One-Shot TWC/TOLL de lyra

«Una larga noche»

Sentados en el backstage trataban de que sus bostezos no se escucharan, pero imposible. Un largo concierto, al que le habían precedido dos sesiones de fotos y 4 entrevistas había acabado con ellos.

Sentados cada uno en una silla, trataban de mantenerse despiertos y no caer redondos al suelo. Pero su productor no les quitaba los ojos de encima, y al primer cabeceo de uno de ellos decidió dar por terminada esa larga espera.

—Nos vamos ahora mismo—anunció David poniéndose de pie.

—¿Y las fans?—preguntó Tom ahogando su enésimo bostezo.

—Lo tendrán que comprender. Lleváis todo el día en pie, os merecéis un descanso.

—Yo aún puedo aguantar un poco más—murmuró el cantante sin mucha convicción.

—Te he visto, un poco mas y a estas horas ya estabas en el suelo profundamente dormido—dijo David sonriendo.

—Vale, me rindo—suspiró Bill levantando las manos—Necesito una cama blanda ya.

Esas palabras hicieron reír a Tom, sentado a su lado. Le dio un ligero codazo para que se callara, sabía de sobra lo que estaba pensando. Una buena cama era lo que necesitaban los dos, estar tumbados bien juntos y quizás aún tuvieran las fuerzas necesarias para hacer el amor, aunque lo dudaba…

—Pues no se hable más, directos al autobús y en unas 5 horas estaréis en vuestra casa—dijo David dando por finalizada la conversación.

Se pusieron todos en pie y recogieron sus cosas sin parar de bostezar sin ningún disimulo. Se abrigaron con sus cazadoras y salieron al exterior de la gran sala en la que habían dado su último concierto de esa gira. Su equipaje ya estaba metido en el autobús, así ya no tendrían que pasar por el hotel.

Salieron al parking y a pesar del cansancio lograron esbozar unas sonrisas para sus queridas fans que les esperaban emocionadas, firmaron todos los autógrafos que les pidieron y se fotografiaron con ellas, rezando para que sus caras no delatara ese cansancio que cada vez era más grande.

Media hora después ya respiraban aliviados cada uno metido en su cama. El autobús se puso en marcha y se subieron a acostar al piso superior que hacia de improvisado dormitorio. En cuanto sus cabezas rozaron las almohadas, sus ojos se cerraron y sus respiraciones se hicieron mas pesadas.

Pero no todo el mundo dormía a pierna suelta. Había una persona que no podía, porque se había acostumbrado a hacerlo abrazado fuertemente a su hermano.

Cansado de dar vueltas en su solitaria cama, Tom se levantó y sin hacer ruido se metió en la que tenía enfrente, que no es otra que la de su amado hermano.

Sus compañeros sabían que muchas veces dormían juntos, y no les ponían mala cara. Solo lo harían si conocieran esa relación secreta que mantenían, si supieran que no solo se querían, si no que se amaban con toda su alma.

Apartó las mantas y se metió bajo ellas, atrayendo el dormido cuerpo de Bill hacia el suyo, descansando la cara en su cuello donde le dejó un dulce beso antes de cerrar los ojos y caer dormido.

&

No sabía cuanto tiempo había permanecido de esa manera, dormido con Bill entre sus brazos, acomodado contra su espalda y aspirando el dulce aroma de su pelo, no sabía cuanto tiempo llevaba así hasta que le sintió revolverse entre sus brazos y girarse en ellos.

Sin abrir los ojos, le ayudó a acomodarse contra su pecho, poniendo los labios contra su frente y besándosela para que tuviera dulces sueños.

Pero eso era precisamente lo que le pasaba a Bill, pues tras dejar caer con suavidad la cabeza en su pecho, separó los labios y le echó el aliento cuando susurró contra su piel algo que jamás creyó que le iba a escuchar suspirar.

—Georg…..

¿Georg? ¿Qué demonios estaba pasando?

Abrió los ojos de golpe y en la media oscuridad que les rodeaba bajó la mirada y la clavó en Bill. Seguía durmiendo como si nada, sentía como tenía sus labios aun puestos contra su piel, y como se iban estirando en una sonrisa más ancha cada vez.

Se quedó escuchando en silencio sin saber que hacer. ¿Trataba de volver a dormirse ignorando lo que acababa de escuchar? ¿Le despertaba y pedía una explicación? ¿Despertaba a su amigo y le partía la cara?

Se decidió por la primera opción. Estaba claro que su amigo era inocente del todo, nunca jamás le pondría las manos encima a su hermano, y lo de volver a dormirse olvidando lo que había escuchado, como que no podría hacerlo.

