Espero les agrade.

Capitulo 1: secreto

Era un día como cualquiera me aliste para dirigirme a mi escuela y la de Tom.

-¡TOM!- me acerque para gritar en el pequeño pasillo de las escaleras- ¡SI NO BAJAS AHORA PERDEREMOS EL BUS Y NO ALCANZARAS A DESAYUNAR!

Tom es mi hermano mayor por 10minutos no es gran cosa pero para él es como si fuera 10 meses mayor (por no decir 10 años) no llevo , ni muy buena relación, ni muy mala somos los típicos hermanos tenemos peleas, buenos momentos juntos, etc…

Él es de tez ni tan morena ni tan blanca, unos hermosos ojos color marrón, cejas gruesa un piercing adorna su labio, su cabellera llena de rastas le da un toque muy masculino un cuerpo bien formado y usa ropa como 3 tallas arriba de la suya muy adaptadas a su estilo. Es realmente guapo por no presumir que se parezca a mí.

-ya voy- me dijo, bajando las escaleras a toda velocidad.- dame mi desayuno.

– hay como se dice, las palabras mágicas por favor.- le dije burlón

– por favor!- rodo los ojos haciendo una mueca a su vez. Me gusta hacerlo enfadar pero no mucho por que contentarlo es demasiado caro y cansado.

Nos sentamos a la mesa a desayunar aún faltaban cinco minutos para que el autobús pasara por nosotros. Una vez terminado el desayuno levante los platos y los pongo en el fregadero para más tarde lavarlos, tomo mis cosas y espero a Tom para salir juntos y cerrar nuestra casa.

El bus ya afuera de casa nos esperaba corrimos para montarnos y encontrarnos con Gustav y Georg. Nos sentamos frente a ellos.

-encontré un nuevo lugar donde podemos ensayar tranquilos.- dijo Gustav

Gustav es un chico curioso, sus facciones son tiernas, es un poco gordito pero se adapta muy bien a su porte. Para mí no es una persona fea tiene algo que lo hace ver guapo al igual que Georg, en cambio Georg es un chico delgado pero con un cuerpo bien trabajado a pesar de su corta edad, tiene un cabello largo y sedoso.

Ellos son nuestros mejores amigos, tenemos una banda donde yo soy el vocalista y escribo las canciones, mi hermano Tom es guitarrista y pianista, Gustav Schäfer es el baterista y Georg Listing se encarga del bajo y teclado.

-Genial! así no molestaremos a los vecinos por nuestro ruido.- le dije mientras miraba por la ventana. -Meine Aug’n schau’n mich muede an

Find’n keinen Trost

Ich kann mich nich’ mehr mit anseh’n

Bin mich los

Alles war immer wahr

Kann mich nich’ mehr in mir find’n

Alles weg wie im Wahn

Seh’ ich mich immer mehr verschwind’n (un pequeño dato en la historia esta es una de las canciones en su idioma original) -Comencé a cantar.

Los chicos me siguieron simulando tocar sus instrumentos.

— Ich bin nich’ ich wenn du nich’ bei mir bist

Dann bin ich allein

Und das was jetzt noch von mir uebrig ist

So will ich nich’ sein

Drauss’n haengt der Himmel schief

Und an der Wand dein Abschiedsbrief

Ich bin nich’ ich wenn du nich’ bei mir bist

Dann bin ich allein- cantamos al unison.

El autobús se detuvo hay nos dimos cuenta que habíamos llegado, tome mis cosas y al pisar el escalón no obtuve suficiente fuerza de mi pie se encontraba dormido por lo tanto iba a caer cerré mis ojos para que el golpe no fuera tan fuerte.me quede en shock pues aquel golpe simplemente no ocurrió. Abrí mi ojos y atrás de mi estaba Tom rodeando mi cintura con sus manos fue algo embarazoso por lo que adopte mi postura y me separe de él.

