Holiii he vuelto. Espero y disfruten. Besos.
Capitulo 3: Mucho gusto Bill, Soy…
Aquella noche Bill no pudo conciliar el sueño su cuerpo dolía y pesaba, el cansancio se apoderaba de él pero el dolor era mucho más fuerte. Necesitaba una pastilla pero Tom las tenía y no quería molestarlo. Decidió ignorar el dolor.
-seguro cesara- se dijo así mismo Bill.
A pocos minutos… se había dado por vencido y decidió buscar a su rastudo hermano. Se posó frente a la puerta del mayor y toco. No obtuvo respuesta alguna por lo que decidió entrar con total silencio, al entrar no pudo percibir nada aquella habitación estaba totalmente a obscuras, ni siquiera los rayos de luna alumbraban un poco. Camino con mucho cuidado conocía la habitación de su hermano pero no de memoria al chico le gustaba mucho cambiar los muebles de lugar. Camino casi arrastras y tentando cada cosa para no tropezar.
Llego a lo que supuso era la base de la cama de Tom, se acercó e inclino un poco para tentar el cuerpo de su hermano.
-Tommy- se inclinó un poco más y al momento se quejó aquel dolor era sumamente intenso – vamos Tom necesito de ti ahora.
Comenzó a sacudir al chico para que este se levantara, ni así aquella figura tan tranquila se levantó, el pelinegro opto por recostarse a su lado y hablarle al oído, al entrar en las cobijas de pronto un calidez lo abrazo y el chico sintió un pequeño alivio.
-aaah se siente bien- dijo en su pensamiento – pero que mierda piensas Bill no es momento.
-Tom por favor- se acercó un poco agitado y cansado, hacer esfuerzo le consumía mas rápido la energía que un iPhone- Tommy estoy a punto de morir.
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Tom sentía como su cama se movía un poco sintió un cálido cuerpo a su lado la sensación era agradable y satisfactoria así que no quiso moverse para que la calidez no lo abandonara. Sintió un aliento tibio sobre su oído y aquello le estaba agradando por que pedía más en su pensamiento.
-Tom por favor- que extraño aquella voz se le hacía familiar- Tommy estoy a punto de morir.
Se exalto al escuchar aquello último, era la voz de Bill pedía su ayuda.
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-Bill – se levantó de golpe al ver a su hermano- necesitas algo?
– pues claro a qué otra cosa podría venir a tu habitación- respondió sarcástico el pelinegro- necesito una pastilla.
-o es eso- bajo de su cama y camino a su escritorio y del cajón saco unas pastillas- toma una y regresa a tu habitación- contesto dándole una orden.
-Pero Tom no puedo dormir- dijo haciendo un pequeño puchero- tengo frio y el dolor es insoportable.
-y es mi culpa no verdad- dijo con un tono de molestia, ignorando la cara de Bill aquella que lo haría caer en su petición.
-pues no, pero- pensó- (si no estuvieras tanto con esa tipa ahora no tendrías que soportarme), por favor Tom solo por hoy.
-mmm- lo pensó un poco- está bien.
Se acostó y e hizo espacio para su hermano, Bill se apegó más a él y lo abrazo, Tom solo asintió a recibir el delgado cuerpo de su igual y lo apego a su pecho.
Hace tiempo que no dormían así de juntos por lo que el pelinegro ya comenzaba a extrañar eso momentos de tranquilidad con Tom. Poco después de 3 horas la temperatura entre las sabanas aumentaba, por el calor Tom se separó del pelinegro tocando su frente el chico ardía y sudaba mucho lo que hizo que Tom se alertara.
Se levantó sin hacer mucho movimiento y corrió al baño para tomar una toalla y la mojo para después salir y acercarse al pelinegro y ponerle la toalla húmeda en la frente. Salió de la recamara y se dirigió a la cocina para sacar un tazón y lo lleno con agua saco unas cuantas toallas más de su armario y las metió al recipiente.
Se puso de rodillas junto a su hermano y comenzó a cambiarle las toallas, sintió como la pijama de Bill estaba completamente húmeda así que decidió cambiarlo. Salió de su habitación con dirección a la de su hermano fue a su cajonera y comenzó a buscar la que contenía las pijamas.
