Fic TWC/Billsack de Bethy Peña

Capítulo 6: Búsqueda

Al encontrarse visible caminó hasta la barra para tomar unos tragos, con la mirada buscaba a su pequeño, tenía muchas ansias de volverle a ver.

Pero él no era el único que buscaba a Bill. William, después de media hora de viaje, logró llegar a aquel centro nocturno. El ambiente estaba prendido. La energía que derramaban los tan entusiasmados jóvenes hacía que su temperamento aumentara.

Se adentró a dicho establecimiento y obligó a los guardias que le dejasen hablar con el encargado del lugar para notificarle lo sucedido. Ingresó por una puerta especial, justo aquella entrada para trabajadores. Recorrió un largo pasillo acompañado de un guardia quien le indicó la oficina y se adentró sin anunciarse.

La oficina era iluminada gracias a la lámpara de lava que se encontraba sobre el escritorio. Algunas cartas de Solitario decoraban la superficie de dicho mueble. Una mano tomo el Rey de Corazones, pero antes de continuar, se detuvo y el dueño de aquella mano elevó la vista encontrándose con los penetrantes ojos cafés de William.

No perdió tiempo, ya que era valioso y soltó todo lo que tenía que decir. Sintiéndose un tanto asustado aquel individuo, les informó a sus empleados la situación para que nada de eso terminara mal.

William apareció frente a su equipo. Frotó sus palmas y luego las situó en su cintura.

Escúchenme bien todos…–llamó el Detective a sus refuerzos– Nuestro objetivo: Bill Trümper se encuentra en aquel centro nocturno –señaló a sus espaldas– Me gustaría que vigilen las entradas, tenemos 2 entradas traseras y la principal. Asegúrense de que nadie entre, pongan un perímetro discreto, aproximadamente de 40 metros a la redonda, Steven…

Señor

Tu quédate monitoreando a Bill, los demás ya saben que hacer ¿Alguna duda?

No, señor

¡De acuerdo, a trabajar!…–chasqueó dos veces y dio vuelta alejándose para trabajar.

El personal de seguridad de Dirty Party procuró deshacerse de los jóvenes que ansiaban con ingresar al lugar, se excusaban con que el cupo estaba al límite y que esa noche tendrían supervisión policiaca, por fortuna dicha multitud comprendió la situación y optaron por buscar otro sitio más confiable. Aunque no lo sabían. Fue una gran idea dejar de insistir y retirarse. La situación en Dirty Party no era nada agradable. Sólo lo sabía el equipo de trabajo de aquel lugar. Y todos los clientes disfrutaban como nunca esa noche.

¿Amor? –llamó Andrew un tanto preocupado.

¿Eh? –respondió Bill tratando de enfocar a su novio.

¿Estás bien?…—

S-sí… Un poco ma-mareado, pero se me bajará…–dijo para convencerlo, pero su pareja no se lo tragó. A pesar de haber tomado 2 cervezas y la mitad de una Paloma, su equilibrio flaqueaba.

¿Quieren que nos vayamos?—

¡Oh no Gus! Aún falta mucho para terminar—

¿Seguro Bill? –el mencionado asintió, no quería arruinar el momento.

Miró a su alrededor y a duras penas pudo enfocar la puerta. La examinó buscando el picaporte. Abría y cerraba los ojos, no podía ver más que eso. Apuntó a Raquel que sonreía feliz y abrazaba el brazo de Geo, pero no enfocaba bien.

¡Hey!…–exclamó Corie de la nada haciendo que Bill saltara sobre su asiento. Le había tomado desprevenido. La chica sacó su cámara digital– ¿Nos tomamos una foto? –preguntó y todos muy animados formaron sus respectivas parejas.

Primero Andrew tomó la cámara y sacó dos fotos de Corie y Gustav. Después Gustav la tomó y se acomodó mejor para enfocar a Geo y Raquel.