Bajó las manos y empezó a sacudir con suavidad el cuerpo de Bill, quien solo se acomodó de nuevo contra su pecho y protestó en sueños. Pero no cesó en su empeño y al final consiguió despertarle lo suficiente para que abriera sus adormilados ojos y le mirara con la vista borrosa.

—Estaba soñando—bostezó Bill enojado.

—No me lo recuerdes—pidió Tom de la misma manera.

Antes de que pudieran seguir hablando, se llevó un dedo a los labios y le pidió silencio. Le hizo una seña con la mano y salió de la cama tras apartarle a un lado. Necesitaban hablar, dejar las cosas claras y en voz baja no podían, pero tampoco se iban a poner a discutir y despertar a sus compañeros.

¿Qué le iba a decir? ¿Qué estaba celoso porque su hermano estaba soñando y había mencionado a otro?

Se calzó de nuevo las playeras y esperó hasta que Bill terminó de estirarse de esa sensual manera, no podía quitarle los ojos de encima, ver como su espalda se arqueaba y alzaba las caderas, separando sus dulces labios y suspirando frustrado.

Claro, sería un buen sueño y él lo había despertado….que mal hermano era….

Parpadeó cuando se dio cuenta de que le estaba mirando, pensando en porque le miraba de esa manera con el ceño fruncido sin poder evitarlo.

Se levantó y le hizo de nuevo una señal con la mano, que fue entendida a la primera. Solo entonces bajó las escaleras y paseó por el piso inferior hasta que dos minutos después Bill bajó a hacerle compañía.

Se volvió con la intención de gritarle nada más verle, pero las palabras murieron en sus labios cuando le estudió bajo la luz que había en esa parte del autobús.

Bill llevaba un ligero pantalón del chándal y una camiseta, corta como todas las que usaba que le dejaban al aire parte de su anatomía. Estaba con lo brazos cruzados, lo que hacía que la camiseta se le subiera un poco mas y le enseñara parte de esa estrella que llevaba tatuada en su cadera izquierda.

No podía apartar los ojos de ella, era como si le llamara a gritos, pidiéndole que pasara sus labios por sus cinco puntas y dejara un beso en cada una de ellas….

—¿Me vas a explicar de una vez porque me has despertado?—preguntó Bill tratando de mantener la calma.

Estaba teniendo un bonito sueño, y Tom le había despertado de una brusca manera.

—Era mejor hacerlo a dejarte soñando con eso—dijo Tom sin entrar en mas explicaciones.

Había alzado la mirada y la había fijado en su cara. Tenía aun los ojos medio cerrados y un gesto de enfado se la cruzaba. El pelo alborotado le caía sobre los hombros, y un mechón rebelde cruzaba su mejilla, dándole un dulce aspecto como siempre tenia.

— ¡Qué sabrás tu lo que estaba soñando!—contestó Bill resoplando.

Le molestaba el mechón que le caía sobre la cara y le hacía cosquillas. Levantó una mano enojado y se lo retiró tras su oreja, esperando con paciencia a que Tom se explicara mejor.

—Estabas soñando con Georg—siseó Tom procurando no gritar.

— ¿Cómo lo has sabido?—preguntó Bill en un hilo de voz.

—Porque has dicho su nombre, lo has susurrado contra mi pecho—siguió explicando Tom— ¿Tan bien te lo estabas pasando?

Esperó una contestación por su parte, pero Bill solo se mordía los labios. ¿Qué le podía decir? ¿Qué era el mejor sueño que jamás había tenido?

Levantó las manos y se frotó la cara gimiendo contra ellas. Dio media vuelta y se sentó en una de las butacas mientras trataba de poner en orden sus pensamientos.

—No te quedes callado, dime algo—exigió Tom—Dime que ya te has cansado de lo nuestro…

— ¿Cómo puedes pensar eso?—logró decir Bill con voz ronca—Te amo, lo sabes. Jamás me cansaría de estar a tu lado, de que me estrecharas entre tus brazos.

—Entonces, ¿qué ha pasado?—preguntó Tom ya más calmado.

Se sentó a su lado mientras esperaba su respuesta, sin atreverse a tocarle o cogerle de la mano. Esperó hasta que Bill le dirigió la mirada y se encogió de hombros como única respuesta.

— ¿No sabes porque has soñado con Georg?—repitió Tom exasperado.

—No lo he planeado, simplemente, pues ha sucedido—se defendió Bill.

Se cruzó de brazos de nuevo y se le quedó mirando , estaba claro que se había molestado, otro en su situación hubiera hecho lo mismo. Pero solo era un sueño, por el amor de Dios, nada que ver con lo que sentían el uno por el otro.

