Fic TOLL de Sira483

Capítulo 12

Okay, no.

Totalmente descartado.

A no ser; que el Tom, que se encuentra durmiendo bocabajo sobre mi cama, sea solo una ilusión de mi mente.

Y no estoy tan loco ¿o si?

Me senté sobre la cama, tratando de hacer el menor movimiento brusco posible, no quería despertarlo hasta comprobar que todo es real. Eleve la sabana que me tapaba verificando que, efectivamente, no tenía ropa alguna. Luego muy lentamente eleve la misma sabana pero del lado de Tom, viendolo completamente desnudo también, la eleve un poquito más viendo el trasero de mi hermano, el que se supone debería haber jodido yo..

—Estúpido, Tom.. — susurre, no estaba resentido ni nada, es solo que.. que.. ¡No sé! Solo estoy.. pues.. ¿Jodido…?
(Puedo asegurar que nunca, jamás, estuvo mas bien usada esa palabra para describir algo)

Me moví para poder levantarme y justo cuando iba a hacerlo, un maldito dolor en el culo me azotó, de plano me volví a sentar por completo.

¡Ahhrg! ¡Juro que le arranco la cabeza al muy guarro!

Porque estoy seguro de que no sentiría el mismo dolor, que el de ahora, si solo lo hubieramos hecho una sola vez, pero el muy hijo de mi madre, me habia montado no solo una ves si no que ¡dos veces! Y yo, como todo un imbécil muy pacho de la vida, lo dejaba.
Ahora si que me entraba el coraje.

Respire hondo y me levante como pude pero el infierno se desató cuando me agache para recoger mi bóxer ¡Como dolía, maldita sea!

—¡Mierda! — lo había susurrado en forma de grito, me incorporé con la prenda en mi mano y luego me lo puse como pude.

Sin planearlo me fije en el reloj sobre la mesita al costado de la cama, abriendo los ojos por completo al darme cuenta de la hora.
Eran las 11 en punto de la mañana y se suponía que Tom y yo iríamos a buscar a Alice a las 8am. Maldije por lo bajo, ahora me tocaba despertarlo.
Agarre algunas ropas del armario, luego me acerque a la puerta del baño, la abrí muy despacio y me pare en el umbral.

—¡Tom! ¡Son las once, debemos ir por Alice! — al ver como se levantaba de la cama rápidamente, me encerré en el baño. No iba a darle la cara ahora mismo, primero dejaría que, de cierto modo, él lo asimilara. Aunque, bueno, para habérmelo hecho dos veces, seguro y ya lo tenía todo; bien asimilado.

Luego de haberme quitado el bóxer, me metí en la ducha y deje que el agua corriera por todo mi cuerpo. Me bañe lo más rápido que pude, tenía prisa por recoger a Alice, asi que no tarde mucho, solo me demore un poco más en limpiarme bien en una zona en especifico…

Finalmente, después de haberme vestido y maquillado me dispuse a bajar las escaleras.

Tres palabras:

El puto infierno..

Bajar las odiosas escaleras nunca fue tan complicado, pero como soy muy hombre lo logre ( Si, estoy tratando de recuperar mi virilidad, si es que alguna vez lo tuve, claro esta ) Quejandome en cada escalón pero logre bajar, eso es lo que cuenta. Cuando me dispuse a caminar para ir afuera, escucho a Tom bajar, volteo y ahí esta con unos enormes lentes de sol (me dieron ganas de ir a mi habitación a traer los mios pero… Mejor no..)

—Debemos apurarnos. Mamá me hizo varias llamadas perdidas — y paso de mi.
Osea se esta haciendo el «amnesiado» no sé si esa palabra existe pero que más da, el punto es que ¿Esta fingiendo no recordar lo de anoche?
Bien.
Juguemos a eso, Tomy.

Sonreí, algunos dirán que de forma malévola, pero no. ¡Pffff que va! Si soy todo un angelito.
Y el que diga lo contrario es un mentiroso.

&

—Llegan justo cuando vamos a almorzar — nos adentramos a la casa, luego de haber saludado a mamá y a Katherine, encontrándonos con la mesa puesta y a la tal Emma dándole de comer a Alice — ¿Se van a quedar?

—Si, además no hemos desayunado — respondió Tom, quien me ha estado ignorando todo el tiempo.

—¿Como es que no se despertaron temprano? — muy buena pregunta, Señora Simone.

—Es que tuvimos una noche muy agitada — me adelante a responder antes que lo hiciera Tom. Quien por cierto, abrió de gran maneras sus ojos. Lo mire acusadoramente, entrecerrando los ojos.

—¿Agitada? ¿Que hicieron o que?

—¡Nada! — Tom debería tomar una clase de autocontrol o algo así, se ve muy nervioso — Bill y yo… no hicimos nada..

Osea, que; ¿todo fue parte de mi depravada imaginación?
No me jodas, Tom.
Me reí para mis adentros.

