Once in a lifetime. Alternativo 31

«Once in a Lifetime» Fic de lyra

Capítulo 31

Leipzig, año 2010

Decidieron no posponerlo más, salieron del salón cogidos de la mano y fueron a la cocina donde Simone preparaba algo para merendar.

Se sentaron a la mesa y Simone no pasó por alto sus manos entrelazadas y la sonrisa que Andreas esbozaba. Y sonrió ella también, sabía que con otra persona a su lado su hijo podría olvidar ese gran amor que había vivido.

—Mamá, hay algo que debes saber—empezó a decir Bill rompiendo el silencio—He vuelto con Andreas.

—Oh, Bill… ¡qué alegría!—exclamó Simone cogiéndole de la mano—Me alegro mucho por los dos.

—Gracias, Simone—murmuró Andreas sonriendo.

—Además, hay algo más—dijo Bill cogiendo aire—Yo…estoy embarazado mamá…

Sintió a su madre pegar un bote a su lado, sabía que la noticia le había pillado por sorpresa porque aunque tenía la edad suficiente para mantener una relación con el chico que quisiera su madre siempre le había rogado que tuviera mucho cuidado con los embarazos no deseados, era muy joven aún y estaba estudiando. Pero…viajar al pasado sin los medios necesarios para impedir una cosa así tenía sus consecuencias, y Bill no se arrepentía de lo sucedido en absoluto.

—Andreas sabe que he estado con otro hombre—empezó a explicar Bill—Y que el hijo es suyo, pero aún así acepta seguir conmigo y que criemos juntos al niño.

—Prometo cuidar muy bien de Bill y el bebé—intervino Andreas—He cambiado, y se lo voy a demostrar a Bill.

Simone les escuchaba en silencio, aún estaba procesando el hecho de que iba a ser abuela, y que el padre de su nieto era un bravo guerrero escocés que vivía 300 años atrás en el pasado.

—Di algo…lo que sea…—susurró Bill tratando de que reaccionara su madre.

— ¿Qué te voy a decir, cariño?—preguntó Simone tratando de que su voz no le temblara—No puedo reñirte, eres ya mayor de edad y lo que has hecho en ese tiempo que has estado ausente… sé que necesitabas alejarte de todo y conociste a alguien. No sé que ha pasado entre vosotros para que regresaras embarazado y solo, pero si Andreas lo acepta solo puedo daros la enhorabuena a los dos.

Bill sabía que parte de lo que decía era verdad, y también sabía que quería estar a solas para hablar con mayor libertad. Andreas jamás sabría de su viaje al pasado, y solo podía hablar del tema con su madre y sabía que en esos momentos tendría miles de preguntas flotando en su cabeza.

—Creo que será mejor que me vaya—murmuró de repente Andreas—Simone querrá hablar contigo y tienes que contarle nuestros planes. Nos vemos mañana, además necesitamos saber que el bebé está bien.

—Por supuesto—dijo Simone poniéndose en pie—Iremos al hospital a primera hora, y gracias por entenderlo Andreas. La noticia me ha pillado desprevenida.

Andreas asintió con la cabeza y se despidió de Bill con un casto beso en la mejilla. Salió de la cocina y segundos después salía de la casa dejando que hablaran con más libertad madre e hijo.

—Siento mucho no habértelo dicho antes—dijo Bill una vez a solas.

—Bueno, tarde o temprano me iba a enterar—murmuró Simone señalando su vientre— ¿De cuánto estás?

—Creo que 2 meses más o menos—contestó Bill—Fue cuando tuve nauseas más a menudo, lo achacaba a la comida pero hace unas semanas que me sentía el vientre duro y firme…

«Y Thomas también lo notó»—pensó arrugando la frente con dolor.

— ¿Pensaste alguna vez en no tenerlo?—preguntó Simone de repente en voz baja.

—Nunca—contestó Bill sin dudarlo—Desde que supe que estaba embarazado quise tenerlo. Es una parte de él…

«Lo único que queda del clan McKaulitz»—pensó con dolor.

—Yo…no sé como no me lo he imaginado—dijo Simone cuando al fin se recuperó de la noticia—Si te casaste con Thomas habrás compartido cama con él claro…y no se habían inventado los preservativos en esa época…

—No pudimos evitarlo—explicó en un susurro Bill—Tuvimos que consumir la noche de bodas para que el capitán Jost no desconfiara, y las otras veces…

Simone levantó una mano para que no siguiera hablando, no hacía falta entrar en detalles. Lo comprendía perfectamente.

—Me enamoré como nunca antes lo había hecho—dijo Bill con firmeza—Y este hijo es lo único que me queda de Thomas.

