«Todo el mundo quiere que lo quieran»
(Fic escrito por Caroline)
«VIAJEROS»

Tom camino hasta su asiento, pero antes de llegar a este se encontró con el maletero.
— Más espacio para la bolsa ¿Ves? — Dijo el mayor, apuntando arriba de los asientos en donde se encontraba un espacio para poner el equipaje.
— Gracias. — Dijo Tom. Y el maletero se fue no sin antes decir un ´´Buen viaje´´.
Cuando llego este a su asiento. Llevo la vista hacia su hermoso compañero. Un lindo joven, delgado, alto, cabello oscuro, lacio y oscuro como la noche, de tez blanca y ojos avellana.
Todo el mundo quiere estar enamorado.
Primer acto
Pero algunos no saben cómo seguir a su corazón. Ese es el tipo de persona más difícil para Cupido.
El joven chico, aún sin nombre, dibujaba en una libreta. Observando de reojo a Tom, mordiéndose el labio. El tren se mecía suavemente.
Y a Tom le picaba la curiosidad.
Así que sin pensarlo más, se atrevió a preguntarle.
— Perdona… ¿Qué cosa estas dibujando?
— Lo siento, es una mala costumbre.
El chico de mordió el labio, paso unos mechones de su cabello detrás de su hombro y le tendió la libreta, ahora, mostrando el dibujo. Era Tom. Recargado en su hombro, pensativo. Si bien, no era muy buen dibujo. Pero estaba bien. El chico sonrió.
— ¿De verdad frunzo el ceño tanto?
El chico rio, y Tom sonrió. El joven sonrió y llevo la libreta así si, para después darle vuelta a la hoja y mostrar una nueva.
— Ahora te toca a ti. — Sonrió, tendiéndole la libreta y el lápiz. Tom los tomo. Observo al hermoso chico un instante, en el que este fingía observar el paisaje por la ventana. Sonriendo divertido.
Y Tom comenzó a dibujar al hermoso chico de finas facciones.
Cuando Tom termino se lo entrego al chico.
— Es precioso. — Negó ligeramente con la cabeza. Parecía dibujado por un verdadero artista. — ¿Dónde has aprendido a dibujar tan bien?
— Quería ser artista. — Dijo Tom en respuesta.
Y en ese momento se dio un aviso.
Atención, pasajeros, por problemas técnicos nos quedaremos más tiempo en Polígamo. Si lo desean, pueden bajar. El servicio se reanudará dentro de cuatro horas.
Las personas comenzaron a bajar del tren. El hermoso chico también lo hiso.
— Esta es mi parada. — Anuncio con una sonrisa.
Tom lo observo un poco sorprendido.
— ¿No vienes? — Pregunto.
— Debería quedarme. — Dijo Tom.
— Ok. — Dijo sin más. Antes de salir del tren. — Bye.
Tom jugo con una lapicera en manos. Cerró los ojos y los abrió negando con la cabeza, para después comenzar a escribir en un libro. Observo por la ventana un momento más y después cerro el libro de sopetón.
Es divertido, lo que todos quieren en realidad no es un amante, sino una historia de amor.
El maletero sonrió alegre al ver a Tom salir corriendo del tren. Lleno tras el lindo chico de ojos avellana.
Segundo acto
— ¡Espera! — Grito Tom corriendo. Por la calle, era una vieja ciudad. Y pudo alcanzar al chico.
— Has venido. — Dijo el chico con una sonrisa. Comenzando a caminar al lado de Tom. — Estabas realmente enfrascado en ese libro en el tren.
— Mañana tengo un examen en Roma para entrar en… creo que lo llamáis programa medio preparatorio.
— Uhmm ¿Quieres ser médico? — Pregunto llevando la vista hacia Tom.
— Quiero hacer felices a mis padres.
Los chicos comenzaron a pasear por la bella ciudad, asiendo de turistas.
— ¿Sabes el camino? — Pregunto Tom al chico, quien consultaba un libro. Este metió el libro en su bolso y dijo. — Esto ayudara. — Y saco una brújula del bolso,
— Pero está rota. — Dijo Tom.
— Es para la buena suerte. A veces necesitas suerte… más que saber a dónde vas. — El chico movió suavemente la brújula entre sus manos. Sonrió, bajo la brújula y comenzó a caminar. Tom sonrió mientras negaba ligeramente con la cabeza y lo seguía.
Ya parados sobre piedras, observaban el mar, tan azul y hermoso. Tom tomaba fotografías, y el chico dibujaba.
— ¿Qué haces? — Pregunto. Girándose hacia el chico de cabellos negros.
— Intento captarlo todo. ¿Quiere probar? — Dijo apuntando con un lápiz hacia la ciudad, frente a ellos.
— No.
— Eres realmente bueno. — Dijo bajando los hombros. En queja. — Estoy seguro que serás un gran médico. — Dijo retomando su arte.
Él lo observo.
Tercer acto
Los chicos fuero a una fiesta al aire libre, frente a la playa, era noche. En donde bailaron bachata.
— Y… ¿Ahora dónde vas a ir? — Le pregunto Tom.
— No estoy seguro. Eso es lo bonito de esto. — Siguieron bailando juntos. — ¿Dónde me aconsejarías?
— No lo sé. Esto es lo más lejos de casa de lo que eh estado.
Y entonces dieron las campanadas de la iglesia.
Y los chicos corrieron por las calles de la ciudad.
Tomados de las manos.
Y ya en la estación de ferrocarril.
— No se me dan bien las despedidas. — Dijo Tom.
— Entonces no te despidas. — El chico saco de su bolso la brújula. — Para tu examen de mañana.
Se observaron por largos instantes.
Y se besaron.
Y Tom se fue.
Y él lo observo irse.
Ya en el pasillo del tren Tom saco del bolsillo de su pantalón la brújula.
Y para los casos más difíciles. Me reservo las señales que no pueden pasarse por alto.
Tom observo la brújula, esta giro, y el llevo la mirada hacia atrás.
Siguió caminando hacia el frente.
Recuerdo del hermoso chico llegaban a su mente.
La brújula volvió a girar. Tom levanto la cabeza.
Salió del tren, con su maleta en mano.
Las puertas se cerraron.
Y el comenzó a buscarlo.
Pero no lo encontró.
Siguió buscando.
Y entonces.
Observo al chico bajar una de las ventanas del tren.
— ¡Tom! — Grito, el tren avanzaba. Tom corrió detrás del tren, con su maleta en mano.
Pero lo perdió.
Hay miles de historias de amor esperando su turno.
Algunas solo necesitan un poco de orientación para encontrar su camino.
Tom saco la brújula de su pantalón, y observo la grabación que tenía por detrás.
Y el hombre y los apellidos también son útiles.
Soy Cupido.
Y esto es Cupidity.
& F I N &
La historia no es mía, es de un cortometraje de Cupidity. En donde hacen cortometrajes de amor. El título de la historia es «TRAVELLERS»