse. Él no contestaba, miraba la hoja de papel y empezó a mancharla con el lápiz—. Bill, es sólo dibujar ¿Crees poder hacerlo?

Quiero otra hoja— dijo en un susurro. En seguida la maestra le dio una hoja nueva.

Bill empezó a dibujar ocasionando muchos borrones, empezó a frustrarse, fue el último en terminar. Al final la maestra recogió los dibujos. Se quedó sorprendida por el dibujo de Bill…

A la salida, la maestra llamó a Simone a su oficina, debía hablarle del dibujo, ella estaba preocupada. Ya en la oficina la maestra le mostró el dibujo.

Señora Kaulitz…

Trümper por favor, soy Simone Trümper— Dijo molesta, ella se había casado con Gordon Trümper recientemente, el único que se apellidaba Kaulitz en su casa era Bill.

Oh, discúlpeme, como Bill se apellida Kaulitz yo pensé que usted también, pero bueno supongo que eso explica muchas cosas. Mire este dibujo; sabe, yo tengo experiencia con niños, en realidad este es un test psicológico, no soy psicóloga pero sé distinguir si existen conflictos en las familias de los niños por medio de estos dibujos.

¿Me está diciendo que mi hijo tiene conflictos en mi familia? — dijo Simone indignada.

Vea esto por favor, él se ha dibujado como si estuviera en un vientre materno es como si esto fuese una placenta o algo así, eso puede significar muchas cosas pero ¿nota esto?,  se ha dibujado con otra persona ahí dentro, los otros integrantes de su familia están alrededor, esta es usted, la ha dibujado grande lo que significa la importancia para él en su vida, seguridad e influencia, con respecto al dibujo en esta especie de vientre materno tengo que decirle que sinceramente nunca antes vi algo así— Simone empezó a ponerse nerviosa sabiendo lo que ese dibujo significaba.

Señorita maestra, él tiene un hermano gemelo, pero no vive con nosotros desde hace ya dos años… esto es abrumador, ¿por qué me muestra eso?

Oh, lo siento mucho de verdad, no quise perturbarla de esa manera, era sólo inquietud mía, es que le ha costado mucho dibujarlo, por lo general los niños que demuestran dificultad en hacerlo presentan problemas, como profesional le recomiendo hablarle del tema, hay formas de hacerlo.

¿Él le dijo algo de su dibujo? — Preguntó tapándose la boca con nerviosismo.

Sí, él dijo que era él mismo en dos personas, que era su mitad… no mencionó que fuera su hermano.

Esa misma noche Simone buscó una foto de sus dos gemelos la puso en un marco, fue a la habitación de Bill y la colocó en su mesita de noche…

Cariño, ¿recuerdas a Tom? Mira, aquí está, es tu hermano gemelo…

Pero eso sólo confundió a Bill…En el futuro él detestaría esa foto por ser su madre quien la puso ahí, porque entendió que ella fue quien se lo quitó.

Fin del flash back

 

Por Bill:

Ya era la tarde, estábamos los tres en el mueble conversando, contándonos anécdotas, aprovechando las horas para conocernos más, quería saber todo con respecto a Tom y mi padre, sentía que recuperaba algo que me habían quitado, lentamente dejaba de sentir esa sensación de vacío que me ahogaba de vez en cuando, ese sentimiento de que había una parte de mí que no conocía, lo peor que para mí conocerla sólo me costaba decirle a mi madre que quería visitarlos, eso era todo. Pero tenía temor, los conceptos que tenía antes de ellos eran tan equivocados, no podía dejar de pensar que mi madre tenía algo que ver en todo eso. Llegando a casa vería todo eso, esto no se podía quedar así, ahora volvía a sentirme lleno de vida, y todo se lo debía a Tom…

Eran ya las 3:30pm, Tom y yo decidimos comer algo, preparamos juntos nuestro almuerzo entre risas y bromas mientras mi padre miraba televisión descansando de su trabajo.

Almorcé con Tom, aún había cosas que aclarar, hablamos bajito para que nuestro padre no escuchara nuestra conversación, la casa era tan pequeña…

—Tom, ¿quién es Heidi? —pregunte mirándolo de reojo.

—Es una amiga ya te dije, y dime, ¿quién es Megan? Crees que no me di cuenta que lo decías apropósito ¿no? —Me miraba con esa sonrisa que sólo él sabía poner.

