Obsesión sexual 44

«Obsesión sexual» (Fic de Eivy)

Capítulo 44


Pov Tom

-Buenos días…
-Hola, buenos días – Deleité con una de mis mejores sonrisas a la señora de no más de 40 que acababa de salir del apartamento de en frente, pues se me quedó mirando con una cara rarísima al verme ahí plantado, apoyado en la pared.
Pasó a mi lado y le dio al botón del ascensor, mirándome de reojo, yo sonreía cuando la pillaba mirándome a lo que ella giraba la cara de inmediato otra vez.

Me reí con ganas una vez que la mujer se subió al ascensor y desapareció.

Me sobé el bolsillo del pantalón y saqué mi cajetilla de malboro. Encendiéndome un cigarrillo.
Miré la puerta que había a mi lado y alcé la mano, dándole un fuerte puñetazo con el lateral de mi puño. Sonriendo después.

Pov Bill

Alcé la cara hacia la puerta de la entrada al oír un golpe. Paré y me quedé quieto, jadeando, mirando hacia allí.
-Bill… – noté como Kat, debajo de mí alzaba sus brazos hasta mi cuello para llamar mi atención. – ¿Que pasa..? – preguntó el entre respiraciones irregulares.
Me lamí los labios, pues los tenía secos y le volví a mirar.
-Nada, gatito… Nada – apoyé mis manos a ambos lados de su cabeza, sobre el brazo del sofá en el que estábamos tumbados y empecé a moverme otra vez, haciéndole ronronear agudamente.
Me mordí el labio sonriendo y le pasé el dedo pulgar por los labios de un modo descuidado.
Su respuesta fue una mirada lasciva, con la cabeza medio gacha y mirando hacia arriba, provocandome con esos ojos.
-Más Bill… Más fuerte.. – dijo en un tono duro, dejándose la melosidad y lo dulce que solía ser olvidado por ahí, esa cara me pedía sexo duro, me pedía ser reventado y por Dios… Se lo iba a dar.
-¿Mas que esto nene? ¿más..? – le agarré de la cintura mientras le daba unas cuantas embestidas rudas y profundas, fuerte.
-Oaaah.. ¡Joder Bill! – gimió alto arañando mi espalda.
Cerré los ojos sonriendo al notar tal gesto, disfrutándolo, como hacía quemar mi piel con sus uñas, un calor me recorrió el estómago, sí, era placer… Placer ante el hecho de que te lastimen, que te hagan daño mientras estás teniendo sexo…
Los abrí de repente al acordarme de… De… ¡joder no! ¡otra vez él no..! ¡NO!

Me incorporé quedando de rodillas, y me descontrolé, empecé a follarme a Kat a un ritmo bestial… A lo que él empezó a gemir sin control..

Pov Tom

Me lamí el pendiente del labio alzando la cabeza y le dí otra intensa calada al cigarro, expulsando el humo un buen rato después por la nariz.
Eso si que eran gritos de nenaza. ¿Con quien coño estás saliendo Bill? ¿a quien te estás follando? ¿a un crío de quince años? Menudos grititos de nena.

No se porque pero lo sabía, me imaginaba que Bill se buscaría a alguien a quien petar, tenía un estúpido complejo de puta viciosa y supongo que estaba enfadado consigo mismo.
Menudo pasivo reprimido estaba hecho, el no vale para dar si no para que le den, para que YO le de.

Sonreí de nuevo y seguí fumando apoyado en la pared.
No te cortes Bill, tu sigue tocándome los cojones de esta forma que vas genial. Me dejas tirado en el estudio que te iba a dar lo tuyo y te vienes a follarte al nenaza de tu novio.
Estupendo, sin duda.
Disfruta porque aquí estoy esperándote y esta vez no te vas a escapar, ni tu ni tu nene..