Mis mejillas estaban rojas que vergüenza; todos nos miraban, como no hacerlo si aquello había sido muy embarazoso.

Tom se acercó a mí y me dio un leve zape, su rostro estaba rojo de la vergüenza, yo siempre era el causante de sus problemas.

-Ten más cuidado.- me susurro al oído lo cual hizo que mis nervios se pusieran de punta.

– No te preocupes no volverá a pasar.- camine hacia entrada sin voltearlo a ver.

&

Me encontraba en el aula de estudio, hay puedo leer cuantos libros quiera y no tendría intervención alguna, me encontraba cerca de una de las tantas puertas que ocupaban aquel aula, un ligero toque en la puerta de cobre capto mi atención hay se encontraban mis amigos, asomaban sus pequeñas cabezas como si de unos bebes se trataran. Salude tome mis cosas y Salí de la estancia sin hacer mucho ruido.

-A qué se debe vuestra visita nobles caballeros.- me dirigí a ellos guardando en la pequeña mochila negra, mi libro y cuaderno. Todos se encontraban ahí a excepción de Tom.

-Queremos que nos acompañes a un lugar.- contesto Gustav un tanto serio.

-M mmm con tanta seriedad me dan miedo- conteste burlón- está bien iré con ustedes pero espero no me rapten.

Caminamos por los pasillos de Jackson; el instituto Jackson es mi escuela, llamado así por el fundador, la escuela es reconocida por su nivel académico y por ser una de las escuelas privadas más caras en todo el territorio.

Llegamos a las escaleras bajamos corriendo como si de una competencia de carreras se tratara, salimos de la estructura para dirigirnos a uno de los patios del instituto, todos se detuvieron y yo me fui de paso por lo que Georg me jalo haciéndome caer de sentón.

-¡AUCH!- le dije parándome del asfalto y con una mano en el trasero al mismo tiempo ellos se acostaron en el pasto cerca de unos arbustos espiando a alguien.

-shhhh- contestan los dos tocándose la boca con el dedo índice.

– Se puede saber por qué rayos me callan.- conteste casi susurrando, tratando de ver de qué se escondían o a quien espiaban de entre los arbustos.

– di que una novia no interrumpirá los ensayos.- me dijeron señalando a Tom que se encontraba recostado en los pies de una chica; esa chica no la conozco pero es linda, porta una hermosa melena, cabello castaño, piel clara ojos de color con un poco de lápiz y rímel en sus pestañas, es delgada y bonitas piernas, bonitos atributos y su vestimenta también es buena llevaba una blusa blanca, pantalón negro ajustado y unos converse negros.

– Na ignórenlo de seguro es una de tantas conquistas, solo para pasar el rato.- conteste levantándome del piso.

– Y si va enserio.- contesto Gustav muy serio, eso me asusto cuando Gustav dice algo con ese tono solo significa una cosa, que está diciendo la verdad.

– No me asustes.- lo miro con cara de horror.- Tom no… em…- no supe que contestar me había quedado sin palabras.

-Solo queremos que hables con él, no te haremos que lo convencerlo de dejarla si no de que dé tiempo a los ensayos así como se lo da a ella.

– ¿Porque a mí? deberían ir ustedes, a mí no me afecta ni poquito.- me cruce de manos y les di la espalda.

– como si no nos diéramos cuenta.- me respondieron evadiendo mi mirada.

-¿cuenta de qué?- los mire con cara de enfado pero por mi mente pasaba la palabra de te han cachado y ahora que harás.

– nada olvídalo solo has eso que te pedimos.- respondió Georg levantándose del pasto y recogiendo su mochila.

– si, además no nos hagas mucho caso solo estamos preocupados por la banda.- dijo Gustav posando su mano en mi hombro y caminando a donde se encontraba Georg.

Yo solo me quede un momento observando a Tom y pensando en lo que los chicos me habían dicho hace un momento.