—Megan es mi ex novia… pero, ¿por qué papá te mencionó a Heidi con ese tono? Vamos Tom, no quiero que me tomes por idiota. —Le di un codazo algo molesto.

—Está bien, al igual que Megan es tu ex novia, Heidi es mi ex novia, eso es todo, pero no me interesa, ahora quien me interesa eres tú, lo digo enserio.— sus palabras significaban mucho para mí, quería creerle, ¿pero cómo podía estar tan seguro de todo esto? A decir verdad cuando hablábamos de ella me sentía tonto, ella fue parte de él, ella había estado con él y yo, yo era el hermano que apareció luego de años, no tengo ventaja alguna, ¿cómo alguien como Tom podría querer estar con alguien como yo?

—Ella está aquí Tom, y yo me iré hoy en la noche— y le hice un puchero, me molestaba esa idea…él me tomó de la mano y me miró a los ojos.

—Pero regresarás ¿verdad? Tú lo juraste, yo te esperaré Bill, no me importa nadie más que tú, siempre estaré aquí para ti.

—Yo regresaré más pronto de lo que te imaginas— recordé algo— Ven, quiero mostrarte algo— agarré a Tom de la mano y lo conduje a su habitación en donde estaba mi mochila, quería mostrarle la foto que tenía de él, la única foto, los dos sentados junto al árbol de navidad abriendo los regalos, aquella foto que en cierta forma me agobiaba, prefería no verla, por eso la guardé en uno de mis cajones por años… quise traerla conmigo ahora porque quería saber si él se acordaba de aquellos tiempos tan lejanos, tenía vergüenza preguntarle, yo había olvidado tanto no sólo de aquella vez del árbol, sino también de mi niñez, mi madre decía que era normal no recordar mucho, pero yo no recordaba nada, y hablar de eso me generaba confusiones, así que siempre lo evitaba. Pero ya que estaba aquí quería buscar respuestas…

—¿Qué buscas Bill? — Preguntó mientras yo abría mi mochila buscando la foto, cuando la encontré, la oculté detrás de mí.

—Tomi, tengo algo que mostrarte… — Dije con una sonrisita. Él me rodeó con sus brazos queriéndomelo quitar, no pude resistirme, le di un pequeño beso y le mostré la foto.

—¿Una foto? Pero… somos tú y yo ¿cierto? — él estaba impresionado.

—Sí, y quisiera saber si lo recuerdas… tal vez nuestro padre sabe más— Dije con temor.

—Lo recuerdo vagamente. Cada navidad después de eso no fue la misma…

—Quiero que te quedes con la foto Tomi, hasta cuando vuelva— Tom la tomó en sus manos y asintió, empezó a caminar por su habitación buscando algo, sacó un cofre, habían papeles, dibujos, y sacó un pañuelo, mi corazón se detuvo un segundo, ese pañuelo… ¿Por qué me parecía familiar?

—¿Recuerdas aquella vez que viniste? El único recuerdo que tengo de ti es esto— Me sorprendí al ver el pañuelo celeste con una pequeña gotita de sangre seca, muy doblado, claro que ahora lo recordaba.

—Tom, ¿tú guardaste eso… por mí?

—Sí lo hice, creí que nunca te volvería a ver, en serio, sería lo único que tendría de ti, era cómo mi tesoro, pero ahora mi tesoro es real, está aquí parado frente a mí, no necesito ese pañuelo para recordarte— Tomé el pañuelo de sus manos y lo puse en mi pecho.

—Pues será mi tesoro mientras esté en casa, cuando venga otra vez te lo regresaré— acercándome a él lo abracé ya no iba a llorar más, sólo quería que los segundos se hicieran eternos.

—Esta foto la pondré en un marco cerca de mi cama— Me dijo al oído.

—¿Tienes más fotos? ¿Mi padre ha guardado fotos de nosotros? — Pregunté separándome.

—¿Simone no lo hizo? —Mi madre nunca me mostró otras fotos mías y de Tom, todas las fotos era sólo mías a partir de los 4 años, no quise preguntar por las anteriores fotos, pensaba que hablaríamos de aquellos tiempos en donde todo era confuso para mí y yo evitaba ese tipo de conversaciones siempre.

—No, yo no vi fotos nuestras, sólo esta, ella me la puso en mi cuarto desde que tengo uso de razón, pero la verdad es que no me gustaba, no me lo tomes a mal, pero no recuerdo nada de lo que pasó antes de los 5 años, sé que es raro, pero quiero respuestas…

—Bill, no te preocupes, las tendrás en su debido momento, ven conmigo, tenemos un álbum de fotos y en una parte estas tú, junto a mí, yo recuerdo vagamente esos tiempos, tal vez te guste recordar conmigo aquellos tiempos.