-Valla gustos los de Bill- pensó Tom con una pequeña sonrisa.
La mayoría de las pijamas eran muy infantiles, escogió una de ositos y salió de ahí con la pijama en mano.
Comenzó a desabotonar la playera y a quitársela contemplo por un breve momento aquella piel blanca y lisa. Tomo una de las toallas y comenzó a limpiar el cuerpo de Bill y coloco la limpia, hizo lo mismo con el pantalón, puso la pijama en el contenedor de ropa sucia y cambio una vez más la toallita de la frente, se acomodó de nuevo al lado del pelinegro cuando la temperatura seso, se recostó y concilio el sueño. A la mañana siguiente Bill se levantó y suspiro. se giró y se encontró el angelical rostro de Tom que dormía tranquilamente, lo observo por un momento hasta que el rastudo despertó, repentinamente Bill dejo de verlo.
-Oye- Tom le toco la frente- ya estas mejor?
-Qué?- pregunto Bill
-bueno en la madrugada ardías- dijo Tom saliendo de la cama
Bill se ruborizo y el rubio sonrió.
-no seas mal pensado Bill- dijo Tom sacando ropa de su armario- me refiero a que tuviste temperatura, por cierto ve a ducharte que tal vez estés sucio por el sudor.
-O si está bien- salió de la cama para dirigirse a su habitación y se dio cuenta que su pijama no era la misma.- oye Tom, e no nada.
Estaba a punto de salir de su habitación cuando escucho pasos y atino a que era Simone, Bill se corrió al baño y al llegar resbalo y callo.
-ay MIERDA- se quejó el pelinegro casi a punto de llorar
Tom recorrió la cortina y miro al pelinegro en el piso con pequeñas lágrimas en los ojos.
-pero que mierda Bill- estaba a punto de salir de la ducha para levantar a su hermano pero este lo detuvo cerrando los ojos.
-Shhh- dijo el pelinegro aun con los ojos cerrados y un dedo índice en su boca- viene Simone.
-eh- dijo Tom
-oye Tom- pregunto Simone tocando la puerta
-Que se te ofrece Simone?- pregunto el de rastas
-no sabes si Bill ya despertó- pregunto- toco su puerta pero no responde
-Debe seguir dormido, a lo mejor está cansado- dijo Tom viendo a Bill que aún seguía en el piso- ahora que salga iré a buscarlo para desayunar.
-muy bien, yo ahora salgo para ir a trabajar- dijo Simone- cualquier cosa que necesiten me hablan y hay dinero en la mesilla para cualquier cosa, tengan linda tarde mis amores. Dijo esto entre gritos en el pasillo
Tom volvió a lo suyo y retomo su ducha matutina para relajarse y despertar de una buena vez, en cambio Bill miraba aquella figura que se formaba a través de la cortina.
Imaginaba como seria tocar aquella piel un tanto bronceada y hermosa, tenía celos de aquella agua que bajaba por su piel y la recorría por todos los rincones de su cuerpo deseaba ser aquella gota que chocaba contra sus labios.
-Oh Dios mío Bill que está pensando ahora- se dijo así mismo y daba pequeños golpecitos en su cabeza.
– sigues aquí- volvió a abrir la cortina para ver a un Bill ido y boquiabierto- hey. Trono los dedos para llamar la atención del pelinegro.
– así ya me iba- estaba totalmente pasmado.
-puedes levantarte?- pregunto Tom
-si no es muy difícil- Comenzó a levantarse con gran dificultad- iré a mi habitación a ducharme.
– está bien
Bill salió lentamente del baño y camino a su habitación sumamente adolorido por aquella caída, ahora mismo su cuerpo pedía atención y un baño de agua tibia y velas aromáticas.
-oh Dios.- moría por sentirse relajado y aliviado
Entro rápidamente a la recamara y busco en su cajonera ropa interior y fue al closet para buscar ropa cómoda. Entro al baño y comenzó a llenar la bañera mezclando el agua fría con la caliente, acomodo su ropa limpia en un cajoncito que tenía hay, comenzó a desvestirse; comenzando por la playera se acercó al gran espejo y miro su torso aquellos moretones que aun llevaban un color rojizo para pasar a otros más, tocaba con gran delicadeza y observaba detenidamente, un poco más y seria hecho polvo.
