Notas: Fic escrito por Kazuo, todos los derechos concedidos a Scarlett Engel.

One-Shot de Scarlet Engel & Kazuo
«Sweet dreams»
Abrí los ojos con pesar, aquellos rayos de luz me cegaban. Me tapé la cara con la sábana para que mis ojos se acostumbrasen. Intento recordar que fue lo que hice ayer antes de la media noche. Me quito la sábana de encima, bostezo, me levanto y estiro mi cuerpo, percibo un agradable aroma. Sonrió. Camino hacia la cocina, sé que mi amorcito me está preparando el desayuno.
Asomo la cabeza, me sorprendo. ¡No es mi Bill! Tardo un poco en reaccionar y me doy cuenta que es Georg, mi mejor amigo. Le pregunto:
— Tú, ¿Qué haces aquí?
— Bill me llamo. Dijo que tenía cosas que importantes que hacer y no quería dejar sola a su princesita.
— Cállate… ¿sabes a dónde fue?
— No tengo idea… ¿te sirvo?
— ¿Qué hay? — pregunto mientras me siento en el comedor
— Hot-cakes, huevos revueltos, jugo de naranja, leche, ensalada de frutas y un poco de pan.
— Amm… huevos revueltos, jugo y un poco de ensalada
— Claro su majestad — reímos.
Me sirve el desayuno, yo enciendo el televisor, él come sin preocupaciones. Yo no. Algo me dice que las cosas con Bill van a estar mal. No es común que se vaya sin dejarme el desayuno y no es común que me dejase una niñera…
& Al anochecer &
Pasan de la 10:30 de la noche y Bill aún no llega, me desespero, tomo intranquilamente mi taza de café, aún no creo que lo esté esperando. Enciendo el televisor, cambio de canal en canal, no hay nada interesante, lo apago, me desespero aún más. Escucho un auto, es Bill. Me siento y lo espero. Oigo como busca las llaves, abre la puerta, me ve, no le importa, se da la vuelta y la cierra. Lo veo dirigirse a su recámara, no me habla.
Me levanto del sillón, y me dirijo a donde él. Me ve y sigue sin importarle, le digo dulcemente:
— ¿Dónde estabas?
— ¿Te importa?
— Eres mi hermano, ¿crees que no me va a importar?
Camina hacia su cama, se tambalea un poco, sin duda, bebió alcohol. Me dice:
— Fui a divertirme un poco, así como tú, olvidándome de todos mis problemas, sin avisar. Tienes suerte, yo llego más temprano.
Ríe cínicamente, sus palabras me hieren. Respiro profundamente, me acerco. Él ya duerme. Tomo una sábana y lo tapo. Me acerco y le doy un beso en la mejilla, susurro “buenas noches” y salgo de su habitación, cierro la puerta con sigilo y me dirijo a mi recámara, me siento, me quito los tenis y me aviento a mi cama dispuesto a desahogarme. Sus palabras me hirieron. Lloro en silencio, odio cuando bebe. Me tranquilizo y trato de conciliar el sueño. Lo logro…
& Al día siguiente &
Despierto, me tallo los ojos y me levanto. Escucho ruidos en la cocina, sonrío. Bajo al comedor. Me entristezco, no es Bill.
— Buenos días, Tom ¿te sirvo?
— No, no tengo ganas
Me mira preocupado, paso de largo y tomo el teléfono, marco el número de Bill. Suena cinco veces y no contesta. Vuelvo a marcar. La operadora me dice que esta fuera de servicio. Me preocupo, cuelgo el teléfono y me doy vuelta hacia Georg y le pregunto:
— ¿Sabes en donde se mete?
— No
— ¡No mientas! — grito. Me desespero.
— ¡No sé! ¡No me dice nada! ¡solo quiere que le ayude a hacer el maldito desayuno y se larga! ¡no sé nada Tom!
Golpeo la pared repetidas veces, mis nudillo sangran. No me importa. Me recargo en la pared y me dejo caer lentamente, tapo mi cara y comienzo a llorar. Esto me supera, Bill me supera. Georg me consuela, me da palabras de aliento. Se para y se va para dejarme solo…
(…)
Me encuentro en el mismo lugar, no me he movido. Ya son las 11:35 de la noche y Bill no llega. Vuelvo a llorar. Me levanto, me duele un poco la cabeza. Me dirijo a mi recámara y me recuesto… Nuevamente escucho como llega Bill, sube las escaleras, entra a mi habitación y me ve. Yo me hago el dormido. Toma una sábana y me cobija. Sonríe. Se acerca y me da un beso en los labios. Huele a alcohol, volvió a beber. Se va y cierra mi puerta, escucho como entra a la suya. Abro mis ojos. Pequeñas lágrimas caen a mi almohada. No puedo soportar más. Yo he dejado de salir, ya no tomo, ya no fumo. ¿Por qué ahora él lo está haciendo? Me limpio algunas lágrimas con el reverso de mis manos. Respiro y trato de dormir. Nuevamente lo consigo…
& 2 semanas después &
Me despierto, miro la hora 8:33 am, suspiro. Me levanto, bajo a la sala y ahí están Georg y Gustav. Me miran preocupados.
— ¿Qué sucede?
