Once in a lifetime. Alternativo 58

«Once in a Lifetime» Fic de lyra

Capítulo 58

Edimburgo, año 1764

Con el nuevo día parecía que la paz reinaba de nuevo en Lallybroch. Claire había podido convencer a Bill de que se quedase al menos esa noche en la casa para poder poner en orden sus pensamientos y cuando amaneció comprobó que dormía plácidamente, aunque en el fondo sabía que se habría pasado la mitad de la noche llorando.

Suspiró y entró en la habitación, había quedado en pasarse a ver a la preciosa hija que la mujer de Morgan había tenido el día anterior, y sabía que Bill querría acompañarle, seguro que echar una mano como en los viejos tiempos le haría mucho bien.

Se sentó en el borde de la cama y cogiendo un largo mechón azabache del pelo de Bill se lo echó a un lado para verle mejor la cara.

—Bill—llamó en voz baja.

Le vio parpadear y abrir los ojos segundos después. Por un momento no sabía donde se encontraba, pero al aclararse su visión y verla a ella sentada en la cama todo volvió de golpe a su memoria.

— ¿Puedes mandarme de vuelta a casa, por favor?—suplicó Bill con un hilo de voz.

— ¿Sigues queriendo regresar a tu época?—preguntó con tristeza Claire.

—Si, aquí no me retiene nada—murmuró suspirando Bill.

—Tienes a Thomas, a quien no has dejado aún explicarse—apuntó Claire—Escúchale por favor, mi hijo solo lo hizo porque creyó que era lo correcto.

Esas palabras le hicieron dudar, bien era cierto que Bill no le había dejado explicarse, empezaron a gritarse el uno al otro y luego pasaron a revolcarse por el suelo hambrientos de amor. Hasta que el primo Jamie les separó, y entonces volvió a la realidad de golpe, pensando solo en que Thomas le había engañado y no merecía ser perdonado.

—Venga, quiero que me acompañes a casa de Morgan—dijo Claire más animada al ver como le cambiaba el gesto de la cara—Su mujer Clarise ha tenido una hermosa niña a la que han llamado Katherine.

Bill sonrió al escucharlo, le apetecía mucho volver a sentirse útil en algo relacionado con la medicina, así lograría apartar de sus pensamientos por lo que habían pasado el día anterior.

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Se dio prisa en vestirse y desayunar, Claire ya le esperaba sentada en una carreta donde viajarían hasta la casa de Morgan. En ella habían cargado algunas provisiones y algo de ropa de bebé que había por Lallybroch y ya no era usada.

Salió de la cocina terminando de ponerse la chaqueta, momento en que Thomas apareció de repente y se le quedó mirando extrañado.

— ¡Bill!—llamó Thomas.

Pero Bill siguió su camino sin querer mirarle, aún no entraba en sus planes perdonarlo.

—*Nunca voy a recuperar estos 18 años*—empezó a decir Thomas, sabiendo que era su última oportunidad de hacerle cambiar de opinión—*O la vida que vivimos juntos pero quiero hacer las cosas bien*

—*Sabía que sería arriesgado*—interrumpió Bill—*Que podrías ser una persona diferente, que los dos seríamos diferentes*

—*Sigo siendo la misma persona de la que te enamoraste*—dijo con firmeza Thomas.

Pero Bill no lo podía asegurar, habían cambiado muchas cosas como por ejemplo que el que fuera su primer amor aunque Thomas lo quisiera negar, fuera en esos momentos su esposo. Y se lo había ocultado por cobardía, o miedo.

Sacudió la cabeza y siguió su camino, Claire le esperaba sentada en la carreta observando su encuentro y rezando para que pudieran hacer las paces y ser los de antes.

— ¿Te vas?—preguntó con miedo Thomas yendo tras él.

— ¿Quieres que me vaya?—preguntó a su vez Bill.

— ¡Claro que no!—contestó con firmeza Thomas—Eres mi único amor, después de ti…nadie ha podio ocupar mi corazón, lo sabes.

— ¿Eso es verdad?

La voz de Andrew les hizo volverse. Había aparecido como un fantasma y en esos momentos les apuntaba con un arma.

— ¡Andrew!—gritó Thomas al verlo.

Al momento se interpuso entre él y Bill, protegiéndolo con su cuerpo. Desde la carreta Claire los miraba con la respiración agitada.

