Once in a lifetime. Alternativo 41

«Once in a Lifetime» Fic de lyra

Capítulo 41

Inverness, año 2027

Tres meses después de la muerte de Andreas, Bill recibía otra fatídica noticia. El padre de Scott había fallecido. No se lo pensó dos veces y tras pedir una excedencia en el hospital aprovechó las vacaciones de semana santa de Jamie y cogieron un avión a Escocia.

Simone y Gordon hubieran querido asistir también al funeral, pero se encontraban de viaje también y no llegarían a tiempo. Le mandaban todo su cariño a la familia de Scott, sabían que era el mejor y único amigo de Bill.

Llegaron a Inverness por la tarde, había anochecido ya y estaba lloviendo a raudales. Corrieron a por un coche de alquiler y media hora después llamaban a la puerta de la casa de la familia de Scott. El mismo en persona salió a recibirlos con un fuerte abrazo a cada uno.

— ¡Lo siento mucho!—exclamó Bill entre sus brazos.

—Se fue en paz—susurró Scott con los ojos llenos de lágrimas—No sufrió.

Bill apretó su brazo con cariño, había estado muy pendiente de la enfermedad de su padre y sabía que ya no había nada que hacer. Pasó sus últimos días en casa, quería morir rodeado de su familia y donde había nacido.

—Pero pasad, hace mucho frío—dijo Scott señalando el salón.

Bill y Jamie entraron del todo en la casa. El funeral había sido esa misma tarde y por culpa de un retraso en el vuelo no habían podido llegar a tiempo. La familia se había reunido en casa para dar su apoyo a la viuda e hijos.

—Voy a dar el pésame a tu madre—dijo Bill quitándose la gabardina que llevaba y que Scott colgó en un perchero—Pero Jamie está temblando de frío, no quisiera que enfermara.

—Papá, que no soy un bebé—refunfuñó Jamie resoplando.

—Ve a la cocina, Roger está preparando más café—explicó Scott—Y hay sopa caliente también, mis tías se han encargado de que no tengamos que preocuparnos de hacer la comida en varios días.

Jamie asintió con la cabeza y dejando que su padre diera el pésame a la familia se dirigió a la cocina. No recordaba haber estado antes en esa casa, solo era un niño en su última visita.

.

Minutos después tras dar el pésame a Fiona fue a ver como estaba su hijo. Lo encontró sentado en la cocina comiéndose un plato de sopa con el que entró en calor. Se sentó a su lado y le besó en la mejilla suspirando.

— ¿Has visto a Roger?—preguntó Bill mirando a su alrededor.

—Creo que no—contestó Jamie—Una de las tías de Scott me sirvió la sopa, no sé donde está Roger.

—Estará ocupado, con tanta gente en casa—murmuró Bill poniéndose en pie—Voy a ver si le encuentro, tú sigue comiendo.

Jamie asintió con la cabeza y se terminó la sopa en silencio. Luego cogió el plato usado y se encargó de lavarlo, no quería quedar como un maleducado.

—Deja, no te molestes—dijo una voz a su espalda.

Se volvió y se encontró con un chico que le tendía una mano a punto de rozar su brazo. Se le quedó mirando fijamente, era un poco más mayor que él y tenía unos ojos muy tristes.

— ¿Eres Roger?—preguntó sin poderse contener.

—Eh…si—contestó Roger sin dejar de mirar tampoco a Jamie—*Creo que no tengo el placer de conocerte*

— ¡Roger!—saludó Bill entrando de nuevo en la cocina—Vaya, han pasado muchos años.

—*Perdón, ¿les conozco?*—preguntó Roger algo incómodo.

—*Claro, como vas a recordarlo*—contestó Bill sonriendo—*La última vez que te vi tendrías unos 10 años*. Soy Bill Trümper, amigo de tu hermano.

— ¡Bill! Claro—dijo Roger cayendo en la cuenta—Ahora caigo, recuerdo algunas visitas tuyas y… tu hijo.

