“Ojitos que hechizan” Fic de Michelle483
Capítulo 18: El Hablar Egipcio
A marco no le costó su afeitado solo basto de agua y una cuchilla y loción para dar totalmente afeitado ahora solo con sus ojos azules y cabellera lisa, larga y castaña era su punto de forma personal, ahora a sus otros compañeros les tocaba vestirse con la ropa que se le había enviado y a decir verdad marco y sus demás amigos sintieron un alivio ponerse esas túnicas tan frescas así eludiendo el infinito calor que sentían.
<<Es de Mediodía tenemos que apurarnos>>, pensaba marco repetidamente, Héctor se asomó al lado donde estaba Marco quien lo miraba con burla al ver que las pasadas palabras de que tenía que verse presentable para el “chico bailarín”.
— ¿Te estas matando por verte bien, por el esclavo bailarín? —pregunto rompiendo el silencio de la habitación.
Marco lo miro con una mirada asesina cada vez más Héctor era cada vez más insoportable.
—Cállate—susurro—mejor tú, te deberías afeitar ya escuchaste a Dion.
—Deja de complacer a Egipcios Marco—sonó con desprecio sacudiendo su melena.
—Estamos en un país ajeno…sigue las costumbres de aquí—él se tomó una pausa y luego rio al momento de decidir irse llego Alejandro alarmando que había llegado sus palanquines.
— ¿Tú también Alejandro? —pregunto al ver a su compañero afeitado—pronto se convertirán en egipcios y les gustaran bailarines v se alejó haciendo referencia a Marco.
—Vamos Marco no le prestes atención—puso una mano en su espalda dándole ánimos, Marco sonrió gracias a ese gesto.
Al salir los hombres se encontraron con dos palanquines así que les toco dividirse, Marco, Dion y Matteo mientras que en el otro solo Alejandro y Marco.
En el viaje se ponían más emocionados al ver cada cosa que podían observar al llegar un sirviente toco la puerta y salieron los sirvientes de la casa los cuales les dejaron un taburete para descender con más facilidad.
—Hospitalidad a un grado significativo—cuando los cinco hombres bajaron de sus respectivos transportes caminaron hasta entrar en la sala donde fueron anunciados como reyes y se les unto por esclavos aceite en la cabeza como signo de un buen recibimiento, al parecer a los cinco hombres les sorprendió y algunos les disgusto esa acción; al entrar más afondo se les dio las sus asientos y se les adorno con un collar de flores y se les fu entregada una flor de loto, Marco podía oler Mirra, incienso entre otros aromas.
Aun no se podían sentar según Dion ya que lo iba a considerar una falta de educación, pero a Héctor no le importaba porque estaban sirviendo vino más de los que sus mentes romanas podían imaginar. Luego la música empezó a amenizar el lugar, por la expresión que trato hacer discreta Marco pensó que venían los bailarines pero solo podría ser para amenizar pensó.
&
En otra parte del lugar se encontraban Timoteo y Bill Su Namur, el mayor le ajustaba el collar mientras besaba la parte trasera de su cuello.
— ¿listo para el banquete mi sol? —pregunto melosamente el heredero al trono.
—Como desearía que me alagaras de esa manera en público—agrego con los ojos cerrados.
Timoteo rodo los ojos y soltó un suspiro parecía que arruino el momento.
—Otra vez, con lo mismo
—Otra vez tu evadiendo tus sentimientos por mí—se volteo a verlo cansado de discutir el tema
—No tengo ningún…sentimiento por ti…deja de decir eso… —dijo furioso.
—Perfecto….. ¡Perfecto!….quédate tu solo en este estúpido banquete—exclamo molesto tirando el collar y saliendo de la habitación, y aunque Tom deseara ir corriendo con Bill nuevamente su ego lo opaco y no quedaba tiempo ya que el banquete iniciaría.
Al momento de salir todos guardaron silencio, se sentaron tranquilamente lavaron sus manos y comenzó el banquete la comida fue puesta en la mesa y todos empezaron a comer.
—Estoy en el cielo solo mira esto Matteo, Cabra, Gansos, Gacelas, patos, codornices y vino es lo que necesito—menciono Héctor sorprendido por tanta comida
Al pasar el tiempo Marco se estaba aburriendo veía las bufonadas que divertían a los demás menos a él, los bailarines pasaban pero no aparecía el que decimaba, acróbatas entre otras cosas según Dion el banquete empezaba cuando una flor de loto azul se abría en toda su plenitud y terminaba cuando la flor se cerraba, según sus conocimientos en naturaleza las flores se cerraban en el amanecer.
Marco se disculpó con sus amigos y se levantó de su lugar salió de la habitación y camino sin rumbo por esos lugares, escucho un quejido y pudo observar una melena negra de espaldas, << ¿Sera?….>>, se preguntó y para asegurar sus dudas camino hacia esa cabellera dio la vuelta para encontrarse con el bailarín, que en el pensamiento de marco asimilo que había llorado por sus ojitos hinchados pero a la vez pensó que su suerte había aumentado. El pelinegro no se había dado cuenta de la presencia del romano, levanto su mano para limpiar su cara y alzo la mirada. Al encontrarse con el Romano Bill se levantó asustado alejándose de él.
—No…shh..shh..Tranquilo no te hare nada…lo juro….tranquilo… —trato de clamarlo, Bill no entendía que quería decir el castaño era un idioma muy diferente al Egipcio— ¿Estas Bien? —trato de expresarse con sus manos sabiendo que no ponía entenderle.
—Aléjate…—se fue corriendo con un sollozo profundo. Marco sintió que aunque no entendiera lo que dijo al final se sintió un poco de satisfacción al acercarse al chico.
Continúa…