—*No me quedaré en casa sentado viendo como se va contigo*—siseó Andrew fulminando a Bill con la mirada—*He venido a proteger lo que es mío*

—*Esto no es culpa de Bill*—insistió Thomas.

—*Es hora de que nos deje en paz, de que salga de nuestras vidas*—insistió Andrew.

—*Tú y yo no hemos vivido en la misma casa más de un mes*—apuntó Thomas sin dejar de esconder a Bill tras su cuerpo.

—*Tal vez no era perfecto, pero eras mío*—dijo Andrew sintiendo que la voz se le quebraba.

Entonces se le disparó sin querer el arma de lo nervioso que estaba, viendo como Thomas recibía una bala en su hombro y caía al suelo con pesadez.

— ¡Thomas!—gritó Andrew corriendo hacia él.

Pero Bill se movió más rápido y de un empujón le hizo a un lado.

— ¡No le toques!—gritó con rabia.

Andrew rompió a llorar y viendo el desastre que había ocasionado salió huyendo de Lallybroch.

— ¡Thomas!—llamó Bill corriendo a ver como estaba.

Se inclinó para ver la herida, Thomas gruñía en el suelo sujetándose el brazo derecho. Claire corrió a su lado y entre los dos le pusieron en pie y entraron en la casa.

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El sonido del disparo había hecho que todos los habitantes de Lallybroch bajaran a ver que había pasado, descubriendo a Thomas herido.

—Vamos a llevarle a la mesa—dijo Bill, señalando el comedor con la cabeza.

El primo Jamie corrió a despejarla mientras que Bill daba órdenes.

—Necesito alcohol, vendas limpias y agua—pidió Bill, sin dirigirse a nadie en particular—También aguja e hilo.

— *¡Qué más da otra cicatriz!*—gruñó Thomas dejándose llevar.

Se sentó en el borde de la mesa y dejó que entre Bill y su madre le quitaran el chaleco y la camisa, teñida ya de sangre.

— ¿Quién ha sido?—preguntó Jamie corriendo al lado de su hijo.

—Andrew—contestó Bill con rabia en la voz—Necesito alcohol.

Jamie asintió con la cabeza y fue a por él. Bill se inclinó sobre el brazo de Thomas para estudiarlo mejor. Tenía varios impactos de los perdigones, 4 en total que apenas sangraban y eso era buena señal.

—*Sólo son unos perdigones, nada más*—murmuró Thomas, agradeciendo la suavidad con la que Bill le estaba tratando.

Sentía un dolor agudo en el hombro pero sabía que estaba en buenas manos. Y no podía dejar de pensar que sentir de nuevo las manos de Bill sobre su desnuda piel era un auténtico placer, aunque estuviera herido y el dolor le impedía respirar con normalidad.

Pronto apareció Jamie llevando en sus manos una botella de whisky y una copa que dejó sobre la mesa al lado de su hijo.

— ¿Es grave?— pregunto con preocupación.

—No, solo tengo que sacar los perdigones y dar unos puntos—explicó Bill.

—Solo necesito una venda y nada más— murmuró Thomas cogiendo la copa que su padre le pasaba.

— *¿Has olvidado lo que te expliqué sobre las infecciones?*— preguntó Bill en voz baja.

Thomas sólo gruñó como respuesta, claro que se acordaba y sabía que si no se curaba bien la herida podría infectarse y hasta perder el brazo. También sabía que hurgar en las herida para sacar los perdigones sería muy doloroso y tras tomarse de un trago la copa de whisky que su padre le había servido le arrebató la botella de la mano y llevándosela a los labios empezó a beber con los ojos cerrados.

Bill sabía que en esa época no había otra cosa aparte de whisky que podía usar como anestesia y dejó que bebiera lo que quisiera aunque sabía que era muy imprudente operar con un paciente con tanto alcohol en la sangre pero en esos momentos no tenía nada más a mano.

—Túmbate—pidió Bill mientras se desabrochaba la chaqueta.

Thomas así lo hizo con ayuda de su madre sin soltar la botella de whisky. Empezaba a sentirse embriagado y lo deseaba con todas sus fuerzas. Suspiró y cerrando los ojos dejó que Bill le curase.

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Una vez con su paciente «anestesiado» Bill tomó el mando y cogiendo un cuchillo que el primo Jamie le había llevado pidió a Claire que pusiera al fuego la hoja para poder desinfectarlo.