Pov Bill

Resoplé fuerte y le alcé la parte de arriba de su pijama tirando de ella, él se incorporó un poco y se la saqué de un tirón. Era super blanquito, muy delgado, muy delicado.. Realmente tentador.
-Gatito… Date la vuelta, vamos – dije en tono demandante. Estaba muy cachondo.. Muchísimo.
Me incorporé saliendo de él, dejándole que se acomodase a cuatro patas para mí, sin rechistar. Joder eso era de lo mejor cuando lo hacía con él. Todo, absolutamente todo lo que yo decía era lo que se hacía, jamás se quejaba por nada, era un constate dicho y hecho.
Me sentía poderoso… Me sentía como nunca me sentí cuando lo hacia con Tom..
Me relamí los labios sin poder evitarlo al cruzarseme la imagen de mi gemelo por la cabeza… Otra vez él, otra vez en mi puta cabeza… Otra vez.
-Bill… – reaccioné y vi a Kat en la postura que le pedí, con la cara girada, esperándome.
-Oh nene… Así me gusta, así.. – le sobe el culo descaradamente, y me encorvé sobre su espalda dándole un bocado en el hombro – eres un gatito muy obediente… – él sonrió y se meneó debajo de mí, pidiéndome guerra.

Me la agarré y la conduje a su agujero empapado de mis fluidos…

-Oh si… Métemela Bill… Quiero más.. – joder, joder… Iba a volverme loco. Que me hablase sucio era mi puta perdición, y el calentón que me producía él en sí ya era la hostia. Era un jodido nene, un adolescente, un niño de dieciséis putos años… Me daba un morbo increíble follármelo.
Moví mis caderas y le penetré a lo que ambos gemimos, se me pusieron los ojos en blanco de puro gusto, nublándoseme la razón…
Mientras le petaba meneaba la cabeza sin cesar, estaba totalmente ido, sin poder aguantarme le dí un fuerte guantazo en el culo mordiéndome el labio después… Si.. Así era como me gustaba, fuerte, a lo masoca… Así es como él me había enseñado… Todo lo que sabía del puto placer se lo debía él, todo, descubrir lo que me daba más morbo.. Mi lado masoca.. Lo increíblemente maricón que me había vuelto…
Si.. Era él… Si.. Oh dios que gusto… Más… Más..
-To.. Tom.. ¡Oh Tom…!

Abrí los ojos y paré de repente… Kat volvió la cara y me miró con la boca entreabierta, totalmente flipado, con el entrecejo fruncido.
Yo alcé las cejas y abrí la boca para hablar… Pero.. ¿que coño iba a decirle.? Había gritado el nombre de Tom… Le había llamado entre gemidos..

Pov Tom

Abrí los ojos desmesuradamente y casi me atraganto con el humo del cigarro que acababa de expirar. Me dio un ataque de tos expulsando todo el humo mientras me daba leves puñetazos en el pecho y no pude evitar mirar hacia la puerta.
No me lo puedo creer…
-Pffff ju.. Jujuju – me empezó a entrar la risa tonta, será descarado.. ¿como tiene los cojones de…? – Aja.. ¡jajajaja! ¡Coño! ¡me parto! – medio grité, encorvándose hacia delante con una mano en mi estómago mientras pateaba el suelo.

Será cabrón, tiene la puta cara de decir MI nombre mientras se cepilla a su nene, Dios Bill eres la puta rehostia. Que morro le echas, ya ni te cortas, para que ¿verdad? Si total, todos sabemos ya quien te pone. O sea que mientras te lo jodes gritas mi nombre, que interesante.

Le dí la última calada al cigarro y lo tiré sin cuidado y sin apagarlo al suelo de ese pasillo, dándome exactamente igual que no se pudiese fumar aquí y ni mucho menos hacer eso.

Me apoyé contra la puerta esta vez. Sonriendo, oyendo que los gritos y gemidos habían cesado, ¿la has cagado Bill? ¿se ha enfadado mucho tu novio por gritar el nombre de tu gemelo? Igual corta contigo y todo, ooooh que peeeeena.
Eché la cabeza hacia atrás y le dí leves golpes con la nuca a la puerta sin dejar de sonreír.