Antes de que pudieran seguir hablando, un ruido procedente de las escaleras les hizo volver a vista a ella. Esperaron hasta que vieron bajar a dueño del sueño del cantante, quien se les quedó mirando a la vez mientras se frotaba los ojos y bostezaba.

— ¿Es que tengo monos en la cara?—preguntó Georg molesto.

Pasó al lado de los hermanos sin dejar de rascarse el cuerpo, yendo con la mano más abajo hasta su trasero que rascó entre bostezos. Entró en el baño y se encerró gruñendo.

— ¿Has soñado con eso?—peguntó Tom ya sonriendo.

—A mi no me hace gracia—contestó Bill enfadado.

Tom no puede evitar reír. Atrás quedó su enfado cuando su compañero bajó medio dormido por las escaleras, llevando nada más que unos pantalones y una camiseta medio subida. Con una de sus manos se rascaba la barriga mientras bostezaba y con la otra….basta decir que se rascaba más abajo.

No se podía comparar con él, estaba claro que Bill había tenido una pesadilla cruel.

Se dio la vuelta en el asiento, dándole la espalda a Tom. No le entendía, primero se enfadaba y luego se reía en su cara.

Esperaron en silencio hasta que su amigo salió del baño y se acercó a la pequeña nevera, abriéndola y cogiendo un refresco que se tomó sentado delante de ellos, incómodo ante la mirada que le dirigía el mayor de los hermanos mientras reía y reía.

— ¿Qué mosca te ha picado?—preguntó Georg molesto.

—Pasa de Tom, es un payaso—contestó el cantante por él.

—Mira quien fue a hablar—se defendió Tom sin dejar de sonreír—Al menos, mis sueños son dignos de recordar, los tuyos…

— ¿Qué has soñado?—preguntó Georg muy intensado.

—Nada—se apresuró a contestar esta vez Tom por su hermano.

—He soñado contigo—contestó Bill sonriendo con picardía.

Sus compañeros ya sabían que era gay, con ellos no podía guardar ese secreto. Conocía muy bien a su compañero, sabia que se lo iba a tomar en broma, no tan a pecho como su hermano.

— ¿Ah, si? ¿Y que tal he estado?—preguntó Georg riendo.

— ¡Georg!—le riñó Tom escandalizado.

— ¿Qué pasa? Solo quiero saber que tal me iría con los tíos—contestó Georg encogiéndose de hombros.

—Pues créeme—empezó a decir Bill levantándose—Se iban a quedar con un grato recuerdo.

Y tras decir eso echó a andar escaleras arriba de nuevo, contoneando las caderas sabiendo que su compañero y su hermano no le quitaban los ojos de encima.

—Vaya….vaya…—es lo único que podía decir Georg sin dejar de sonreír.

— ¡Cállate!—gritó Tom si poderse contener.

Pero eso solo consiguió que rompiera a reír a carcajadas. Maldiciendo bien alto, se levantó y entra en el baño, en el que se encerró tras dar un fuerte portazo. Seguía enfadado con Bill, no solo soñaba con uno de sus compañeros de grupo, si no que encima parecía que le había gustado y quería repetir la experiencia pues se había vuelto de nuevo a la cama para poder seguir el sueño desde donde lo había dejado.

Pero Tom no estaba del todo en lo cierto. Bill se había acostado de nuevo pero no podía cerrar los ojos sin ver su compañero sobre él, embistiéndole con suavidad hasta llevarle a la cima del placer.

Aun no sabia porque había soñado con él, y delante de Tom le quitó importancia para que no siguiera preguntando, pero al ver como se reía en su cara se vengó de la mejor de las maneras, comentando a su compañero lo bien que se lo habían pasado, aunque hubiera sido en un sueño.

&

El resto del viaje transcurrió sin ningún contratiempo y llegaron a su destino a la hora planeada. Mientras metían sus maletas en el coche que les llevaría desde la discográfica hasta su apartamento, todos se vistieron de nuevo y se pusieron en marcha.

Sentado atrás al lado de su hermano, Tom miraba por la ventanilla mientras se mordía los labios y miraba de reojo a sus compañeros. Estaba claro que uno de ellos se había ido de la lengua, y el batería miraba a Bill y alzaba una ceja mientras le sonreía.

Con que ganas se quedaba de partirle a esos dos la cara…pero al ver la indiferencia que mostraba Bill, pues se cruzó de brazos y gruñó por lo bajo. Si en el fondo lo deseaba, ser el centro de atención allá donde fueran…

Llegaron al apartamento y ellos mismo descargaron sus maletas, agradeciendo al chófer que les hubiera llevado. Habían dejado en el autobús lo que no necesitaban en esos momentos, las guitarras y demás.

