Título del capítulo sacado de la canción de OBK
Tu recuerdo es mi desgracia…no hago más que recordar
El silencio me atormenta… necesito mucho más
Mi conciencia es la culpable… Pues no entiende que tu ausencia es verdadera
Y mi tristeza lo que quiere es olvidar.
Fic Slash de lyra
Capítulo 10: ¿De que me sirve llorar?
Se quedó inmóvil sin saber qué hacer, viendo cómo tras unas últimas succiones el cuerpo del productor se ponía tenso y se derramaba en la boca de Bill…
Sintió una arcada, se volvió con rapidez y su mirada chocó con la del batería, que de pie tras de él le pedía silencio llevándose un dedo en los labios y echó a andar hacia los baños.
Le siguió sin acabar de entender lo que acababa de presenciar. Entró de nuevo en el baño del que no debió salir jamás y se dirigió a los lavabos a beber un poco de agua que recogió con ambas manos, mientras era observado por su amigo que se apoyó en la pared con los brazos cruzados.
—Duele, ¿verdad?—preguntó Gustav de repente.
— ¿Qué?—logró susurrar Tom con la cabeza aún inclinada.
—Ver como las personas a las que quieres se hacen daño a sí mismo sin querer evitarlo—explicó Gustav dolido.
Alzó la cabeza y vio su expresión a través del espejo, como fruncía el ceño con dolor y se mordía los labios para que no se le escaparan los sollozos. Vio como sus ojos se llenaban de lágrimas y una le bajaba lentamente por la mejilla.
Se giró para verle mejor. Quería preguntarle muchas cosas, ahora que sabía que Bill jamás le iba a decir nada.
— ¿Te ha dejado por David?—preguntó Tom en voz baja.
Pero la única respuesta que obtuvo de Gustav fue una sonora carcajada que le dejó atónito.
—Tom, por favor… ¡abre los ojos de una maldita vez!—gritó Gustav enojado.
—No…no entiendo…. —tartamudeó Tom pestañeando.
—Tu hermano no me ha dejado por David, porque nunca ha estado conmigo—le dijo Gustav casi a gritos.
— ¿Qué…?—susurró Tom sin entender.
Gustav resopló enojado. Se limpió con furia las lágrimas que se le habían escapado y comenzó a pasear por el baño. Enfadado con el guitarrista por tener la mente tan cerrada, por pensar solo en él y no ver lo mal que lo estaba pasando su propio hermano.
Enfadado con el cantante, por buscar en otras personas el amor que él le daba, por dejar que usaran su cuerpo solo para el sexo, carente de sentimientos, haciéndole arrastrarse tras el primero que le tendía una mano sin importarle que fuera esa basura del productor.
Enfadado consigo mismo porque le iba a traicionar una vez más. En su mente se repetía que lo hacía por su bien, pero en el fondo sabía que eran los celos los que iban a hablar por él.
—Que tu hermano se está tirando al grupo entero, productor incluido—explicó Gustav furioso.
Las palabras resonaron en su cerebro una y otra vez. Bill….con el grupo… ¡con David!…
Negó con la cabeza. No lo podía creer. Era una broma que le estaban gastando entre todos, lo que había visto hacía unos minutos era una pantomima…
—Si, es la verdad—aseguró Gustav al verle negar.
— ¿Por…qué…?—logró susurrar Tom.
—Pregúntaselo a él—murmuró Gustav señalando la puerta con el dedo.
Se giró al momento, cruzando su mirada con los tristes ojos de Bill, quien no esperaba encontrarlos a los dos en el baño, y menos a Tom en ese estado, pálido y con los labios ligeramente separados, jadeando como si hubiera visto un fantasma.
Gustav pasó entre los dos hermanos sin mirar al cantante. El daño ya estaba hecho, que se las apañara él solito. Se cansó de esperar, y de guardar un secreto que solo les traía más daño a todos.
— ¿Bill?—llamó Tom casi sin voz.
Pero el cantante no le respondió. En su mente revivían los minutos anteriores, cuando el productor le dejó marchar una vez satisfecho…
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—Sigue…..no pares….ya voy….
Con los ojos cerrados escuchó sus palabras y separando los labios dejó que el productor se derramase fuera de su boca, apartando el cuerpo fuera del alcance de su orgasmo. Se levantó y le dio la espalda mientras se limpiaba los labios con una mano y las mejillas con la otra.
