Fic TWC/TOLL de KaulitzAngel
My last year My first Love 30
“Te amo” – leí
Me desperté leyendo ese mensaje, Tom sí había contestado, vaya forma de despertar, me levante y me bañe.
– Oh Tom – suspire dentro de la bañera – ya no se qué hacer
Seguí con mi baño y luego salí para alistarme. Me vestí, me maquille y me alise el cabello, bajé al comedor para desayunar, ahí estaba mi madre.
– Hola mami – le saludé feliz
– Hola bebé – saludó ella – porqué ese ánimo?
– Bien, es por el campamento, apuesto que será súper – respondí
– Disfrútalo mucho – me dijo ella algo triste
– Hey porqué te pones así? – le pregunté
– Porque no te veré en estos tres días – me contestó
– Ay vamos mamá, no te pongas así – le animé – serán sólo tres días
– Prométeme que te cuidaras – me pidió
– Te lo prometo – le dije
– Amor, quieres que te lleve al colegio? – me preguntó
– Claro mami, gracias – le agradecí
Salimos de casa y nos fuimos para el colegio, mamá conducía mientras hablábamos
– Puede ser que en ese convivio Tom y tú se reconcilien no? – me comentó
– Yo…ehm…puede ser mami – le dije para salir del paso
– Que lindo – rió mamá – mi hijo enamorado
– Mamá – le dije divertido ruborizándome – no es así
– Qué no? – Me dijo – no lo niegues
– Bueno, en verdad sí – le admití riendo
– Tan lindo mi bebé – dijo – hemos llegado
– Oh mami te extrañaré – dije abrazándola –Adiós
– Adiós hijo – se despidió ella – Cuídate mucho
Yo bajé del auto con mi maleta, había tres autobuses para llevarnos al campamento, ya mis amigos habían llegado.
– Hola chicos – saludé – señorita – refiriéndome a Nikky
– Hola Bill – saludaron ellos.
Todos teníamos sonrisa de oreja a oreja y una maleta, estábamos hablando esperando a que nos dejaran subir al autobús.
– Buenos días – saludaron a mi espalda, era Tom, también traía sonrisa de par en par
– Muy feliz eh Tom? – le vacilo Georg
– Demasiado – rió Tom
– Bien chicos, llamaré a cada uno para que suban al autobús – dijo el profesor
Nos llamaron por orden de lista, a mí me llamaron primero que a Tom, no pudimos sentarnos juntos. Me sentaron con Georg al lado, el autobús emprendió camino a la montaña.
– Buen susto el que nos diste ayer eh Bill? – me comentó Georg
– Oh, sí, no me dí cuenta de nada hasta que llegué a mi casa – dije yo
– Bien que Tom se hizo cargo de tí, se asustó mucho al verte en el suelo – suspiró Georg
– En serio? – le pregunté
– Sip – contesto cerrando los ojos
Yo finalicé la conversación, me quedé pensativo al escuchar lo que Georg me dijo. Yo veía el camino por la ventanilla, Georg se había dormido, yo estaba tan aburrido.
– Jajajaja Gus, eso estuvo muy bueno – rió Tom para todo el bus
-«Al menos él se está divirtiendo» – pensé
Él se levanto de su asiento y se quedó de pie mientras reía y observaba el autobus, yo lo observaba detalladamente, mientras se reía nuestras miradas se conectaron por un momento, él me sonrió, eso hizo que y le imitara y le sonriera también, luego Tom se sentó de nuevo.
Yo no hice nada más, sólo me quedé viendo el camino y escuchando las conversaciones que llevaban los demás.
El autobus se detuvo haciendo que todos callaran.
– Hemos llegado – dijo el encargado del campamento.
Todos celebraron y bajamos del autobus, recibimos todas las instrucciones , luego nos dieron las llaves para la cabaña, cada uno tendríamos un par, luego empezamos a caminar hacia cada cabaña. En la noche habría una fiesta en la cabaña principal.