Para cuando me di cuenta Tom se dirigía a donde yo me encontraba, haciéndome volver a la realidad.

-¡Pararas de mirarme!- me dijo un tanto molesto al parecer mi mirada lo hizo enfadar como lo dije antes yo soy la razón de sus enojos en la escuela.

-Em… no yo no te miraba.- conteste tratando de hacer que este me creyera.

– si claro como si no hubiera captado tu potente mirada- dijo fijando su mirada al piso y caminando un poco.

-¡AH! Espérame- camine rápido para alcanzarlo. – ¿y la chica con la que estabas, la dejaras ahí?

– ella ya se marchó, ¿porque te preocupa?- contesto como siempre sin interés y serio.

-Yo preocuparme naaa.- le dije haciendo una seña con la mano.- solamente tenía duda y ya.

– OK.- fue todo lo que dijo.

Caminaron a la salida donde Simone nos esperaba en la camioneta, al entrar nos saluda con una sonrisa.

-¿bien ahora a dónde vamos?- les pregunto al momento de prender el vehículo.

– yo quiero ir con Andreas.-le dije acomodándome el cinturón de seguridad.

– y tu Tom.- le pregunto a mi gemelo.

– yo solo quiero llegar a casa.- contesto con tono de cansancio.

– Está bien en marcha.- contesto Simone dirigiéndose a casa de Andreas.

En todo el camino no dirigí palabra a Tom, no es que no quisiera si no que sentía su humor y no estaba dispuesto a mantener charla conmigo, así que decidí darle su espacio. En cambio Simone puso un poco de música para relajar el ambiente.

Mi madre paro el vehículo en la entrada de Andreas, yo solo tome mi móvil y Salí de la camioneta.

-Adiós Simone nos vemos en un rato.- la bese en la frente como lo hago de costumbre.- adiós Tom.

-Adiós Bill me marcas para venir por ti, si no es que mando a Jörg, o a Tom.

– Esta bien bye.- conteste acercándome a la puerta de mi mejor amigo, no solo mío también de Tom

Toco el timbre no pasa mucho tiempo, cuando Andreas sale a abrirme.

-¡Hola!- le digo levantando mi mano en señal de saludo.

-¿Qué tal Bill cuanto sin verte?- me dice con una sonrisa de oreja a oreja.

– ajaja no exagerar si te vi ayer.-contesto con una pequeña risa.

-Lose solo era para dramatizar.- me dice haciéndose a un lado en señal de que podía entrar.

Salude a su madre y nos dirigimos a su habitación para charlar un poco.

-Y bien de que querías hablar.- fue el primero en romper el silencio.- te noto un poco pensativo antes de que digas algo ¿quieres beber soda?

-MMM ¿tienes té de menta?- pregunte esperando que si fuera su respuesta.

-claro iré por uno.- contesto saliendo de la habitación.

Después de un gran rato por fin Andreas llega con mi té de menta en una mano y en la otra una soda, y en la boca una bolsa de frituras, y gomitas que sabe que son de mi preferencia.

-¿Que fuiste a hacer el té?- le dije en forma de burla.

-fíjate que sí y me salió tan bien que ya hasta saque mi propia marca de té.- me dijo, al tomar asiento.- todo eso paso en el ratito que no estaba aquí.

-jajajaja ¡tonto!- le dije secando una lágrima que salía de mi ojo y tocando mi estómago del dolor.

-Ahora si suelta la sopa señorito Kaulitz.- me dice con un poco de seriedad.

-¡Bien! Me han descubierto.-tome seriedad en el asunto.

-¿A qué te refieres?-tomo su soda, la abrió y le dio un sorbo.

-No te hagas sabes de que hablo.- trato de hacer que entienda que le quiero decir.- sobre Tom ellos lo saben, o al menos eso creo.

