Wünschen: Recargado 2

N/A: Antes de que lean, vengo a decirles que esta parte corresponde al momento previo del comienzo de la tercera temporada. Sería como un extra antes de que comenzara la misma.

Acá se explica un poco más, creo, sobre la relación entre Devon y Tom, que tuvo lugar en el pasado.

«Wünschen» Fic de MissAnunnaki

Especial 2: Ojalá entiendas

—¿Hola? —pregunté al contestar la llamada de un número desconocido.

Ah, hola… ¿Tom? —notaba ciertos nervios y se me hacía familiar, mostré confusión.

—Sí, el habla, ¿Con quién tengo el gusto? —me asomé por la ventana mirando la ciudad.

Soy Devon.

Alcé la vista y enfoqué la misma en la ventana del edificio del frente, que tenía las persianas bajas. Sentí un mareo confuso de recuerdos y sentimientos, el escalofrío me recorrió toda la columna y sacudí mi cuerpo para poder liberar la tensión.

—Devon —sentencié y negué con la cabeza esfumando todo recuerdo — ¡Cuánto tiempo! ¿Cómo estás? ¿Recibiste mi mail?

Tu padre me llamó, tengo la dirección pero… —se quedó callado un instante — creo que estoy perdido.

—Si no ves una cafetería en la esquina, entonces sí estás perdido. —comenté.

¿Al lado de la cafetería hay una librería? —preguntó dudando, yo respondí que sí —Entonces creo que no estoy perdido.

—Vale, solo dile a la recepcionista que vienes de mi parte y te va a indicar a qué piso dirigirte —me di la vuelta observando la mesa de la sala de reuniones.

Cortó la llamada y yo bajé el celular, observando la pantalla. Eché un suspiro retomando en mi cabeza la conversación, su voz casi no había cambiado y mucho menos su tono extrovertido. Dejé el teléfono sobre la mesa y me senté en una de las sillas mientras esperaba a que llegara.

Mi padre me había dicho que él sería uno de los productores del álbum, claro que me tomó por sorpresa, pensé que no lo aceptaría ya que le iba muy bien en Ibiza pero al parecer había cambiado de idea. Como DJ había arrasado con todo durante el verano, mi padre siempre hablaba de él cuando nos veíamos, y era que habíamos compartido tantas cosas, nos conocíamos de toda la vida.

Volví a tomar el celular y le escribí un mensaje a Bill proponiéndole ir a cenar en cuanto acabara con esta junta. Sabía que él me había dicho de ir despacio luego de habernos reconciliado, pero era que cuando lo tenía cerca yo no me podía detener, y ni hablar si nos quedábamos solos.

Aún me ponía nervioso su presencia, a veces creía que no era real que estuviéramos juntos nuevamente, y eso me daba mucho miedo. No quería despertar y saber que su respuesta no había sido la que yo quería. Él también se sentía de esa manera, me lo había dicho y yo también lo podía notar, no lo sé, podía sentir lo que él, ¿Acaso era otra prueba de que nos pertenecíamos? Eso no podía saberlo pero me encantaría que así fuera.

Tocaron la puerta y fijé la misma, segundos después lo vi asomarse con una expresión curiosa. Al vernos me levanté de la misma y lo recibí, no nos dijimos nada, solo nos abrazamos.

—Joder, estás hecho todo un hombre —dijo al separarnos, viéndome con una sonrisa, me palmeó ambos brazos y yo me reí.

—La vida de DJ no te ha cambiado en nada —tomamos cierta distancia —Sigues igual de enérgico como recuerdo.

—Bueno, solo puedo ser yo mismo cuando estoy con las personas que quiero. —me observó de reojo y no supe por qué algo brotó desde mi interior.

Le ofrecí sentarse para poder empezar, mi laptop descansaba del lado donde había estado sentado y ya estaba encendida. Nos acomodamos y él sacó su paquete de cigarrillos.

— ¿Se puede fumar aquí? —preguntó quitando uno.

—No pero puedo hacer una excepción —me levanté del asiento y me dirigí a la ventana, la abrí y él me agradeció, volví a tomar mi lugar y sentí una incomodidad. Acerqué un pequeño platillo que contenía el saquito de té que había retirado de la taza antes, y se lo puse cerca para que pudiera usarlo de cenicero.

—Sé que debemos hablar de trabajo pero… —encendió su cigarrillo y me dio una mirada — ¿Cómo estás? Perdimos contacto hace tiempo.

Era cierto, al cumplir los veinte no lo volví a ver y aunque me tentaba en enviarle un mensaje o llamarle, al final no lograba hacerlo. Mi padre era el único que se contactaba con él, ya que la discográfica le daba todo lo necesario para que pudiera seguir su carrera.

—Ahora estoy bien —dije ladeando la cabeza —tratando de enfocarme de lleno en este proyecto, creo que puedo ver un buen final. ¿Y tú?

—Bueno, días antes de llegar aquí empecé a hablar con Erica. —le fijé con curiosidad.