Pov Bill

Desvié mi mirada a la puerta una vez más, oía suaves golpes constantes.
-Creo que… Están llamando a la puerta.. Voy a ver – dije apartándome de encima de Kat, sin mirarle siquiera, caminando hacia la entrada.
-¡Bill! Espera.. – le oí llamarme, fruncí los labios y cerré los ojos, volviéndome hacia él de nuevo, la había cagado y tenía que apechugar.
Le vi levantarse de su posición mientras se subía los pantalones de pijama que tenía por los tobillos.
-Kat lo siento ¿vale? No me he dado cuenta… Joder comprende que…
-¡Cállate! – me gritó, yo fruncí el entrecejo ante esto, ¿como se atrevía a…? – Eres un gilipollas Bill, un auténtico gilipollas enfermo, ¡¿para que coño le llamas?! ¿¿para qué?! ¿¿acaso yo no soy suficiente para ti?! ¿¿Necesitas follarte a tu hermano gemelo para sentirte agusto?! – me gritó furioso, despechado.
Suspiré exasperadamente hacia fuera mientras sonreía incrédulo.
simoAl principio, lo hacía constantemente… Pero después dejé de hacerlo, por respeto hacia él… Y porque me gustaba mucho, dejé de decir el nombre de Tom cuando lo hacía con él, pero nuestra relación ahora es distinta.
-¿Que coño has dicho Kat? -Caminé de nuevo hacia él a lo que retrocedió un poco sin poder evitarlo. Me planté delante de él y le agarré la cara por la mandíbula – A ver si te enteras de una vez que tu eres una puta diversión para mi, estoy contigo por obligación, hiciste la cosa más rastrera del mundo y salgo contigo y te pago el piso por un puto chantaje ¿acaso tienes derecho a reprocharme nada? ¿lo tientes? – le solté furioso, fuera de mi… En realidad él me gustaba más de lo que creía… Y esas palabras no eran totalmente verdad, pero ante todo tiene que aprender cual es su lugar. Si quiere estar conmigo se tiene que callar y aguantarse ya que yo en ningún momento busqué nada de esto.
Me miró dolido respirando fuertemente por la nariz, con los ojos acuosos.
-¿Porque me haces esto ahora…? – me dijo con carita de cordero degollado.
-¡Oh, vamos Kat joder! Que ya se por donde vas, créeme que no quería hacerlo, pero me a salido solo ¿vale? Lo siento si te ha molestado, pero no puedes pretender que todo sea como tu quieras siempre. ¿Te tengo que recordar otra vez porque estoy contigo? Creo que no eres estúpido, está claro que sigo queriendo a mi hermano, tu me has obligado a todo esto y lo sabes.
-Ya lo sé joder… y yo estoy haciendo un esfuerzo por gustarte, por que te saques a Tom de la cabeza, Bill ¿de veras crees que lo que hice fue tan malo? Quizá si no llega a ser por ese acto rastrero que cometí vosotros ya estaríais acabados… – empezó a sollozar levemente.

Le solté la cara y mi expresión se suavizó.
Realmente era un niño increíble…

Suspiré y le agarré de los hombros rudamente atrayendole hacia mí bruscamente, abrazándole. Él rodeó mi espalda fuertemente. Yo hice lo mismo con sus hombros y enterré la cara entre su cuello y su pelo.

Joder es que no… Es que esto no puede seguir así… Le estoy haciendo daño a Kat y no quiero.. Pero es que él también me lo ha hecho a mi, muchísimo, más de lo que cree.

Pov Tom

Cerré los ojos lentamente y los dejé así.

Estoy contigo por obligación..
La cosa más rastrera…
Un puto chantaje…
Sigo queriendo a mi hermano…

Esas eran las palabras que Bill había dicho, corroborando la historia que me contó ayer… Que ese chico le chantajeó y él estaba por obligación… Pero, me dijo que le gustaba, que no estaba con él porque sí y ahora va y le dice esto.
Que me sigue queriendo… Lo que es tan estúpidamente evidente.