Cuando dije esto Andreas se atraganto con una fritura que paso muy rápido de la impresión, y me miro con gran sorpresa y un tanto colorado por aquella tos que lo ataco. Me acerque a él y le di golpecitos en la espalda pasándole la soda para que tomara y pudiera pasar lo que tenía atorado.

-¿Quién lo sabe?- Me dijo aun con la tos de por medio.

-Gustav y Georg.- respondí- me insinuaron saberlo hoy mientras observábamos a Tom con una de sus tantas conquistas.

– espera, ¿Que hacían ustedes espiando a Tom?.- me miró fijamente.

– no nada solamente ellos querían preguntarme si su relación no afectaría los ensayo de la banda.- mordí un pedacito de mi uña de los nervios.

-aaaa y tú que piensas sobre esto.

– no lo sé tal vez les diga mi mayor secreto a los chicos y de Tom aun no lo sé.

-MMM has lo que creas conveniente.

Terminamos el tema e hicimos otras cosas para distraernos. Después de un rato maque a Simone para decirle que ya podía pasar por mí para regresar a casa.

Tocaron a la puerta y la madre de Andreas me dijo que ya habían pasado por mí, me despedí de mi amigo y Salí de su casa. Me encontré a Tom en la entrada y lo salude.

-hola Tom- lo abrase.

– hola.- respondió a mi abrazo.

Caminamos de regreso a casa, nos quedaba un poco cerca. Esta era la primera vez que no sabía de qué hablar, para mí esto era muy incómodo, como podía ser posible que no encontrara un tema de conversación con mi hermano.

Me gustaba mucho el tiempo a solas que podía tener con Tom pero por ahora quería que ese momento terminara lo antes posible.

-¿Estás trabajando en alguna canción?- me pregunto siguiendo el camino.

-No ahora no he podido trabajar en alguna.- le contesto como tratando de cortar la conversación.

-perfecto.- exclamo- así podre pasar más tiempo con Tifany.

-¿Qué?- le respondí casi con un grito.

-Necesito más tiempo con ella.- me contesto como si no le importara lo que yo pensara.

-Aun así necesitamos ensayar y necesito que me ayudes a componer algo.- le dije muchas escusas del porque debía ponerme atención pero no le importó.

Tom se paró en las escaleras de la entrada de nuestra casa y yo detrás de él.

-deberías conseguirte una novia y hacer tu vida sin depender de mí.- exclamo.

-No me conseguiré nada, no hare eso solo porque quieras deshacerte de mí.

– ¡pues has lo que quieras a mí no me importa!- me dijo con un tono de enfado.

-¡AH!- no dije más y pase por su lado empujándolo con el hombro por el coraje y entre a la casa azotando la puerta.

Esa noche Simone no se molestó en hablarme para cenar sabía que estaba muy enojado con mi gemelo y no quería ni mirarlo; otra cosa que me gusta mucho de Simone es que me da mi espacio y si yo quiero contar lo que me pasa me escucha atentamente me da un consejo y me abraza es la mejor madre que más podía pedir no tengo queja de ella, me consiente.

Ya era la hora de dormir por lo que fui a tomar una ducha, para quitar mi mal olor y dormir a gusto. Camine al baño que todos usamos, tenía uno personal pero no tenía una bañera yo quería relajarme un poco en el agua y pensar en ese día tan agotador; Siempre hago un resumen de mi día y pienso en que hice bien que fue lo malo y en que debo mejorar

Abrí la puerta que se encontraba cerrada, no me percate de eso pues estaba envuelto por mis pensamientos. Me encontré con Tom casi desnudo, me quede un momento observándolo. Sentí mi rostro totalmente caliente supuse que me había puesto rojo, con mis manos toque mis mejilla para despistar mi cara roja. Voltee para salir corriendo de ahí y optar por la opción de bañarme en mi recamara, cuando de repente sentí una mano jalarme, resbale de aquel suelo que estaba un poco mojado. Caí pues esta vez Tom no me agarro para impedirlo, opte por no mirarlo no quería ver su rostro, ni verlo a él.