Mientras empezó a estudiar las heridas de Thomas tocándolas con suavidad con la yema de sus dedos. Previamente se había lavado las manos en el agua caliente que también le habían llevado y echado alcohol por ellas. Era lo único que se le ocurría como medida higiénica.

Una vez todo listo se pusieron manos a la obra y entre él y Claire fueron extrayendo uno a uno todos los perdigones, comprobando que no dejaban ninguno dentro de Thomas.

Solo hubo un perdigón que se le resistió, estaba más profundo y Bill temía que hubiera tocado una arteria. Si no tenía cuidado Thomas podría desangrase, pero por suerte y con su gran experiencia pudo extraerlo sin causar consecuencia alguna.

Suturó y vendó las heridas ante la atenta mirada de Claire que no podía dejar de asombrarse de lo bien que se maneja Bill con su improvisado «bisturí», y luego cuando tuvo que coser las heridas estudió atentamente cada uno de sus movimientos pensando que esos años que le sacaba de ventaja estaban muy bien aprovechados.

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Una vez terminada la operación, vendaron las heridas y con ayuda de Jamie Thomas fue llevado con cuidado a su habitación para que descansara y se le pasará la borrachera.

—Quédate con él mientras que yo voy a atender a la mujer del Morgan—pidió Claire sabiendo que Bill no iba a negarse a dejar a un paciente desatendido.

Y Bill supuesto que accedió.

&

Pasó el resto de la mañana vigilando a su paciente y comprobando que las vendas estaban bien ajustada y no había fiebre alguna.

Cuando Thomas se fue despertando poco a poco lo primero que vio al abrir los ojos fue a Bill sentado en una silla cerca de la cama, cruzado de brazos y mirándome fijamente con el ceño fruncido.

— ¿Vas a estar enfadado siempre conmigo?—preguntó suspirando Thomas.

—Aún me debes una buena explicación—murmuró Bill.

Thomas lo sabía, y también que era el mejor momento para hablar estando a solas y sabiendo que después de haber sido disparado Bill estaría más receptivo.

—Cuando dejé la casa de la familia Dunsany no tenía otro sitio al que ir que no fuera Lallybroch—empezó a relatar Thomas—El primo Jamie me recibió con los brazos abiertos y a pesar de que entretenía mis días trabajando en el campo y cuidando los caballos no podía evitar sentir mucha tristeza a volver a pisar un hogar en donde siempre pensé que terminaría mis días junto a ti.

Bill no pudo evitar sentir nostalgia al escuchar sus palabras pues eso siempre fueron sus planes de futuro que fueron rotos por culpa de Culloden.

—Pasaron los meses y llegó la Navidad…la primera que pasaba en Lallybroch desde hacía años—recordó Thomas sonriendo sin poder evitarlo—Joan había decorado la casa con ayuda de sus hijos, esa noche celebraríamos una pequeña fiesta y fue allí donde volví a encontrarme con Andrew.

Bill le escuchaba en silencio, tratando de imaginarse lo que sería pasar una fecha tan señalada en esa casa que ya consideraba su propio hogar.

—Sentado solo en un rincón, viendo como sus hijas se divertían…me dio pena y tras recordar lo que le había sucedido decidí acercarme a hablar—siguió con su relato Thomas—Retomamos el contacto y sintiéndome responsable de su destino le ofrecí matrimonio, un hogar donde poder criar a sus hijas y que nunca le faltara de nada.

— ¿Por qué te creías responsable de su destino?—quiso saber Bill.

—El día de tu partida…—empezó a decir Thomas arrugando al frente—Tu ataque a manos del capitán Jost, fue porque Andrew le había contado que nuestro matrimonio había sido precipitado, que no era tu prometido hasta el día que coincidimos con el capitán Jost en Leoch. David lo sospechaba y torturó a Andrew para que se lo contara todo…abusó de su cuerpo y una vez mancillado y obtenido sus respuestas lo tiró como un trapo.

Bill apenas recordaba ese lejano día, se quedó en shock y horas después regresaría a su época. Recordaba escuchar algo sobre el destino de Andrew, pero nunca llegó a imaginar que fue tan cruel como Thomas se lo estaba describiendo.