Se adentró en la bañera y gimió de placer al sentir aquella agua tan cálida que lo abrazaba se dejó llevar por la relajación y el olor de las velas. Tardo poco más de lo debido tanto por su dolor como por lo favorable que era estar ahí.
Salió desarreglado y con ropa cómoda solamente para estar en casa, bajo en dirección a la cocina y hay estaba Tom preparando el desayuno y Bill se sentó junto a la mesa el chico había preparado algo ligero y dulce.
-Hola, Bill que tal el baño- dijo posando el plato frente al el chico
-relajante- y sonrió- por cierto que hora es?
– 9:30 más o menos- le dijo mirando el viejo reloj de la cocina- porque harás algo?
-no y tú- dijo el pelinegro
– si iré a la escuela por Estefany
– ha ya veo, está bien- aquel comentario había desilusionado al pelinegro esperaba pasar tiempo con Tom como solían hacerlo cuando eran chicos y faltaban por alguna razón.
Termino de desayunar y se dirigió a la sala solamente vería películas, ya que no tenía otra opción así que escogió puras de vampiros ama ese género.
-porque no le hablas a Andreas para que te haga compañía- le dijo Tom quien hacia las tareas del hogar.
-por si no lo sabias está en la escuela- dijo rodando los ojos
-cierto, bueno iré a la tienda necesitas algo.
– si por favor palomitas, gomitas y soda.
– okey ahora vuelvo.
Bill asintió y se levantó del sofá para prender el DVD y poner su primera película, aquel artefacto estaba demasiado abajo por lo que el pelinegro estaba incómodamente agachado.
-le puedo ayudar jovencito- dijo Jörg
-oh- Bill volteo asustado- ha eres tú, me espantaste- poso una mano en su pecho.
-perdona no quise asustarte- dijo ayudando al pelinegro con el DVD- que raro hoy no asististe a la escuela.
-no y Tom tampoco, estoy en reposo
-Oh ya veo y ¿dónde está él?- pregunto Jörg
-Ahora regresa fue a la tienda por un encargo.
– ¿y tú porque está en reposo?
– es que tuve una pelea y pues yo ja me fue mal- rio irónicamente, siempre decía que había sido una pela para evitar, los sermone y millones de preguntas que le harían por aquello.
-hay muchacho, descansa.- dijo Jörg dirigiéndose a las escaleras- oh, hola Tom- saludo con la mano
-hola Jörg pensé llegabas el fin de semana
-se suponía pero ya he regresado para descansar.- dijo subiendo – pero he traído el trabajo a casa.
Bill comenzó a ver la película y comiendo las gomitas que tenía, aproximadamente 3 horas después Tom bajo arreglado y perfumado, las rastas agarradas en una coleta, y una gorra blanca una camisa demasiado holgada del mismo color de la gorra y unos pantalones de mezclilla y tenis blancos.
-Oh Dios mío, pero que guapo- pensó cuando lo vio entrar a la cocina-¡por dios Tom apestas a loción!
-Celoso porque yo si tengo novia y tú no- decía Tom tomando el celular de la mesilla de centro
-(celoso pero de que no soy yo el que está a tu lado) aja si como digas- fijo su vista en el televisor.
-Bill yo me voy, cualquier cosa busca a Jörg okey.- ordeno Tom
-si está bien, adiós- dijo Bill.
La tarde fue tranquila Bill seguía viendo películas y después Jörg bajo igualmente arreglado y perfumado al igual que su hermano.
-Bill voy a salir- dijo el hombre agarrando su llaves
-(hoy todos salen apestosos y arreglados) si Jörg- dijo Bill resignado a estar solo el resto de la tarde, no era mala idea pero si aburrida.
Después de unas horas de películas, a Bill se le habían terminado las gomitas y tenía ganas de palomitas, se acercó a la cocina y abrió un paquete de papas y prendió el microondas, metió un sobre de palomitas, para que comenzaran a hacerse, Bill bailaba, pero no era porque hubiera música, más bien tenía que ir al baño y pronto su vejiga estaba a punto de estallar, subió las escalera a gran velocidad por lo que tropezó, por un momento olvido su dolor prefiera aguantarlo a hacerse ahí mismo así que ignoro y corrió. Al terminar bajo lentamente tocándose el estómago aquel golpe al fin estaba haciendo aparición.