Roger estuvo a punto de meter la pata, iba a nombrar a Andreas cuando recordó que Scott le había comentado que había muerto en un accidente de coche meses atrás.

—Siento mucho lo de tu padre—dijo Bill con pesar.

—Gracias—murmuró Roger carraspeando.

—*Veo que ya has conocido a mi hijo*—dijo Bill cambiando de tema.

—*Lo cierto es que no, no nos han presentado*—murmuró Roger mirando a Jamie.

—Jamie—se presentó Jamie tendiendo su mano—El hijo.

—*Un placer*—dijo Roger estrechando su mano—Scott me dijo que seréis nuestros invitados por unos días.

—Pero no queremos ser una molestia—dejó Bill bien claro—Scott insistió en que nos quedásemos pero tal vez tu madre no está en condiciones.

—No, por favor—pidió Roger—Mi madre necesita ahora distraerse un poco. Sois bienvenidos.

—Gracias—dijo Bill sonriendo—*Hacía mucho tiempo que no veía a tu padre, pero le apreciaba mucho*

—*Papá también*—apuntó de repente Jamie.

—Claro…Andreas también le apreciaba—murmuró Bill—Tus padres fueron muy amable acogiéndonos en tu casa en nuestros viajes a Inverness.

—No recuerdo mucho esa época, era un niño que acababa de perder a mis padres—comentó Roger.

— ¿Eres adoptado?—soltó Jamie sin querer.

—Jamie, no seas insolente—riñó Bill a su hijo.

—No pasa nada, es mera curiosidad—dijo Roger en defensa de Jamie.

—Lo siento mucho, he hablado sin pensar—se disculpó Jamie sonrojándose.

—Oh, ya veo que habéis encontrado a Roger—dijo Scott entrando en la cocina—Bill, mi madre ha preguntado por ti.

Bill asintió con la cabeza y dejando a su hijo con Roger volvió al lado de Fiona.

—Entonces, os vais a quedar unos días—quiso saber Roger.

—*Siempre me ha interesado mucho Escocia*—dijo Jamie asintiendo con la cabeza—*Fue un sitio muy especial para mi padre*, por lo que siempre me ha dicho.

—*Es un país salvaje y maravilloso*—comentó Roger— ¿Y a qué te dedicas?

—Me estoy sacando la carrera de historia—contestó con orgullo Jamie—Mi abuelo Gordon es profesor de historia y mi abuela tiene raíces escocesas. Ambos me han hablado tanto de Escocia que tenía muchas ganas de venir.

—Puedo enseñarte cada rincón de Inverness—dijo Roger casi sin aliento—Seré tu guía.

—Bueno, no sé que planes tiene mi padre—murmuró Jamie—El también querrá enseñarme Inverness.

—Por supuesto—dijo Roger carraspeando.

Se había precipitado, la verdad era que no sabía que tenía ese joven pelirrojo al que acababa de conocer, pero le atraía mucho. Y no tenían mucho tiempo, quería conocerle más a fondo con el permiso de su padre por supuesto.

.

Esa noche Bill no podía dormir, se sentía raro por volver a estar en Inverness y con Jamie. Siendo niño apenas recordaría nada de lo que habían visto y en esos momentos estaba deseoso de poder llevarle a todos los lugares que habían sido especial para él. Quería que se sintiera más cerca de Thomas, que pisara el mismo suelo que su padre había pisado.

Se levantó procurando no despertar a su hijo y bajó al salón donde se sirvió un vaso de whisky que se tomó sentado ante la chimenea.

— ¿No puedes dormir?

Se sobresaltó al escuchar a Roger, se le había acercado sigilosamente. Negó con la cabeza y vio como Roger se servía otro whisky y se sentaba a su lado.

—Mañana será un día muy largo—comentó Roger suspirando—Mi madre quiere empezar a recoger el despacho de mi padre, desde que se había jubilado por la enfermedad se pasaba las horas encerrado en el leyendo. Su hobby era la historia, le gustaba mucho coleccionar ediciones antiguas y eran su mayor tesoro.