— ¿Erica? —pregunté desconcertado, él asintió mientras inhalaba la nicotina —Eso no me lo esperaba, ¿De verdad andas con ella?

—Ya sé que me odiaba y eso, solo éramos unos críos, tú sabes —se rió. Aún no podía creerlo, ¿Después de todas las cosas que ella había hablado? Bien decía que el amor es ciego, pero esto en verdad me tomó por sorpresa. —Además solo volvimos a hablar, no la he visto todavía.

Asentí, no creía que eso fuera a suceder. Digo, no era que me sentía extraño… bueno sí, no sabía qué era lo que estaba sintiendo.

— ¿O qué? —alcé la vista en su dirección, su tono era sugerente y enarcó una ceja enseñando una sonrisa. — ¿Estás celoso?

— ¿Eh? ¿De qué? —me reí por eso y negué con la cabeza —Tienes total libertad de hacer lo que quieras, yo no soy nadie para decirte con quien debes estar o no.

No supe por qué dije todo eso pero fue sin pensarlo.

—Nadie —repitió con un tono que me hizo dar escalofrío, le observé e hice pasar la saliva con rapidez — eso no eras para mí la última vez que nos vimos.

—Devon —sentencié mientras observaba el suelo, pronto todo alrededor se hizo denso y esos recuerdos fueron dolorosos pero también me habían ayudado, en cierta forma, a enfrentar la realidad. — la última vez te dije que te quería cerca pero como amigo.

—O sea que aún recuerdas todo lo anterior que pasamos, ¿Verdad? —no pude contenerme y decidí levantar la vista para poder verle, él ya tenía sus ojos en mí, aguardando respuesta.

—Y aunque eso pasara, ¿Qué harías? —dije serio y él mostró una expresión sorpresiva. No esperaba a que dijera eso.

—Bueno… yo… —no sabía qué decirme, así que solo me planteé dejarle en claro algo.

—Mira —le interrumpí y él me observó con atención —yo no tomé la decisión de trabajar juntos, fue mi padre. Me alegra muchísimo que lo aceptaras, sé que eres realmente bueno en lo que haces y necesitamos personas así en nuestro equipo pero… esta vez solo seremos amigos y compañeros.

—Yo pensé que… —dijo con total desconcierto, enterró el cigarrillo en el cenicero improvisado que había cerca y me volvió a mirar —Tom, tú eres para mí…

Presioné mis labios, no podía escucharlo. Sentí su mano sobre la mía y contuve la respiración.

—Estoy saliendo con alguien. —al decir eso, el silencio fue gélido para ambos y lentamente apartó su mano de la mía. Entonces lo comprendí.

Él todavía no lo había olvidado.

Quiero estar contigo —volvió a repetir y yo no podía salir de lo que acababa de oír. Sonaba tan seguro, pronto el frío se me había ido, mis mejillas, por alguna extraña razón, empezaban a calentarse. — y no como tu amigo, ¿Qué dices?

Apenas pude reaccionar, y al hacerlo empecé a parpadear y tragué saliva, bajé la vista. No obstante, sentí unas frías manos que trataron de bajar la temperatura de mis mejillas, conseguí elevar el rostro; en ese momento sentí unos labios impactarse contra los míos.

No me opuse.

Me dejé llevar.

—Ohh… —pudo articular y frunció el ceño tratando de entender —Y… ¿¡Quién es!? Digo, ¡Me parece perfecto! ¡JAJAJA, te estaba jugando una broma, idiota! Solo éramos unos críos, ¡Tendrías que haber visto tu cara!

Me dio un puñetazo no tan fuerte en el hombro y se mandó una carcajada, yo no estaba seguro de su reacción aunque también empecé a reírme.

—Ya, en serio, ¿Quién es? —se cruzó de brazos manteniendo una sonrisa muy estúpida. — ¿Es una modelo, verdad? ¿O estás saliendo con una cantante?

—No, para nada —hice ademán con la mano, luego me rasqué la nuca —Se llama Bill.

Me miró perplejo y se quedó en silencio unos segundos, yo eché un suspiro y luego empecé a buscar mi paquete de cigarrillos, ya estaba empezando a sentirme nervioso y necesitaba calmarme de alguna manera, ¿Pero por qué me sentía así?

— ¿Bill? —su tono me dio escalofríos. —Se llama… ¿Es un chico?

Yo asentí una vez que encendí el cigarrillo y liberé el humo al instante. Su expresión me decía algo pero aún no comprendía qué.

—Sí —Fijé el suelo —Es… una persona maravillosa, gracias a él volví a creer en el amor… Y a estar locamente enamorado.

Lentamente alcé solo los ojos para verle y aún tenía postrado los suyos sobre mí, conservaba su expresión sorprendida pero la forma de sus cejas me advirtieron, y no pude evitar recordar el pasado.

Siempre me has gustado —me dijo mientras me abrazaba fuerte, tenía la vista clavada en el espejo que nos enfrentaba, observaba nuestro reflejo; él abrazándome y yo mirando mi cara confusa. — y temía decirlo, temía que no me correspondieras como siempre quise.