Busco entre sus cosas aquella cajita con las pastillas para apaciguar el dolor, la tomo y esperando a sentirse mejor saco las palomitas del horno y saco otro paquete de gomitas y volvió su cómodo asiento convirtiéndolo en sofá cama y se acostó relajadamente frente al televisor.
Las horas pasaron y el primero en hacer aparición fue Tom.
-Bill ya llegue- decía el rastudo cerrando la puerta, no obtuvo respuesta así que se dirigió a la sala.
Se encontró con un Bill tranquilamente dormido, realmente era hermoso mientras dormía parecía un ángel, la piel brillaba así que Tom decidió acariciar el hermoso rostro del pelinegro dándose cuenta que Bill estaba ardiendo.
-Bill despierta- decía el chico mientras le limpiaba el sudor con una toallita- vamos niño despierta
El rastudo lo zangoloteaba pero no había respuesta, Bill comenzaba a balbucear parecía tener una pesadilla, hacía gestos y el de mayor comenzaba a asustarse.
-Tom, por favor, no…. No me dejes por favor- pequeñas lagrimas comenzaron a descender de sus ojos pero seguía sin despertar.
El moreno solo lo observaba que estaría soñando su hermano, lo tomo entre sus brazos y se dirigió al baño tenía que meter a Bill en agua para que su temperatura cesara, no fue un martirio subir las escaleras su hermano era realmente liviano casi como una pluma.
Llegando a la habitación dejo a un Bill sudoroso sobre la cama, por lo tanto; él se dirigió a llenar la bañera, cuando todo estuvo listo desvistió a su hermano y lo deposito en la tina a pocos segundos de sentir el agua Bill despertó observando todo a su alrededor, era extraño no recordaba haber ido a tomar una ducha
-por fin despiertas- decía Tom acercándose con una toalla y posando su mano en la frente del pelinegro.
-¿Qué?- Bill simplemente se alejaba del toque de su hermano, analizo bien la situación dándose cuenta que el solo con sus bóxer ajustados.
Se puso totalmente nervioso y simplemente tapo su torso y su entrepierna con sus manos por si aquel amiguillo decidía jugarle una mala broma.
-vamos Bill los dos somos hombres y gemelos.- decía sonriéndole a su hermano- además esas cosa no aprietan demasiado ahí- señalo con su dedo índice a su amiguito.
-Una cosa es ser hombre y hermanos, solo te recuerdo que somos totalmente diferentes del cuerpo o tal vez no tanto a lo que voy es que tu estas más marcado y yo soy puro hueso, y estos son totalmente cómodos a los que tu usas, prefiero que me lo apriete a que ande libremente por donde sea – dijo indignado
– para que lo sepas no uso tan flojos está bien que mi ropa sea demasiada ancha, pero eso no quiere decir que la ropa interior también lo sea, en cambio tu si no usas nada que no sea apretado- decía burlonamente.
– y eso que tiene que ver- preguntaba Bill sacado de onda
-La verdad no lo sé, simplemente lo dije- decía mientras se rascaba la cabeza- y bien tu temperatura ceso.
El pelinegro toco su frente y el suponía que sí, Tom acerco su mano y comprobó que si ya había cesado.
Llego la noche y Tom no quería que Bill volviera a tener calentura pero iba a ser muy cansado estarse levantando a cada rato para revisar que su hermano estuviera bien así que opto por ir a dormir a su habitación, entro sin tocar como si fuera dueño de aquel sitio.
-¿qué haces?- pregunto mientras veía como Tom acomodaba una colchoneta en el piso, una cobija y su almohada.
-que no vez dormiré aquí- ironizo
– ¿pero, porque?- seguía el pelinegro.
-pues porque si, mejor apaga la luz y a dormir.
Bill obedeció y apago la lámpara, entro a su cama y se quedó profundamente dormido en cuanto su cuerpo sintió aquella comodidad de su cama y cobijas.
Por la madrugada una voz despertó al rastudo, las voz era de Bill.
-Tom donde estas- el chico comenzaba a verlo extrañado-no, Tom por favor no me dejes – sintió como su hermano los sujetaba con fuerza.