—Os puedo echar una mano—se ofreció Bill—Y seguro que con ayuda de mi padrastro podrá encargarse de los libros que no queráis. Es profesor de historia como ya sabes y seguro que aquí encontrara algo que le pueda interesar. Pagará el precio que sea, te lo aseguro.

—Se lo comentaré a mi madre, de momento clasificaremos los libros y guardaremos para que no se estropeen—dijo Roger suspirando—Yo me quedaré con alguno, y seguro que Scott también. Sobre todo los que hablan del príncipe Charles Estuard y la batalla de Culloden.

—Culloden…—repitió Bill en un susurro.

—*La batalla final del 45*—apuntó Roger—*Mis antepasados lucharon y murieron allí*

— *¿De verdad?*—preguntó muy interesado Bill.

—Si. Mi nombre es Roger Wakefield Fraser—soltó Roger de carrerilla—Mis padres fueron Kylian Wakefield y Georg Fraser. El padre de Scott me adoptó cuando murieron en un accidente de avión, siempre le estaré muy agradecido.

—*Fraser*—susurró Bill sonriendo—*Conocí a bastantes Fraser, en otros tiempos*

—*Es un nombre bastante común aquí*—comentó Roger quitándole importancia— *¿Puedo preguntarte algo personal?*

—Claro—dijo Bill asintiendo con la cabeza.

— *¿Cómo lo hiciste?*—preguntó Roger, viendo como Bill le miraba sin entender— *¿Cómo le dijiste adiós para siempre a la persona que más querías en el mundo?*

—*Nunca he sido muy bueno con las despedidas*—contestó Bill carraspeando para aclarar su temblorosa voz—*Quieras o no quieras despedirte de ellos, se van y….tienes que vivir sin ellos. Porque eso es lo que ellos querrían…*

Sintió que se le quebraba la voz y tomó otro sorbo de whisky.

—Será mejor que vuelva a la cama—murmuró poniéndose en pie—Gracias por la compañía.

Salió del salón y subió a la primera planta donde estaba la habitación de invitados en la que Jamie y él se alojaban. Se acercó a la ventana y miró la luna llena en el cielo de Escocia suspirando.

Se quitó la bata que se había puesto sobre su pijama y se volvió mirando la cama que compartía con Jamie. Su hijo dormía plácidamente ajeno a su alma atormentada, le daba la espalda y en la oscuridad de la noche sus cabellos eran negros y le recordaba mucho a Thomas.

—*Cómo te pareces a él*—susurró tras arroparle.

Se echó a su lado y cerró los ojos suspirando.

.

A la mañana siguiente Roger le pidió permiso para enseñar Inverness a Jamie. Bill no pudo negarse, su hijo parecía haberse hecho amigo de Roger y les dio permiso. El se quedaría echando una mano a Scott y Fiona, pero Scott se negó en rotundo.

—No has venido para estar metido entre cuatro paredes—insistió Scott—Sal a pasear por Inverness, coge el coche y da un largo paseo. Cuando vuelvas te enseñaré los libros que mi madre no quiera conservar, seguro que a tu padrastro le gustarán.

Bill se dejó convencer, en cierto modo quería él mismo echar un vistazo a los libros. Roger le había dicho que tenía ediciones especiales de la batalla de Culloden y quizás encontraba algo sobre Thomas…

Cogió el coche que habían alquilado y con una idea en mente se puso en marcha. Llevaba años dejando pasar la necesidad de volver a pisar Lallybroch, y ese día no iba a desaprovechar la oportunidad.

.

Mientas, Roger llevó a Jamie a ver uno de los lugares más famosos de Inverness. El fuerte Williams, o lo que quedaba de el.

—Fue construido en el siglo XVII, a orillas del Loch Linnhe—empezó a explicar Roger—*Fue usado por los británicos como puesto de combate y prisión en su intento de controlar a los salvajes clanes*

—*La historia militar no es mi especialidad*—comentó Jamie.

Paseaban por el patio del fuerte, hacía algo de frío y ambos iban bien abrigados con gorros y bufandas. Se pararon en mitad del patio, volviéndose Jamie para mirar a Roger.

