Ojitos que hechizan 14

Ojitos que hechizan” Fic de Michelle483

Capítulo 14: La Nueva forma de ver

El Ambiente del sol de Egipto empezaba a calentar el lugar, la madre de Bill temía porque se supiera la posible predicción que Bill poseía en la mirada y con la habilidad de un sacerdote aun el más principiante que fuera lo podría encontrar y así alarmar a todo Egipto.

—No podrías evitar nada si es una predicción

—Silencio Bill Su Namun, si no se han revelado nada es porque los dioses protegen a Egipto—Bill negó con la cabeza, y no respondió llevarle la contraria a su madre a minutos de rencontrarse con ella podría ser malo para su cabeza—solo a ti se te ocurre meterte con el Faraón o con sus hijos.

—yo…no…olvídalo—negó nuevamente—ven te mostrare el palacio—extendió su mano cortando así, su disputa sin sentido, ambos salieron del cubículo y caminaron por las partes importantes para Bill del palacio, el también necesitaba una pequeña expedición por el palacio al llegar a la parte alta Bill le dijo a su madre que se quedara en el balcón observando el paisaje mientras el buscaba a su gato, una mano algo juguetona agarro el brazo descuidado de la pelinegra asiéndola voltear de inmediato dejándola con la impresión de que tenía que arrodillarse.

—Bill… —susurro el confundido faraón, al ver a la mujer que era idéntica a su preciada esmeralda

—Faraón—llego rápidamente un Bill que hizo una referencia al ver a la rencarnación de Seth en vida. —E-Ella es mi madre…. —tartamudeo al explicar, El gran señor sonrió dudoso y volteo a dirección de la reina que emitía un sonido de impresión al ver las dos versiones idéntica pero de diferentes sexos inclinadas.

— ¿Betrest? —dijo la reina en tono de pregunta

—Conoces a esta mujer, esposa mía—Ella asintió, Betrest recordaba que había conocido a la reina cuando apenas ella era una joven egipcia tímida que trataba de tener la aprobación de quien era la reina en ese tiempo—Que Sorpresas te dan las alas de iris ¿no? —Dijo delicadamente sin ningún gesto de emoción en su rostro ni palabras—Pueden retirarse—alzo con la mano, El pelinegro sujeto la mano de su mano y su único movimiento fue alejarse de la presencia del faraón y de la reina.

Ambos se quedaron cerca de las estatuas y hablaron un poco de todo lo que había pasado en estas lunas y soles también la relación entre el príncipe y el faraón, pero quitándole la parte de haber tenido el contacto íntimo que tuvo con él.

— ¿Seguro que no tienes ninguna conexión con el heredero al trono?

—No madre ya te dije que no te lo eh jurado por todos los dioses—obviamente mentía despeñadamente, el mismo sabía que estaba empezando a encariñarse del príncipe, encapricharse de sus musculosos brazos bronceados que brillaban como el oro que los adornaban, emborracharse con los labios de miel que solo el príncipe poseía.

— ¿Y porque las sirvientas solo pasan hablando de ello?

—Madre, Ellas inventan historias falsas de los dos….son esclavas…

—Al igual que nosotros—Bill agacho la mirada y luego la levanto al escuchar la voz que lo obligaba a obedecer y descontrolarse al mismo tiempo.

—Bill…acércate—agito su mano en señal que se acercara, Bill se levantó y se acercó al que contenía el cabello seco y suelto—Vamos a dar un pequeño viaje—sonrió ampliamente clavándole la mirada penetrante que poseía, el pequeño asintió con dudas en su gesto pero no podía negarse. Tomhotep levanto la mano para que este la sujetara, el pelinegro con algo de vergüenza en sus mejillas sujeto con delicadeza la mano del otro, volteo a ver a su madre y luego a dirijo su mirada al príncipe.

El Bailarín vio los cambios de luz que pasaba mientras más caminaban, al salir del palacio se encontraban como en un punto de puerto pero no estaba lleno de pescadores, era como un puerto especialmente para la realeza donde una barca los esperaba. Tomhotep sonrió al ver la expresión de Bill, el pelinegro empujo al menor asiendo que avanzara, Bill sujeto una parte de sus rastas y avanzo con vacilación hasta la barca, el Rio Nilo provocaba que la Barca se tambaleara, El menor con titube y con la ayuda de la mano enjoyada de Tom abordo la barca al igual que él.

—Avancen—fue lo que ordeno con seriedad, los cuatro esclavos que estaban en los cuatro extremos de la barca y que solo poseían un taparrabo y un nemes de lino empezaron a remar a través del apacible lino— ¿Qué pasa nunca habías navegado? —pregunto con una copa de vino, en sus manos.

—No—susurro y se sentó a la par de él apartando la tela que caía del pequeño lugar techado, donde los apartaba del sol.

—El Nilo…es tranquilo….sus aguas no te harán daño—agito la copa con agilidad. Bill parpadeo simultáneamente y se acurruco en el hombro del mayor.

—Admite….que me quieres…. —dijo con su mirada en otra orbita, Tomhotep rio bajo y beso lentamente lo labios del contrario al separarse, Bill lo miro a los ojos y lo beso nuevamente, el sonido del agua y de algunas garzas el sol bajando los besos continuos tranquilizaban el ambiente y la mente de ambos.

­­­­­­­­­­­­­­­­­—En la noche—

—Te veo mañana cuando los ojos de Ra toquen Egipto—Sonrió el príncipe besando la frente de su compañero.

—Buenas noches Príncipe—hizo una pequeña reverencia acompañado de una sonrisa y rubor. Ambos separaron sus caminos y en cuanto el camino de Bill él iba con el pensamiento de que se le había hecho tarde y que su madre se molestaría con él. Perdido en sus pensamientos y sentimientos ya que tenía en la mente a Tomhotep un sacerdote iba caminado revisando unos papiros, ambos no vieron sus caminos así que chocaron bruscamente— ¡Disculpe! —alzo la voz, se tiro al suelo y recogió los papiros con desesperación—Lo lamento tanto…—dijo apenado levanto la mirada y se encontró con un sacerdote un hombre de cincuenta años con una túnica roja y de bordes dorados calvo y con el maquillaje respectivo.

—N-No importa—dijo mirando los ojos de Bill detenidamente—Estaba…Distraído—hablo lentamente—Bill trago saliva y agacho la mirada se dio la vuelta y salió huyendo de ese lugar, sintió que por un descuido tonto podrían descubrir el secreto de sus ojos—Curiosos ojitos—musito en la oscuridad.

— ¡Madre! —el menor salió corriendo abrazar a su madre y le susurro en el oído—Un sacerdote ha visto mis ojos

—Oh, hijo mío…. —se quedó en un trance, abrazo a su hijo con fuerza—Quédate tranquilo.

.

-En otro Lugar en el Imperio romano-

—Podríamos ir más lejos que Roma, ¡Mirar mas abajo! —exclamó un joven guerrero recientemente nombrado general era muy joven a comparación de sus superiores y muy ansioso de explorar nuevos mundos.

—Tranquilo Marco, no hay porque precipitarse—sonrió su amigo Dion al ver el entusiasmo de su amigo, Marco era de pelo largo castaño claro, ojos azules y barba mientras Dion poseía el cabello Rubio hasta los hombros y unos ojos miel.

— ¡Quiero navegar y conocer otros mundos!, es probable que hare una tripulación de exploración ¿Qué dices? —pregunto ansioso.

—Tu sabes que si—Sonrió con un color rosado en sus mejillas.

Continúa…

por Michelle483

Escritora del Fandom

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