Fic TWC/TOLL de KaulitzAngel
My last year My first Love 29
By Tom
– Bill muchas gracias – le dije abrazándolo
– De nada – me respondió abrazándome también – feliz navidad
– «Juju, genial – pensé viendo el CD hasta que vi que mi Bill cayó al suelo
– BILL!!! – grité
Lo único que acaté a hacer fue tirarme al suelo de rodillas a su lado, estaba frío, pálido e inconsciente.
– Bill – decía con un nudo en la garganta mientras palpaba una de sus mejillas con mi mano – Bill reacciona
Todos se pusieron alrededor nuestro, estaban asustados por Bill, nunca había pasado algo así.
– Trümper, llévatelo a la enfermería – me mandó la profesora
Alcé a Bill en mis brazos, abrí campo como pude entre mis compañeros que estaban atravesados y salí del salón directo a la enfermería.
– Vas a estar bien amor – le decía a un Bill que llevaba la cabeza hacia atrás y los brazos caídos – sé fuerte Bill
Llegué a la enfermería y abrí la puerta de golpe, la enfermera se asustó por mi acción.
– Señora, señora, tiene que ayudarlo – le pedía al borde del llanto
– Qué le pasó? – me preguntó mientras me guiaba a una camilla para acostar a Bill
– Se desmayó en el salón, no sé porque, pero estaba pálido y frío, no responde – le dije muy asustado – tiene que ayudarlo
– No te preocupes hijo – decía mientras examinaba a Bill, le habría los ojos y los iluminaba con un pequeño foco
– Está bien? – le pregunté desesperado – es grave?, se pondrá bien?
– Tranquilo, es sólo un desmayo, este chico no tiene nada en su estómago, no ha comido, esa es la razón del desmayo – me calmó
– Entonces? – dije
– Llévalo a casa, necesita descansar y comer – me dijo la señora enfermera, yo sólo asentía, la profesora llevó nuestras pertenencias a la enfermería
– Puedo confiar en tí chico? necesito que te asegures que descanse y que coma bien, ok? – me pidió
– Claro – le respondí
– Puedes llevártelo – dijo
Así lo hice, alcé a Bill en brazos, otra vez, lo llevé hasta mi coche, no vi el suyo, lo subí en el y lo llevé hasta su casa.
Cuando llegamos a ella revisé sus bolsillos para buscar las llaves de la casa, las encontré, alcé de nuevo a Bill y lo llevé hasta el salón, ahí lo acosté en un sofá grande, luego metí nuestras mochilas y el regalo de Bill, los puse en otro sofá más pequeño.
Me senté en el mismo sofá en el que había acostado a Bill, apoyé su cabeza en mis regazos y comencé a acariciar su poco cabello lacio.
– Eres hermoso Bill, aún en estas circunstancias – dije
Estuve así varios minutos, encontré el mando del T.V, la encendí y busque algo que ver.
Encontré Warner Channel, estaban dando F.r.i.e.n.d.s, lo ví completo, después de que terminó apagué la T.V, vi a Bill, me preocupaba que no despertaba.
– Bill despierta – susurraba acariciando su cabeza – por favor
Bill se quejó, se empezó a mover y frunció el ceño.
– Que me…auch mi cabeza – se quejaba
Abrió los ojos por completo y se sorprendió al verse en su casa.
– Pero que hago aquí? – se preguntó sentándose de golpe
– Hey tranquilízate – le calmé
– TOM – gritó, no me había notado – qué haces aquí, qué…qué me pasó?
– Bill, cálmate, cálmate – le pedí – toma aire
– Ok – dijo Bill volteándose en el sofá para verme a los ojos, respiró profundamente dos veces – qué pasó Tom?
– Te desmayaste Bill, te llevé a la enfermería y me pidieron que te trajera a tu casa – le expliqué
-Me desmayé? – preguntó poniéndose una mano en el pecho
– Sí Bill, porqué no has comido nada? – le pregunté preocupado
– Bueno…yo…no he tenido tiempo – dijo viendo hacia el suelo
– Bill, tienes que comer – le pedí suavemente
– Pero yo… –
– Ningún pero Bill, me dejaron a tu cargo y te cuidaré – le dije
El asintió y nos levantamos del sofá, Bill se tambaleo por un momento, casi cae al suelo si no hubiese sido porque yo lo sostuve, nuestras miradas se conectaron, nuestros rostros estaban tan cerca.