— *¿Qué recuerdas de Andreas, mi padre?*—preguntó de repente.

—Apenas nada, solo era un niño—contestó Roger—Era muy amable, y cariñoso con Bill.

—*Mi padre…vive en otro mundo*—murmuró Jamie suspirando—Hay veces que creo que está en las nubes, parece tener la mirada triste y perdida. Creo que es porque piensa en mi padre, pero…no sé, hay veces que los veía tan distantes que tenía miedo de preguntar y que me dijeran se iban a separar…

Echó a andar hasta un poste de madera que hacía de patíbulo, situado en medio del patio. Se le quedó mirando fijamente, como si le pudiera contar su historia.

—*Este lugar me da escalofríos*—susurró Jamie sintiendo que se levantaba una ráfaga de aire estremeciéndolo.

—*No me extraña, muchos prisioneros escoceses fueron azotados aquí*—explicó Roger—*En este suelo se derramó mucha sangre…*

Decidieron dar la visita por terminada y dando media vuelta salieron del fuerte William.

.

Por otro lado, Bill conducía en silencio guiándose por un mapa que había comprado de la zona. Hacía años que no iba a Lallybroch, y solo recordaba vagamente el camino cuando cabalgaba en brazos de Thomas por sus bosques.

Aparcó el coche al llegar, sintiendo que se le caía el alma a los pies. Lallybroch no existía como tal, era solo una casa en ruinas que estaba a la venta.

Salió del coche y se acercó despacio a las escaleras que daban acceso. La puerta, o lo que quedaba de ella, estaba fuertemente cerrada por una cadena y un cartel ordenaba que nadie se acercara o entrara en ella.

Se sentó en los escalones suspirando, sintiendo que no debería haber ido. Le dolía mucho ver que todo por lo que Jamie y Claire habían luchado estaba reducido a cenizas.

Sus ojos se fijaron en el arco que había en la entrada del patio, sobre el cual aún estaría el escudo de los McKaulitz grabado en la piedra.

Entonces el poco sol que hacía le cegó por unos momentos, y pestañeando para recobrar la vista tuvo una alucinación. Pudo ver claramente a Thomas, ataviado con su kilt y su espada. Le miraba seriamente, con su largo pelo agitado por el viento. Recordaba cuando le recitaba poesía y casi podía escuchar su dulce voz susurrando en su oído…

*»Ven y déjanos vivir mi amor
déjanos amar y no sentir temor(…)
deja a los besos de amor habitar
nuestros labios comenzaran a hablar
miles y cientos serán
cientos y miles más…»*

Tras salir del fuerte Williams subieron al coche de Roger y este decidió coger algo para comer y llevarle a orillas del río Ness. Cogió una manta del maletero y la extendió sobre el suelo para sentarse sobre ella y poder taparse también mientras comían.

— *¿Recuerdas algún incidente que tuvieran mis padres cuando estuvieron aquí?*—preguntó de repente Jamie.

— ¿Qué quieres decir?—preguntó Roger a su vez sin entender.

—Creo que dejaron de venir a Inverness porque había algo que les hacía sentirse mal—murmuró Jamie—Pasaban un tiempo como distantes, y no sé he creído que tú tal vez sabrías algo.

—No sé Jamie, Bill recordó que tenía 10 años la última vez que me vio—empezó a decir Roger—No recuerdo mucho de mi niñez, entonces era un niño que solo pensaba en jugar y no pasaba tanto tiempo con los mayores, aunque sí recuerdo que Bill jugaba mucho conmigo la primera vez que vino a Inverness. Tú eras un bebé entonces y no te trajeron. Seguro que te echaba de menos y yo estaba solo en el mundo, recién adoptado y Bill fue muy bueno conmigo.

Jamie sonrió al escucharlo, su padre era muy cariñoso en el fondo aunque algunas veces con él había sido demasiado estricto.

—Mi padre escribía un diario—dijo Roger de repente—Tal vez escribiera algo de esa época.

—Pero…leer algo tan privado…—empezó a decir Jamie negando con la cabeza.

