“Ojitos que hechizan” Fic de Michelle483
Capítulo 22: ¿Quiero ir a….?
En la mente de Timoteo surgió una inusual idea era invitar a las personas más cercanas a, el a convivir un pequeño rato con los romanos, una pequeña reunión, tal vez sin fines de lucro solo ver detenidamente el comportamiento de los romanos.
Los esclavos avisaron a los romanos del pequeño festín privado del Egipcio también le fue avisado a las bailarinas para que entretuvieran el pequeño festín, Bill al ser avisado de tal festín le entro un lijero escalofrió en el cuerpo, ¿Qué no se suponía que él y el príncipe iba a salir?
Si era un treta para los romanos, esto terminara mal, si Tom armaba una escena de celos o Marco por tratar de impresionar a Bill su Namun armar una guerra en ese mismo lugar.
— ¿Tengo que temer? —murmuro para sí mismo, era hora de cambiar su simple y blanca falda por un hermoso traje negro esta vez iba a tratar de no pensar en lo peor y solo en relajarse y bailar.
Todos empezaban a entrar Georg, Gustav y unos dos más hombres, luego pasaron como en desfile los romanos, luego la música sonó y salieron solo cuatro bailarinas para entretener a los hombres en un momento la música se tornó sorpresiva las bailarinas abrieron un espacio para que pasara una criatura vestida de negro que ambos ya conocían.
A Bill podía notarse que solo quería divertirse y no enfrentar problemas ni con Marco ni con Tom, tratar de no provocarlos era muy difícil solo se concentraba en los jeroglíficos, su traje, el baile, estatuas cualquier cosa que pudiese distraerlo.
Los ojos de Marco estaban directo en el baile mientras que los del príncipe estaban posados sobre el romano, sin ningún problema la música finalizo junto con el baile el sonido más calmado de la música se dejó escuchar.
Akila le sonrió a Bill sabiendo que ambos estaban deseando que no ocurriera enfrentamientos; la comida se sirvió y como un modo hospitalario pero corriendo el riesgo el pelinegro fue hacerle compañía a el castaño proveniente de roma.
—Bien—le sentó frente de el—estoy listo para saber sobre tu pueblo.
— ¿Ahora? —bromeo
—Me lo prometiste
—De acuerdo—fingió caer rendido ante esa petición—Bien en roma, nosotros utilizamos togas de muy diferentes colores y materiales, no usamos pelucas—rio un poco—los peinados de las mujeres son trenzados, colas, rizos los hombres nos gusta usar barba—Bill rio un poco.
—Tú no te miras bien con barba
—Se supone que cuando nos rece dejamos de ser niños y nos convertimos en hombres—explico—bueno nuestras formas de entretenimiento de vez en cuanto son bailes pero es más el hermoso coliseo, teatro—se quedó pensando—creo que lo que hacemos más es pelear—rio irónicamente.
—Se escucha interesante…. ¿Podría ir alguna vez? —pregunto ilusionado
— ¿¡De verdad!? —pregunto asombrado casi escupiendo su jugo—bueno mañana nos iremos.
— ¿Se irán? —exclamó algo desilusionado.
—Si…mis hombres ya se están hartando del calor y Dion y yo ya recolectamos nuestra expedición.
—Pero… ¿puedo volver a Egipto si voy con ustedes?
—Claro…no te haría romano si no quisieras Bill—negó rápidamente.
—Lo pensare mañana…te lo diré si puedo emprender ese viaje contigo—afirmo.
Al terminar el pequeño festín Tomhotep sujeto el brazo de Bill suavemente en vez de furia en sus ojos podría verse algo de decepción.
— ¿Príncipe? —musito.
— ¿Por qué quieres alejarte de mí con tanto afán? —bajo su mirada, era la primera vez que cualquier persona podía notar que el gran príncipe expresaba realmente sus sentimientos. — ¿Irte a Roma? ¿Me quieres romper e corazón? —el pelinegro sujeto acaricio la mejilla del mayor y lo miro con melosidad.
—Tom…yo…no…Me iré a Roma si no quieres que me vaya—explico—Mañana ellos se irán y…—fue interrumpido por el beso del mayor que fue fugaz pero a la vez apasionado.
—Voy a terminar con la disputa que tengo con ese romano
—No es necesario
—Claro que si—El egipcio camino con confianza hacia donde estaba el romano asustando al pelinegro que fue corriendo a su lado
—No es necesario……no hagas tonterías Tom—Tom se volvió oídos sordos y llamo al castaño.
— ¡Hey tu Romano! —llamo en el idioma de Marco, Bill quedo perplejo Tom tenía muy ocultado el aprendizaje de tal idioma—Si, así es hablo tu idioma, pero por lo que estoy aquí es simple—miro a Bill. —en tu país existen los gladiadores y saben mucho de la espada según lo que eh estudiado— ¿Qué te parece una pequeña pelea?
—Seria mañana en la mañana y puedo asegúrate que ganare—defendió—apuesto que la causa de esta lucha será por ¿Bill?
—No necesaria mente, en fin veremos quién gana—ambos se dieron un apretón de mano, la pelea estaba lista.
Continúa…