– Hey, hey con cuidado – le dije mientras lo ayudaba a enderezarse
– Déjame, estoy bien – dijo él separándose de mí
Seguí a Bill hacia la cocina, vi que buscaba en las alacenas algo de comer
– No Bill – le detuve – siéntate aquí, yo te prepararé el almuerzo – dije llevándolo a una silla alta del desayunador
– Gracias – dijo sonriendo
Vaya que este chico sí cambiaba de humor rápido, eso me encanta de él.
– De qué tienes ganas de comer? – le pregunté
– No sé – sonrió – sorpréndeme chef Trümper – rió
– Ok – dije empezando a buscar algo que hacerle de almuerzo a Bill
Encontré carne, se la prepararía, también encontré todo para hacer una ensalada, asé la carne en una sartén, también hice una salsa para acompañarla, luego preparé ensalada, tal y como a Bill le gustaba, para mi sorpresa también encontré varios vegetales, también las preparé.
– Huele muy rico Tom – dijo Bill aspirando el olor – ya quiero comer – dijo poniendo cubiertos y vasos
Esperé a que se sentara y le serví la comida y refresco natural
– Mmmm Tom, que rico se ve todo – dijo viendo emocionado el plato, luego empezó a comer
– Cómetelo todo – le pedí sentándome en otra silla
– Hey y tu comida? – preguntó deteniendo el tenedor que iba directo a su boca
– No Bill…yo no –
– ¿Cómo?, eso no puede ser, nadie me ve comer son hacerlo – dijo Bill levantándose para servirme
– No Bill estoy bien – dije
– AH, ah – negó – comes o si no yo no comeré – dijo poniendo mi comida frente a mí
– Bill, no tenias que hacerlo – dije
– Buen provecho – dijo volviendo a su lugar, con una prefecta sonrisa
Empezamos a comer y hablar como antes, como si nuestros problemas se hubiesen esfumado, era un ambiente relajado.
– Jajaja – reímos ambos
– Te acuerdas cuando Andy se cayó en educación física? – reía Bill
– Claro, está en mi top 5 de caídas favoritas – dije yo
– Ay Dios, que risa – reía Bill con sus manos en su estómago
– Buenos tiempos – dije yo deteniéndome de reír
– Bill y yo recogimos lo que habíamos utilizado para comer, pasamos toda la tarde hablando y riendo
– Ay Tom, como he reído hoy – dijo Bill
– Me alegra – dije sonriendo
– Tengo frío, encenderé la chimenea – dijo Bill haciéndolo, se sentó en una alfombra que estaba frente la chimenea – ven Tom, siéntate aquí – dijo palpando un lugar a su lado.
– Ok – dije sentándome como me lo pidió
– No sabes cuanto los extrañé en Londres – dijo Bill viendo hacia el fuego, se podía ver la llama en sus ojos
Yo no dije nada, me quedé en silencio, no había que decir.
– Bill, puedo preguntarte algo? – le pregunté, él sólo asintió – ehm…porqué no me contaste nada del viaje?, se que dirás que soy necio, pero…quiero saber – le dije
– Bien Tom…yo te lo iba a decir en la fiesta de Nikky, pero tú… – no le dejé termine
– Bill…en verdad lo siento – dije – yo…fue un accidente, yo pensé que…-
– Tom, Tom, no digas nada – me interrumpió – tú eres así y no cambiarás
– Bill… déjame explicarte, por favor – le pedí
– No mientas Tom, ya no, por favor – me dijo con tono triste y algo cansado pero no cansancio físico, si no cansado de mí
– Bien…recuerdas que fuí a buscar mi móvil – él asintió – pues no aparecía por ninguna parte, así que lo busqué en el asiento trasero, luego abrieron la puerta del coche, creí que eras tú, pero era Allison, le pedí que se fuera, pero ella no lo hizo y… – tampoco me dejo terminar
– Lo demás yo lo ví Tom, no necesitas decirlo – dijo Bill suspirando, sus ojos se estaban cristalizando
– Bill, me perdonas – le pedí – de nuevo?