Toco su frente por si la calentura había regresado y lo hacía delirar pero no, el pelinegro estaba bien de temperatura, solamente estaba teniendo una pesadilla. El de mayor decidió acostarse a su lado para tranquilizarlo y se la paso en vela observando que Bill descansara tranquilamente y las pesadillas no regresaran.
No tenía problema en no dormir y observaba como Bill se aferraba a él, en cambio el ojimarron, admiraba los rasgos tan finos de su hermano era increíble, cómo eran idénticos y a la vez tan diferente, su hermano era demasiado atractivo totalmente afeminado confundible a una chica hermosa, en cambio, el eran un chico y guapo a la vista de las chicas.
Su hermano era de una piel demasiado blanca y suave, Tom se vio tentado a acariciarle el rostro, comenzó por su frente descendió a sus cejas, seguido por sus ojos y acaricio esas largas pestañas y recorrió su perfecta nariz y descendió a sus labios los miro por un momento contemplando lo rosados y seductores que se veían e imagino mil maneras de besarlo.
Tom se acercó lentamente a Bill y rozo sus labios, eran realmente suaves, quería más, comenzó a besarle, eran realmente dulces y estaba deseoso de más, pero si seguía lo más normal era que Bill se despertara y se asustase. Deseaba pasar el resto de su vida besando a Bill de esa manera.
-vamos Tom que mierda estás pensando.
«Tienes novia y tantito peor Bill es tu hermano no puedes hacer eso.- y pensando esto se durmió.»
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Llego el jueves y Bill había despertado completamente bien, tranquilo y sin dolor se levantó, observo que alguien más dormía a su lado lo vio y supo que era su hermano y pensó por un momento pensó en cuando fue que Tom se adentró a su cama. Dejo de pensar en eso se levantó sin hacer tanto movimiento y dirigió a su apretado closet así lo llamaba su gemelo, busco entre toda la ropa algún conjunto bueno para ponerse. Tomo un pantalón negro ajustado y una playera del mismo color con estampado color blanco, lego a su cuarto y lleno la bañera para ducharse y relajar su piel. Se adentró en ella y dejo envolverse por la tranquilidad que el agua poseía.
Después de unos minutos de estar ahí, pensó en el extraño sueño que había tenido en la madrugada al principio fue aterrador pero después fue hermoso lo que realmente anhelaba que pasara. Por fin había podido confesarse a Tom y él había aceptado sus sentimientos.
Después recordó aquel beso el que había soñado y lo había sentido tan real, se acarició los labios.
-oye Bill- esa voz lo saco de su trance-¿estás ahí?
-oh si Tom aquí estoy- dijo Bill
-necesitas algo ¿estás bien?
-si no te preocupes estoy bien.
Aquella mañana desayunaron en el jardín, por la hora del almuerzo Tom fue por su novia al colegio y como siempre llegaba tarde por lo que Bill durmió la mayoría del día.
En la noche todos cenaban juntos en la sala veían una película familiar graciosa, amaba aquello momentos con su hermosa familia, después de un rato siguieron viendo otras películas, al terminar la segunda era tarde por lo que todos se dirigieron a dormir.
A la mañana siguiente Bill ya se encontraba desayunando con su madre y charlaban tranquilamente, después de un rato Tom apareció muy feliz.
-¿A qué se debe tanta felicidad Tom?- pregunto su madre
-hoy invite a Estefany a casa- decía Tom sirviéndose cereal- conocerás a mi novia Simone.
-oh buena idea ¿pero y la escuela?- pregunto Simone
-se suspendieron clases, así que no hay problema.- dijo sentándose en la mesa para desayunar.
Simone observaba como Bill no decía nada y estaba absorto en sus pensamientos.
-¿Que pasa Bill?- preguntaba su madre
-¿Puedo invitar a Andreas?- decía el pelinegro
-claro amor- Simone le daba un beso en la frente
-gracias madre- se levantó y fue a su habitación si terminar su desayuno tomo su celular y comenzó a marcar
-Hola – se escuchaba la voz de su amigo
-Andreas no acepto un no por respuesta- decía le pelinegro en tono un poco amenazante.
