Administración: Este fic fue publicado en 2010 por la autora, en la primera thf (que se perdió hace años) Gracias a los archivos de Moonchild tenemos la posibilidad de volver a leerlo y tenerlo aquí, para que puedan disfrutar de la lectura.

«Subasta» Fic de StrangeAngel

Capítulo 1: Principito

[Bill]

— Esto me parece una falta de respeto, ¿Cómo pueden darme un maldito horario sin darme al menos un recorrido por esta horrible escuela?

Bueno, mi nombre es Bill Kaulitz, lamentablemente me encuentro en esta escuela porque fui transferido de la pasada en la que estuve. Se podría decir que fue por algunos problemas de disciplina que tuve, y este colegio solo se agregará a la gran lista de lugares a los que me han cambiado.

No me malentiendan, no es que sea un matón busca pleitos, simplemente los pleitos me buscan a mí. Entre mi forma excéntrica y totalmente diferente de vestir, mi boca floja que no se calla cuando pienso algo y mis amplias preferencias sexuales, los matones de cada colegio al que he asistido se encargan de hacerme la vida una mierda completa.

En fin, me encontraba dando vueltas por la escuela intentando encontrar el condenado salón de arte, pues mi horario me indicaba que tenia clase, a la cual debo decir ya iba algo tarde. Al final del pasillo en el que me hallaba logré ver una puerta color azul con algunas manchas de pintura, no había que ser un genio para deducir que ese debía ser el salón, y después de acercarme un poco más y ver la palabra Arte en ella me dispuse a tocar.

Adelante – escuché una voz femenina que venía de adentro

Emm…buenos días – entré tímidamente – lo siento pero no lograba encontrar el salón

Ah, está bien – se acercó quien deduje seria mi maestra – tú debes ser el chico nuevo – asentí — ¿Cuál es tu nombre? – pude sentir todas las miradas clavadas sobre mi

Bill Kaulitz

Muy bien chicos – dijo la maestra dirigiéndose al grupo – el será su nuevo compañero, su nombre es Bill, sean amables con el – bueno Bill – volvió a dirigirse a mi – aquí trabajamos por parejas así que te asignaré una

Se dirigió a su escritorio tomando una lista y repasándola con la mirada. Mientras ella se concentraba en buscarme una pareja, yo escudriñé el salón de pies a cabeza, haciendo énfasis en los compañeros que ahora tendría. Todos estaban centrados en sus asuntos, algunos trabajando solos y otros, como la maestra me

había indicado, en parejas. Me detuve cuando hice contacto con un par de ojos avellana que parecían querer perforarme con la mirada.

Un chico de rastas que se encontraba en el fondo del salón, sentado en su silla recargada en la pared, me miraba con unos ojos indescifrables. Sentí un escalofrió recorrerme cuando jugó lascivamente con el piercing que llevaba en el labio y sonrió como si hubiera cumplido su cometido.

Bien – me hiso reaccionar la maestra – trabajarás con Tom – dijo ella sonriente

Ah, ¿Quién es Tom? – yo simplemente rogaba a Dios que no fuera aquel chico de la esquina

Tom levanta la mano por favor – pidió ella para indicarme a donde ir

Por favor Dios que no sea él, que no sea él, que no sea el…

El chico de rastas levantó la mano con una expresión aun más divertida que la anterior, mostrando sus dientes blancos y su lengua que seguía jugando con la perforación. ¡Gracias Dios! ¡Qué amable eres! Tragué seco y me dirigí al lugar que se hallaba junto a él. Por el camino pude escuchar algunos comentarios como “pobre chico, le tocó con Tom” o “¿la maestra lo quiere ver muerto o qué?” y el que más me animó “es hombre muerto”. Me senté sin decir nada mientras la maestra daba instrucciones y las escribía en la pizarra blanca del frente.

Hola, Bill – llamó mi atención

Hola…Tom, ¿cierto? – sonrió asintiendo

No se veía tan malvado cuando sonreía, así que dejé de pensar en tonterías y todo lo que habían dicho antes y me dispuse a trabajar con él.

¿De dónde eres?

Berlín – contesté más relajado

¿Tienes novia? – pestañeé varias veces

Eh, no

¿Novio? – me sonrojé

Tampoco – volví mi vista al pizarrón, esta vez sintiéndome algo mas incomodo

¿Saldrías conmigo? – susurró en mi oído haciéndome pegar un brinco que solo algunos notaron pero prefirieron ignorar

Lo miré con los ojos abiertos al máximo, el tenia una sonrisa traviesa y levantaba una ceja disfrutando de mi asombro y nerviosismo.

N…no – fue lo único que pude articular y lo más sensato para aquella ocasión

¿No? – Su expresión cambió a molestia y enojo – escúchame principito, nadie me dice a mí que no – sonó la campana y todos comenzaron a levantarse – nadie – dijo antes de dejarme solo

¡Vaya forma de empezar en tu nueva escuela Bill!

&

¡Bill! – me interceptó una chica de la clase mientras me dirigía al salón de música

¿Si?

Hola – sonrió la alegre morena – me llamo Regina

Mucho gusto – llevaba unos vaqueros negros entallados y una blusa blanca bastante holgada que la hacían ver muy linda – soy Bill

Lo sé – respondió riendo suavemente – estaba pensando si podías ayudarme a mí y al taller de Teatro en algo

Ah, claro… — dije no muy convencido — ¿en qué?

Bueno, es que el club de teatro no tiene fondos para la nueva obra, así que estamos por realizar una subasta de alumnos

¿Subasta de alumnos?