Empecé a caminar hacia la cabaña, era la número 27, yo caminaba junto a Andreas, Nikky y Georg, Tom venía más atrás con Gustav y Chantelle. Después de un rato caminaba solo, ya los demás tenían su cabaña.
– Déjame ayudarte con eso – me dijeron quitándome la maleta
– Gracias – agradecí al ver q era Tom
– Me alegra que nos haya tocado juntos – sonrió Tom
– Si´- le respondí, me estaba poniendo nervioso
– Iras a la fiesta Bill? – me preguntó Tom
– Creo que sí – respondí – aunque sea un ratito
– Bien celebró Tom – ya no tendré que caminar sólo
– Cabaña 27, hemos llegado – suspire
– Genial – suspiro Tom también
Tom abrió la puerta, me dejo pasar primero.
– Es hermosa – dije emocionado que acogedora
– Sí, está bonita -dijo Tom poniendo las maletas en el suelo
Un silencio tan incómodo se hizo presente, que tuve que romperlo
– Tom – llamé desde la cocina de la cabaña, él llegó a ella – hagamos algo – dije divertido
– Cómo qué? – preguntó él
– El que llega primero a la cama doble dormirá en ella – le propuse
– Ok – asintió él riendo
– – Bien a la cuenta de tres – dije tomando posición para salir disparado escaleras arriba
– Bien – dijo él
– 1,2,3 – conté saliendo corriendo hacia la habitación
Tom y yo corrimos, nos empujamos, jalamos y nos hacíamos zancadillas, pero al final yo llegué primero a la cama, me tiré tan fuerte en ella que hasta rebote
– Es míaaaa – grite
– Noooooo – dijo Tom tirándose sobre mí – hiciste trampa – ambos empezamos una lucha de manos
– Sí, yo gané, tengo más espacio – cantaba yo
– No te dejaré dormir en ella – decía Tom mientras rodábamos por la cama
– Mía, mía, mía – repetía, Tom tomó mis brazos, seguramente se había puesto molesto, yo estaba indefenso debajo de él
– Tramposo – dijo Tom
– Pues sí – reí
Nos silenciamos un momento, nos quedamos mirando a los ojos, Tom seguía sobre mí
– Tom – susurré
– Mmm? – musitó él
– Bésame – le pedí perdido en sus ojos
No espero a que se lo dijera dos veces, al salir de sus ojos, me dí cuenta de que ya me estaba besando, como extrañaba esos besos, besos tiernos, dulces, de amor…Rompí el beso para hablarle
– La cama es mía – sonreí contra sus labios, luego salí de debajo de él
– Podemos compartirla – dijo sentándose en la cama
– Ni lo sueñes – dije yendo hacia la ventana de la cabaña
– Por qué no? – dijo abrazándome por detrás
– Porque aún no te he perdonado – dije rompiendo el abrazo
– Bill – me llamó
– No digas nada – dije – sal, me iré a bañar
– Ok . dijo saliendo, dejando atrás un sonoro portazo
Me bañé y me vestí para la fiesta, no me maquillé, no aún, bajé a la cocina por algo de comer, Tom estaba ahí comiendo papás y tomando una coca cola, sentado en el desayunador.
– Deberías de comer algo más saludable – le dije mientras buscaba algo de comer
– Deberías maquillarte, así no me matarás de un infarto – dijo Tom
– Jaja que gracioso – dije sarcástico
– Sí, lo sé, soy gracioso – burló él
– Tom, me sacas de quiso – dije sentándome en la silla de enfrente de Tom
– Bueno – dijo levantándose de hombros
– Bueno?, es todo lo que ices? – le reclamé
– Qué quieres que diga? – gritó él
– No sé, algo – dije alterado
– Diré lo que quiera – apoyo sus manos en el desayunador para levantarse e inclinarse hacia mí quedando ambos rostros cerca – cuando yo quiera – finalizó
– Pero porqué? – le pregunté con una papita en mi mano
– No te hablaré, porque no me has perdonado – dijo quitándome la papita y comiéndosela él
– Hey, cómo te atreves? – le reclame mientras se alejaba de mí
– Come más saludable – gritó mientras salía de la cocina
Me quedé comiendo las papas, me sentía…extraño, tener a Tom tan cerca y no hacer nada, vaya tontería, Termine de comer y subí al baño para terminar de alistarme, me alise el cabello y me maquillé
– Matarlo de un infarto – refunfuñaba mientras me delineaba los ojos – muy graciosito Tom
Termine de maquillarme y me acomode un poco el cabello con las manos.