-Okey está bien ¿a qué hora en tu casa?- preguntaba su amigo
-Te amo Andreas, a la 1 en punto por favor.- y colgó
Andreas ya sabía que si Bill decía eso era realmente un «ven a mi casa necesito tu ayuda» y en nunca decía que no.
La mañana trascurrió tranquila Bill para nada había abandona su habitación se la paso frente a su ordenador escribiendo un poco de sus canciones o a veces historias algo románticas, aquello que deseaba que sucediera con su amor prohibido.
Una hora después Bill dejo de escribir y apago el ordenador se dispuso a tomar una ducha para arreglarse y ver a su amigo. Entro a la ducha y se relajó un poco, suspiraba y pensaba en aquella pesadilla conociendo su familia.
Salió de la ducha resignado a verla a los ojos para disimular su preocupación.
Una hora después su mejor amigo, se encontraba en la entrada de la casa del pelinegro, toco la puerta segundos después Simone le abrió.
-pasa Andreas, Bill está en su habitación- decía dándole espacio al chico para que entrase.
-Gracias Simone- y subió a la habitación de su amigo.
Toco la puerta de la habitación de Bill segundos después, el pelinegro sonrió y lo abrazo. Andreas se sacó de onda pero igual correspondió al abrazo
– Por nada del mundo me puedes dejar solo okey- decía Bill señalándolo con el dedo.
– Claro, ¿pero de qué?- decía el chico confuso mientras entraba en la habitación del pelinegro.
– Va a venir la novia de Tom.- decía el pelinegro mientras cerraba la puerta.
– ¿Qué? Oh Bill creo que me pegare mucho a ti- decía Andreas para darle seguridad a su amigo.
– Gracias Andreas por eso te quiero.
– Que no me amabas, vez eres bien mentiroso Bill- se burlaba el chico.
Después las horas pasaron y el timbre volvió a sonar, Bill corrió a ver por la ventana y ahí se encontraba la muchacha muy pegada a su hermano.
Bill sintió ponerse rojo del coraje de no poder vengarse de lo que la mujer había hecho, ni el hecho de decirle a él. Agacho su cabeza y solo negaba pensativo. Andreas noto aquello y se acercó a Bill y lo abraso.
El pelinegro dejo salir unas cuantas lagrimas era bueno sacar aunque sea un poco de todo lo que le dolía y molestaba mucho. Después de relajarse un poco Simone entro en la habitación.
-Bill baja Estefany ha llegado- decía la señora con una sonrisa.
-vale Simone ahora bajamos- decía Bill
-está bien los veo abajo.- y salió de la recamara.
Bill solo respiro profundamente esperando que en su exhalación aquellos sentimientos encontrados se fueran, su amigo seguía a su lado sujetándolo fuertemente, quería que sintiera que contaba con él para cualquier cosa si el pelinegro decidía matarla, él le estaría ayudando a esconder el cuerpo.
-Si no quieres bajar no es obligatoriamente y lo sabes- decía limpiándole las lagrimas
-tengo que verla a la cara necesito saber que soy fuerte y dejar de temerle, no sé ¿por qué estoy así? por dios Andy, es una chica no logro comprender, como es que puede contra mí, como es que no encuentro las armas para la batalla.- decía un Bill seriamente triste y enojado.
-Ambo sabemos la respuesta a eso.-contesto Andreas y caminaron a la puerta de la recamara.
Bajaron lentamente hablando de cualquier cosa que distrajera al pelinegro, llegaron a la sala y ahí se encontraban todos platicando muy alegremente cuando Bill entro todos lo voltearon a ver, se quedaron parados y Andreas estaba detrás de él.
-Estefany él es mi hermano gemelo Bill-dijo mientras se acercaban a ellos- y él es nuestro mejor amigo Andreas.
-oh, Bill, eres muy guapo- dijo Estefany sonriéndole, y extendiendo su mano para estrecharla con el pelinegro.
-cómo no iba a hacerlo si se parece a mí- rio Tom
Bill frunció el ceño y lo ignoro volteando a otro lado, estaba extrañado, solamente miro como Estefany saludaba a Andreas y este solo le miraba con molestia.
