Somos tres

Notas: Aquí os dejo un fic que es muy especial para mi, mi primer M-Preg escrito en septiembre del 2008. Es un fic cortito y algo soso la verdad, y también es la 1ª parte de la trilogía que titulé como este fic, «Somos tres». Las otras partes están mejor escritas, esta no la he querido tocar porque salió así en su momento y no quería cambiar nada de la historia.

Fic M-Preg de lyra. Temporada I

Capítulo 1: Síntomas

— ¿Te sientes mejor?—preguntó Tom preocupado.

Dentro del reducido baño del autobús, sujetaba el pelo de Bill con una mano mientras con la otra le alcanzaba una húmeda toalla para que se limpiase la cara de lágrimas. Se la observó preocupado, estaba muy pálido y tenía granes ojeras.

—Sigo revuelto—susurró Bill contra la toalla.

Le cogió con fuerza por la cintura mientras se mordía los labios. Tapó el inodoro en donde acudió Bill a vaciar su estómago por quinta vez al sentirse mal de nuevo. Le ayudó a sentarse en el con cuidado y le puso una mano en la frente para comprobar si estaba enfermo.

—No tienes fiebre—dijo Tom extrañado.

No sabía que le pasaba, solo le veía tan mal y se sentía culpable, por no poder ayudarle.

—Solo estoy un poco revuelto por el viaje, mañana se me pasará—aseguró Bill con un hilo de voz.

Tom asintió sin decirle que llevaba diciendo eso desde la primera vez que ocurrió. Escuchó que llamaban a la puerta y la abrió despacio para asomar la cabeza.

— ¿Va todo bien?—preguntó David preocupado.

—Sí—mintió Tom—Ahora salimos.

—Llegaremos al hotel en menos de dos horas, ya he llamado y nos está esperando el médico—explicó David.

—Gracias—susurró Tom.

Cerró la puerta de nuevo y se encargó de cuidar de Bill lo mejor que pudo. Le cogió la toalla y terminó de lavarle la cara con suavidad, viendo como cerraba los ojos y recostaba la frente contra sus manos.

—Estoy un poco mareado—logró decir Bill con voz ronca antes de que le preguntase nada.

—Ahora te ayudo a subir y acostarte. Enseguida llegaremos al hotel y allí podrás descansar mejor—trató de animarle Tom.

Terminó de limpiarle y le ayudó a levantarse, sujetándole de nuevo por la cintura, viendo cómo se abrazaba a su cuerpo dejando la cabeza recostada sobre su pecho.

Salieron del baño y subieron las escaleras bajo la atenta mirada de sus compañeros, quienes sentados en una mesa murmuraban sobre lo ocurrido.

—Tendremos que cancelar el concierto, esto no se le pasará mañana—susurró Gustav.

—Sí, tiene muy mala cara. Lleva así desde hace días—afirmó Georg.

.

Tras acostarle con cuidado, le descalzó y cubrió con una manta, sentándose en el borde de la cama y cogiendo su mano entre las suyas.

—Odio verte así—confesó Tom en voz baja.

Bill logró esbozar una débil sonrisa mientras se giraba de costado, abriendo los ojos y fijándolos en los de Tom.

—Mañana estaré bien—repitió no muy convencido.

—Duerme un poco—dijo Tom sonriéndole.

Aprovechando que nadie les veía, se inclinó y rozó sus labios con los suyos, sonriendo más al escuchar el gemido de placer que se le escapó a Bill. Se quedó con él hasta que el sueño le venció y cayó dormido profundamente. Solo entonces soltó con cuidado su mano y se levantó, corriendo la cortina de su cama para que la luz no le molestara.

Bajó al piso inferior y se reunió con sus amigos, sentándose a su lado y aceptando la taza de té que le ofrecieron.

—Mañana estará bien—repitió las palabras de Bill.

—No te preocupes Tom, ya he cancelado el concierto—anunció David muy serio.

—No hacía falta, te he dicho que está bien—insistió Tom.

—No, no lo está—insistió David a su vez—Lleva malo varios días y necesita descansar. Cuando pueda viajar os mando a casa y os doy unos días libres. Todos los necesitáis.

Sabía que es imposible discutir con él, así que solo le quedó asentir y obedecer. Terminó de tomarse el té y en vista de que todavía faltaba casi una hora para llegar a su destino, decidió subir a estar con Bill.

Se acercó a su cama con sigilo, descorriendo la cortina y metiéndose bajo la manta tras pasar por encima. Le abrazó por la espalda y enterró la cara en su pelo, aspirando ese aroma que tanto le encantaba, cerrando los ojos y quedándose dormido abrazado a él el resto del viaje.

Continúa…

Gracias por leer.

por lyra

Escritora del fandom

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