Entraron en la casa y las dejaron tiradas en el suelo del recibidor, al día siguiente las desharían y casi toda la ropa iría derecha a la lavadora.

— ¿Qué os apetece hacer?—preguntó Georg frotándose las manos.

Tom le miró echando chispas por los ojos, sabía a que se refería y aunque lo dijera en broma no tenia ninguna gracia.

—Voy a tomarme un vaso de leche caliente—anunció el cantante ignorando a Tom.

Había visto como cada vez le crecía mas el enfado, alimentado por las burlas y risas de sus compañeros. Decidió pasar de ellos, acostarse y tratar de descansar hasta que cuando abriera los ojos de nuevo Tom hubiera madurado al igual que sus compañeros.

Entró en la cocina y al momento los demás le siguieron. Se tomaron un vaso de leche cada uno en silencio, era aún muy de noche, de hecho eran las 5 de la madrugada y al día siguiente no tenían nada.

—Me voy a la cama—anunció Gustav al cabo de un minuto.

Dejó el vaso usado en la pila y antes de salir de la cocina se giró en la puerta y miró al cantante alzando una ceja.

—Si te apetece…sueña conmigo esta vez—le picó riendo.

Echó a correr antes de obtener una respuesta, escuchando las risas que venían desde la cocina.

—Es un imbécil, y tú otro—gruñó Tom señalando al bajista.

—Tom, no te pases—intervino Bill poniendo calma.

—Eso, ni que estuvieras celoso—picó Georg levantándose.

— ¿Celoso?—repitió Tom sin creérselo.

—Si, de que Bill no hubiera soñado contigo, aunque de solo pensar en eso…me dan escalofríos…

Se despidió con la mano y subió as escaleras corriendo a su habitación, en donde trataría de olvidar esa escena que flotaba en su cabeza….los hermanos manteniendo sexo salvaje….araghahgahagh…..

Se miraron en silencio por unos minutos hasta que ya no pudieron más y rompieron a reír a carcajadas. ¡La que había liado un simple sueño!

—Bill, lo siento—se apresuró a disculparse Tom—Me puse celoso porque no fue mi nombre el que suspiraste en sueños.

— ¿Por qué iba a soñar contigo, si te tengo de carne y hueso?—preguntó Bill acercándose a sus labios.

Le besó con pasión, esperando que con ese beso dejasen atrás esa estúpida pelea y volvieran a ser los de antes.

—Mejor dejarlo o te tomo aquí mismo—murmuró Tom contra sus labios.

—¿Sobre la mesa?—sugirió Bill alzando una ceja.

—Vamos a dormir, que no respondo de mis actos—rio Tom levantándose.

Bill le imitó y se estiró camino de la puerta mientras bostezaba ampliamente.

—Si, durmamos, veamos que tal se porta David esta vez—volvió a picarle sin poderse contener.

— ¿David?—repitió Tom procurando no gritar.

Antes de que pudiera reaccionar, Bill había salido corriendo escaleras arriba y encerrado en su habitación, o al menos lo intenta porque antes de que pudiera cerrar la puerta una mano se lo impidió y le obligó a retroceder un paso.

—Te vas a enterar….—amenazó Tom cerrando la puerta tras de sí.

Dio un paso hacia él sin quitarle los ojos de encima mientras se pasaba la lengua por los labios en los que lucía una sonrisa muy pícara.

— ¿Qué vas a hacer?—preguntó Bill sonriendo también.

—Se acabaron los sueños por esta noche—dijo Tom con voz firme.

—¿Y como estás tan seguro de eso?—preguntó Bill alzando una ceja.

—Porque no te voy a dejar dormir en lo que queda de noche—amenazó Tom quitándose la camiseta.

Una vez despojado de ella, se lanzó hacia Bill y ambos cayeron sobre la cama con los labios fundidos en un profundo beso mientras se desnudaban el uno al otro sin perder tiempo.

Riendo contra los labios de su hermano, el cantante separó las piernas y las enroscó en su cintura una vez despojado de sus boxers, alzó las caderas y exhaló un suspiro cuando Tom empezó a entrar en su cuerpo poco a poco.

Se aferró a su espalda con ambas manos, llevando el ritmo de las embestidas hasta que se tornaron veloces para hacerlos terminar a los dos a la vez, solo entonces separó los labios y gimió procurando no sonar alto.

—Tom….—suspiró para deleite de su hermano.

Tom sonrió al escuchar al fin su nombre. Se deja caer sobre su cuerpo, dejándole recuperar el aliento, pues en cuanto tuviera fuerzas lo volverían a hacer de nuevo….Bill se iba a enterar de quien era el dueño de sus sueños, se lo demostraría aunque le llevase toda esa larga noche…

F I N

por lyra

Escritora del fandom

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