Así es – sonreía mucho – lo único que te pediríamos que hicieras es que fueras parte del staff de apoyo, solo tienes que presentar a los subastados y demás cosas simples

No suena muy difícil – me convenció

No lo es – se tornó más feliz al ver que lo haría – solo tienes que anotar tu nombre en la forma que esta clavada en aquella pizarra – señaló una pizarra azul al fondo del pasillo

De acuerdo, lo haré después de clases, ahora debo irme o no llegaré a música

Está bien – nos despedimos y salí corriendo en dirección a mi salón

Corría lo más rápido posible para llegar a mi destino cuando alguien más alto y corpulento que yo se cruzó en mi camino haciéndome chocar bruscamente con él.

Vaya – dijo mientras yo enfocaba mí vista de nuevo – pero si es el principito, sabía que volverías corriendo a mí pero no creí que fuese a pasar tan pronto

Piérdete Tom, tengo que ir a clase – lo aparté de mi camino para continuar

El salón de música estaba a unos cuantos pasos de donde nos encontrábamos, pero antes de que pudiera dar un solo paso más me tomó del brazo jalándome de vuelta en su dirección.

¿Qué te dije de rechazarme, principito?

¡Agh! Yo no sé quién te has creído, pero no puedes llamarme como se te dé la gana y mucho menos acosarme así – lo empujé ahora más fuerte

Mira niño, no me canses porque…

¡Bill! – Lo interrumpió un chico rubio de ojos azules – creo que es hora de que entremos – me, literalmente, salvó en aquel momento el rubio desconocido

S…si – me fui con el ante la enojada mirada de mi agresor

Entramos al salón, el maestro aun no había llegado así que nadie estaba en su lugar y preferían charlar y jugar. Yo entré con el chico que me había salvado robando algunas miradas a mi paso, cosa que siempre me ha encantado, porque para mí, no hay nada más glorioso que ser el centro de atención.

Puedes sentarte junto a mi – me indicó cuando llegamos al fondo del salón

Gracias, perdona ¿Cómo te llamas?

Andreas – respondió sonriente recargándose en su escritorio

Yo soy Bill

Lo sé – volvió a sonreír

¿Es mi impresión, o todos aquí saben quién soy? – inquirí algo confundido

Bueno, es que no todos los días llega un tío como tu al colegio – dijo sintiéndose algo incomodo al final – no creas que me burlo, es solo que…

No importa – respondí sonriente – estoy bastante acostumbrado

Vale – se relajó – oye, ¿puedo hacerte una pregunta?

Seguro

¿Qué hacías hablando con Tom? – sonaba preocupado

No es como que quisiera hablarle, es solo que el siempre me busca – dije restándole importancia al asunto — ¿Por qué?

Bueno… — volvió a ponerse tenso – es que el no habla con nadie, fuera de su grupito de matones no se junta con nadie más, por eso me extrañó

Oh, así que él es de esa clase de chicos – no sé porque pero me interesaba saber más de el

Si, se dedica a fastidiar a quien no lo agrada – hiso una pequeña pausa – solo no te juntes con él, no es bueno

De acuerdo

Después de eso seguimos hablando de otras cosas, de mí más que nada, Andreas quería saber de dónde venía, por qué me habían transferido aquí, qué me gustaba hacer y demás. Es un chico bastante agradable así que conversamos hasta que llegó nuestro agitado maestro y comenzó la clase, o lo poco que quedaba de ella.

&

¿Quieres ir a mi casa? – me preguntó mi ahora amigo Andy

Lo siento, debo ayudar a mi mamá con algunas cosas de la casa y anotarme para el voluntariado del club de teatro

¿Vas a asistir a la subasta? – preguntó emocionado

Así es

¡Genial igual yo! Bueno entonces te veré mañana – nos despedimos separando nuestros caminos

Llegué rápidamente hasta la pizarra llena de hojas para anotarse en distintas actividades, ya no había casi nadie en el colegio. Fuera de una que otra persona que caminaba rumbo a la salida o algún empleado, estaba completamente solo. Miré todas las hojas en la pizarra buscando la del club de teatro mientras rebuscaba en mi mochila un bolígrafo para escribir.

Eh, guapo, ¿Por qué tan solo? – me estremecí al escuchar esa voz tan familiar

¿Tom? – miré en dirección de donde provenía tal voz

Vaya, creo que me has extrañado – dijo acercándose amenazante

Lárgate – encontré mi bolígrafo y me dispuse a anotar mi nombre lo más rápido posible para salir de ahí

Después de escribir Bill Kaulitz con una letra casi ilegible por la desesperación de salir de ahí, eché a correr en dirección a la salida, escuchando las maldiciones de dejaba salir Tom al haberlo tomado por sorpresa con mi huida.

.

[Tom]

¿Quién se cree este tío para decirme que no a mi? ¡Y todavía se creé que puede salir corriendo y dejarme aquí parado como un idiota!

Estaba cabreado dando patadas a mí alrededor después de haber dejado escapar a mi pequeño príncipe. Entre una de esas patadas le di a la pared en la que se encontraba la pizarra donde Bill había escrito su nombre.

Subasta del club de Teatro:

  • Marisa Benett
  • Elizabeth Torres
  • Ricardo Müller
  • Larissa Creux
  • Bill Kaulitz

Tonto principito…

Continúa… 

Gracias por la visita, te invitamos a comentar y te esperamos en el siguiente capítulo.

por administrador

Publico con autorización del autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!