Rieron a carcajadas al revisar la última fotografía. En esta Georg salió con un ojo abierto y tenía una mueca graciosa.

¡Faltamos nosotros! –dijo Bill haciendo puchero. Él quería su foto.

Corie rodó los ojos divertida. Cuando Bill quiere algo es mejor que se lo den.

Enfocó la lente hacía ellos. Andrew giró su cuerpo unos 20 grados y Bill se aferró de su brazo izquierdo tomando una pose muy femenina, acerco su frente con la de su chico y miró a la cámara muy seductor.

Listo –anunció Corie y el menor sonrió conforme.

Sintiéndose un poco mejor asintió— Ahora vuelvo chicos –anunció levantándose pero antes besó a su pareja. Avanzó y como bien observó, el picaporte estaba a la derecha, lo giró para salir del lugar cerrando a sus espaldas. Dio un paso pero al no percatarse de quien se encontraba frente a él, chocó con el hombro de un sujeto quien al verle le dedicó la mejor de sus sonrisas. Esa sonrisa la conocía, pero no supo a quién pertenecía. Se disculpó continuando su caminata.

Al momento de abrir la puerta del sanitario, otra se cerró justo en la entrada. El Detective avanzó mirando a todos lados. Buscando entre cabelleras, miradas y rostros a Bill.

Señor, ¿Cree que este aquí? –preguntó el peón.

Tiene que estarlo… ¡Ok! Haremos una cosa…–el peón asintió instándole a continuar– Hay que vaciar el lugar y tomar a Bill y a sus amigos.

De acuerdo.

Dando una palmada en la espalda del oficial, se dirigió hacia la oficina del dueño y advirtió la situación una vez más. Sugirió evacuar el establecimiento y no hubo negación alguna. Agradeciendo mentalmente fue en busca de la alarma de incendios para activarla, pronto encontró un gran botón color negro dentro de una pequeña cajita de cristal que indicaba las instrucciones de dicho interruptor.

Dejó caer su mano y retornó por sus pasos escuchando el típico mensaje que emitía la alerta.


Alerta. Esto no es un simulacro. Favor de abandonar el establecimiento

La música de la pista cesó haciendo que la alerta se escuchara aún más, el dueño del lugar habló con el personal mencionándoles que todo estaba en orden.

El baile fue interrumpido y, entre tropiezos y malas palabras los jóvenes abandonaron la pista.


Alerta. Esto no es un simulacro. Favor de abandonar el establecimiento

La alerta sonó en el interior de aquel espacio privado. Gustav aferró la mano de su novia y así lo hizo Georg. Sólo Andrew se tentó a salir corriendo para buscar a Bill.

Una ola de jóvenes se dispersó en el asfalto oscuro de la avenida, un tanto angustiados y confundidos por la situación no hicieron más que tranquilizarse o bien retirarse.

¿Dónde está Bill? –preguntó Andrew nervioso caminando hacia la salida pero con su rostro viendo hacia el lado contrario, le urgía saber sí su chico se encontraba a salvo.

No se…–respondió su amigo imitándolo.

¡Atención!… ¡Bill Trümper, requerimos de tu presencia!—

¿Bill? –preguntaron al unísono los amigos mientras se Andrew se dirigía a aquel oficial que estaba cerca de la zona del DJ.


Alerta. Esto no es un simulacro. Favor de abandonar el establecimiento


— ¿Disculpe, porque busca a Bill?—

¿Sabes dónde está?—

No… seguramente está en los sanitarios –vaciló sin entender.

El oficial encaminó sus pies lo más rápido posible a los sanitarios, decidido ingresó al de hombres, pero Andrew lo corrigió diciéndole que él acostumbra a ingresar al de mujeres, y sin importar sí fuese de mujeres, el oficial se aseguró de que nadie estuviese ahí.

No encontraron sombra alguna.

Continúa…

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por Bethy Pena

Escritora del Fandom

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