— ¿Y qué le has dicho a Andreas?—preguntó Simone— ¿Le dijiste lo del bebé y que te habían abandonado?

—Algo así—murmuró Bill—Y…bueno, al principio pensó que era suyo porque…tuvimos un problemilla antes de mi viaje… y luego me dijo que le daba igual el padre, que lo podíamos criar juntos. Me sigue queriendo y a pesar de lo ocurrido, quiere que formemos una familia juntos. Y yo…he accedido….

Simone lo comprendía, Andreas era un buen chico y sabía qué era lo correcto. Podía haberse desentendido de Bill y dejarle criar solo a su hijo, aunque con ella a su lado jamás se sentiría solo. Pero no podía ocupar el papel de padre de su nieto, Bill era joven y una vez curadas sus heridas querría volver a sentirse enamorado. Se lo merecía.

Solo esperaba que con el tiempo su nieto no fuera motivo de discusiones y peleas. Siempre sería un recordatorio de lo que había pasado, Thomas estaría más presente que nunca y jamás sería olvidado.

.

Decidieron contar a Gordon lo que había pasado, en la cena se sentaron juntos y Simone le habló del embarazo de Bill y de las intenciones de Andreas.

—Ambos sabemos que si nos quedamos seremos objeto de cuchicheos—empezó a decir Bill—Podemos terminar nuestros estudios en Berlín, Andreas hablará con su familia y seguro que no habrá problemas en buscarnos un alojamiento.

—Has pedido clases en tu ausencia, y cuando nazca el niño no tendrás tiempo para estudiar—comentó Simone sintiendo sonar práctica—Un bebé requiere las 24 horas del día.

—Pero…podré reincorporarme más adelante ¿no?—preguntó Bill—Quiero sacarme el título, aunque tenga que estar cuidando de mi hijo mi sueño siempre ha sido ser médico y si tengo que esperar unos años para conseguirlo lo haré.

—Serás un buen médico—dijo Simone asintiendo—No habrá problemas, hablaré con algunos colegas y te harán un hueco en sus clases como sea. Hay mucha gente que abandona sus estudios y luego con los años los retoman, y en tu caso no te será muy difícil. Lo llevas en las venas.

Bill sabía a lo que se refería, ese tiempo ayudando a Claire le había sido de lo más instructivo. Tenía un amplio conocimiento de las plantas medicinales, y había suturado heridas sin más anestesia que hacer que el paciente mordiera un trozo de cuero.

Tenía mucha más experiencia que el propio Andreas, y aunque por su embarazo no pudiera asistir a ninguna clase cogería sus libros y no dejaría de estudiar para luego volver a retomar los estudios con más fuerza que nunca.

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Y con esa idea en mente se fue a dormir esa noche, acostado en la cama se pasaba las manos por su firme vientre pensando en Thomas sin poder evitarlo. Había hecho una promesa difícil de mantener pero lo haría costara lo que le costara.

Se lo debía, él había dado su vida por Escocia muriendo tal vez en vano en Cullodem. Pero su honor era muy importante para él, y a pesar de tener el corazón roto habría luchado valientemente y Bill solo podía estar muy orgulloso de su querido esposo.

.

Al día siguiente fueron al hospital tal y como habían quedado. Andreas les esperaba a la puerta del mismo y le ayudó a salir del coche.

— ¿Has cambiado de opinión?—preguntó Andreas al ver su semblante serio.

—No, perdóname. No me siento muy bien—contestó Bill sonriendo con esfuerzo.

—Se ha levantado algo mareado—explicó Simone—Pero es normal, no os preocupéis.

Entraron en el hospital y Simone les llevó a su consulta. Había pedido la mañana libre y así podría ocuparse plenamente de sus pruebas sin ser llamada para una urgencia.

Minutos después había cambiado su ropa por un camisón del hospital y sentado en una camilla observaba como su madre le sacaba sangre con la frente arrugada. Se la veía preocupada, su embarazo era como un milagro, un bebé concebido 300 años antes que había superado un viaje en el tiempo. Esperaba que no surgiera ningún tipo de problema, si lo llegaba a perder sería como perder de nuevo a Thomas…

— ¿Estás bien?—preguntó Simone, preocupada por su silencio.

Asintió con la cabeza, no debía ponerse en lo peor hasta no tener el resultado de todas las pruebas.

Simone terminó de extraerle sangre y ella misma la llevó al laboratorio pidiendo a un colega suyo que se diera toda la prisa posible.

Regresó a su consultorio y le pidió que tumbara en la camilla. Había llegado la hora de realizar la primera y temida ecografía.