¡Santo cielo! Iba a ver fotos mías de aquella época que no recordaba, sólo creaba escenas en mi cabeza de los relatos que mi madre hablaba, a esos los llamaba recuerdos, pero en ninguno de esos relatos contados por ella estaba Tom, ese nombre se me hizo familiar cuando conocí esa foto que ella me dio. Se podía decir que soñaba con Tom sí, pero cuando pensaba de aquellos sueños siempre creí que era yo en dos mitades o algo así.

Al salir del cuarto Tom buscó en la pequeña biblioteca que había cerca al comedor, sacó un álbum y lo puso en la mesa. Nos sentamos juntos y lo abrió.

—Aquí está, este eres tú— Era una foto de los dos, ambos estábamos en los brazos de mi padre, teníamos unos peluches en nuestras manos.

—¿Cómo sabes que ese soy yo?

—¿Notas ese lunar que tienes ahí, debajo del labio? — Y me lo señaló con sus dedos, tocándome. Que vergüenza, ni yo mismo me conocía, bajé la mirada, y miré aquella foto, era en esta casa, aquí en el remolque ¡yo viví aquí antes!

—¡Tom, yo viví aquí antes! — Exclamé sorprendido. Papá, que miraba la televisión, volteó a verme. Se paró y vino junto a nosotros.

—¿Qué es lo que Simone te ha contado? — Preguntó él, la cabeza empezó a dolerme, tenía que recordar ciertas cosas, conversaciones, todo se confundía con ideas que tenía de mi infancia, algunas cosas que yo mismo inventé para tapar aquella falta de recuerdos, otras que escuché de mis tíos y claro los relatos de mi madre.

—Ella me dijo que nací en Hamburgo y crecí allá, mis tíos viven allá, mis abuelos, todo de parte de ella vive allá, no dijo que viví alguna vez aquí.

—En Bremen no, pero sí aquí en esta casa, cuando tu madre y yo nos casamos vivimos aquí, cuando nos separamos ella se quedó en Hamburgo y yo me vine aquí, porque aquí ella me conoció, porque yo soy de aquí.

Tom me miraba preocupado, tal vez notaba mi malestar al tratar de recordar.

—Papá ya no sigas, confundirás más a Bill ¿Estás bien? —Me sacudió la cabeza despeinándome un poco, con aquella sonrisa que confortaba.

—Sí— dije sonriendo, ya bastaba con tanto drama, todo lo que pasó simplemente pasó, ahora estaba aquí, debía disfrutar mi tiempo con ellos.

—Hijo, no queremos ir en contra de nada que Simone te haya enseñado o dicho, no queremos problemas, queremos respetar su punto de vista —Pero si no había punto de vista, mi madre simplemente me había ocultado todo esto.

—Descuide papá, no habrá problemas.

—Gracias Bill. Bueno, yo realmente debo ir a dormir, sé que es la tarde pero toda la noche estuve manejando, así que discúlpame hijo.

—No tiene por qué, lo entiendo.

Tom y yo nos quedamos hablando de las fotos, de nuestros recuerdos como hermanos que éramos, pero sabíamos que también éramos más que eso, por lo que claramente, de vez en cuando nos gastábamos unos minutos besándonos o simplemente en silencio mirando más fotos.

—Bill, son casi las cinco, el tiempo se va más rápido cuando quieres que se detenga.

—Sí… Odio el tiempo— dije suspirando.

—Sabes conejo, tengo una idea— me tomó de la mano— ¿quieres salir conmigo?- Mi corazón empezó a latir aún más rápido… una cita, una cita con Tom, nuestra primera cita, miles de ideas se me pasaban por la cabeza y no podía decidir qué sería lo mejor, simplemente disfrutar de Tom el poco tiempo que me quedaba.

—Claro… sí quiero, si es contigo sí quiero— Aún tenía miedo de salir, las calles de Bremen no eran muy seguras, después de lo que me pasó esa mañana tenía pensado no salir, pero ya que Tom era quien me lo pedía, guardamos el álbum, él tomó mi mano y cruzamos la puerta rumbo a nuestra cita…

Continúa… 

En el próximo capítulo, la Cita…

Comentarios, sugerencias, y críticas son bienvenidas.

por Pink Girl

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!