Bueno un capitulo mas este es mas corto

Capitulo 7: Nuevas Direcciones

Un mes más tarde.

Pov Bill

Había preparado mis maletas, mi bus saldría en algunas horas y Mei me esperaba en la puerta como siempre. Simone estaba junto a ella, charlando, tenía una sonrisa, pero yo sabía que no estaba del todo feliz; cuando mencioné que quería irme a Berlín para estudiar Artes lo tomó bien, pero su rostro se notaba triste, ambos sabíamos que no conviviríamos como antes, las visitas y nuestros encuentros serían menos.

Pero sé que ella quiere lo mejor para mí y estará bien.

Ya había arreglado todo en Berlín, conseguí un buen lugar para Mei y para mi, cada quien tendría su espacio y no tendríamos problemas con la renta.

Ella estudiaría en la misma universidad que yo, pero psicología, estábamos seguros que le iría muy bien.

En lo que conseguíamos un trabajo estable, Simone y su padre nos ayudarían por un año con los gastos.

-Listo todo, vámonos ya- dije posicionándome al lado de mi madre, le dí un pequeño apretón en su brazo y le dí la más sincera de mis sonrisas, a lo cual ella me correspondió.

Mei me miró y caminó directo al carro de su padre para meter alguna de mis maletas ahí.

-Siempre estuviste ahí, me apoyaste en todo, trabajaste por mí y por mi hermano,- la miré a los ojos para transmitirle mi amor y mi agradecimiento -ahora me toca demostrarte que puedo por mi cuenta, quiero que te sientas orgullosa por mí.

-Mi niño, tu sabes que estoy orgullosa de ti, eres mi hijo.- por sus ojos comenzaron a brotar lágrimas, y yo una a una las fuí retirando- En este momento tomaras el camino más pesado, viene una nueva etapa para ti y te deseo lo mejor Billy, sabes que por cualquier cosa aquí está tu hogar y aquí estaré yo esperándote.

Le dí un gran abrazo, no sería el último, pero sé que pasaría mucho tiempo para poder volverlo a hacer.

-Gracias por todo mami- tenía mucho tiempo que no la llamaba así, y esta vez me nació de todo corazón hacerlo.

La bese en la frente y le dí un último abrazo antes de salir por esa puerta; en ningún momento voltee atrás y no lo haría.

Mi amiga ya se encontraba dentro del auto charlando con su padre; saqué mi celular y conecté los audífonos, sería un largo viaje hasta la central.

Al llegar a ésta, caminamos hasta la sala de espera, aún quedaban media hora así que decidimos comprar dulces.

Mei me contaba que era lo que le había dicho su padre, y esperaba poder obtener una licenciatura; se le veía emocionada por llegar a Berlín y todo lo demás. No había dejado que Mei viera la pequeña casa que había conseguido, hicimos un trato, yo escogería la casa y ella escogería el amueblado de nuestro hogar; eso si, cada quien pondría su toque en su habitación, confiaba en que ella tenía un buen estilo, puesto que coincidíamos en bastantes de nuestros gustos.

Ya montados en el Bus, miraba por la ventana, pero mejor decidí que dormiría por el resto del viaje; aquella mañana había despertado muy temprano pues tenía que hacer maletas, buscar papeles, dejar mi habitación hecha, separar basura con recuerdos que guardaría, entre otras cosas. Llevaba conmigo a Bonzo, un oso que tenía desde pequeño, Tom tenía uno igual, no sé si aún lo conserve; ese yo se lo había obsequiado en navidad y el me dió el mío.

Toda mi habitación tenía peluches, fotos, entre otras cosas de él y mías; me dolió mucho el deshacerme de algunas.

Algunas lágrimas descendieron de mi rostro por cada recuerdo que iba tirando, uno a uno.

Desde aquel día hice de todo para no verlo más, no funciono del todo pues lo veía diario en el salón; pero aún si nos mirábamos a la cara lo único que recordaba bien era su espalda ancha, sus ropas anchas y sus ratas que cada día crecían más.