– Yo…Tom – se le cortaba la voz
– Bill yo aún te amo, demasiado – le solté
– Tom que me consta que no lo harás de nuevo? – me preguntó con tono triste y molesto a la vez
– Bill te juro que yo no lo hare más – le dije desesperado
– Dame tiempo sí? – me pidió
– Tiempo? – le repetí desconcertado
– Por favor…Tomi – me suplicó
– «Tomi???» – pensé
– Ok, Bill – le dije tranquilo
– Gracias Tom – agradeció
– Bill, se me olvidaba -dije levantándome para ir por el regalo de Bill – tu regalo
By Bill
Tom me dió un regalo y se sentó conmigo otra vez.
– Gracias Tomi – sonreí – no pude abrirlo en el colegio que pena
Abrí el regalo y saqué todo, una cazadora y una camiseta.
– Wao, Tom…gracias – reí – mira esta cazadora
– Te gusta? – me preguntó
– Me encanta – dije – y la camiseta de Green Day, Tom acertaste en todo
– Bill…falta algo más – dijo Tom
Me fijé en el empaqué a ver que quedaba y ahí estaba «aquel» anillo
– Tom? – le llamé confundido – gracias – dije poniéndome el anillo
– No lo he dejado de llevar desde que me dejaste? – me dijo Tom
– TE DEJÉ??? -grité alterado – tú me engañaste con una puta que no es más que yo
– Bill ya te dije que lo siento – dijo Tom desesperado – QUE HUMOR
– Tú no entiendes como me sentí Tom – dije con tono lloroso – porqué echas a perder todo Tom? por qué? – le dije rompiendo a llorar – siempre haces lo mismo
– No, Bill, no llores por favor – me pidió Tom abrazándome
– Tom – dije hipando – te quiero, no sabes cuanto
– Bill, perdóname, perdóname repetía mientras besaba mi cabeza
– Tomi – lloraba en su pecho te extrañé tanto
– Bill – dijo tomando mi rostro entre sus manos – no llores más, no me gusta – secaba mis lagrimas con sus pulgares, yo asentí – no por mí
Nuestros rostros estaban cerca, sentía su respiración chocar contra mis labios
– Tom – le llamé con mi voz quebrada, no pude terminar, Tom me besó, como los que había añorado desde meses atrás, esos besos dulces, los besos que son cada latido de mi corazón
Tom seguía besándome con sus manos en mi rostro, no sé en que momento yo coloqué las mías en su cuello. Tom quería pasar a algo más que un simple beso, me acostó suavemente sobre la alfombra, sin romper el beso, empezó a tocar mi cuerpo, sin llegar a lo que él quería tocar, pasó sus manos por mi cuello, seguidas de sus labios, se detuvo al hacerlo, chocó con la cadena que él mismo me había dado
– Todavía la llevas puesta – jadeó
– Yo…tú…me lo pediste, no? – le dije jadeante yo también
– Tú dijiste que te la quitarías cuando me dejaras de amar – dijo Tom sobre mí
– Tom…yo…será mejor que te vayas – le dije saliendo de debajo de él
– Bill porqué? – me preguntó confundido
– Tom, por favor vete – le pedí, él no chistó
– Hasta luego Bill – se despidió de mí en la puerta – cuídate
– Adiós Tom – lo despedí yo en la puerta – vete con cuidado
Cerré la puerta y subí a mi habitación para preparar la maleta que llevaría al campamento, escuché como cerraron la puerta principal, era mamá, subió a mi habitación
– Hola bebé – me saludó – a donde vas con esa maleta? – preguntó asustada
– A un campamento del colegio – respondí
– Por cuanto tiempo? – preguntó
– Tres días – le dije
– Ok hijo – dijo ella saliendo de mi habitación
Terminé de empacar y me dormí, me despertó el timbre de mi celular. «Mensaje de texto de Tom»
«Duerme Bien» – leí
«Tú igual» – respondí
Estuve esperando la respuesta, pero no hubo, hasta después, ya me había dormido
Continúa…