Él se puso de rodillas frente a mí, acerco sus manos a mi playera y la comenzó a levantar, en cambio no reaccione simplemente permití que lo hiciera me quede en shock, era como si él me hubiera hipnotizado y dicho que no hiciera movimiento alguno. Con su mano acaricio mi torso, lo cual me hizo sentir cosquilleo apreté mis nudillo para no dejarme llevar y mantener mi postura, se acercó a mi rostro y a pocos centímetros de mi rostro.

-Lo sabía.- se apartó de mí y me miró fijamente como si estuviera esperando una respuesta de mi parte.

-EH- lo mire un tanto asustado y muy nervioso.

– que ya puedes tomar tu baño, no deja de quedarte en las nubes y levántate del piso – tomo sus cosas y salió del baño cerrando la puerta frente a mí.

En ese momento yo quería desaparecer me quede tan atrapado en mis fantasías que lo sentí tan real.

Me quite la ropa que tenía puesta, llene la bañera y me metí. me tome mi tiempo para poder relajarme por fin los eventos inoportunos habían terminado y no pasaría nada más.

Ese día todo había sido un caos, estuve fantaseando tanto con lo que quería que había terminado expuesto por las personas menos esperadas aunque ellos no me dijeran nada creo podrían guardar el secreto pues aun no estaban seguros y yo solo quería desaparecer, quería alejarme y no hablar con nadie volver a como era antes de conocerlos a todos, quería volver a mi anterior yo.

Al terminar removí el poco maquillaje obscuro que quedaba bajo mis ojos y fui a dormir.

Al día siguiente no desperté a Tom Salí sin él con dirección a mi escuela, camine en la mañana fría; llevaba un pantalón negro ajustado, botas negras con suela gruesa, una playera de manga larga color negra, una chamarra y mi mochila, mi cabello estaba alborotado, y mi rostro maquillado me veía afeminado.

Mientras caminaba sentí un empujón voltee para saber quién era la persona que se atrevía a empujarme con tal fuerza. Mi sorpresa fue que se trataba de la conquista de mi hermano (si ya sabía su nombre y que en verdad la quería pero para mí seguía siendo su conquista), me miraba con total asco como si de la mismísima mierda se tratara, no estaba sola se encontraba con sus amigos.

-Miren a quien tenemos aquí.-dijo con una mirada de odio,- el hermano travesti de Tom.

-¿Qué quieres?- le dije con total miedo (no solo de ella de todos los que se encontraban ahí).

No respondió simplemente me empujo y yo caí, se sentó sobre mí y me dio un golpe en la cara, este había sido con mucha fuerza (como mierda una mujer poseía esa gran fuerza). Ahora tenía más miedo necesitaba ayuda. Solo recibí unos cuantos golpes más hizo sangrar mi hermosa nariz, cuando termino se acercó a mi oído y susurro.

-No te molestes en decirle a Tom sobre esto, aparte de que no te va a creer, lo alejaras de ti aún más.- se burló y me miró fijamente volví a sentir su desprecio y asco a mi persona.

Me levante y sacudí el polvo de mi ropa y retome mi camino como pude limpie la sangre que no paraba, me dolía demasiado pero aun así acudí a la escuela. No faltaba mucho por llegar.

Me encontraba ya en mi aula deje mi mochila y al parecer ahí se encontraba Tom, miro mi rostro se levantó y paro frente a mi pupitre; no me sentaba junto a él porque los maestros se quejaban que éramos muy ruidosos y nosotros poníamos el desorden en el aula.

-¿Qué diablos te paso?- me dijo tocando mi rostro y las pequeñas cortadas que poseía.

A esto ja no es nada, he escuchado que a las chicas le gustan los hombres con cicatrices en el rostro ¿te gusta?- Bill respondió sarcásticamente dando una sonrisa fingida

-Eso no es gracioso Bill vamos a curarte y me dirás quién te hizo esto- exclamo tomando mi mano para hacerme parar del pupitre.