– Te mataré de un infarto – reí – pero de lo hermoso que estoy – reía mientras guardaba todo en mi neceser.
– Bill, muévete, llegaremos tarde – gritó Tom
– No me presiones Thomas – grité yo
Abrí la puerta del baño, Tom se me quedó mirando como si estuviese desnudo.
– No me comas Tom – le dije pasando por su lado
– Ehm…yo – carraspeó – no lo hacía
– Aja, sí bueno, vámonos – le mandé mientras bajaba al salón
– Bill…tú – habló Tom mientras me seguía
– QUÉ? – le grité
– Deberías llevar abrigo no crees? – me aconsejó
– No – le dije – vámonos ya Tom
Salimos de la cabaña camino a la principal, el lugar estaba frío, Tom tenía razón, además tenía pinta de lluvia.
– Sólo eso falta – gruñí
– Qué? – preguntó Tom
– Que llueva – dije alterado
Tom se adelanto varios metros, yo iba caminando por el lugar intentado no pisar algún charco de lodo o algo por el estilo.
– Tom…espérame – dije angustiado, Tom volteo
– Qué pasa? – me preguntó
– Mira todo este lodo, no puedo caminar aquí, me ensuciare – lloriqueé
– Bill no es nada, sólo es lodo – dijo él, siguió su camino
– Tom – le llamé irritado – no me dejes así
Tom volteó y camino hacia mi con cara de pocos amigos.
– Bill deja de quejarte – dijo alzándome en sus brazos y empezando a caminar
– Hey, hey, hey que crees que haces? – le pregunté molesto – bájame
– Te estoy ayudando – dijo él serio
– Ni lo pienses, bájame – le gritaba mientras me movía en sus brazos
– Bill no seas testarudo – me dijo ya cansado
Ya Tom había caminado bastante por ese lugar, yo seguía en sus brazos, estaba molesto, pero me sentía en el cielo a la vez, estar en los FUERTES brazos de mi Tomi, era el paraíso.
-«Me encantas Tom» – pensaba mientras le veía el rostro, estaba acurrucado en su pecho – «eres tan fuerte»
– Al fin te callaste – dijo Tom
– Qué…qué? – dije saliendo de mis fantasías
– Es un milagro que estés calmado – rió
– Oye, oye que te pasa? – dije golpeando suavemente su pecho
– Me vuelves a golpear – dijo deteniéndose – y te lanzo a ese charco de lodo Bill – termino yo sólo ví el charco y abrí los ojos como platos
– Lo siento – dije acariciando su pecho para que no lo hiciera, pero también lo hice porque quería hacerlo
-Seguí en silencio el resto del camino, estaba a punto de dormirme en su pecho cuando él empezó a silbar, no sabía que estaba silbando, pero luego de un rato calló.
– No estas cansado, Tom? – le pregunté preocupado
– No – dijo – no pesas nada Bill
– Pero me has llevado por mucho tiempo – dije aún preocupado
– Descuida, de por sí, ya llegamos – dijo
Era cierto, ya habíamos llegado, ahí estaba la cabaña, iluminada y decorada y también tenía música, tal y como a Tom le gustaba.
– Servido su majestad – dijo Tom bajándome – limpio?
– Gracias Tom – dije arreglando mi ropa
– De nada, todo por verte feliz – dijo caminando para entrar a la cabaña principal
Yo lo seguí, ambos entramos, me fuí a hablar con los chicos, todos ya estaban ahí, contaban su gran anécdota de como habían llegado allí. Tom y yo habíamos sido los último en llegar. Tom no se había sentado con nosotros, estaba hablando con otra gente.
Continúa…