Ojitos que hechizan 13

Notas: Bueno en este capitulo se destapa un gran acierto en la historia.

Ojitos que hechizan” Fic de Michelle483

Capítulo 13: La Casa de Jeneret

—Tomhotep ve a ver si hay algo de trabajo para ti en construcción—El faraón se apartó del cuello de Bill, se levantó y dejo con superioridad el establecimiento para así clamar los celos de Tom que ya hacía en paz.

Tom respiro y se dirijo para ver que había de trabajo como le había ordenado, Bill se quedó ahí sentado tratando de pensar en todo lo ocurrido en estos días, en los días donde había sido apresado se quedó pensando si toda su vida iba vivir con el miedo que El faraón se fuera a sobrepasar con él, pero sabía que algún día iba a pasar.

— ¿Todo bien? —Bill volteo a ver de quien se trataba

— ¡Fadil! —Exclamo con alegría—ven, acompáñame—se apartó para darle algo de espacio.

—Mírate con esa ropa tan fina—tuvo el atrevimiento de tocar la tela delicada tal vez bordada con la mejor delicadeza digna de las deidades o solo hecha para nobles. —y también joyas—noto los pendientes que colgaban de unos pequeños orificios de lóbulo de la oreja del pelinegro.

—Me duele no saber nada de…..uh.. —suspiro melancólicamente al ver que su gato había encontrado a su madre en el balcón

— ¿Qué hay de tu familia? —tal vez Fadil no era un oráculo, ni adivino pero sabía que por primera vez veía a Bill preocupado por lo que tal vez pensaba su familia o era muy probable que lo sentía todos los días pero él no expresaba por su emoción ya con tantas cosas juntas desde el príncipe hasta el faraón.

— ¿Notaste mi preocupación? —dijo sin verle—Todos los días siento una punzada en el pecho, ¡Oh Ra! —se puso de pie y puso su mirada en el jardín.

— ¿Cómo es ella? —pregunto el castaño

—Muy parecida a mi….era una de las que les enseñaba a las de mi pueblo lo que ella había aprendido en la casa de Jeneret.

(Nota: La Casa Jeneret era la institución encargada de la educación de los príncipes y princesas del antiguo Egipto. Allí habitaban la madre del faraón, la Gran Esposa Real, las esposas secundarias y los hijos e hijas de todas las reinas y concubinas; se hallaba junto al palacio, independiente del edificio real, y poseía una gran importancia).

—Oh Thot, eso significa que tu madre había ya pisado este palacio.

—Creo que si….pero lo que me ha contado mi madre, estuvo un tiempo aquí en este palacio aun cuando el Faraón era solo un príncipe al igual que sus hijos, luego conoció a mi padre pero ella dijo que no supo nada de el…después.

— ¡Bill!, es posible que tu padre siga en el palacio oh en esta ciudad, ¿Cómo era, su nombre? —camino hacia Bill guardando una buena distancia, los otros esclavos no prestaban mucha atención a lo que charlaban ambos solo se dedicaban a estar quietos y darles un poco de aire agitando los abanicos con delicadeza.

—Era un músico, pero eso es todo lo que se…pero—le miro—no estoy interesado en saber de él, además…mi madre es todo lo que eh tenido desde pequeño ella me enseño la danza…—su marchito su mirada y se detuvo a pensar—que es con lo único que eh podido sobrevivir en este palacio.

—Suenas como si fuera un error….o una maldición

—Ambas…no sé si los dioses me beneficiaron o solo me han castigado por haber tratado mal a su príncipe—miro hacia arriba tratando de encontrar una respuesta—lo primero que quise no ser al llegar aquí era ser el centro de atención—dijo molesto—y ahora mírame, mírame, soy el punto de oro y plata de la realeza y el centro de atención del palacio.

—Tal vez se olviden de ti con los nuevos esclavos.

— ¿Nuevos esclavos? —pregunto sujetando su larga falda

—Hoy vendrán nuevos esclavos, creo que los traerán esta tarde.

— ¿Pero cuánto tiempo ha pasado, desde que me trajeron, para que tantos esclavos—el negó sin saber—Bueno yo tengo que visitar ah…alguien más, disculpa—hizo una reverencia la final y la tuvo que volver hacer al encontrar a ambos príncipe juntos—perdonen no quise interrumpir—ambos príncipes se miraron mutuamente y sin palabras entendían lo que querían decir, Bill se comportaba por primera vez sumiso ya que siempre era muy agresivo.

—No importa, los dejare—concluyo Georg antes de dejarlos solo.

— ¿Qué pasa?, estas muy tranquilo

—No puedo estarlo—bajo su cabeza, El mayor dio una sonrisa de lado y con delicadeza levanto su mentón así uniendo ambas narices y luego sus labios, Bill no se negó en seguir el beso cada vez más intenso, con pasos lentos llegaron recostarse en el sillón de marfil, Bill sujeto el desordenado pelo anochecido del mayor para comenzar a sujetarlo con firmeza, El pequeño subió sus largas piernas hasta las caderas de Tom donde Bill empezó a levantar toda la tela de su falda.

— ¿Bill?

—Hazlo así no importa.