Tragué saliva mientras deslizaba los ojos a su sudadera empapada, mis manos pronto se acomodaron en su espalda y empecé a masajear la misma sintiendo su calidez. Dejé de oír sus sollozos y levantó su cabeza, ambos nos miramos.

Por más que quería convencerme de sus palabras, por más que le observaba directamente a sus ojos brillantes y fijos en mí, por más que se me había confesado y había venido corriendo bajo la tormenta solo para verme, yo no podía ceder. Mi corazón estaba completamente destrozado y solo habían pasado diez meses desde que ella se fue.

Sin embargo había algo que me decía que no debía ser honesto en este momento, una parte de mí necesitaba apoyo, contención. Quería sentirme querido, quería que alguien se sintiera feliz conmigo.¿ Acaso, para conseguir eso, debía mentir? ¿Acaso debía hacer todo lo que estuviera a mí alcance para que él lo fuera?

Dejó que mi mano paseara por su mejilla, se acopló a mi movimiento sin apartar la vista. Fijé sus labios, ¿Debía hacerlo? ¿Debía complacerle para sentirme vivo de alguna manera?

Se acercó rápidamente hacia mí, juntando nuestros labios. Nos dimos una mirada mientras yo acepté su pedido, y luego cerré los ojos para tratar de olvidar.

Para tratar de vivir.

—Te hace… —le miré y tenía su ceño fruncido — ¿Eres feliz con él?

—Lo soy —contesté seguro, él sonrió un poco y asintió repentinamente. Recordé nuevamente y agregué: —De verdad lo soy.

—Ojalá sea la persona correcta, Thomas. —suspiró mirándome, toda su cara se había transformado y ahora estaba serio —Te deseo lo mejor con este nuevo chico.

—Devon —enarcó una ceja, esperando a que continuara —Ya lo he repetido, tú siempre fuiste mi amigo y aún lo eres, no quiero confundir las cosas.

—Hmm, no lo harás —dijo mirándome —Porque lo amas, ¿Verdad?

—No te das una idea de cuánto —Al decir eso, vi como sus párpados se contenían, sus ojos pronto destilaron brillo pero era algo más, y presionó sus labios, tragándose algo que solo él entendía y que lamentablemente yo había provocado tiempo atrás.

Escuchaba su llanto, la nieve era testigo de ello. Me costaba ver su rostro así que solo observaba el lago, las luces de los pequeños botes y lanchas.

Era necesario decir adiós, yo debía frenar esto porque me estaba confundiendo, ¿Me estaba enamorando? No, eso era imposible; yo aún la seguía amando y no quería que este sentimiento se desvaneciera aún cuando ya había pasado un año desde su partida. Me negaba a amar otra vez, no quería terminar herido nuevamente.

Pero, me estaba dando cuenta que yo había lastimado a alguien más, y eso era algo peor.

Lo siento —volví a repetir, ya había perdido la cuenta de las veces que lo había dicho —pero podemos ser amigos si eso quieres.

No puedo ser tu amigo sabiendo todo lo que significas para mí —dijo llorando, me enfrentó y yo hice lo mismo. Veía sus ojos llorosos y esa expresión triste me desgarraba la piel con cada segundo. —Te amo, ¿Puedes entenderlo?

Y yo estoy destrozado, ¿Puedes entender eso? —dije casi al borde de quebrarme, él se secó las lágrimas e inspiró hondo —No quiero seguir lastimándote, por eso debemos terminar con esto.

Volvió a apoyarse en la baranda observando las aguas congeladas. Bajé la vista fijando el suelo, pensando en cómo decir adiós sin sonar tan frío, aunque no quería alejarme de él porque habíamos compartido tantas cosas siendo amigos.

Jamás seré tu deseo —al escuchar eso cambié mi expresión y le observé, tenía su capucha cubriéndole el rostro pero un poco de su cabello se pudo apreciar.

Y sin más, se alejó de mí. No se despidió, ni siquiera volteó a verme.

Me dejó solo en el Tegeler See.

— ¿Podemos empezar la reunión? Tengo muchas cosas que hacer ahora que lo recuerdo —dijo golpeándose torpemente la frente. Lo mejor era continuar con este nuevo proyecto que teníamos juntos, y esta vez, yo lo trataría como a un amigo.

Porque mi corazón le pertenecía a otra persona.

Continúa…

Hola! ¿Ahora ya ven que TODO cobra sentido? Y me refiero también al lugar de Tom, YA TODO SE CONECTA. ¿Merezco morir por esto? Si, pero bueno, poco a poco voy llegando a esa parte xd

Lo admito, lloré escribiendo esto, no es joda. Es que siempre que escribo sobre corazones rotos me pongo emo, y Devon tiene el suyo hecho añicos. Ahora ya saben lo que él siente y lo que puede, o no (OJALÁ QUE NO) hacer.

Y LA CANCIÓN, LA CANCIÓNSAKDJNALKSD

bueno me calmo xd

por MissAnunnaki

Escritora del Fandom

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