-Pensé que sí lo era- le dijo con un tono de seriedad, y soltando de su mano.- no necesito curarme estoy bien.

-vamos Bill no puedes seguir enojado, tu sabes que siempre serás mi hermano y nada nos separara.

-Ahora me sales con eso, lo dices para tu conveniencia, primero me hablas así, después me dices que es más importante tu novia y luego quieres que estemos como si nada hubiese pasado-le dije entre lágrimas y gritos- estoy harto, si crees que nada nos separa estas equivocado.

-¿Qué, no entiendo?- respondió confundido.

-sabes que olvídalo-no dije más simplemente era imposible y yo no quería discutir.

Acabo de un rato los G’S aparecieron y me preguntaron qué era lo que había pasado yo no conté nada de mi experiencia esa mañana, dando excusas, me pidieron ir a curar mis heridas y me negué.

Por ninguna razón salí del aula y Gustav se ofreció a traerme el desayuno, y comer conmigo en el salón junto con Georg, Tom en cambio fue con su novia.

Realmente tenia frio y mi cuerpo temblaba, mi labio dolía pues tenía una cortada por aquel golpe que había recibido, quería llorar no entendía que había pasado y estaba confundido, debía contárselo a alguien a Tom no sería el primero en no creerme.

Las clases terminaron yo salí sin compañía de nadie sabía que Tom estaría con ella no habría peligro alguno solo esperaba que ese fuera el único día en que me topara con ella y no me volviera tocar.

Camine a casa de Andreas para desahogarme por lo sucedido y esperaba que el curara mis heridas, y me consolara.

Esa noche pedí a Simone que me dejara descansar en casa de Andreas y que al día siguiente acudiera a la escuela sin falta. No deseaba que ella me viera así y preguntara cosas que no quería responder, ni mucho menos dar explicaciones.

&

Al día siguiente todo normal no me la tope en el camino, solo había sido una pesadilla de un día o eso creía, cuando caminaba por uno de los patios del colegio era el descanso así que paseaba por alrededor del instituto, llevaba una cajita de leche con chocolate, tropecé para mi ladita desgracia la pesadilla continuaba cuando trate ponerme de pie, dos personas me sujetaron de los brazo y otras de los pies, patalee hice todo lo posible para zafarme cuando estos me llevaban a un lugar no tan transcurrido de la zona, estaba desconcertado que estaba pasando, no sabía pero estaba temblando.

-Ahora que quieres.- tome un poco de valor de donde no se pero sabía que me llevaría una buena por eso, y así fue no paso mucho desde que me dio el primer golpe. Me había dado en el estómago lo que hizo perder el equilibrio y caí de rodillas.

– No me digas que ahora te vas a revelar ¡niñita de mierda!- pateo con gran fuerza uno de mis costados.

Valla eso sí que había dolido más que los golpes anteriores, ya no pelearía dejaría que me matara al fin nadie me necesitaba, Tom estaba muy clavado con ella por ahora no estaba en sus pensamientos los G’s no me necesitaban, eran mis amigos si pero tenía cosas más importantes que yo, los únicos me extrañarían seria Simone y Andreas, pero con el tiempo me superarían como cualquier otra persona lo haría.

Cerré mis ojos solo para esperar el fin, escuchaba insultos, burlas y de más. No era la primera vez que pasaba esa situación cuando era más pequeño me pasaba lo mismo pero Tom estaba ahí para ayudarme.

-Tom!- fue lo último que dije ante de desmayarme.

Continuará…

bueno, como sabran soy nueva en escribir historias, por lo tanto tal vez muchas cosas no cuadren o incluso sean demasiado fantaseosas pero espero y le den oportunidad.

por Ian monserrat

Escritora del Fandom

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