Predicando el futuro 6

Predicando el Futuro” Fic Twc de Scarlett Engel

Capítulo Final Extra: Deseo Cumplido

Mientras todo el mundo piensa en la felicidad de los demás, yo no.

Yo pienso en la mía y la de Bill. Y un poco en la de los G’s, porque a veces los tíos se meten en algunos líos y ahí está el gran Tom Kaulitz salvándoles el cuero. En fin, son mis amigos y compañeros de banda.

A decir verdad, no sé qué decir… Cuando alguien  habla de felicidad pura, se imaginan a un par de enamorados casándose. La chica con vestido blanco enorme y el chico con un traje negro y moño blanco; pero para que hablo de cosas cursis y repetidas.

Mi historia no es de esas, o puede que en un futuro si, pero sería ridículo porque… porque ¿Cómo se vería Bill con un vestido? Hermoso, lo sé. Pero ¿y si el de vestido soy yo? No quiero imaginar la cara de burla de Georg o la de Sam.

Bueno, bueno. En otro orden de ideas, hablaba de MI felicidad. Después de la declaración todo fue maravilloso y hasta ahora lo es. Hay veces en las que queremos encerrarnos en nuestro mundo sin importar la banda o la familia y estar en nuestra burbuja de amor, pero cabe recalcar que, nos exponemos a una vida algo complicada, no quiere decir que debido al estrés y a los paparazzi caigamos en un momento de no tolerarnos más. Al contrario, apoyarnos hasta el fin.

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Momentos como estos, son los que más amo. Estando juntos, los dos, amándonos, deseándonos. Pero siempre hay problemas… los amigos.

–        -¡Hola! Disfrutando sin nosotros, ¡Que malos!

–        -¿Qué quieren? – conteste de mala gana y como no

–        -Tranquilo viejo, solo venimos a decirles unas hermosas palabras de boca de Sam. Para lo del nuevo álbum y eso.

–        -Para las canciones querrás decir, aun nos faltan… ¿tres?- mire a Bill y asintió con la cabeza.

–        -¡Exacto! Según ella, estas palabras están inspiradas hacia ustedes. Se me hicieron bonitas, pero no sé qué piensen- alargo su mano para darme una hoja con aquellas palabras, a decir verdad, la letra de Sam es bonita tanto como las palabras:

Desde aquel día en que te vi, te juro que no puedo dejar de pensar en ti. (Aun lo hago, Bill es mi todo)

Si te fueras en este momento yo… no sé, tal vez moriría. (Hasta esos extremos Bill, yo lo haría)

Te amo y lo hare por siempre, mi corazón es tuyo o por lo menos, lo que queda de él. (Varias decepciones, pero sin embargo, aún queda trozos para ti)

Eres todo para mí y no me cansare de repetírtelo. (¡Jamás! Te lo digo siempre… siempre)

No hay palabras para demostrarte cuanto lo hago, simple y sencillamente eres mi todo.

Mire a Bill, tenía un brillo en los ojos, de emoción. Yo igual.

Me levante de mi asiento y me dirigí hacia aquella libreta donde escribíamos, bueno donde Bill escribe las canciones del álbum. Y apunte esas palabras en la canción que ya casi terminábamos. Me gusto y no solo a mí, a todos.

–        -Bien, ahora solo nos faltan dos.

–        -¿Y cómo se llama esa canción?- pregunto Geo con tonito dominante.

–        -Según Bill… “For you”. La letra que nos mandó Sam, queda acorde el nombre.

–        -Y creo que la canción la hizo pensando en ti si no mal me equivoco ¿verdad, Bill?

Todos volteamos a verlo, sonrió con las mejillas acaloradas y asintió tímido. Los G’s comenzaron a decirle “pícaro”, “cursi”, etc., pero sabíamos que iba en broma. Oh, saber que me dedicara una canción en el próximo álbum, me hace sentir entusiasmado, feliz.

&

Para compensar todo lo que ha hecho por mí, lo invite a cenar nuevamente. Era un restaurant bastante caro, pero estando a su lado, no me importaba, el dinero era lo de menos. El restaurant era muy elegante, no había muchas personas (supongo por lo caro), y eso me gustaba.

Había hecho la reservación apenas unas horas. Calculé mentalmente lo que tardaría Bill en arreglarse, así que la mesa era de nosotros a partir de las nueve y media de la noche. Y si, Bill salió de su habitación a eso de las nueve y nos quedaba media hora para llegar. No lo apresure, porque a mí me faltaba ponerme mis zapatillas y buscar una camiseta acorde mi pantalón (estaba desnudo de la cintura para arriba), opte por una negra con un estampado en rojo.

Al llegar, el mesero nos indicó nuestra mesa con una botella de whisky. Cenamos tranquilos y con pláticas amenas. No nos faltaban las palabras con tan solo mirarnos nos decíamos todo. Para cuando terminamos de cenar, él estaba cansado psicológicamente, se le notaba.

–        -¿Ya te quieres ir?

–        -Me duele admitirlo pero sí.

Pague la cuenta y nos fuimos. Ya en el auto, comenzó a tararear una canción, medio adormilado pero se le entendía una que otra palabra. Se veía realmente hermoso. Sonreí de oreja a oreja. Era como un muñeco de porcelana, frágil y hermoso.

Antes de llegar al garaje de la casa, lo intente despertar sin éxito. Eso me decía que tendría que llevarlo en brazos, no es que me quejara pero a pesar de lo delgado que era, si pesaba. Y recordé unas palabras que un día una viejecilla me había dicho: “los huesos pesan”, y estaba en lo cierto.

Aparque mi auto, guarde las llaves en la bolsa de mi pantalón y anduve hacia Bill, quien dormía plácidamente. Abrí con cuidado la puerta, procurando que no cayera al suelo, no quería provocarle un golpe. Lo alce con cuidado, ya en mis brazos cerré la puerta con un movimiento de cadera, y ahora venía lo complicado. Abrir la puerta.

Toque con el pie sigilosamente un par de veces hasta que alguien abrió. Era Sam, sonrió y rápidamente se hizo a un lado para que yo pasara. Subí las escaleras y lo lleve a mi recamara, hoy quería dormir con él. Lo recosté y le quite sus zapatos, para mí un poco incomodos, pero bueno, que se le podía hacer, así es Bill.

Les dije a los chicos que ya nos dormiríamos, y que no molestaran. Prácticamente me mandaron al carajo, porque estaban entretenidos viendo una película de miedo. Sam casi encima de Gus y Geo con… con su ¿novia? ¡Bah! Daba igual, me volví a donde Bill, me quite mis zapatos, la camiseta y los pantalones solo me quede con mi bóxer. Me metí con Bill a la cama, ya le había quitado la ropa y solo se quedó con una camisa ligera y su bóxer.

Tome una cobija bastante grande para los dos. Nos la tire encima, abrace a Bill por la espalda, le bese los labios, solo un pico. Jamás creí llegar hasta donde estoy.

¿Ya les conté lo feliz que soy? Cierto ya lo hice. Bueno, mi deseo se cumplió. Ahora solo falta uno. ¡Una noche de sexo salvaje con Bill! ¡Eso! Pero tendré que esperar, porque Bill no es tan fácil.

Y bueno ahora lo que me queda es dormir y pensar en un futuro bonito para todos. ¡Buenas noches, tardes o días!

&   F I N    &

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por Scarlett Engel

Escritora del fandom

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