Siguieron platicando todos sonreían a excepción de Bill que estaba muy callado y distraído estaba totalmente incomodo sentía como la chica lo miraba y eso le daba mucho y eso le causaba que su piel se pusiera de gallina. Ya pasada la tarde Simone fue a poner la mesa para la cena. La chica se ofreció a ayudar pero esta negó y dijo que ayudaba a Bill que estaba en el jardín sacando unas cuantas flores para la mesa.
La chica salió y fue directo a donde los chicos estaba ahí. Andreas ayudándole y reían cuando el pelinegro lo miro su semblante cambio. La chica sonrió con tal acción de él joven sabia el miedo que provocaba en él y eso la hacía sentir bien.
-hola chicos- dijo mientras se acercaba más – Andreas, Simone te llama.
Los chicos se miraron y Bill asintió.
-te espero adentro no tardes, okey-decía el chico entrando a la casa
Estefany miraba al pelinegro y observaba muy seria a Bill, consiguió en pocos minutos lo que quería, logro intimidarlo.
El menor se giró dándole la espalda a la joven y esta se acercó para susurrarle al oído.
– Así que nos volvemos a ver, que gusto no crees- abraso a Bill por detrás.- responde mierda
– ¿Qué quieres que te diga?- si seguía temblando el nervioso lo delataría.
– En realidad nada solo quiero aprovechar este momento a solas- comenzó a burlarse y aprovecho que el pelinegro estaba distraído y lo empujo con fuerza asiéndolo caer al lodo.- para sacar mi frustración como no apareciste en toda la semana era el momento correcto venir aquí.
Bill al caer al piso su rodilla se callera sobre una roca que estaba ahí el golpe fue fuerte haciendo que el pelinegro jadeara de dolor.
-Adiós Bill- salió de ahí y se adentró a la casa.
Bill se quedó un momento ahí tirado luego se levantó, como pudo camino cojeando al interior y estando adentro intento disimular su cojeo y el poco hinchazón que comenzaba a aparecer al entrar miro a todos sentados en la mesa a excepción de Andreas el aun ponía los guisados.
Al entrar todos lo vieron.
-aquí están las flores, escogí las más hermosa para la ocasión – se acercaba a la mesa y las puso dentro del jarrón en medio de la mesa.
– ya te diste cuenta como estas.- decía Tom
-he – ya sabía de qué hablaba su hermano pero hizo como que no- aaah esto -señalo su ropa -no es nada solo que me manche por que las flores estaban muy lejos y pues caí.
Andreas lo miro un tanto confundido, pero a juzgar por como la chica miraba a Bill supo que era mentira lo que su amigo decía.
-vamos a que te limpies- dijo Andreas dejando el ultimo guisado en la mesa, iba a hacer algo eso no se iba a quedar así.
-no hace falta ahora regreso, permiso- y se retiró a su habitación. Ya en las escalares comenzaba a llorar. Ni en su casa estaba a salvo. Cada escalón que subía era un recuerdo de su niñez y lloraba con más intensidad sin que los demás se dieran cuenta.
-Estefany me puedes ayudar- decía Andreas caminando al pasillo.
-ahora vuelvo.- y se levantó de la silla.
-ve a hablar con Bill se veía asustado- le decía Simone a Tom.
El mayor de los gemelos fue a buscar a Bill entro sin tocar a la habitación del pelinegro y lo miro cambiarse y noto una pequeña hinchazón en su rodilla y un color rojo.
-pensé que ya habían sanado- dijo entrando a la habitación espantando a un Bill triste y pensativo- ¿Qué te paso?
-nada- dijo Bill sin mirarlo
-nadie, llora por nada-decía Tom acercándose a su hermano.
Dio un beso en la mejilla del menor y le dijo algo al oído lo que hizo tranquilizar un poco a Bill y sonrió débilmente.
-vamos termina y bajemos- le dijo Tom sentándose en la cama.
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Por otro lado hablaba Andreas con Estefany
-deberías dejar en paz a Bill-decía el chico
-ja ¿de qué hablas?- decía ella
-no te hagas, sabes bien de qué y deberías parar ahora.
– tú no eres nadie para decirme que hacer y que no- trato de darle un golpe, pero fue más rápido y lo detuvo.
-conmigo no harás lo mismo, no soy débil, como Bill.