No responden, Gustav comienza a balbucear, pero finalmente no dice nada. Los miro, veo algo trágico en sus ojos, y no me lo quieren decir. Georg baja la mirada y lo único que dice es: Bill…
(…)
Llegué corriendo al hospital, aún no creo que él esté aquí. Yo no llegué tan lejos. Exijo información, me la dan. Subo por las escaleras, el ascensor es muy lento. Llego al cuarto piso y busco su habitación. La encuentro, entro sigilosamente. Lo veo, me ve y sonríe.
Entro por completo, cierro la puerta tras de mí. Me acerco a él, mis lágrimas me delatan, el gira su rostro hacia la derecha, comienza a llorar. Me dice:
— Lo lamento Tomi…
Lo abrazo con cuidado y beso sus dulces labios, tan delicados. Me sonreí, le sonrió. El silencio es un poco incómodo, hasta que entra el doctor. Nos mira, sonríe, se acerca a Bill, inspecciona que todo esté bien y nos dice:
— Joven Kaulitz, al accidente que tuvo no es tan grave pero hay que cuidarse. Lo darán de alta mañana. —asentimos. Camina hacia la puerta y antes de salir dice:
— Recuerde, el alcohol y el volante no se llevan
Sonríe y se va. Bill me mira y me dice:
— En serio, lo lamento
— Ya Bill, tranquilo, ya pasó, estás bien, solo prométeme que no lo volverás a hacer
— Te lo prometo
— Está bien, te creo
Lo vuelvo a besar. Tomo su mano, recuesto mi cabeza en su pecho. El comienza a cantar y yo caigo dormido gracias a su voz.
& 3 días después &
Bill rompió su promesa, y yo estoy aquí llorando nuevamente por él. Ya no soporto más. Me levanto de mi cama, me dirijo a mi closet, busco en los cajones, encuentro aquel frasco blanco. Cierro aquel cajón y me dirijo a otro. Ahora busco una hoja blanca y un lapicero. Quito la lámpara de la mesita de noche y comienzo a escribir una carta para él…
Amado mío
No sé por qué lo hiciste, estábamos bien. Éramos felices, al menos yo lo era, tu presencia me complementaba, tu amor era mi morfina para poder vivir. Y ahora ¿dónde estás?
Por favor escúchame, todo lo que veo es una mentira, aun… recuerdas lo que me dijiste hace 3 días, hiciste una promesa.
Estoy agobiado, ¿puedes entenderme? Yo solo quería que fueras el Bill de antes…
Te amaba… porque eras el motivo de mi existencia, porque cuando estábamos juntos, todo era más hermoso…
Te quise… y eso era todo, no necesitaba decírtelo, por que estando contigo, hasta las cosas más simples se convertían en dulces oraciones que velaban tu reposado sueño.
Te adoraba… y con eso ya no tenía nada que decirte…
PD: Dulces sueños mi amor
Tom
Dejé la nota a un lado de mí, abro el frasco, coloco 2 pastillas en mi boca y las trago como si fueran dulces, no hacen efecto. Busco una botella de vino debajo de mi cama, lo encuentro, tomo un trago; mi garganta quema. Comienzo a seguir tomándome las pastillas, una, dos, cuatro, un trago y nuevamente más pastillas.
Me termino las pastillas, el vino también. Todo da vueltas a mí alrededor, comienzo a llorar… mis ojos se cierran poco a poco, se acerca mi final, lo sé.
Los cierro completamente, respiro profundo, ya no oigo nada, no siento nada… todo es… oscuro… y vacío…
& Al anochecer &
Llegué cansado, esa fiesta era de locos, ahora lo que quiero es ver a Tom y dormir. Subí a su recamara, lo vi plácidamente dormido. Me acerque a él, vi una nota, entré en pánico.
— ¡Tom despierta! ¡por favor!
Vi el frasco y la botella, seguí hablándole, ¡no podía dejarme! Llame a una ambulancia, después de un rato llegó y se lo llevaron. Mientras esto sucedía le marque a Georg para avisarle…
Llegué al hospital, me quedé en la sala de espera, vi cómo se acercaban Geo y Gus a toda prisa.
— ¿Qué sucedió Bill?
— No lo sé Georg, yo solo… llegué… y cuando entré a su recámara ahí estaba y yo pensé que…
— ¡¿Dónde demonios estabas?!
— En una fiesta Gus… lo lamento
Comencé a llorar, me abrazaron. Luego de un rato llegó el doctor.
— ¿Familiares de Tom Kaulitz?
— Sí, yo soy su hermano
— Joven, lamento tener que decirle esto pero… su hermano, lo trajeron demasiado tarde. No pudimos hacer nada. Lo lamento… con permiso.
Me tiré a suelo a llorar, esto… esto era una completa pesadilla… Tom… ¿Por qué?…
& 1 semana después &
La lluvia cae allí afuera… el cielo está triste al igual que yo. Leo su nota una y otra vez… me pregunto: ¿Cómo es posible, que yo haya llegado tan lejos? Tom jamás lo hubiera hecho… me recrimino miles de veces… ahora estoy pagando mi error.
Me voy a recostar en su cama y escucho claramente su voz diciéndome: dulces sueños mi amor…
F I N
Tan triste y tan lindo a la vez. Gracias Kazuo por dejarnos algo de ti a quienes nos quedamos en la tierra. Cuídanos desde el cielo y vela por quienes te conocimos y te quisimos. Gracias por haber sido abierto de mente y haber participado de esta familia en el cyber espacio.