—Si podemos descubrir que pasaba con tus padres en esa época, no será tan malo leerlo—dijo Roger poniéndose en pie—Sé donde lo guarda mi madre, será solo un momento.

Jamie cedió a regañadientes y aceptando su mano se puso en pie y regresaron al coche.

.

Decidió regresar a Inverness cuando empezó a hacer más frío y se quedó sin lagrimas sin derramar. Se secó la última y entró en el coche justo cuando empezaba a llover.

Condujo con cuidado hasta Inverness pero antes de regresar a la casa de Scott paró ante el ayuntamiento. Quería saber quienes era los actuales dueños de Lallybroch, y qué había pasado para que estuviera en ese estado.

Por suerte dio con una secretaria amable que le facilitó la información sin ningún tipo de impedimento.

—*He conseguido la cadena de titularidad de la propiedad conocida como Lallybroch o Broch Tuarach, y he encontrado esto*—explicó la secretaria mostrándole un antiguo documento—*Es el primer documento que tenemos en nuestros archivos, una escritura de propiedad que se transfiere de James Alexander Malcom McKaulitz Fraser a James Jacob Fraser Murray. La propiedad fue transferida en 1746, como testigos Georg Owen McDougall Fraser y William McKaulitz Fraser*

—Si—susurró Bill sonriendo al reconocer su propia firma.

Recordaba el momento en que los padres de Thomas decidieron marcharse de Escocia para que él pudiera nacer en Leipzig, como dejaron Lallybroch en manos de los tíos de Thomas y nombraron nuevo señor de Broch Tuarach al primogénito que llevaba el nombre del padre de Thomas en su honor.

Georg y él firmaron como testigos, y 300 años después el documento aún existía y se estremecía al ver su nombre escrito de su puño y letra.

— *¿Y después de eso?*—preguntó Bill.

—*Varios Murrays parece, la propiedad se quedó en la familia durante varias generaciones*—explicó la secretaria—*Le he hecho una copia del documento, puede quedársela*

—Muchas gracias—dijo Bill cogiendo la copia—*Una última cosa. ¿Es posible hacer una búsqueda genealógica?*

— *¡Claro! ¿Cuál es el nombre?*

—Roger Wakefield Fraser—murmuró Bill.

Quería conocer las raíces de Roger, era mucha casualidad que se apellidara Fraser. ¿Sería un descendiente de la familia de Thomas también? Había dicho que su padre se llamaba Georg, quizás le habían puesto el nombre en honor a algún antepasado y el único Georg Fraser que Bill conocía y recordaba con cariño era el primo de Thomas…

Continuará…

aquí es la famosa escena de Claire (Bill) recordando mejores tiempo al ir a Lallybroch, os dije en su momento que la escena no tenía nada que ver con mi fic, pero en esta versión por supuesto que si.

Os dejo de nuevo el enlace para que recordéis la escena y al verla podéis haceros una idea mejor de lo que ha sentido Bill en esos momentos:

https://www.youtube.com/watch?v=9L6sb-boclI

cuando Jamie mira el patíbulo y se estremece, está viendo donde el padre de Thomas y abuelo suyo, Jamie Fraser fue azotado por el capitan Jost. De ahí que se le de escalofríos verlo.

os dejo un enlace donde he sacado alguna información más del fuerte William:

https://outlander.fandom.com/es/wiki/Fuerte_William

por lyra

Escritora del fandom

2 comentario en “Once in a lifetime. Alternativo 41”
  1. Actualiza por favor….
    Que será lo que descubre Bill sobre Roger??? Y Jamie sobre sus padres…. ojalá no sea nada malo que origine una reptura con su padre Bill, al contrario, pueda entender porque sufre y sabe4 sobre su origen.

  2. Bill y James están de vuelta en Inverness, Roger llevo a James a visitar el fuerte williams, donde su abuelo fue azotado. Bill va investigar sobre el origen de Roger, ahora que sabe que es un fraiser.
    Nos leemos en el próximo, saludos 😊

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!