—Marsali, la hija mayor de Andrew es el legado que el capitán Jost le dejó—explico Thomas—Se quedó en estado y mi tío Simon se encargó de buscarle un marido, pero no el mejor. En esa época y con la batalla de Culloden tan cerca no tenía hombres de confianza a mano y Andrew se casó con Jacob McDonald, un bastardo a quien no le importaba criar a la hija de otro. No fue hasta que Marsali fue mayor cuando quiso su propio descendiente y no le importó forzar a Andrew las veces que hicieron falta hasta lograrlo. Fue así como nació Joan, por suerte Jacob murió meses después y Andrew fue libre, pero tenía muchas deudas de Jacob y no sé como sobrevivió sin un esposo y crió a sus hijas hasta el día que yo le propuse matrimonio.

—Tu madre no ha parado de repetirme que había una buena explicación a tus actos, y que tienes un buen corazón—murmuró Bill cambiando su enfadado gesto por otro más comprensivo—Y ahora mismo lo veo, no podías dejar a Andrew desvalido.

—Así es, pero no salió como deseaba—dijo Thomas suspirando—Andrew estaba muy herido, cada vez que me acercaba le sentía echarse a temblar. Nunca compartíamos cama, no era lo que ambos deseábamos y con el tiempo me di cuenta que había sido un error. Le cogí cariño a las niñas, sobre todo a la pequeña Joan. Me recordaba mucho a Billie y volqué en ella todo el amor de padre que no pude darle a mis 2 hijos. Pero aún así, tenía que irme. Sentía mucho destrozar el corazón de la pequeña, pero permanecer más tiempo al lado de Andrew era imposible.

—Y fue entonces cuando te fuiste a Edimburgo—terminó Bill el relato, levantándose de su asiento y sentándose a su lado en la cama.

—Parte del dinero que conseguía con el contrabando lo mandaba aquí a Lallybroch, y el primo Jamie se encargaba de entregárselo a Andrew—explicó Thomas—Nunca le dejé desatendido, con nuestra boda nos mudamos a vivir a las tierras que heredé de mi abuela Helen. Y allí dejé a Andrew con las niñas, tenían un techo y nunca les iba a faltar de comer.

—Pero no era suficiente para Andrew, porque no te tenía a ti—susurró Bill acariciándole con suavidad la mejilla—A pesar de lo mal que lo había pasado, de que entre vosotros jamás iba a haber nada parecido a amor…no puede dejar de pensar que eres suyo y quizás con el tiempo sanarás su malherido corazón.

No podía culpar de todo a Andrew, su vida quedó destrozada y sabía que él tenía parte de culpa al interponerse entre él y Thomas cuando apareció en su época. Había algo entre ambos que se rompió cuando celebraron su precipitada boda para salvarlo del capitán Jost.

Empezaba a pensar que se había portado muy mal con Thomas, le había echado la culpa de todo sin darle oportunidad de explicarse y conociendo su buen corazón, debía haberse dado cuenta antes de que todo lo que había hecho había sido de buena fe.

Y en esos momentos lo único que deseaba era estar a su lado el resto de su vida, la idea de regresar de inmediato a su época había quedado atrás.

Y Thomas lo sabía, podía verlo en sus ojos. Se incorporó con torpeza, lo justo para tener a su alcance los labios de Bill de los que se apoderó con suavidad.

Bill suspiró y se dejó de besar, habían pasado separados una sola noche y parecía que habían pasado años. Le había echado mucho de menos, no quería volver a separarse jamás de su lado.

Se inclinó sobre Thomas con suavidad, quien le hizo hueco en la cama y se metió bajo las sábanas en busca de su cuerpo. Se abrazó a él suspirando, solo quería sentirle entre sus brazos. Cerró los ojos y enterrando la cara en la curva de su cuello pensó que no había otro lugar mejor para pasar el resto de su vida….

Continuará…

os dejo un enlace del momento en que Andrew dispara a Thomas:

por lyra

Escritora del fandom

2 comentario en “Once in a lifetime. Alternativo 58”
  1. Ahora que Thomas le ha contado a Bill sobre las razones que lo hicieron casarse con Andrew fue algo muy noble de su parte. Me alegro que las cosas entre ellos se arreglarán.
    Nos leemos en el próximo, saludos 😊

  2. Había algo sospechoso en esa historia de la boda de Tom, era imposible creer que Tom traicionará a Bill después de jurarle amor eterno… 🤗 por suerte las cosas están aclaradas y Bill volvió a los brazos de Tom 😭😭.
    Ajala Andrew este arrepentido y deje a un lado su odio a Bill….

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