—Bien.. Pues, siéntense.

nos sentamos y el almuerzo transcurrio de forma «normal», si así podria llamarlo, ya que todo transcurrió en completo silencio, con un Tom que no dejaba de mirarme (muy atentamente) eso lograba incomodarme y no sé por que mierda me ponía nervioso o en todo caso que mierda le pasaba a él, si en todo el día me ha estado ultra, súper mega ignorando y ahora nada más faltaba que me observara a través de una lupa..
Mamá, era otro tema, pues, nos veía a ambos, como sospechando que algo paso entre nosotros (seguro que muy lejos de la realidad o, bueno, eso espero)
Y la tal Emma que se me quedaba viendo de a ratos (que de por si ya me parecia extraño, en algún punto) y cada ves que giraba a verla apartaba su mirada de mi y ¡Bamm! De pronto la comida se volvía muy interesante.
La única que actuaba normal era Katherine y también diría que Alice pero se me era, muy, raro que no se pusiera a tirar la comida y/o llorar, cada vez que le metían la comida en la boca, así que; ella también actuaba raro a mi parecer.

En fin; al final mamá, de castigo por llagar tarde y no cumplir con nuestras responsabilidades a tiempo, nos mando a lavar los trastes a Tom y a mi. Y mejor ni les cuento lo que me costó caminar sin cojear o poner alguna mueca de dolor y eso que cuando, sin poder evitarlo, cojeé y me queje, fue que note que el muy estúpido, engendro, malparido, bestia, inhumano de Tom me estaba viendo y el muy imbécil se atrevio a burlarse de mi.
¡Será animal!
Pero, bueno, lo deje pasar.. Después de todo, cuando descubrió que le pille, pues, volvió a su cara de amargado injustificado… ¡Pfff! Como si me importara..

En este momento me encontraba, a lado de mi gemelo, enjuagando y acomodando, en sus respectivos lugares, los cubiertos que a él le toco enjabonar, sobra decir que no nos dirigimos la palabra en ningún momento (si, la odiosa ley del hielo)
Cuando por fin habíamos terminado, me aleje para poder acomodar algunas cosas, que estaban fuera de su lugar, en la cocina mientras Tom limpiaba el fregadero.

Agarre el bote que contenia mayonesa, me acerqué a la heladera, la abrí y lo metí ahí, lo iba volver a cerrar cuando algo llamo mi atención. Extendí la mano, agachándome (tan solo un poco) y lo agarre.

Sonreí.

Me giré y avance hacia Tom, quien me daba la espalda y, por lo tanto, su retaguardia (y no es que me quejara de ello ¡todo lo contrario! Si hasta agredecia la vista) Alce el brazo dejando a plena vista lo que acababa de agarrar.

—Mira, Tom — éste se giró hacia mi y cuando vio el pepino (de muy buen tamaño) que sostenía con mi mano, frunció el ceño confundido — Se parece a tu pene.

¡Lo juro!
Su cara es un poema.

Me estaba muriendo de la risa, hasta el punto de que me doliera mucho la panza y también lo otro.

—¿Estas loco? — llegó hasta mi, me empujo, quitándome el vegetal de la mano y dejándolo sobre la mesa que se encontraba detrás mio y ahora que lo pienso; él está muy cerca de mi, casi acorralandome contra ésta…
La risa se me corto de cuajo y ya ni siquiera sé en donde mirar, el cuerpo se me tenso cuando se acerco aún más a mi.

Mierda…

—No es gracioso, Bill — ¿que dijo? Creo que no escuche por andarme perdíendo en el piercing de su labio inferior.

Como quisiera jugar a quitárselo a base de mordidas…

¡Okay!

¿Donde, coño, se fue lo puro y sano de mi mente?

—¿Apoco crees que no lo vi, esta madrugada? — creo recordar adonde fue, probablemte, con esos dos orgasmos que tuve, estoy casi seguro de ello. Baje una de mis manos a su entrepierna, acariciando al mini-Tom, mientras que la otra se posaba sobre su hombro, mi hermano se tensó lanzando un suspiro, se estaba poniendo un poco duro y con solo un par de caricias superficiales.

Esta vez, ya estaba acorralado, pues, sus brazos se posaron sobre la mesa a cada lado de mi cuerpo. Su aliento choco con el mio, mientras que él cerraba los ojos y yo me lo quedaba viendo, con mi mano trabajando muy lentamente.

—…Bill.

—Tom — susurre como si fuera un gemido, acerque mis labios a su oreja, lamiendolo sin prisa, levante levemente su sudadera para luego meter mi mano dentro de su enorme pantalón, sintiendo su miembro por sobre la tela del bóxer — ¿quisieras que… me lo comiera? — susurre con el tono más sensual que pude emplear, al mismo tiempo que apretaba su miembro, sintiendo como de repente éste se endurecía — pero… mejor no — intente bromear.

En menos de un segundo Tom agarro mi dos manos, poniéndolas detrás de mi, me observo como si él fuera toda una fiera a punto de lanzarse hacia su víctima (en este caso: yo) Me dedique también a observarlo, analizando todas sus expresiones y facciones… iguales a las mias.