—Vamos, no llores ahora—dijo David al escuchar un sollozo.
Suspirando de placer, se recompuso la ropa mientras silbaba sonriendo.
—Ya sabía que recurrirías a mí en cuanto vi salir a tu hermano—rio David a su espalda—Sé que te cansarías de los gimoteos de Gustav, pidiéndote una y otra vez que le escogieras a él. Y de Georg…mejor no hablar de él. Le da igual quien se la chupe con tal de sentir algo de placer….
— ¡Cállate!—se enfrentó Bill girándose—No sabes nada de mi….no me conoces…
— ¿Y quién te conoce de verdad? ¿Tu querido hermano? —picó David sin dejar de reír— Si se entera de lo que estás haciendo se le caería el alma a los pies.
Sabía que era cierto. Tom ya estaba incómodo con él y solo porque había descubierto que era gay. Si se enteraba de lo demás le retiraría la palabra para el resto de su vida. Y eso no lo podría soportar…verle a su lado pero sentirle muy lejano….que no le ofreciera un abrazo cuando más lo necesitaba, unas palabras de consuelo por lo mal que se estaba sintiendo….
—No pienses en eso—dijo David al verle el gesto de dolor que le recorría su cara—Sabes que siempre puedes contar conmigo. Yo jamás te abandonaré. Y me trae sin cuidado con quien más te quieras acostar. No me importa compartirte con los demás.
Y tras decir eso, pasó a su lado y se marchó silbando de nuevo, dejando al cantante con la vista fija en la pared de enfrente, sintiendo como el estómago se le revolvía.
Dio media vuelta y echó a correr hacia al baño, llegando a tiempo de escuchar las últimas frases de una conversación que siempre temió oír.
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—Que tu hermano se está tirando al grupo entero, productor incluido—escuchó la furiosa voz de Gustav, viendo cómo Tom negaba con la cabeza—Si, es la verdad.
— ¿Por…qué…?—logró susurrar Tom.
—Pregúntaselo a él—murmuró Gustav señalando la puerta con el dedo.
— ¿Bill?—llamó Tom casi sin voz.
Pero no le pudo contestar. Sintió un gran nudo en su estómago que subía hasta su garganta impidiéndole hablar y respirar. Vio como el batería pasaba por su lado sin mirarle, pero él había podido alcanzar a verle la expresión. Los ojos llenos de lágrimas, una paz que le recorría la cara.
— ¡Bill!—gritó esa vez Tom.
Se quedó quieto en su sitio. Los pies no le obedecían. Quería echar a correr y no parar hasta que sintiera que los pulmones le iban a estallar. Aun así no pararía. Preferiría ese dolor físico al que estaba sintiendo en su alma en esos momentos.
— ¿Cómo has podido hacer esa atrocidad?—exigió Tom dando un paso hacia él.
No pudo evitarlo y rompió a llorar delante de él, pero sus lágrimas no le ablandaron. Al contrario, le hicieron odiarle más si se podía.
—Con Gustav…Georg… ¡David!—gritó Tom el último nombre.
Se cubrió la cara con las manos, avergonzado ante la furiosa mirada de Tom. Sentía que las piernas le temblaban y poco a poco fue cayendo al suelo de rodillas, pero los brazos de Tom le cogieron con fuerza por los hombros y le sacudieron con violencia.
—Mírame al menos, ya que no te atreves a hablar—exigió Tom muy cerca de su cara.
Logró destaparse, pero dejó sus ojos inclinados, viendo el agitado pecho de Tom mientras los sollozos se le escapaban de los labios.
—Dame una buena explicación para tu comportamiento, algo que no me haga pensar que eres un enfermo—dijo Tom con dureza.
—Yo….no lo sé…. —balbuceó Bill.
— ¿O no me lo quieres contar? Déjalo, si ya me da igual—dijo Tom soltándole de golpe—Sea lo que sea, te lo has buscado. Allá tú si quieres vivir esa mierda de vida, a mí ya no me importa lo que te pasa. Me da igual si lloras o ríes, has dejado de ser mi hermano.
Salió del baño dando un portazo, sin importarle que Bill gritase frustrado desde el suelo en el que había caído cuando le soltó, cuando dijo esas palabras que tanto miedo le daba escuchar.