—No lo hare…eres un manojo de nervios—Bill levanto la cara y luego se levantó del sillón y cerro sus ojos—¿Pasa algo que yo debería de saber?.

—Tú sabes algo de los esclavos….los nuevos que vienen

— ¿Cómo sabes de eso? —Bill cayo, no quería delatar a nadie no sabía si era malo decir el nombre—Adelante…calla…. —El príncipe se asomó al balcón y sonrió—ahí están tus preciados esclavos—Al escuchar esas palabras esas palabras Bill salto al balcón y miro hacia abajo tenía una corazonada enorme pero no estaba seguro, el chico con joyas al asomarse y mirar lo que sucedía era como un recuerdo cercano era como mirarse en la misma posición de esas pobres personas ya que él estuvo en el mismo puesto que ellos.

—Quiero verlos de cerca—susurro sin ver a Tom—Quiero verlos de cerca—dijo ahora volteando ver al príncipe que miraba atento, el asintió y ambos bajaron.

—Quedémonos aquí—ordeno secamente el cruzo los brazos, mientras Bill trabada de encontrar en la multitud a la persona que tanto deseaba ver

— ¿¡Por favor, tráela a ella!? —Dijo en un hilo de voz el pelinegro quien señalaba a alguien desesperadamente, Tom volteo a verlo y pensó que esa persona lo había hecho actuar sumiso todo este tiempo—por favor mi príncipe te lo suplico—dijo con ojos empañados de lágrimas, Tom suspiro hondo y se maldijo así mismo por obedecer a los ojos de Bill, Tom salió y Todas las personas callaron, al momento se dieron cuenta que era alguien de la realeza por su vestimenta, se acercó a Gustav susurrándole algo y señalar a una persona, el rubio alzo la mano y los guardias trajeron a la mujer de inmediato, Tom le dedico una escasa mirada seria y camino hacia adentro para alejarse del sol.

La mujer era alta y esbelta sus cabellos negros caían hasta las caderas su vestimenta era común y corriente solamente un vestido blanco y unas sandalias, Tom no podía dejar de pensar que esa mujer le recordaba a Bill, la pelinegra solo seguía a Tom sin decir una palabra.

—Te llame por alguien, quiere verte—se paró enfrente de ella y luego le mostro con la mano a la persona que salía casi de la oscuridad.

— ¡Madre! —Salió un chico con joyas a abrazar aquella mujer

— ¡Bill! —abrazo como movimiento de inercia acariciando el cabello y sin creer que era su hijo a quien abrazaba—Bill eres tu…—abrazo con más fuerza—Creí que te había perdido—dijo con lágrimas en los ojos, ambos se separaron al escuchar un sonido proveniente de la garganta de Tom, que separo el rencuentro, al momento de que madre e hijo voltearon a verlo el príncipe se dio cuenta que eran como dos gotas de agua solo que una tenia pechos y el otro no los poseía.

—Soy Tomhotep príncipe e heredero de Egipto, veo que ustedes se conocen demasiado bien al igual que su parecido, Bill su Namun lleva a Tu madre a donde tu duermes ahí serán sus aposentos, te veo…..después—se dio la vuelta con las manos atrás.

— ¡Madre! —Abrazo nuevamente—te llevare donde tu estarás—dijo muy ansioso llevándola de la mano, la madre de Bill miraba hacia todas partes tal vez recordando algunos recuerdos que se le venían a la mente—aquí es…..—abrió la puertas dejando ver varias camas y tocadores adonde algunas mujeres arreglaban sus pelucas oh ordenaban las camas.

—Pequeño mírate…de donde sacaste todas esas joyas….—dijo impresionada al ver que no estaba vestido como un esclavo, lo había vestido como a la misma realeza.

—Es una larga historia, luego te la resumiré toda

— ¿Cómo? —pregunto de brazos cruzados su instinto maternal había salido

—Tengo al faraón obsesionado conmigo, Un Príncipe cambiante de emociones y a la reina que me odia—sonrió nerviosamente—luego te doy más detalles, te quiero presentar a Kiya, ¡Kiya! —la gran mujer se dio la vuelta mientras limpiaba sus manos—Kiya te presento a mi madre—dijo con orgullo

—Un Gusto

—El Gusto es mío señora, veo su gran parecido con Bill—sonrió

—Ella se quedara aquí, es lo que ordeno el Príncipe Tomhotep.

—Tú quieres decir tu amorcito—dijo con picardía la mujer mientras que Bill se sonrojo al máximo

— ¿Amorcito? —pregunto la madre de Bill

—Si señora, no sabía que su hijo tiene hechizado al príncipe, dicen que tienen un amor….fogoso—El pelinegro estaba más que avergonzado ante tales palabras

— ¡No!, no es cierto mamá—trato de explicar—En Fin—jalo a su madre lejos de Kiya para que no siguiera hablando.

—Bill dime que nadie sabe el Don de tus ojos—dijo sujetando sus hombros con angustia.

—No madre, eh sido cuidadoso de no acercarme a los sacerdotes ni a hechiceros—Ella asintió.

—Ese mensaje no puede ser leído….

Continúa…

por Michelle483

Escritora del Fandom

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