Nos separamos en la banda, yo hable con Gustav y Georg sobre el motivo del porque me iría; lo tomaron muy bien, pero aun así pedí disculpas. Los chicos de vez en cuando se la pasaban conmigo, y eso pasaba cada vez que Tom se ponía pesado con cualquier cosa, por lo que me habían dicho, ya no te seguía el juego y era más fácil reventarle lo cojones… En pocas palabras que ya no era divertido, se estaba haciendo amargado; no sabían el porqué de su comportamiento y menos yo lo sabía, no tenía contacto con él.

Sentí un leve empujón y me levanté, mi amiga me sonrió y me dijo que habíamos llegado, ¡por fin! Yo asentí y bostecé para quitar cualquier rastro de sueño.

Eran apenas las dos de las tarde y nosotros nos encontrábamos en la entrada de nuestra nueva casa; la fachada era hermosa, una casa de solo una planta y tres habitaciones, dos de ellas contaban con su propio baño y había otra más que sería de visitas.

Por fuera tenía un pequeño jardín; estaba bien cuidado, así que yo me encargaría de que siguiera en buen estado, puesto que yo amaba el cuidar de la flores.

Caminamos para adentrarnos en la casa, y al abrir la puerta principal Mei se quedó con la boca abierta, era espaciosa; me abrazó emocionada y yo solo sonreí ampliamente.

Hicimos un pequeño recorrido para que no se nos hiciera tarde, puesto que iríamos a ver los muebles, ya que los queríamos cuanto antes; no pensábamos dormir en el piso por siempre.

Mei conocía más la ciudad que yo, así que yo solo la seguí, llegamos a una mueblería, dimos vueltas por la tienda escogiendo muebles y haciendo cuentas por todo.

Después de pedir todo y de ponernos de acuerdo con del envió, salimos con dirección a un lugar para comer.

Estábamos a una semana de entrar a la universidad y en todas las vacaciones me las pasé arreglando varias cosas como de la escuela, la casa, entre otras; agradecí el estar muy ocupado, en mi cabeza no había espacio a otros pensamientos, y la verdad, es que no quería pensar en otras cosas.

.

Pov Tom

Estaba enfadado, lo acepto, nunca quise hacerle daño y me sentía mal por ello.

Había salido corriendo detrás del después de forcejear para que me soltaran, pero al salir ya no lo vi por ningún lado y en ese momento comenzó a llover; caminé sin dirección alguna, tal vez Bill quería su espacio y ahora no era momento de buscarlo, así que decidí buscar mi propia paz.

Los días fueron pasando, pero Bill nunca me dió la cara, ni yo a él porque soy un cobarde, muchas veces lo miré disimulando; y sentí celos de que era ella quien lo consolaba y no yo… Corría con ella y lloraba en su hombro; me dolió ver que ya no era yo y que no me necesitaba más, pero yo así lo había decidido… Aunque no me había imaginado que sería tan doloroso.

Hoy Bill se había ido a Berlín para estudiar la universidad, y recordé que cuando éramos más chicos prometimos que nos iríamos juntos y estudiaríamos allá… Pero ahora veo que no todas las promesas se cumplen.

Me levanté temprano y salí a dar una vuelta, regresaría más tarde para despedir a Bill y desearle buen viaje.

Pero no lo hice, otra vez me quedé tras la pared sin decir nada y solo observando.

Él en ningún momento miró hacia atrás, y no lo culpo, tampoco yo lo haría. Después de que se fué, mi madre rompió en llanto; y yo me acerqué a ella para confortarla diciéndole que no sería la última vez que lo vería.

Yo decidí administración; si, un tanto fuera de mi estilo, pero me llamaba la atención, y en mis ratos libres iría a una escuela de música.

Quedaba poco tiempo para ir a la universidad, y la verdad es que estaba entusiasmado, necesitaba salir de las mismas amistades y abrirme puertas yo mismo.

Estefany venía seguido a casa y pasábamos todo el día juntos, amaba pasar el tiempo con ella, era mi fortaleza ahora que Bill se había ido, estamos más unidos el uno del otro; no veía una vida sin ella… La amo.

Continuará…

Administración: Este fue el último capitulo subido por la autora, a contar de hoy entra en la categoría «hiatus». Gracias por la visita.

por Ian monserrat

Escritora del Fandom

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