Ya no era su hermano….sus sentimientos le daban igual…
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Nadie supo que pasó ese día. La sesión de fotos terminó de una brusca manera. Al parecer al cantante le había dado una crisis de ansiedad. Se lo encontraron tirado en el suelo del baño sin poder dejar de llorar. Rápidamente se lo llevaron al hospital, donde le diagnosticaron la crisis y tras administrarle un suave sedante le dejaron ingresado en observación unas horas…
Las cuales pasó solo porque su hermano se negó en rotundo en estar a su lado. El grupo no dijo nada al respecto, ni siquiera el productor. Pero el equipo que les acompañaba en las giras ya murmuraba y hacía conjeturas.
Al parecer alguien escuchó una fuerte discusión en el baño. No llegó a escuchar las palabras exactas, pero escuchó claramente la voz del hermano mayor echándole en cara algo al pequeño, gritándole que ya no era su hermano y escuchando un portazo al final.
Cuando Bill pudo dejar el hospital volvieron al hotel, en donde pasó la noche en vela sin poder dormir. Sentado en la cama abrazándose las rodillas y con la cara enterrada en ellas, buscaba algo que le hiciera seguir viviendo. Ya no podía contar con Tom para nada, ya no le quedaban lágrimas….
Y aunque las tuvieras, ¿de qué le serviría llorar?
Se sentía herido en el alma, creía que podía cambiar ese cruel destino que le decía que nunca más conseguiría a su hermano, que estaba fuera de su alcance. Pero eso ya no importaba, porque había salido a la luz su secreto más oscuro y Tom ni le hablaba ni le miraba.
Tenía que sacárselo de la cabeza, pero no hacía más que recordarle una y otra vez. Como le repudió, como le miró a los ojos y le odió.
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Tras una noche en vela, se levantó a la mañana siguiente dispuesto a seguir su vida desde donde la dejó, si es que a eso se le podía llamar vida.
Tras vestirse y ponerse unas grandes gafas oscuras, bajó a desayunar pero al ver a sus compañeros sentados juntos, él lo hizo en la mesa más alejada, agachando la cabeza y jugando con el bol de cereales que una nerviosa camarera le puso delante.
—Veo que ya te has levantado—escuchó esa voz desagradable a su espalda.
Ni se molestó en contestarle, y menos mirarle.
—Si te encuentras ya bien, tenéis una actuación esta tarde—siguió David.
Se encogió de hombros como respuesta y siguió con su desayuno. Suspiró cuando el productor se alejó, pero su momento de calma le duró poco cuando un arrepentido Gustav se le acercó.
—Bill….
—No digas mi nombre….ni me hables…. —cortó Bill con rabia.
—Lo hice por tu bien—insistió Gustav.
—Pues me has jodido muy bien—murmuró Bill levantándose.
Pasó por su lado sin importar empujarle al ver que no se movía, evitando mirarle a los ojos que en silencio le suplicaban que le perdonase…..que le diera una nueva oportunidad….
Continúa…
Noches enteras sin poder dormir
Buscando razones para no perder
Todo lo que te di
Nunca en la vida pude imaginar
Que hubiera en el mundo tanta soledad
De que me sirve llorar?
….Jamás…estás…De que me sirve llorar?
Herido en el alma una vez más por tí,
creí que el destino lo podía cambiar.
Y el tiempo se me va….no…no.
Tristes momentos para recordar,
Quien tiene la llave de nuestra amistad.
Hoy he vuelto a llorar si…por ti.
….Jamás…estás…hoy he vuelto a llorar…si…por ti
Tu recuerdo es mi desgracia…no hago más que recordar
El silencio me atormenta..necesito mucho más
Mi conciencia es la culpable…
pues no entiende que tu ausencia es verdadera
y mi tristeza lo que quiere es olvidar.
Cuantas maneras para comprender
En todo este tiempo que esperé vivir,
siempre junto a tí.
Toda esperanza de poder salvar
estos seis años de sinceridad
no pueden quedarse aquí, no…no.
….Jamás…estás…no pueden quedarse aquí, no.
Noches enteras sin poder dormir
buscando razones para no perder
todo lo que te dí.
Nunca en la vida pude imaginar
que hubiera en el mundo tanta soledad.
De qué me sirve llorar,ohh ohh
Tu recuerdo es mi desgracia…no hago más que recordar
El silencio me atormenta..necesito mucho más
Mi conciencia es la culpable…
pues no entiende que tu ausencia es verdadera
y mi tristeza lo que quiere es olvidar.
BILL Pero si Tom te viO Gustav no tiene la culpa