– lo aceptas, aceptas que es débil y tonto, repugnante y lo que le sigue
– oh es que tienes envidia de el
-jaja no me hagas reír por Dios que tiene el que sea mejor que yo
-supongo que un corazón, un perfecto físico y hermosos sentimientos lo que a ti te hace falta.
Indignada trata de golpear al chico pero de nuevo no fue así y Andreas solo la tomo la mano de la joven y la apretó un poco.
-es mi última advertencia déjalo en paz.
Y se retiró de ahí dejando a una Estefany furiosa.
-Eh regresado- y tomo asiento el joven Andreas
En pocos minutos todos estaban a la mesa y comenzaron a cenar platicaban un poco y reían mucho. Bill hacia lo mismo se había integrado a la plática.
Al terminar Estefany ayudo a levantar los platos.
Bill y su amigo se fueron a su habitación. Andreas pidió permiso a su madre para quedarse el fin de semana con Bill.
Después Tom salió a dejar a su novia pero llego tarde aquella noche.
El fin de semana fue tranquilo nada aburrido con los tres jóvenes. salían mucho y cuando regresaban a casa era para comer chucherías y hacer competencias en los videojuegos, claro Bill siempre perdía y tenía que cumplir castigos que los chicos le indicaban. Aquella noche Andreas regreso a casa y el día siguiente era de escuela y los chicos retomarían clases y seria pesado pues también tenían que ponerse al corriente. Pero tenían a dos buenos amigos que los ayudarían.
El lunes Bill estaba listo arreglado y maquillado. Por lo que muy temprano despertó a su igual Tom sabía que vería a la bruja de su novia en el colegio ya que el fin de semana ni siquiera se la topo y por eso dio gracias, dejo de mortificarse de todo eso tan temprano, desayunaron y tomaron juntos el bus.
-wow, que milagro que nos acompaña, joven Bill- dijo Gustav
-ja yo también te extrañe Gustav- dijo con una sonrisa
-qué lindo.
-¿cómo estas Bill?- pregunto Georg
-Pues tranquilo, recuperado y más sensual que antes-se burló de sí mismo
-em recuperado y tranquilo si te creo, pero sensual lo dudo mucho- bromeo el muchacho.
– jaja pero no más que yo greñudo- Tom le revolvió el cabello y Bill solo de lo volvió a acomodar y a ruborizarse.
-jajaja presumido.
En todo el camino los jóvenes platicaban de muchas cosas, al llegar todos caminaron al salón ya encontrándose ahí se separaron para tomar asiento en sus respectivos pupitres.
Todos estaban en su grupito y haciendo escandalo cuando una figura mayor capto la atención de todos.
Era la maestra Lorenz que entraba al salón.
-Muy buenos días jóvenes- saludo la maestra autoritariamente- hoy tenemos nueva compañera- hizo unas señas y por la puerta apareció una chica de 16 años de edad.
Saludo al entrar sus ojos eran de un tamaño grande y un color claro, eran muy profundos a través de ellos se podía ver la esencia de la chica, su piel era realmente blanca como si años no le hubiese dado el sol, su cabello era negro azabache y con una melena y un copete que llegaba hasta sus cejas, un cuerpo delgado el cual lucia muy bien sus atributos digamos estaba bien proporcionada, era pequeña a menos de la altura de Bill.
-Ella viene de Canadá, trátenla bien.- Bill la veía hipnotizado era realmente hermosa.- bueno señorita puede ir a tomar asiento junto a Bill
La chica miro y supuso que era el único lugar solo se dirigió a él y tomo asiento.
– Su compañera se llama Marie Mai, espero se lleven bien con ella- dijo la maestra abriendo su libro.- comencemos la clase.
Marie se sentó al lado de Bill y este escribió en un papelito, y el pelinegro por educación se presentó, escribiendo en su libreta.
«soy Bill Kaulitz, mucho gusto «
Le extendió la mano en forma de saludo, y ella la estrecho suavemente.
«Mucho gusto Bill, soy Marie»
Y le dio una pequeña sonrisa.
Continuará…
Disculpen mis faltas entre otras cosas estoy trabajando mucho en ello, solo denme un poco de tiempo.
eso pasa cuando te saltas las clases de Español en la primaria, okey no jajajaja
bueno gracias por leer!!!!