Cada vez tenía más ganas de reventarle la boca a el nene de Bill, es que me hierve la puta sangre, maldita sea, que manera de ir a joder, de joderme a mí, es que no sabe donde se ha metido.
Si no le veía futuro a lo nuestro, a lo que tiene con este chico le veo menos, y peor aun conmigo rondándole, es que es cuestión de tiempo que caiga, yo no sé porque se sigue resistiendo, porque lo hace todo tan difícil.

Es que me cago en la puta ya, menuda manera de joder las cosas, tanto Bill Kaulitz, tanto Bill Kaulitz, es un niño pequeño que no tiene ni idea de lo que es la vida.

Ya estoy hasta los cojones de toda esta mierda, ya me he cansado de oír gilipolleces.

Flexioné la rodilla y puse el pie sobre la puerta y tal cual le pegué una patada tan fuerte que no se como no se le hizo un agujero, vamos ábreme Bill, deja que yo te vea.

Pov Bill

Ambos pegamos un gran sobresalto ante ese estruendoso golpe.
-¿Que ha sido eso? – preguntó Kat tembloroso entre mis brazos. Yo entorné los ojos mirando a la puerta, hacía ya rato que estaba oyendo golpes.
-Espera aquí – le solté y me puse mi camiseta, arreglándome, peinándome el pelo con los dedos para estar medianamente presentable.

Abrí la puerta, pero no había nadie. Salí un paso y miré hacia mi izquierda.
-Hola zorrita…

Retrocedí instintivamente y me choqué contra la puerta abierta. No recuerdo haber tenido tanto miedo en mi vida…
Antes de darme tiempo a hablar siquiera me agarró del brazo sacándome del apartamento y me empotró en la pared en la que el había estado apoyado y se pegó a mí completamente, acosándome.
Mi labio inferior temblaba y me dolía el estómago de puros nervios.
¿Como me había encontrado? ¿me había seguido…? Joder, joder que desastre…

-¿Que te pasa? ¿he interrumpido algo? – me preguntó con una gran sonrisa repleta de mala leche, de malas intenciones. Me agarró la cara con su mano abierta y miró a su izquierda… A la puerta del apartamento abierta de par en par.
-Tom por favor… – susurré poniendo cara de dolor y pena mezcladas. Le veía las putas intenciones, tenía vía libre para entrar y destrozar a Katriel. Tenía que hacer algo para evitarlo.. Tenía que desviar su atención.

Alcé los brazos y los enrollé a su cuello posesiva mente, juntando nuestros rostros, dejándolos a unos milímetros.
Tom sonrió y se relamió los labios, mientras me subía la camiseta, paseando sus rudas manos por mis costados.
-¿Que te pasa..? ¿acaso no has tenido suficiente marcha antes? – me mordí el labio y cerré los ojos fuertemente sin intención de soltarle.
-Tom.. Te lo suplico… Haz conmigo lo que quieras.. Pero a él déjale…
-Ooooh que bonito Bill – dijo en un tono de lo más falso mientras bajaba las manos ahora a mi trasero y me lo sobeteaba con ganas. – A ver si lo entiendo, si dejo a tu nene en paz tu… ¿que harás?
-Tom… Por favor, si me quieres, déjale, yo…
-Bill ¿que pasa…? – miré a la puerta alarmado, le dije que no saliese, ¡JODER SE LO DIJE!

Kat se quedó plantado en el umbral de la puerta, tieso, pálido… Con la mirada desorbitada, totalmente flipado al ver tal escena.
De repente Tom me soltó, yo intenté sujetarle pero me dio un empujón que me hizo retroceder a lo largo del pasillo, casi cayéndome al suelo.
-¡Tom! ¡TOM POR FAVOR! ¡NO!

Continúa…

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