Y, entonces, me pregunté internamente:

¡¿Que carajos estoy haciendo?!

¡Todo esto llego demasiado lejos!

Y aún así, siento que no es suficiente.

¡Bien!

Creo que es hora de poner las cartas sobre la mesa.

•En primer lugar:

Lo que paso, hacia ya varias horas, se supone que no debió pasar.

Pero paso..

Yo no debería haberlo permitido.

Pero lo hice..

No debería estar feliz de que haya pasado.

Pero lo estoy…

•En segundo lugar, tomando un poco de conciencia:

Tom es mi hermano.

Mi gemelo.

Mamá se moriría si se llegase a enterar. ¡Por todos los Dioses! ¡No! ¡Que ni se le ocurra al destino esa posibilidad!

Si alguien más lo supiera, alguien fuera de la familia (o dentro) estamos fritos, jodidos, acabados, como quieran llamarlo.

¡Las consecuencias serían fatales!

Todo esto se encuentra, más que mal.

Jodidamente, mal.

Y aún así, no puedo ver a Tom como lo que es, a pesar de todo…

Mi hermano gemelo.

¡Es tu gemelo, Bill! ¡Ya entiéndelo!

Y la puta conciencia hacia acto de presencia ¡Bravo! ¡Aplaudan, por favor!

Pero aguarden..

¿En donde, demonios, estaba cuando Tom y yo lo hicimos?

¡Ja! ¡Abucheen! ¡Arrojenle tomatés a la cara!

¡Pfff!

•Y en tercer lugar:

¡¿Cuando fue que nos volvimos a besar?!

¡Dios! Esto no podía ser mejor..
Al estar muy pegado a mi, podía sentir a la perfeccion su casi erección que restregaba de vez en cuando contra mi amiguito, quien comenzaba a despertar.

¡La puta gloria!

Pero…

Detengo el beso, más no alejó a Tom de mi, sé que en toda la mañana no he sido más que un calentón, pero no tanto como para arriesgarme a que mamá o alguien más entre y nos vea en pleno beso magreado (o en pleno mete-saca)

—Mierda… — es lo único que dice Tom. Y yo, bueno, creo no tener nada que decir por el momento.

Apoya su frente sobre la mía, quedándose así, con la respiración entrecortada igual a la mía.
Paso mi lengua por mis labios saboreando, levemente, el sabor que dejo Tom sobre ellos, todo siendo observado por el mismo.

—Bill.. en verdad, no sé que está pasando — cierra sus ojos con fuerza para luego volver a abrirlos. Me mira — y tengo miedo..

—¿Miedo…? ¿A que? — pregunto.

—¿Que es lo que sientes tú? — ignora mis preguntas, poniendo distancia entre nosotros, cubriendose la zona baja hasta donde puede con su sudadera, teniendo un resultado favorable — Porque yo, sinceramente, no sé lo que siento… Deseo tenerte cerca, verdaderamente, cerca… Y, simplemente, creo sentir algo muy fuerte por tí.. demasiado fuerte. Y eso.. eso me esta matando.

Podía ver angustia, preocupación, miedo y mucho más, mezclados en esos ojos que ahora me miraban como tratando de descifrar algo dentro de mi.

—Tom, yo siento que.. creo que yo.. creo que te.. te a.. — y de repente la puerta se abrió y yo no pude decir nada más. Pero ¿Que es lo que iba a decir? ¿Acaso… acaso iba a decirle..?

¿Te amo?

—¡Aqui están! Creí que ya habían terminado. Los estuve buscando por todos los lugares de la casa, menos aquí — mamá se rió brevemente — Bien y ¿que hacían?

—Nada — dijimos Tom y yo al unísono.

—¿Por que será que no les creó, eh? — porque sonabamos a cuando hacíamos travesuras de niños y sin querer hablabamos al mismo tiempo, tratando de ocultarlo.. y al final ella siempre terminaba descubriendolo todo. Solo espero que esta vez sea la excepción.

—Ya, mamá, no inventes cosas — dijo Tom, abrazándola por los hombros.

—Bien, les creeré por el momento, pero no se ilusionen — Tom y yo reímos, nerviosamente, mientras que él guiaba a mamá fuera de la cocina, estaba a punto de cruzar el umbral de la puerta cuando mamá se voltea hacia mi, justo cuando ya iba a respirar tranquilamente.

—Bill, si no te vas a comer el pepino… no lo andes ilusionando y guárdalo — y salió, yo me quede de a cuadritos poniéndole un doble significado a lo que dijo. Tom y yo nos miramos, completamente, rojos o tal vez; solo yo lo estaba.

—Ella tiene razón — sonrió y se fue, dejándome todo perplejo y bobalicon.

Creo que Tom y yo tendremos una noche muy interesante…

Solo debíamos aclarar algunas cosas antes.

Continúa…

Gracias por la visita.

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