
Fic TOLL de Michelle483
Capítulo 20
Bill llego completamente empapado a casa con los ojos rojos de tanto llanto que ni por un segundo cesaba por nada, estrello su espalda contra la pared y se dejó caer lentamente al suelo con lo único que le pasaba en la mente fue “Le dije no a mi felicidad” , hacer a Megan feliz a él le había destrozado el corazón, levanto su rostro y seco sus lágrimas se cambió de ropa y luego a la cama, no podía dormir el horrible dolor de cabeza no lo dejaba conciliar un apacible sueño solo cerrar los ojos y sujetar su cabeza.
El pelinegro se hizo le dormido al escuchar la puerta abrirse y dejar entrar el olor a lluvia y unos murmullos unos sonidos de tacones se escuchaban por toda la casa y cada vez se hacían más y más fuertes empeorando el dolor de cabeza de el de rastas bicolores la puerta se abrió y luego se cerró, la silueta femenina que contemplaba al chico miro con tristeza el rostro que tenia marcas notorias de lágrimas seria hasta mañana que podría conversar con el pero tal vez era mejor no recordarle del tema.
A la mañana siguiente la pelinegra llego donde el menor encontrando temblando bajo las sabanas. —¡Bill! , —grito angustiada yendo inmediatamente al lado de su pequeño hermano—¿Bill que te pasa, te sientes mal? —decía tocando su frente notando que su piel ardía en llamas de calentura, Bill no respondía tenia sus ojos cerrados y sus mejillas rosadas su cuerpo temblaba de calentura—santo cielo, y ¿ahora?, —se preguntó así misma, toco su pecho y agarro el teléfono de Bill suerte que no lo llevo a la cena si no lo hubiera arruinado con toda la lluvia que recibió anoche, marco rápidamente el número de Alicia y espero unos segundos antes de que la rubia contestara — ¡Alicia!.
—¿Ginger, Que pasa porque suenas tan alterada?
—Es Bill esta ardiendo de calentura no se que hacer —dijo desesperada
—Tranquila ya iré, y tendré que llamar a Tom
—¿Tom?, no crees que se pondrá peor si lo logra ver—recordó al momento de acariciar el cabello de su hermano
—El si pero no s como debe estar emocionalmente Tom….pero lo intentare—concluyo antes de colgar.
En otro lado un trenzado sin ninguna gana de tratar de ponerse una simple sudadera, su mente lo traiciono recordando el episodio de anoche no pudo evitar las lágrimas traicioneras que rodaban por sus mejillas tenia unas ojeras muy marcadas y no aguantaba mas los ojos cansados y adoloridos que en la noche no pararon de expulsar lagrimas, en el filo de la puerta entrecerrada lo miraba una pequeña niña castaña con tristeza y culpa entro lentamente para que su padre no se diera cuenta de su presencia.
—¿Papi? —pregunto, haciendo que el mayor secara sus lágrimas y se enderezara
—Hey, princesa ¿Qué tal? No te oí entrar—dijo fingiendo una sonrisa y poniéndose su sudadera negra.
—¿Estas bien? —pregunto preocupada yendo a abrazar su rodilla—no me gusta verte llorar.
—Disculpa—la levanto y la sentó en sus piernas—pero no me siento de ánimos hoy—le dijo cansado
—Es mi culpa—bajo la mirada—es mi culpa por que estas así….
—Tu No tienes culpa de nada—menciono tratando de animarla
—Si la tengo—asintió—por mi culpa Bill te rechazo anoche—el trenzado suspiro y cerro sus ojos, el sonido de su celular lo hizo abrir de golpe sus ojos y atendió su celular
—¿Alicia?
—Tom, Bill se…..siente mal bueno esta enfermo estoy en su casa tiene una calentura muy alta, no puede hablar…emm…no se…
—iré para ya con Gustav—colgó—Megan quieres ayudar a Bill
—¡Si! —dijo rápidamente
—Entonces vamos a su casa—dicto.
Los tres llegaron cuanto antes a la casa de Bill, cuando entraron fueron recibidos por Alicia quien los llevo donde Bill estaba con un trapo húmedo sobre la frente y postrado en la cama se veía muy mal.
—Lo voy a revisar—dijo el rubio con su maletín en mano y acostarse a la par de el, saco su fonendoscopio y reviso la respiración acelerada de Bill—esta mal muy mal….—guardo su fonendoscopio—como anoche recibió mucha lluvia normal mente le daría una gripe grave que se le quitara con una aspirina pero como estuvo mucho tiempo bajo la lluvia lo enfermo mucho, necesita pastillas, jarabes, mantener su cuerpo frio.
—¿Tienes pastillas? —pregunto Ginger
—Si, aquí están—saco las pastillas pequeñas—el jarabe—lo saco—pero yo no puedo cuidarlo tengo que volver al hospital—dijo mirando a todos esperando a un voluntario.
—Yo tengo que ir a la guardería—dijo Ginger
—Yo no puedo tengo varias citas—agrego Alicia
—Nosotros podemos—se ofreció Megan
—¡Perfecto que se que den ellos! —exclamo alegre la pelinegra
—Sin ofender pero Bill se puso mal por esto, creo que se puede alterar o ponerse mas grave si los ve o los oye—argumento serio—pero probemos mi teoría Tom acércate a Bill háblale—el trenzado con un poco de duda se sentó a la par del chico y acaricio su cabello.
—Bill…Bill—susurro, el pequeño entre abrió los ojos y se alejo de el comenzando a temblar mas y a gimotear—¿Qué pasa? —dijo alejándose pensado que había causado un problema
—Lo asustas—menciono Alicia—le pones los nervios de Punta no lo puedes cuidar tu
—¿Y quien lo puede cuidar? todos ustedes tienen que trabajar—todos los presentes se miraron entre si y le dieron la razón a Tom, Gustav se acercó al pelinegro y sobo su espalda.
—Tranquilo Bill…shhh soy Gustav—dijo metiéndole un termómetro en la boca—tranquilo te pondrás bien, Tom si te vas a quedar ten cuidado de no hablarle lo puedes alterar mucho si pasa algo me llamas dale las medicinas cada veinte minutos y—rasco su frente—ven acércate—el trenzado obedeció, saco el termómetro de la boca de Bill y miro su temperatura—Mira Bill tiene treinta grados eso es muy grave que no llegue a los cuarenta grados has todo lo posible, pero si llega—saco una vacuna de su maletín asustando a Tom—Lo tienes que vacunar…..podría convulsionar, cuídalo, cuídalo mucho y no te aproveches de el—dijo serio
—Are lo mejor lo prometo—exclamo agarrando la vacuna y metiéndosela en su bolsillo derecho.
Continúa…
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