Bill se tumbó y fijó su mirada en el techo, sintiendo como su madre acercaba el ecógrafo y lo conectaba. A su lado Andreas se acercó también para ver a su hijo en la pantalla.

Un sonido llamó la atención de Bill. Era el corazón de su hijo, latía con fuerza. Dirigió su mirada al ecógrafo, la ecografía le mostraba lo pequeño que era su hijo, pero le sentía fuerte como su padre.

—Mirad, escuchad como late su corazón—explicaba Simone mientras movía la sonda sobre su vientre.

Bill asintió con la cabeza, lo escuchaba perfectamente. Era una señal de que su hijo había sobrevivido a su viaje en el tiempo e iba a nacer 300 años después de haber sido concebido.

Simone dio por terminada la ecografía y le pidió que se vistiera mientras le pedía a Andreas que fuera a buscarle algo para que desayunara, había tenido que ir en ayunas por la analítica y temía que su mareo hubiera aumentado con al extracción de sangre.

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Minutos después Simone se reunía con ellos con los resultados en la mano.

—Tienes una ligera anemia—explicó Simone muy seria—A partir de hoy me encargaré de tus comidas.

— ¿Por eso me he sentido mareado?—preguntó Bill.

—No, es porque tienes la tensión muy baja—contestó Simone—Pero no debes preocuparte, es normal durante el primer trimestre por los cambios hormonales.

—Habrá que algo que se pueda hacer—intervino Andreas.

—Es normal, no os preocupéis—repitió Simone sonriendo por primera vez desde que descubrió que iba a ser abuela—Vamos a empezar a cuidarte desde hoy. Llevarás una dieta equilibrada y saludable, tienes que comer mucha fruta y verdura, con esto tu tensión se normalizará.

—No quiero que le pase nada malo al bebé—confesó Bill acariciándose el vientre.

Simone se le quedó mirando, nunca antes habían hablado de convertirse en padre algún día. Siempre dio por hecho que querría acabar primero su carrera y un hijo podía ser un impedimento.

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Tras su visita al hospital Andreas le acompañó a casa para que descansara. Ese día lo había pedido libre en sus prácticas en el hospital, Bill se enfadó con él cuando lo supo. No quería que se retrasara en sus estudios por su culpa, era uno de los mejores estudiantes y sabía que iba a ser un buen médico.

—Quiero cuidarte en persona—dijo Andreas con firmeza—A los dos, me he estado informando del mejor hospital de Berlín, quiero que nuestro hijo esté en las mejores manos.

Bill le escuchaba recostado en la cama, no le apetecía hablar del tema en esos momentos pero a Andreas se le veía muy ilusionado y no quiso incomodarle pidiéndole que por favor se callara.

—Y mis padres ya lo saben—siguió diciendo Andreas sonriendo—Les he explicado que…bueno, que nosotros estuvimos juntos en ese tiempo que te ausentaste, y una noche pasó lo que tenía que pasar y aquí tenemos las consecuencias.

—Siento mucho que tengas que mentir a tus padres—murmuró Bill suspirando.

—Lo único importante es que tú estés bien y el bebé—aseguró Andreas—Mis padres creen que somos un poco jóvenes para ser padres pero si el destino lo ha querido así, pues bienvenido sea. Me han pedido que cuando estés en condiciones vayamos algún día a comer con ellos y así poder felicitarte en persona y darte la enhorabuena. Y bueno, tenemos que ir haciendo planes…

— ¿Tan pronto?—preguntó Bill.

—Hablé con mi padre, mi tío nos presta su apartamento de Berlín—contestó emocionado Andreas—Lo compró de soltero, no es muy grande pero tiene 2 habitaciones, una para nosotros y otra para el bebé. Está completamente amueblado, solo tenemos que poner nosotros la cuna y demás cosas que necesite el niño.

Bill dejó de escucharle, empezaba a arrepentirse de haber accedido a sus planes. No solo iba a cuidar de un hijo que no era suyo, sino que lo alejaba de su madre y hablaba de compartir cama.

Y de ese tema no habían acordado nada. Habían hablado de volver a estar juntos, pero nunca se le pasó por la cabeza en volver a tener relaciones sexuales con Andreas. Estaba casado, aunque en esa época su marido estaba muerto y enterrado le debía fidelidad, y así sería hasta el final de sus días.

Continuará…

por lyra

Escritora del fandom

Un comentario en «Once in a lifetime. Alternativo 31»
  1. Este arreglo con Andreas va hacer sumamente dificil para Bill, porqu4 Andreas espera que todo sea como anted y no creo que las cosas puedan ser como antes.
    Nos leemos en el proximo, saludos y bonito domingo 😊

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